{"id":1080,"date":"2020-11-05T12:57:20","date_gmt":"2020-11-05T12:57:20","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1080"},"modified":"2021-10-26T11:26:13","modified_gmt":"2021-10-26T11:26:13","slug":"blanco-luis-amado","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/blanco-luis-amado\/","title":{"rendered":"BLANCO (Luis Amado)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Odont&oacute;logo y escritor contempor&aacute;neo. Tratadista con la pluma y la palabra de temas profesionales&nbsp; y publicista literario en verso y prosa. Estos dos aspectos diferentes de su personalidad dan lugar a pensar en dos personalidades distintas, ya que llevan distintas firmas: en Io literario, Luis Amado Blanco, con lo que algunos suponen que el nombre Amado es apellido, y en lo profesional, Luis Blanco Fern&aacute;ndez. Naci&oacute; Luis Amado Blanco. en Riveras de Pravia el 4 de abril de 1903 en hogar de holgada posici&oacute;n econ&oacute;mica, formado por don Juan Blanco D&iacute;az, en posesi&oacute;n de discreta fortuna alcanzada en Cuba, y do&ntilde;a Inocencia Fern&aacute;ndez Trapa y Garc&iacute;a de Castro, que reuni&oacute; por herencias de t&iacute;os y hermanos propiedades importantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A los nueve meses de nacido Luis Blanco, sus padres trasladaron la residencia a Avil&eacute;s, y aqu&iacute; transcurri&oacute; la infancia y buena parte de la primera juventud de &eacute;l, por lo que se considera avilesino de nacimiento y por tal le tienen los nativos. aprendi&oacute; en Avil&eacute;s las primeras letras en la secci&oacute;n de p&aacute;rvulos del Colegio de monjas del Santo &Aacute;ngel, y continu&oacute; la&nbsp; instrucci&oacute;n primaria con profesores particulares, para terminarla luego en el Colegio que tuvieron estableci&oacute; en la villa los hermanos de la Doctrina Cristiana. En este mismo colegio comenz&oacute; a prepararse para la carrera comercial a fin de seguir, por deseo del padre, el camino de sus tres hermanos mayores, que era el de Cuba, como emigrante. Con este prop&oacute;sito comenz&oacute; a estudiar en 1916 en la Academia de la Inmaculada, que dirig&iacute;a don Vicente Ocer&iacute;n, la carrera de perito mercantil, seguida con brillantes notas, hasta obtener el consiguiente t&iacute;tulo en la Escuela de Comercio de Gij&oacute;n en 1921. Pero, muerto el padre a&ntilde;os antes (1917), qued&oacute; desechado el proyecto de emigraci&oacute;n a Cuba, trocado por el de seguir los estudios de otra carrera m&aacute;s importante, para lo cual comenz&oacute; por completar en la misma Academia los de bachillerato, grado que obtuvo en 1924 en el Instituto Jovellanos, de Gij&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Decidido a seguir la carrera de m&eacute;dico, estudi&oacute; por libre en la citada Academia avilesina el curso preparatorio, del que se examin&oacute; en la Universidad ovetense. Al comenzar el curso de 1925 se traslada con su familia a vivir en Madrid, y contin&uacute;a los estudios de Medicina en la Facultad de San Carlos. Aprobado el segundo a&ntilde;o de la carrera, incorpora los estudios a la Escuela de Odontolog&iacute;a, anexa a la misma Facultad, y en el a&ntilde;o 1928 obtiene el t&iacute;tulo de odont&oacute;logo, como remate de una ejecutoria brillante de estudios y ejercicios. Posteriormente ampl&iacute;a sus conocimientos profesionales en la cl&iacute;nica particular del doctor Landete y en el Instituto OdontoEstomatol&oacute;gico de Madrid, dirigido por citado profesor. Concurre tambi&eacute;n con la misma finalidad a la secci&oacute;n de Ortodoncia, dirigida por el doctor Ma&ntilde;es, en la Escuela Nacional de Puericultura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todav&iacute;a estudiante de Odontolog&iacute;a, movido por su vocaci&oacute;n intelectual de siempre, organiz&oacute; en la Sociedad Odontol&oacute;gica Espa&ntilde;ola un curso de conferencias sobre el Arte aplicado a la Odontolog&iacute;a, corriendo a su cargo la presentaci&oacute;n de los conferenciantes que tomaron parte en las sesiones. Tambi&eacute;n por entonces fue exponente suyo en el mismo sentido, como primera manifestaci&oacute;n del escritor sobre temas cient&iacute;ficos, su conferencia en la c&aacute;tedra de