{"id":1014,"date":"2020-11-04T15:55:07","date_gmt":"2020-11-04T15:55:07","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1014"},"modified":"2021-11-30T17:51:30","modified_gmt":"2021-11-30T17:51:30","slug":"acevedo-y-huelves-bernardo","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/acevedo-y-huelves-bernardo\/","title":{"rendered":"ACEVEDO Y HUELVES (Bernardo)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Poeta exquisito en castellano y en bable, varias veces laureado, y prosista de pluma galana y documentada, especialmente en temas folcl&oacute;ricos y jur&iacute;dicos; fecundo en verso y en prosa, y cuyas devociones de escritor comparti&oacute; muchos a&ntilde;os en Oviedo con los deberes de la abogac&iacute;a del Estado que desempe&ntilde;aba. Aunque vivi&oacute; hasta nuestros d&iacute;as, apenas si se conserva m&aacute;s recuerdo suyo que de personalidades desaparecidas hace siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar y la fecha de nacimiento de Acevedo y Huelves se anotan equivocadamente por muchos. Naci&oacute; en la villa de Boal el 20 de mayo de 1849, hijo del famoso m&eacute;dico y cirujano don&nbsp; Jos&eacute; Acevedo y do&ntilde;a Antonia Huelves y Pantoja. Estaba en la primera infancia cuando su padre fu&eacute; destinado a Coa&ntilde;a como m&eacute;dico titular. Fij&oacute; entonces su familia la residencia en El Esp&iacute;n&mdash;donde suponen algunos, equivocadamente, que naci&oacute; don Bernardo&mdash;, y aqu&iacute; curs&oacute; las primeras letras y los estudios de las lenguas latina y francesa, que lleg&oacute; a traducir con toda perfecci&oacute;n. Tal vez no habr&iacute;an pasado de aqu&iacute; sus estudios, debido a la posici&oacute;n modesta de los padres, si el fil&aacute;ntropo don Fernando Casariego no hubiese fundado por entonces el Instituto de Tapia, en el cual curs&oacute; nuestro biografiado el bachillerato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Movido por el deseo del padre, que no por propia vocaci&oacute;n, pas&oacute; luego a Madrid a cursar la carrera de Medicina, estudios que, sin embargo, hizo con gran aprovechamiento, y por ello el doctor Velasco le tuvo a su lado como ayudante. Pero el fallecimiento del padre, cuando ya estaba pr&oacute;ximo a concluir la carrera, le libr&oacute; de seguirla contra su voluntad, y abandon&oacute; los estudios de la Medicina. No obstante esa negativa aptitud de m&eacute;dico, parece que conserv&oacute; siempre cierta tendencia de tal; pues cuenta Juan Men&eacute;ndez Pidal que de esos estudios le qued&oacute; la &ldquo;afici&oacute;n a recetar, en cuanto alguno de sus amigos se queja de falta de salud&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esos a&ntilde;os de estudiante en la Facultad de San Carlos corresponde su iniciaci&oacute;n de escritor, y se indica El Anunciador, de Oviedo, como el peri&oacute;dico que ha recogido sus primeras producciones. Algunas poes&iacute;as y cr&oacute;nicas publicadas en peri&oacute;dicos de Madrid le granjearon las primeras estimaciones en los c&iacute;rculos literarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dispuesto a poseer una carrera m&aacute;s en consonancia con sus inclinaciones naturales, sigui&oacute; la de Derecho, ayud&aacute;ndose econ&oacute;micamente con el ingreso de modestos destinos en el Registro de la Propiedad y en la Delegaci&oacute;n de Hacienda, hasta obtener la licenciatura en 1873, probablemente. Su prop&oacute;sito era hacer oposiciones para abogado del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Ram&oacute;n P&eacute;rez Santa Marina, que fu&eacute; amigo de Acevedo y Huelves, nos ha referido a este