{"id":1025,"date":"2020-11-04T16:24:01","date_gmt":"2020-11-04T16:24:01","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1025"},"modified":"2021-12-19T16:32:25","modified_gmt":"2021-12-19T16:32:25","slug":"alvarez-fermin","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/alvarez-fermin\/","title":{"rendered":"ALVAREZ (Ferm\u00edn)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Escritor contempor&aacute;neo residente en la Argentina. Nacido en La Carrera (Siero) el 16 de octubre de 1883, hijo de don Francisco Alvarez Roces y do&ntilde;a Ramona Garc&iacute;a Barredo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcurri&oacute; su infancia en el pueblecillo El Berr&oacute;n y localidades pr&oacute;ximas, compartiendo con la asistencia a las escuelas p&uacute;blicas algunas ocupaciones callejeras. Entre &eacute;stas, al comienzo de la guerra sostenida en Cuba (1895), la introducci&oacute;n en esa comarca del diario ovetense El Carbay&oacute;n, poco le&iacute;do antes, que tra&iacute;a abundantes noticias acerca del desarrollo de aquella campa&ntilde;a. Orgulloso del &eacute;xito alcanzado, se march&oacute; a pie a Oviedo, llevado por el deseo de que se le conociera por las personas que hac&iacute;an el peri&oacute;dico. Le recibieron con amabilidad y le ense&ntilde;aron los talleres, que fueron para &eacute;l algo tan sorprendente que ni habr&iacute;a podido so&ntilde;arlo. De regreso en el pueblo, puso con tiza en la puerta de su casa este r&oacute;tulo: &ldquo;Ferm&iacute;n &Aacute;lvarez, periodista de El Carbay&oacute;n&raquo;.&nbsp; Treinta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, esta infantil presunci&oacute;n pudo haberse considerado una profec&iacute;a, porque el propio peri&oacute;dico le nombraba su colaborador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;En 1899&mdash;nos ha dicho &eacute;l mismo&mdash;, y despu&eacute;s de algunos ensayos, no sin cierto &eacute;xito, como dependiente de comercio en la ciudad de Vetusta (Oviedo), y algunos meses empleado en actividades semi-dom&eacute;sticas en casa de unos hidalgos de Pola de Siero, me incorpor&oacute; a la falange proletaria subterr&aacute;nea en la mina Mar&iacute;a Luisa, de Ria&ntilde;o-Santa Ana, perteneciente entonces a la Uni&oacute;n Hullera y Metal&uacute;rgica de Asturias. Esto, como es natural, cuadraba mejor con mi temperamento revolucionario, y el mismo a&ntilde;o pagaba una peseta mensual como afiliado a la Agrupaci&oacute;n Socialista de Sama de Langreo. Tambi&eacute;n acud&iacute;a los domingos y fiestas de guardar a los m&iacute;tines que se celebraban en el valle, para alentar con mi presencia y mis aplausos conscientes a los insignes propugnadores de la emancipaci&oacute;n social. &ldquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo despu&eacute;s dejaba el penoso trabajo de las diez o doce horas de la mina para ocupar el empleo de guardafrenos y m&aacute;s tarde de fogonero en las peque&ntilde;as locomotoras destinadas al arrastre del carb&oacute;n desde los lavaderos a los muelles del ferrocarril. La ausencia de un maquinista sirvi&oacute; para que se le confiara la direcci&oacute;n de una de esas locomotoras en 1902, con s&oacute;lo diecinueve a&ntilde;os de edad, y esto fu&eacute; para &eacute;l un gran motivo de orgullo. Pero este orgullo lo esfum&oacute; una imprevisi&oacute;n que di&oacute; lugar al vuelco de todo un tren de once vagonetas cargadas de carb&oacute;n. Entonces, por propia iniciativa, temeroso de una m&aacute;s que probable postergaci&oacute;n, permut&oacute; ese empleo por el de ayudante de ajustador en los talleres de La Felguera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu&iacute; particip&oacute; activamente en la propaganda socialista y fu&eacute; contador de la Junta directiva del Sindicato local. Pero en el fondo de