{"id":1087,"date":"2020-11-05T13:16:12","date_gmt":"2020-11-05T13:16:12","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1087"},"modified":"2021-10-26T14:45:30","modified_gmt":"2021-10-26T14:45:30","slug":"blanco-lorenzo-fr-fernando","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/blanco-lorenzo-fr-fernando\/","title":{"rendered":"BLANCO LORENZO (Fr. Fernando)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Religioso dominico que lleg&oacute; por su saber y sus virtudes a la dignidad de arzobispo en el siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; en Pola de Lena el 12 de mayo de 1812, como reza una l&aacute;pida dedicada a su memoria en la villa natal,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hechos en ella los estudios de Latinidad y Humanidades, su vocaci&oacute;n se decidi&oacute; por la vida religiosa, y tom&oacute; el h&aacute;bito de la Orden de Santo Domingo de Guzm&aacute;n en el convento de San Esteban, de Salamanca, a los quince a&ntilde;os. En ese convento hizo la profesi&oacute;n solemne de votos en 1828, sigui&oacute; la carrera eclesi&aacute;stica y fu&eacute; ordenado de presb&iacute;tero en 1832.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fu&eacute; su primer cargo el de capell&aacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, en el que conquist&oacute; robusto cr&eacute;dito de orador sagrado. En &eacute;l le sorprendi&oacute; la exclaustraci&oacute;n decretada en julio de 1837 por las Cortes Constituyentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luego, en el Seminario de San Esteban, de Salamanca, fu&eacute; director espiritual y catedr&aacute;tico de Teolog&iacute;a, Facultad en la que ya estaba doctorado. Elevado el rector del Seminario, Garc&iacute;a Cuesta, a la dignidad de arzobispo de Santiago de Compostela, &eacute;ste le llev&oacute; consigo como secretario, y como tal pas&oacute; el P. Blanco Lorenzo a Roma cuando aqu&eacute;l se traslad&oacute; a esta ciudad como cardenal en 1854.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;La fama de sus virtudes y la aureola de su sabidur&iacute;a&mdash;dice Juan Men&eacute;ndez Pidal en la monograf&iacute;a Lena de la obra Asturias, dirigida por Bellmunt y Canella&mdash;se extendi&oacute; por Espa&ntilde;a y fu&eacute; conocida en Roma, donde subi&oacute; a la C&aacute;tedra del esp&iacute;ritu Santo, ante escogida concurrencia, desarrollando el tema de la Inmaculada Concepci&oacute;n con improvisado discurso latino, que cautiv&oacute; a los prelados y lleg&oacute; a oidos del Pont&iacute;fice P&iacute;o IX, que le &iexcl;premi&oacute; con el t&iacute;tulo de doctor por la Sapienza de Roma.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De nuevo en Espa&ntilde;a, Isabel II, que le distingu&iacute;a y consideraba, le propuso para ocupar la mitra vacante de &Aacute;vila. Fray Paulino Alvarez recoge con este motivo la siguiente an&eacute;cdota: Se present&oacute; &eacute;l en Palacio y dijo a do&ntilde;a Isabel: &mdash;Se&ntilde;ora, cuando los reyes presentan a uno para obispo, el presentado visita a los reyes para darles las gracias. Yo no vengo a dar gracias a Su Majestad, sino a quejarme, porque me ha quitado la felicidad de ser simple fraile; yo no debo ni puedo ser obispo, &ndash; Solt&oacute; la risa la noble se&ntilde;ora y contest&oacute;: &ndash; As&iacute; me gustan a mi los obispos; que se quejen de serlo; que no se crean dignos. Ahora le querr&eacute; a usted todav&iacute;a m&aacute;s. Me han dicho, Fr. Fernando, que es usted un excelente fumador. De hoy en adelante, los puros que usted fume, la reina se los dar&aacute;.&raquo;<\/span><\/p>\n<p>Ocup&oacute; el obispado de &Aacute;vila en 1857, y desempe&ntilde;&oacute; por espacio de cerca de treinta a&ntilde;os esta dignidad con celo que ha permitido escribir: &laquo;Recu&eacute;rdale all&iacute; la caridad, recu&eacute;rdale la ciencia, recu&eacute;rdanle las bellas artes.&raquo; Entre sus obras materiales figuran las restauraciones de los templos de Santo Tom&aacute;s y San Pedro de Alc&aacute;ntara, y entre las intelecturales, la publicaci&oacute;n de pastorales, celebradas por elocuentes y llenas de alta doctrina cristiana. Fund&oacute; obras p&iacute;as de beneficiencia y ense&ntilde;anza y estuvo atento siempre a remediar las necesidades de sus diocesanos.<\/p>\n<p>En 1869 volvi&oacute; a Roma con motivo del Concilio de las Ordenes regulares. Fu&eacute; en calidad de delegado por los dominicos espa&ntilde;oles, acompa&ntilde;ando al arzobispo de Zaragoza Fr. Manuel Garc&iacute;a Gil. &laquo;De los dos se pudo decir &ndash; anota Fr. Paulino Alvarez &ndash; lo que de Fr. Domingo Soto y Fr. Melchor Cano, te&oacute;logo enviado al Concilio de Trento por Carlos V: que eran la Teolog&iacute;a espa&ntilde;ola en dos tomos. Reunidos en Roma con los otros obispos dominicos de las otras naciones, que eran veinticinco, y convocados por el padre general Jaudel con el fin de que todos abrazaran unidos y acordes en el estudio de las materias conciliares, la palabra de Fr. Fernando marc&oacute; la pauta y fue el santo y se&ntilde;a que todos adoptaron&raquo;.<\/p>\n<p>Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1875, pas&oacute; a ocupar la silla arzobispal de Valladolid, donde dej&oacute; tambi&eacute;n perdurable recuerdo de su caridad y su sabidur&iacute;a. Aqu&iacute; public&oacute; algunos de sus m&aacute;s celebrados trabajos religiosos. Y en Valladolid falleci&oacute; el 6 de junio de 1881 a consecuencia de un ataque cerebral.<\/p>\n<p>Estuvo abrillantada su personalidad con t&iacute;tulos y condecoraciones, entre aquellos el de Prelado Dom&eacute;stico del Papa, y entre &eacute;stas la gran cruz de Isabel la Cat&oacute;lica. Tambi&eacute;n figur&oacute; como miembro de algunas corporaciones nacionales y extranjeras, como la Academia de Bellas Artes de Madrid, de la que fue acad&eacute;mico correspondiente. Y tuvo el cargo de senador por su dignidad de arzobispo.<\/p>\n<p>Treinta y seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte se trasladaron sus cenizas, dentro de la Catedral vallisoletana, donde reposaban, a un pante&oacute;n constru&iacute;do expresamente. Con motivo de esta gran solemnidad religiosa, el tambi&eacute;n dominico asturiano Fr. Raimundo Casta&ntilde;o le dedic&oacute; una muy celebrada oraci&oacute;n f&uacute;nebre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.- Serm&oacute;n de la Eucarist&iacute;a (Santiago de Compostela 1859)<\/p>\n<p>II.- Pastoral. (&Aacute;vila, &hellip;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Alvarez (Fr. Paulino). &ndash; Un paneg&iacute;rico. (En el tomo III de la obra Santos, bienaventurados, venerables de la Orden de Predicadores, Vergara, 1922.)<\/p>\n<p>Casta&ntilde;o (Fr. Raimundo).- Oraci&oacute;n f&uacute;nebre&hellip; (Valladolid, 1917.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1087","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}