prop&oacute;sito el siguiente episodio: &ldquo;Cuando fueron anunciadas oposiciones para ingreso en el Cuerpo de Abogados del Estado, varios condisc&iacute;pulos y amigos de don Bernardo le instaron a que fundara una Academia preparatoria. As&iacute; lo hizo, d&aacute;ndose el caso de que casi todos sus disc&iacute;pulos obtuvieron plaza con buen n&uacute;mero, mientras &eacute;l se qued&oacute; sin ninguna, con asombro de sus alumnos y de muchas personas que no pod&iacute;an comprender el absurdo de que fuese desaprobado el maestro y sus disc&iacute;pulos realizaran, gracias a &eacute;l, l&uacute;cidos ejercicios premiados con plaza. En otras oposiciones, las inmediatas &mdash; &eacute;l mismo me lo cont&oacute;&mdash;, tambi&eacute;n se quedaba sin plaza, a pesar de que esa vez hab&iacute;a vertido sobre el Tribunal un diluvio de recomendaciones, por lo que &eacute;l dec&iacute;a: El cuarto ejercicio lo llev&oacute; bien preparado. Aquello produjo, por injusto e inexplicable, un esc&aacute;ndalo que determin&oacute; el hecho siguiente: El hijo de un carnicero asturiano establecido en Madrid, llamado Carina, hab&iacute;ase preparado con don Bernardo para las mismas oposiciones y obtenido plaza&mdash;plaza que no pensaba desempe&ntilde;ar y que, por dar gusto a sus padres, hab&iacute;a conseguido en la Direcci&oacute;n general del ramo mediante el pago de tres mil pesetas&mdash;. Dispuesto este joven a jugarse el todo por el todo, present&oacute;se en donde hab&iacute;a comprado la aprobaci&oacute;n de sus ejercicios, amenazando con armar un esc&aacute;ndalo si a su maestro no se le daba plaza, y hasta ofreci&oacute; en buen arreglo la que le correspond&iacute;a a &eacute;l; y como el mozo era de arrestos y muy capaz de cumplir las amenazas, se agreg&oacute; a la lista de aprobados el nombre de Acevedo y Huelves en &uacute;ltimo lugar, con lo que pudo conseguir plaza.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este suceso corresponde al a&ntilde;o 1889 en que fu&eacute; destinado de abogado del Estado, en el mes de julio, a Oviedo, al servicio de la Delegaci&oacute;n de Hacienda y de la Diputaci&oacute;n provincial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre sus a&ntilde;os de estudiante de Medicina y el de su traslado a Oviedo con dicho cargo oficial corre una larga &eacute;poca de su vida en que el escritor, sin haber producido entonces su labor m&aacute;s importante y duradera, supo conquistarse una firma respetable. El poeta se ofrece ya perfectamente logrado en las columnas del peri&oacute;dico ovetense El Eco de Asturias, en el que, entre frecuentes colaboraciones, public&oacute; una muy celebrada oda, en 1869, contra el pretendiente al trono, duque de Montpensier. Poco despu&eacute;s, una eleg&iacute;a con motivo del asesinato cometido por los insurrectos cubanos con el periodista ovetense Gonzalo Casta&ntilde;&oacute;n, le consagra como tierno y elegante poeta. Y le confirman, a&ntilde;os adelante, dos premios obtenidos casi simult&aacute;neamente: en el certamen literario celebrado por la Universidad de Oviedo con motivo del segundo Centenario de Calder&oacute;n (1881), con la poes&iacute;a Asturias, firmada con el anagrama de Bar&oacute;n de Overcade, y en los Juegos Florales de 1883, celebrados bajo los auspicios de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, en ocasi&oacute;n de las ferias de San Mateo, con la poes&iacute;a La hoz de la venganza. Estas dos composiciones las ha recogido luego en el volumen se&ntilde;alado con el n&uacute;mero I.