Pr&oacute;tesis Primera con el t&iacute;tulo de disquisiciones filos&oacute;ficas sobre Pr&oacute;tesis dental (n&uacute;mero 1), que fue como cimiento de su personalidad en la profesi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta inclinaci&oacute;n de Blanco por las letras data de los a&ntilde;os infantiles. A&uacute;n no sab&iacute;a leer, y su curiosidad por la lectura obligaba a que le leyeran cuentos&nbsp; e historia, horas enteras, como su distracci&oacute;n predilecta. Desde que supo leer fue siempre la lectura la apetencia mayor de su esp&iacute;ritu. De las lecturas infantiles pasa en r&aacute;pida evoluci&oacute;n, a los quince a&ntilde;os, a la novela y obras po&eacute;ticas de los cl&aacute;sicos castellanos. Con &eacute;stos encuentra su sensibilidad un agradable medio de expresi&oacute;n en el verso, y escribe sus primeras poes&iacute;as, y tambi&eacute;n alg&uacute;n cuento, que no llegan a publicarse. En el a&ntilde;o 1919, a los diecis&eacute;is de edad, la visita de un grupo de estudiantes a Avil&eacute;s le da ocasi&oacute;n para arrostrar el miedo de dar al p&uacute;blico algo de su pensamiento, y p&uacute;blica en La Voz de Avil&eacute;s una croniquilla sobre el suceso. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s (1921) se da a conocer como &eacute;l m&aacute;s deseaba, como poeta, y publica en el mismo diario una poes&iacute;a, a la que pone t&iacute;midamente como firma un seud&oacute;nimo que no ha vuelto a usar, el de Blumaisol.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya en 1922 conquista los primeros parabienes con el cuento Madrigal, publicado en la revista anual El Bollo, y esto le decide y anima a sostener como poeta y cronista una asidua colaboraci&oacute;n en La Voz de Avil&eacute;s y tambi&eacute;n en el semanario local El Progreso de Asturias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El poeta, que hab&iacute;a comenzado con los m&aacute;ximos respetos a las normas cl&aacute;sicas, va evolucionando hacia las tendencias modernas, m&aacute;s dilectas a su fantas&iacute;a, y en 1928 recoge una selecci&oacute;n de sus composiciones en el libro Norte, que es un claro exponente de esa evoluci&oacute;n hacia la maestr&iacute;a ya apuntada en &eacute;l y que la cr&iacute;tica ha recibido con elogio. Cultiva tambi&eacute;n, aunque menos frecuentemente, la prosa, cr&oacute;nicas y cuentos, y uno de &eacute;stos, intitulado Hacia la otra orilla, le conquista el premio destinado al g&eacute;nero en el Certamen Literario celebrado en Avil&eacute;s en agosto de 1927.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus colaboraciones po&eacute;ticas se extienden a otros peri&oacute;dicos avilesinos, m&aacute;s o menos ocasionales, entre ellos el semanario festivo, veraniego, La Batelera, donde firma con el seud&oacute;nimo de Black algunas composiciones. En 1928, con motivo de un viaje a Francia, inicia su colaboraci&oacute;n de cronista en el diario gijon&eacute;s La Prensa. Tambi&eacute;n public&oacute; por entonces algunas poes&iacute;as en revistas madrile&ntilde;as, Nuevo Mundo y Atl&aacute;ntico, entre otras. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El recuerdo de una conferencia cient&iacute;fico-literaria pronunciada en enero de 1929 en el Ateneo Obrero de Gij&oacute;n con el t&iacute;tulo de Vida y sexo nos lleva de nuevo a tratar del profesional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Facultado ya como odont&oacute;logo, en octubre de ese mismo a&ntilde;o, abre en Madrid una cl&iacute;nica dental, que acredita r&aacute;pidamente con numerosa y distinguida clientela. A la vez acrecienta su prestigio entre los compa&ntilde;eros, especialmente por sus frecuentes y acertadas intervenciones en las sociedades profesionales, no s&oacute;lo en las controversias de car&aacute;cter cient&iacute;fico, a que le autorizaba su estudio asiduo, sino en las de pol&iacute;tica social profesional, caracteriz&aacute;ndose por la valent&iacute;a en combatir a los personajes que s&oacute;lo usaban influencia y ascendiente en la clase en servicio propio y de sus partidarios. Tambi&eacute;n contribuye a realzarle el nombramiento en ese mismo curso (1929-30) de profesor auxiliar de las clases pr&aacute;cticas de la Escuela de Odontolog&iacute;a, en