su esp&iacute;ritu exist&iacute;a un deseo de mejorar la posici&oacute;n social sin confiarlo todo a los triunfos societarios, y, mientras los m&aacute;s de los obreros le&iacute;an peri&oacute;dicos de lucha proletaria, &eacute;l destinaba ese tiempo a la Aritm&eacute;tica, la Geometr&iacute;a y otros libros de estudio. Sin embargo, cuando la huelga general de 1903, figur&oacute; entre los obreros seleccionados o eliminados y tuvo que aceptar trabajo en la f&aacute;brica de Abo&ntilde;o, inmediaciones de Gij&oacute;n, en deprimentes condiciones. Le acompa&ntilde;&oacute; en esta peque&ntilde;a odisea su novia entonces, Regina Moriera, con la que contrajo matrimonio en Carri&oacute; (Carre&ntilde;o) en febrero de 1905.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque mec&aacute;nico apreciado de los jefes por su pericia y conducta y asegurada la vida del hogar sin grandes apreturas econ&oacute;micas, la decepci&oacute;n por no haber obtenido una de las cincuenta becas para artesanos establecidas por el Gobierno para perfeccionar los oficios en Francia y B&eacute;lgica, le determin&oacute; a emigrar, y en enero de 1908 embarc&oacute; con esposa e hijos para la Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Establecido en Buenos Aires, mientras trabajaba como mec&aacute;nico segu&iacute;a estudios para perfeccionarse en el oficio, y en la Escuela Industrial nacional obtuvo un diploma de id&oacute;neo. Por ese tiempo (1909) se inici&oacute; como escritor, que era una aspiraci&oacute;n de toda su vida, y public&oacute; numerosos art&iacute;culos en la revista quincenal bonaerense Asturias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Siempre afanoso&mdash;nos ha dicho &eacute;l mismo&mdash;por abrirme paso en mi oficio, en octubre de 1911 pas&oacute; a ocupar un puesto de responsabilidad en unos importantes talleres de esta ciudad. Y ambicionando cada vez saber m&aacute;s, me matricul&oacute; y segu&iacute; los estudios de ingeniero mec&aacute;nico en una escuela espa&ntilde;ola por correspondencia, que alternaba con la &iacute;mproba dedicaci&oacute;n que demandaba mi cargo de jefe de taller.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;En 1915, debido a una escisi&oacute;n producida en el Centro Asturiano de Buenos Aires, se fund&oacute; el Centro Asturiano de Cultura. Unos cuantos amigos me llevaron con ellos a la nueva sociedad. Y mientras de d&iacute;a, durante m&aacute;s de diez horas, dirig&iacute;a un establecimiento de importancia, de noche daba ense&ntilde;anza de Aritm&eacute;tica, dos veces por semana; desempe&ntilde;aba el cargo de tesorero, y formaba parte de la Comisi&oacute;n de redacci&oacute;n de la revista Pelayo, &oacute;rgano de la entidad.&rdquo;<\/p>\n<p>Posteriormente continu&oacute; dedicando parte del descanso de sus tareas pr&aacute;cticas a las rom&aacute;nticas de escritor, principalmente en el Heraldo de Asturias, de Buenos Aires. En 1929 efectu&oacute; un viaje a Espa&ntilde;a con excursiones a varias ciudades espa&ntilde;olas, desde las que envi&oacute; cr&oacute;nicas a ese citado peri&oacute;dico, que luego recogi&oacute; en el volumen anotado m&aacute;s abajo. Desde su regreso entonces a la Argentina, ha colaborado tambi&eacute;n en El Carbay&oacute;n, de Oviedo. En 1932 el Centro Asturiano de Rosario de Santa Fe le concedi&oacute; un segundo premio en el certamen literario celebrado bajo sus auspicios por el &ldquo;esquema dram&aacute;tico en tres etapas y un ep&iacute;logo&rdquo; intitulado El llocu de La Peral.<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash; Diario de un viaje a Espa&ntilde;a. (Buenos Aires, 1930; cr&oacute;nicas de viaje.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4933,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1025","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}