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verso y en prosa, sus colaboraciones se extienden a otros peri&oacute;dicos asturianos, entre los que figuran los ovetenses El Nat&aacute;n, La Opini&oacute;n de Asturias, Revista de Asturias y El Carbay&oacute;n, y tambi&eacute;n a diversas publicaciones madrile&ntilde;as. Buena parte la firma con el indicado anagrama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su asturianismo en la ausencia lo patentiza con entusiastas y desinteresadas aportaciones a la fundaci&oacute;n del Centro de Asturianos, de Madrid (despu&eacute;s, Centro Asturiano), y con la iniciaci&oacute;n en 1885 del Bolet&iacute;n, &oacute;rgano oficial de esa instituci&oacute;n, que dirigi&oacute; hasta enero de 1888 y en lo que culmin&oacute; su actividad period&iacute;stica hasta entonces. Tambi&eacute;n form&oacute; parte de la Junta directiva de dicho centro como vicepresidente segundo y primero en los a&ntilde;os 87 y 88.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una muestra de gran voluntad para el estudio la da en esta &eacute;poca con el aprendizaje en breve tiempo de la Taquigraf&iacute;a, domin&aacute;ndola con tan extraordinaria habilidad, que mereci&oacute; la calificaci&oacute;n de sobresaliente ante un jurado compuesto por taqu&iacute;grafos del Congreso. Figur&oacute; luego entre los fundadores del Ateneo Taquigr&aacute;fico Madrile&ntilde;o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya establecido en Oviedo, a favor de la vida apacible provinciana y cubiertas, aunque malamente, sus modestas necesidades con el destino de abogado del Estado, pudo desarrollar m&aacute;s en serio su producci&oacute;n de escritor, como lo demuestra la relaci&oacute;n de sus obras en volumen, sin abandonar por ello la otra labor m&aacute;s ligera destinada a los peri&oacute;dicos, entre la que merece menci&oacute;n especial la direcci&oacute;n en El Carbay&oacute;n de una p&aacute;gina semanal destinada a estudios populares, denominada Estafeta de la Quintana. tambi&eacute;n figur&oacute; entre los principales colaboradores de la obra Asturias, publicada por entregas (1894-1900) por Octavio Bellmunt y Ferm&iacute;n Canella y Secades.<\/p>\n<p>Con este citado autor fund&oacute; en Oviedo una Biblioteca Jur&iacute;dico-Escolar, en la que se publicaron varios vol&uacute;menes de diversos autores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta, entretanto, continu&oacute; dando el fruto de su numen a publicaciones asturianas y madrile&ntilde;as y conquistando galardones en cert&aacute;menes p&uacute;blicos. En el celebrado en Gij&oacute;n (n&uacute;mero II) con motivo de inaugurarse el monumento a Jovellanos; en los Juegos Florales ovetenses de 1900 con la oda en castellano La nueva Asturias, premiada con la Flor natural, y en los Juegos Florales de Zaragoza de 1902 con la composici&oacute;n en bable L&rsquo;esconxuru (n&uacute;mero XI).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la cr&iacute;tica m&aacute;s autorizada ten&iacute;a siempre a punta de pluma las m&aacute;s sinceras alabanzas para el poeta y el prosista autor de obras tan notables como las indicadas en los n&uacute;meros III, IV, V, VI y VIII, sus compa&ntilde;eros, convecinos y paisanos en una gran extensi&oacute;n de Asturias s&oacute;lo ten&iacute;an para &eacute;l muestras de verdadero afecto por sus bellas condiciones personales, cual lo recuerda Ferm&iacute;n Campoamor con las siguientes palabras: &ldquo;Durante cuarenta a&ntilde;os fue agente general, desinteresado, de todos sus conterr&aacute;neos. A &eacute;l acud&iacute;an todos como a un padre bondadoso en seguridad de ayuda y protecci&oacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los cargos a que le elevaron su inteligencia y sus m&eacute;ritos personales, en Oviedo, figura el de vocal de la Comisi&oacute;n provincial de Monumentos, puesto en que le avaloraba su calidad de acad&eacute;mico correspondiente de la Academia de la Historia (1900) y de la Lengua (1914).