las c&aacute;tedras de Pr&oacute;tesis Fija y de Ortodoncia, cargo al que renuncia antes de concluido el curso, debido a la escasez de medios de ense&ntilde;anza que pon&iacute;an en sus manos,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En robustecimiento de su prestigio profesional le llegan algunos &eacute;xitos y reconocimientos personales. En abril de 1930 es invitado por el C&iacute;rculo Odontol&oacute;gico de Catalu&ntilde;a a dar en Barcelona una conferencia, y pronuncia una sobre risa y sonrisa en est&eacute;tica odontol&oacute;gica (n&uacute;mero 3), en la que recoge las modernas&nbsp; teor&iacute;as de est&eacute;tica facial y sus observaciones propias, conquistando fervorosos aplausos. En marzo de 1933 asiste al X5U Congreso Odontol&oacute;gico, celebrado en Valencia, al que presenta un estudio en colaboraci&oacute;n con el doctor Bascones sobre La anestesia en Odontolog&iacute;a, en el que se recogen, enjuici&aacute;ndolos, todos los sistemas de anestesia, entre ellos el de Avertina, por infecci&oacute;n rectal, primera comunicaci&oacute;n presentada en Espa&ntilde;a acerca de este sistema. Por esta memoria y por sus intervenciones en el Congreso se le nombra, no obstante su juventud y pocos a&ntilde;os de ejercicio profesional, vicesecretario de la Federaci&oacute;n Odontol&oacute;gica Espa&ntilde;ola y vicesecretario asimismo del pr&oacute;ximo Congreso. Al celebrarse &eacute;ste, en agosto de ese mismo a&ntilde;o, en La Coru&ntilde;a, presenta tres importantes comunicaciones, una, fruto de su estudio exclusivo. La desvitalizaci&oacute;n dentaria ante los nuevos conceptos de la moderna Patolog&iacute;a, y dos en colaboraci&oacute;n: con el doctor Codina Carreira, la intitulada Contribuci&oacute;n al estudio y tratamiento de las neuralgias del trig&eacute;mino (n&uacute;mero 4), y con el doctor Ben&iacute;tez de Huelva la otra, acerca de los Estados prediab&eacute;ticos y piorrea alveolar. En el mismo Congreso pronuncia una conferencia sobre Est&eacute;tica y Ortodoncia, que llama poderosamente la atenci&oacute;n de los congresistas por lo atrevido de sus concepciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Odontolog&iacute;a le lleva a su Junta de Gobierno con el cargo de secretario de actas, y la Sociedad Odontol&oacute;gica Espa&ntilde;ola le nombra vocal, primero, y secretario general despu&eacute;s. Animado por la idea de unir, en beneficio de la clase, estos esfuerzos disgregados, Luis Am&aacute;do Blanco (o mejor, Luis Blanco Fern&aacute;ndez dentro de la profesi&oacute;n) pone a esa finalidad toda su fuerza de captaci&oacute;n y persuasi&oacute;n, y al finalizar el a&ntilde;o 1933 consigue fusionar esas dos Sociedades y su incorporaci&oacute;n en forma de Secci&oacute;n Cient&iacute;fica al Colegio Oficial, con lo que se gana el aplauso general de sus compa&ntilde;eros, que ven en la unificaci&oacute;n provechos y prestigio no conseguidos antes. Por esta actuaci&oacute;n, que estuvo seguida de una serie de&nbsp; art&iacute;culos sobre pol&iacute;tica social profesional (n&uacute;mero 5) publicados en Espa&ntilde;a Odontol&oacute;gica, se le quiso rendir un homenaje, que &eacute;l rehus&oacute; en carta publicada en esa misma revista. Esas actividades de organizador y escritor profesionales y el diario cuidado de su cl&iacute;nica no le han impedido continuar la producci&oacute;n literaria, como veremos enseguida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la primavera de 1930 contrae matrimonio con la se&ntilde;orita&nbsp; Isabel Fern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez, asturiana, parienta algo remota, estudiante de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de Madrid, en la que Luis Amado Blanco encuentra no s&oacute;lo la esposa y compa&ntilde;era, sino una admirable colaboradora, que pasa a la cl&iacute;nica como ayudante y al despacho del escritor como musa y amanuense. Y es de a&ntilde;adir, como caso excepcional en este matrimonio, que, no obstante tener resuelto el problema econ&oacute;mico, ella reanuda los interrumpidos estudios de Filosof&iacute;a y Letras hasta licenciarse en Ciencias Hist&oacute;ricas en enero de 1933, mientras &eacute;l prosigue los desviados estudios de la Facultad de Medicina, en la que alcanza el grado