ESCRITORES Y ARTISTAS ASTURIANOS

ÍNDICE BIO-BIBLIOGRÁFICO

GARCIA MUÑIZ, Julian

Facultativo de minas y escritor contemporáneo, nacido en Sama de Langreo en junio de 1891.

De familia venida a menos y huérfano de padre a los nueve meses de nacido, se encontró desde niño en dura lucha con las adversidades de la vida. A los dieciocho años, cuando otros están próximos a concluir los estudios oficiales, iniciaba él los suyos en la Escuela de Capataces de Minas, de Mieres, siguiéndolos a costa de grandes sacrificios hasta que obtuvo en 1913 el título de ayudante facultativo de Minas. Desempeñó después, al servicio de varias y sucesivas empresas, el cargo de tipógrafo minero.

La cultura conseguida maduró en él otra vocación, la de escritor, y algunas de las horas libres de su trabajo las dedicó a colaborar en algunos periódicos asturianos, entre ellos El Noroeste y El Comercio de Gijón, y hasta fundó y dirigió, posteriormente, en Sama de Langreo, El Nalón, El Valle del Nalón y El Valle de Langreo. Dos direcciones simultáneas tenían estas actividades periodísticas: los temas de su profesión y el sostenimiento de su ideario político.

En 1921 se le designó por los compañeros de profesión para representarlos en el extranjero con motivo de los viajes de estudio organizados por la Junta de Pensiones. Recorrió entonces importates ciudades belgas: Lieja, Charleroi, Mons, Amberes,y Colonia (Alemania) y París. En las diferentes cuencas mineras recorridas desarrolló estudios diversos; sus observaciones dieron como fruto numerosos trabajos publicados en algunos diarios asturianos, entre ellos El Noroeste, y en publicaciones Profesionales, como El Ayudante Facultativo de Minas, órgano de esta Asociación.

Posteriormente estuvo destinado como jefe de grupo en Carbones del Pontico. Por ese tiempo (1925) contrajo matrimonio con Cándida Infanzón.

Sus inquietudes intelectuales le llevaron a fundar en Sama de Langreo con un grupo de amigos el Ateneo Popular, en 1924, siendo su presidente los cuatro primeros años. La escasez de medios económicos en lucha con el deseo de hacer muchas cosas, exigió de los de los elementos directivos, y muy especialmente del que los presidía, esfuerzos y entusiasmos extraordinarios. Pero el resultado no pudo ser más lisonjero. La tribuna fué prestigiada con actuaciones como conferenciantes y se personalidades eminentes de las letras, las ciencias y la política españolas, y la Biblioteca Circulante aneja al Ateneo reunió cuatro mil volúmenes.

Dejó la presidencia del Ateneo y su destino en 1928 para ir a desempeñar un cargo profesional en la Jefatura de Minas de Bilbao.

Con Prólogo de su amigo, el abogado José Loredo Aparicio, y de nuevo en Sama de Langreo, publicó el libro La industria hullera, sobre el origen y desarrollo de la Producción carbonífera en todos sus aspectos, que le valió juicios críticos muy favorables y una sólida de reputación profesional. Culminación de ese renombre fué que después de instaurada la República, el entonces ministro de Fomento, Álvaro de Albornoz y el director general de Minas le llevaron a ese Ministerio con un cargo de confianza.

Obras publicadas en volumen:

I—La industria hullera. (Sama de Langreo, s. a. (1930): con Prólogo de José Loredo Aparicio).