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viudo Acevedo y Huelves de do&ntilde;a Victorina S&aacute;nchez Montero, en enero de 1912, un amor rom&aacute;ntico de sexagenario por la se&ntilde;orita Fern&aacute;ndez de la Llana, le llev&oacute; a contraer segundas nupcias en el mismo mes del a&ntilde;o siguiente, toc&aacute;ndole a ella sobrevivirle desde 1920.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I&mdash;Dos poes&iacute;as. (Madrid, 1883; op&uacute;sculo que contiene las composiciones premiadas en el Certamen de 1881 y en los Juegos Florales de 1883, ambos concursos celebrados en Oviedo.)<\/p>\n<p>II&mdash;&Uacute;ltimos momentos de Jovellanos. (Gij&oacute;n, 1891; poes&iacute;a en bable premiada en el Certamen celebrado en Gij&oacute;n con motivo de la inauguraci&oacute;n de la estatua de Jovellanos; reproducida en Los nuevos hablistas, de E. Gra. Rendueles, Gij&oacute;n, 1925.)<\/p>\n<p>III. &mdash;Los vaqueiros de alzada en Asturias. (Oviedo, 1893; segunda edici&oacute;n en 1915.)<\/p>\n<p>IV&mdash;Nociones de Derecho usual espa&ntilde;ol. (Oviedo, 1894; en colaboraci&oacute;n con Ferm&iacute;n Cancha y Secades.)<\/p>\n<p>V&mdash;Legislaci&oacute;n del impuesto de Derechos Reales y transmisi&oacute;n de bienes. (Oviedo, 1896.)<\/p>\n<p>VI&mdash;Boal y su concejo. (Oviedo, 1898; monograf&iacute;a publicada tambi&eacute;n en el tomo III de la obra Asturias, dirigida por Octavio Bellmunt y Ferm&iacute;n Canella y Secades.)<\/p>\n<p>VII&mdash;Vocabulario de las palabras y frases bables que se hablaron antiguamente y de las que hoy se hablan en el Principado de Asturias, por D. A. Rato y Roces. (1898; op&uacute;sculo de 6 p&aacute;ginas, publicado antes como art&iacute;culo en Zeitschrift fur Romanische Philologie, de Gr&oacute;ver, Alemania.)<\/p>\n<p>VIII&mdash;Navia. (Oviedo, 1901; monograf&iacute;a hist&oacute;rica.)<\/p>\n<p>IX&mdash;Catecismo de instrucci&oacute;n c&iacute;vica. (Oviedo, 1902; op&uacute;sculo en colaboraci&oacute;n con Ferm&iacute;n Canella y Secades.)<\/p>\n<p>X&mdash;Catecismo del Derecho usual. (Oviedo, 1902; &iacute;dem id.)<\/p>\n<p>XI&mdash;L&rsquo;esconxuru. (Oviedo, 1902; composici&oacute;n en bable.)<\/p>\n<p>XII. &mdash;El romance de los romances. (Oviedo, 1915; letra en castellano para la Danza prima.)<\/p>\n<p>XIII. &mdash;Vocabulario del bable de Occidente. (Madrid, 1932; obra p&oacute;stuma, refundida con otra similar de Marcelino Fern&aacute;ndez y Fern&aacute;ndez para componer este volumen; pr&oacute;logo de Ram&oacute;n Men&eacute;ndez Pidal.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1&mdash;Teodoro Cuesto. (En el tomo II de la obra Asturias, dirigida por Octavio Bellmunt y Ferm&iacute;n Canella y Secades; Gij&oacute;n, 1897; estudio biogr&aacute;fico.)<\/p>\n<p>2&mdash;Coa&ntilde;a. (En el tomo III de &iacute;dem id; Gij&oacute;n, 1900.)<\/p>\n<p>3.&mdash;Navia-Villay&oacute;n. (Idem id. &iacute;dem.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Campoamor (Ferm&iacute;n).&mdash;D. Bernardo Acevedo y Huelves. (En Rio Navia, Navia, octubre 5 de 1920.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Men&eacute;ndez Pidal (Juan).&mdash;Nuestros escritores: D. Bernardo Acevedo. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, junio de 1893.),<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4950,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1014","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}