ESCRITORES Y ARTISTAS ASTURIANOS

ÍNDICE BIO-BIBLIOGRÁFICO

FERNANDEZ LADRERA (Fernando).

Militar y escritor contemporáneo, hijo y hermano de los que con nombre de José María se reseñan más abajo. La falta del concurso de noticias reiteradamente solicitadas a los familiares vivos, que vinieran a enriquecer las debidas a nuestras tareas de investigación y acopio, es causa de que no podamos dar de Fernando Fernández Ladrera una información completa.

Desconocemos la fecha de nacimiento, que tuvo lugar en Oviedo y podemos fijar hacia 1880. Estudió el bachillerato en el Instituto Ovetense. Llevado de su vocación fomentada en la tradición familiar ingresó en la Academia de Artillería, donde cursó con lucimiento esta carrera militar ya al servicio del Ejército, a iniciarse la campaña de Marruecos en 1909, solicitó el pase a Melilla, y donde se puede decir que inició su carrera de artillero participando en , hechos de armas con la fe que dan los conceptos del deber y del honor y no por las recompensas que pudieran valerle sus actuaciones.

Siendo primer teniente de Artillería se le destinó en junio de 1912 a la Comandancia de Ferrol. Ascendió a capitán en agosto de 1914.

En setiembre de ese mismo año fué destinado a Larache (Marruecos), y en diciembre a la Subinspección de la sexta región. Un año después pasó a prestar servicios a la Comandancia de Cartagena.

El temple de sus ideas en torno a la vida militar contrastaban con las generales entre sus compañeros y superiores, por lo que su vocación del ejercicio de las armas fué derivando al estudio de la Mecánica, especialidad en la que llegó a acopiar hondos conocimientos, que le permitieron prestar servicios de esa índole durante varios años en la Fábrica de Cañones de Trubia y acreditarse como escritor sobre la materia en Publicaciones especiales.

Concurrió al Congreso de Ingeniería celebrado en Madrid, y sus brillantes intervenciones en él, de tal manera extendieron y robustecieron el crédito de técnico en sus actividades, que le proporcionaron la dirección de algunas industrias privadas.

En horas de descanso, el escritor que había en él solía abandonar la pluma de los proyectos y de los cálculos y hacía versos. No obstante su pericia de versificador, reservaba sus composiciones para la intimidad, y sólo después de su fallecimiento prematuro (1924?) fueron insertas tres de esas poesías en el Boletín del Centro de Estudios Asturianos, de Oviedo (1925).