de licenciado en enero de 1935, prosigui&eacute;ndolos actualmente para la obtenci&oacute;n del doctorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco despu&eacute;s de casados, y como viaje de novios, llevan a cabo uno a Rusia, con breves paradas en varios pa&iacute;ses europeos: Francia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia y otros. En la rep&uacute;blica sovi&eacute;tica visitan especialmente Leningrado. De las impresiones recogidas en Rusia, y principalmente en esa ciudad, Luis Amado Blanco escribe un admirable libro, recibido con aplauso por la cr&iacute;tica, con el t&iacute;tulo de Ocho d&iacute;as en Leningrado, del que adelanta las primicias en conferencias con proyecciones pronunciadas (1932) en el Ateneo y en el Lyc&eacute;um Club de Madrid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El descanso veraniego de 1934 lo invirti&oacute; el matrimonio en un viaje a Cuba, m&aacute;s concretamente a La Habana, en el que Blanco ostentaba la representaci&oacute;n del Heraldo de Madrid como enviado especial. La prensa habanera, los compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n y los elementos de la juventud intelectual habanera tuvieron para Luis Amado Blanco una fervorosa acogida, llena de facilidades para que llegara r&aacute;pidamente al conocimiento de la vida &iacute;ntima del pa&iacute;s. De sus actividades intelectuales en esa capital deben anotarse dos recitales de poes&iacute;as in&eacute;ditas en la Sociedad Pro Arte musical y en el C&iacute;rculo de Bellas Artes y una conferencia sobre la vida rusa en la Sociedad de Reporteros. A su regreso a Madrid comenz&oacute; a publicar en el Heraldo una serie de diecis&eacute;is cr&oacute;nicas sobre sus impresiones acerca de la transformaci&oacute;n revolucionaria de esa rep&uacute;blica, con el t&iacute;tulo de &iquest;Ad&oacute;nde va Cuba?, en publicaci&oacute;n actualmente (enero de 1935).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">Cuando la sublevaci&oacute;n de julio de 1936 le sorprendi&oacute; en Soto. Prest&oacute; servicios en la Cruz Roja. Pas&oacute; a Francia y luego a Cuba. En la Habana, con la pluma y palabra defendi&oacute; la causa de la Rep&uacute;blica.<\/span><\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Norte. (Madrid, 1928; poes&iacute;as.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">lI.&mdash;Ocho d&iacute;as en Leningrado. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Madrid, 1932; impresiones de un viaje a Rusia.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\">III.&mdash;Poema desesperado. A la muerte de Federico Garc&iacute;a Lorca (1937, San Crist&oacute;bal de La Habana op&uacute;sculo en 4&ordm; mayor)<\/span><\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Disquisiciones filos&oacute;ficas sobre pr&oacute;tesis dental. (En la revista Odontolog&iacute;a Cl&iacute;nica, Madrid, 1928, n&uacute;mero 3.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2,&mdash;La curva de glucemia en los cancerosos vista por un odont&oacute;logo. (En La Odontolog&iacute;a, Madrid, enero de 1930; resumen de una comunicaci&oacute;n presentada a la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Odontolog&iacute;a.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;Risa y sonrisa en est&eacute;tica odontol&oacute;gica. (En Odontolog&iacute;a Cl&iacute;nica, Madrid, junio de 1930; extracto de una conferencia pronunciada en Barcelona, en el C&iacute;rculo Odontol&oacute;gico de Catalu&ntilde;a.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4.&mdash;Contribuci&oacute;n al estudio Y tratamiento de las neuralgias del trig&eacute;mino. (En La Odontolog&iacute;a, Madrid, mayo de 1934; en colaboraci&oacute;n con el doctor Codina Carreira.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5.&mdash;1934 en la Odontolog&iacute;a madrile&ntilde;a. (En Espa&ntilde;a Odontol&oacute;gica, Madrid, 1934; varias cr&oacute;nicas de pol&iacute;tica social profesional.) <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff0000;\">6..&mdash;Reivindicaci&oacute;n de la manzanilla (Madrid) 1936; op&uacute;sculo; estudio publicado antes de La Odontolog&iacute;a.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1080","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}