ESCRITORES Y ARTISTAS ASTURIANOS

ÍNDICE BIO-BIBLIOGRÁFICO

FERNANDEZ y GARCIA-MONTEAVARO (Ricardo).

Militar del Cuerpo de Intendencia y escritor contemporáneo, dotado de amplia ilustración, enriquecida con viajes y largas permanencias en Países de exótico ambiente. Nació en Paredes (Luarca) el 1 de abril de 1860 en hogar acomodado, hijo de don José Fernández de la Vega y doña Josefa Garcia-Monteavaro y Avello.

Después de diversos estudios y tanteos para emprender una carta, se decidió por la de Intendencia Militar, ya cumplidos los veinte años de edad, e ingresó en la correspondiente academia el 26 de agosto de 1880. Hizo esos estudios con notable lucimiento, y dos años después (julio de 1882) se le promovió a oficial tercero, con cuya categoría prestó servicios en varios cuerpos militares del noroeste de España. Ascendido en categoría a oficial segundo, y casado en Vitoria en setiembre de 1884 con la señorita Segunda María Blanca Rota y Zanonau, pasó al mes siguiente destinado al ejército de la isla de Cuba. En este país, entonces provincia ultramarina española, permaneció unos cuatro años, al cabo de los cuales regresó a España. Aficionado ya a la vida en medio distinto al español, en 1891, solicitó traslado a la otra provincia de Ultramar, Filipinas, que le fué concedido. Permaneció en Filipinas, ascendido a oficial primero de Administración Militar en 1895, hasta que ese archipiélago dejó de pertenecer al dominio de España. Prestó servicios en varios lugares del país, mereciendo por su diligencia y comportamiento condecoraciones y recompensas. En el trascurso de la guerra separatista, aunque su cometido estaba en la Administración y no en el combate, tomó parte activa en varias operaciones de guerra, acreditándose de valiente y abnegado, virtudes que sus jefes recompensaron proponiéndole para diversas condecoraciones, algunas de ellas pensionadas. Concluida esa guerra con la pérdida de Filipinas para España, Ricardo Fernández le repatrió en julio de 1899.

Posteriormente desempeñó cargos y comisiones en diferentes dependencias militares con el celo y acierto que le aseguraban sus aptitudes y conocimientos, entre cuyos destinos figura uno en la ordenación de pagos de guerra en el Ministerio del ramo desde enero de 1901. Poco después se le confiaron importantes comisiones en el extranjero, entre las que cuentan las llevadas a cabo desde 1904 a 1906 en las Turquías europea y asiática y en Rusia, con la adquisición de sementales y yeguas para el Ejército, cometido que le fué premiado con la Cruz de primera clase del Mérito Militar, pensionada Con el 10 por 100 del sueldo.

Las únicas actividades suyas de escritor que han llegado a nuestro conocimiento datan de esta época y precisamente se refieren a 125 impresiones y observaciones recogidas en esos países, que fueron publicadas en la revista Asturias, Órgano del Centro Asturiano, con el seudónimo de Abate-Morón, como se indica más abajo.

En la colonia asturiana de Madrid figuró por entonces y después como uno de los elementos que prestaron mayor entusiasmo al auge del Centro Asturiano, de cuya Junta directiva desempeñó el puesto de vicepresidente.

En 1907 se le destinó a prestar servicios en la Dirección general de la Cría Caballar de la Remonta, de donde pasó, ascendido en mayo de 1908 a comisario de guerra de segunda clase, con destino nuevamente a la Ordenación de Pagos del Ministerio de la Guerra.

En 1913 se le destina a Guadalajara como jefe de Administración Militar, de donde pasa al año siguiente con igual cargo a León. Ascendido aquí, en 1915, al empleo de subteniente militar de segunda clase, Se le traslada a Marruecos, y en Larache y otros lugares, no sólo presta servicios administrativos, sino que, como en otras ocasiones, toma parte en hechos de armas con lucimiento. Dos años permaneció Juego en la Península con destino a Zaragoza (1917) y en la Intendencia general (1918). Al siguiente vuelve a Larache como Jefe de Intendencia, en cuyo cometido presta excelentes servicios y adquiere nuevos merecimientos.

Ascendido aquí, en 1920, a coronel, regresa a España en mayo del año siguiente, pocos días antes del desastre de Melilla, en el que los moros se adueñaron en dos días de todo el territorio sometido al protectorado de España en doce años, y en el que perecieron muchos miles de soldados.

Se le destinó entonces como jefe administrativo y director del parque de Intendencia de Burgos.

En este mismo año (1921), viudo desde 1909, contrae segundas nupcias, cumplidos ya los sesenta y un años, con doña María Cruz González y Jiménez. En 1923 pasa a situación de reserva y cinco años más tarde (1928) obtiene el retiro con treinta y cinco años de servicios al ejército.

 

Trabajos sin formar volumen:

1.—Impresiones de un viaje a Oriente. (En la revista Asturias, Órgano del Centro Asturiano, Madrid, 1905; varias crónicas con el seudónimo de Abate-Morón.)

2.— Algo de Rusia, (En ídem ídem, 1907; varias crónicas.) 

 

Referencias biográficas:

F.C.— Biografía. Don Ricardo Fernández y Garcia-Monteavaro. (En la revista Asturias, órgano del Centro Asturiano, Madrid, mayo de 1906.)