ESCRITORES Y ARTISTAS ASTURIANOS

ÍNDICE BIO-BIBLIOGRÁFICO

GONZALEZ DIAZ (Ovidio).

Poeta y periodista contemporáneo, nacido en el concejo de San Martín del Rey Aurelio el 28 de noviembre de 1909, hijo de don Perfecto González Fernández y de doña Teresa Díaz Sierra, más conocido por Ovidio Gondi, nombre que comenzó usando como seudónimo, formado el apellido con las dos primeras sílabas de los verdaderos y que ha concluido usando en las relaciones sociales.

La posición modesta de su familia le impidió seguir estudios superiores a la enseñanza primaria, viéndose obligado a formar su cultura autodidácticamente.

Tenía trece años cuando se trasladó con su familia a Sama de Langreo. Aquí el Ateneo Popular fué como su Universidad. Lector insaciable de su biblioteca, de la que desempeñó el puesto de secretario desde 1926 al 30, se desarrolló con la lectura su vocación literaria como poeta, de la que dió las primeras muestras en periódicos infantiles. Después, alternando la poesía con la prosa, comenzó a colaborar desde los dieciseis años en periódicos de mayor importancia, entre ellos diario El Noroeste, de Gijón.

Rápidamente se hizo estimar como un poeta y prosista y publicó versos y prosas en algunas revistas madrileñas, como Atlántico, Index y otras. También dirigió en Sama la revista Orbayo, de corta vida.

A comienzos de 1931 se trasladó a Madrid, donde residió una temporada de siete meses, en la que trabajó para algunas casas editoriales.

En setiembre de 1931 pasó a formar parte de la redacción de El Noroeste, de Gijón, a la que perteneció hasta mediados del 33, abandonándola por incompatibilidad ideológica. Después de una breve permanencia en Sama, pasó al cuerpo de redactores del diario socialista ovetense Avance, en el que trabajó hasta su destrucción por incendio cuando la represión de la revolución socialista de octubre de 1934. En este diario escribió principalmente informaciones sociales y de viajes y se especializó en la crítica cinematográfica.

Por suponerse complicado en el movimiento revolucionario aludida antes, estuvo encarcelado por espacio do un mes, sin que pesara sobre él ninguna acusación ni siquiera sospecha fundada, pero fuera de esto no fué objeto de los desmanes represivos que padecieron millares de personas.

A fines de 1934 estuvo en Madrid una breve temporada, durante la cual colaboró en el Heraldo. Luego pasó a trabajar como articulista en el diario de Vigo, El Pueblo Gallego. Desde 1935 reside en Oviedo donde es corresponsal del diario madrileño La Libertad.

A la vez que su labor poética, diseminada como la periodística por diversas publicaciones, ha acometido obras literarias de mayor empeño que permanecen inéditas.