ESCRITORES Y ARTISTAS ASTURIANOS

ÍNDICE BIO-BIBLIOGRÁFICO

URIA Y VALDES (Fr. Benito de).

 Monje benedictino que brilló en la segunda mitad del siglo XVIII.

Nacido, según González de Posada (Biblioteca asturiana) en Ibias, pero parece lo más cierto que nació en Santa Eulalia de Cueraz, del concejo de Cangas del Narcea (entonces, Cangas de Tineo), el 21 de febrero de 1730.

Dominado por la fuerte vocación a la vida monástica renunció al mayorazgo de la casa de Ibias y profesó en la Orden de San Benito en la abadía de San Salvador, de Celanova (Orense). Pasó luego a completar estudios al convento de San Benito, de Oviedo, lo que hizo con tal aprovechamiento que, todavía estudiante, sustituía en las clases a los profesores. De este mismo convento fué luego catedrático de Teología, disciplina en la que se le confirió el título de Maestro en 1764. De fechas anteriores son estas noticias que trae la Enciclopedia Espasa: “En 1757 le hallamos de actuante menor en Salamanca; en 1761 era nombrado abad de la casa de su profesión”. Desde luego. en aquella fecha (1764) residía en Oviedo, porque el 17 de setiembre pronunció una Oración fúnebre en las exequias celebradas a la muerte del sabio benedictino Feijóo, que es lo más antiguo que se conoce como fruto de su ilustrada pluma.

En 1767 se le confirió el cargo de abad en el convento de Celanova, que desempeñó hasta 1773, en que pasó con el mismo puesto al convento ovetense. Pero estuvo al frente de él poco tiempo, por haber sido designado visitador general de la Orden para el cuatrienio siguiente. Cumplido este mandato, la Orden le elevó a general para el cuatrienio 1777-81, puesto supremo en la congregación que ocupaba por primera vez un asturiano.

Por su saber y la experiencia recogida en los indicados alta cargos, al cesar como general de la Orden, ésta le encargó en el Capítulo General celebrado en 1781 la redacción de la Instrucción que figura con el número II

En 1785 como un reconocimiento a sus méritos intelectuales y firmes virtudes fué exaltado a obispo de Ciudad Rodrigo (Salamanca), con el deseo de retirarse a descansar los último años de sus vida. Pero el Cabildo catedralicio y con él la población entera se dirigieron al rey para que fuera denegado el retiro, por estimar insustituible. Al sentimiento de gratitud del prelado se vino a juntar el patriotismo, al ser invadida España por los franceses en 1808, con lo que Fr. Benito Uría estimó su deber proseguir al frente de la mitra. Acudió con su consejo y dirección a la heroica defensa de la ciudad pero estas agitaciones acabaron con sus escasas energías orgánicas, ya octogenario, falleció el 21 de junio de 1810.

 

Obras publicadas en volumen:

I.—Oración fúnebre que el las solemnes exequias celebradas a la buena Memoria del Ilmo. y Rvdmo. don Fr. Benito Gerónimo Feijoo, el Colegio de San Vicente de Oviedo, día 17 de setiembre de 1764, dijo… (Salamanca, 1764).

II.—Introducción especulativa y práctica de las obligaciones de los monjes benedictinos de la congregación de Valladolid. (Madrid, 1785).

III.—Carta pastoral… (Salamanca, 1793).

IV.—Meditaciones para todos los días del año. (La última edición. Barcelona, 1908).

 

Obras inéditas:

—Reforma del ceremonial monástico- (MS.)

—Oficio sobre las virtudes del gran Padre San Rosendo (MS.)

 

Referencias biográficas:

Rodríguez Gayoso (Fr. Miguel). Oración fúnebre, historicomoral. (Santiago de Compostela, 1811: folleto)