{"id":1131,"date":"2020-11-08T12:57:41","date_gmt":"2020-11-08T12:57:41","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1131"},"modified":"2021-10-27T08:26:52","modified_gmt":"2021-10-27T08:26:52","slug":"cabal-constantino","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/cabal-constantino\/","title":{"rendered":"CABAL (Constantino)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escritor contempor&aacute;neo, especialmente dedicado desde hace algunos lustros a la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y folkl&oacute;rica de Asturias con una devoci&oacute;n llena de renunciamientos y escasa de compensaciones. &ldquo;La personalidad de Cabal&mdash;hemos dicho en otro sitio, una de las m&aacute;s s&oacute;lidas y mejor cimentadas de la intelectualidad asturiana contempor&aacute;nea, tiene una especial fisonom&iacute;a que la diferencia y destaca entre los dem&aacute;s intelectuales. Es el hombre que estudia, que investiga y reconstruye el remoto pasado de Asturias, en el que est&aacute; agazapado lo m&aacute;s rico, lo m&aacute;s jugoso, lo m&aacute;s encantador de nuestra modalidad regional. Son los jirones del alma astur que hemos ido dejando en el camino del progreso, sin los cuales vinimos a confundirnos con el tipo com&uacute;n de otros pa&iacute;ses.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Constantino Cabal en hogar humilde de Oviedo el a&ntilde;o 1884. Estudiaba con extraordinario aprovechamiento, compensando de este modo los esfuerzos de su familia, cuando la adversidad le di&oacute; a gustar, apenas adolescente, las primeras amarguras de la vida. Ten&iacute;a catorce a&ntilde;os cuando tuvo que encargarse de sostener como principal aportaci&oacute;n el hogar amenazado de ruina, a causa de haber quedado el padre casi ciego a consecuencia de una agresi&oacute;n con motivo de una huelga obrera. Fu&eacute; preciso llevar alg&uacute;n fruto de su trabajo al hogar paterno, y, a ser posible, no abandonar el estudio. Interesado en este sentido su maestro de instrucci&oacute;n primaria, don Juan Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;iz, le protegi&oacute; durante el primer a&ntilde;o de estudiante en el Seminario conciliar de Oviedo, que fu&eacute; protecci&oacute;n suficiente, porque el muchacho supo ganarse con premios en los estudios las matr&iacute;culas de los cursos siguientes. Al mismo tiempo, oficiaba de ac&oacute;lito en el convento de las Siervas de Jes&uacute;s y trabajaba en las horas libres del Seminario como gacetillero del diario El Carbay&oacute;n, encargado de recoger las informaciones oficiales del Ayuntamiento y del Gobierno civil y luego en la Redacci&oacute;n hasta la medianoche. Una hora de la tarde la dedicaba a dar lecciones en un colegio de la calle de Campomanes. Esas dieciocho horas diarias de trabajo y estudio, aprovechadas al extremo de tener que aprender las lecciones del Seminario andando y estudiando, daban al cabo del mes un rendimiento cremat&iacute;stico de unas cien pesetas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el diario El Carbay&oacute;n fu&eacute; formando su personalidad period&iacute;stica y literaria, aunque mal retribu&iacute;do, con aportaciones cada vez m&aacute;s valiosas al inter&eacute;s de los lectores, como poeta y prosista. Mostr&aacute;base como escritor en dos modalidades: una humor&iacute;stica bajo el seud&oacute;nimo de Triquitraque y otra en el desarrollo de temas serios con el de Ludeamaro, ambas por los a&ntilde;os de 1901 y siguientes, desde los diecisiete de edad. Con ese &uacute;ltimo seud&oacute;nimo y en dicho peri&oacute;dico public&oacute; su primer trabajo de empe&ntilde;o: la novela Psiquis (1904-5). Tambi&eacute;n por entonces di&oacute; al p&uacute;blico su primer libro, otra novela con el t&iacute;tulo de Las memorias de un enfermo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A los seis a&ntilde;os de situaci&oacute;n tan precaria, abandonados ya los estudios y sin ning&uacute;n horizonte di&aacute;fano para el porvenir, Constantino Cabal decidi&oacute; dejarse arrastrar por la entonces caudalosa corriente emigratoria hacia Cuba, lo que llev&oacute; a cabo en 1905.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El mismo d&iacute;a de su llegada a La Habana la casualidad le puso en el camino a otro escritor asturiano, Juan Bances Conde, que conoc&iacute;a a Cabal por sus escritos, y en ese mismo d&iacute;a le consegu&iacute;a Bances un puesto de redactor en el Diario de la Marina, dirigido por otro escritor asturiano de gran prestigio en Cuba, don Nicol&aacute;s Rivero y Mu&ntilde;iz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces empieza para Cabal una intensa producci&oacute;n period&iacute;stica, casi toda desarrollada en el Diario de la Marina, alternada con producciones puramente literarias en prosa y verso, de las que tambi&eacute;n recogen alguna parte varias revistas ilustradas, como F&iacute;garo y Asturias. Informaciones, cr&iacute;ticas,&nbsp; art&iacute;culos literarios, poemas, cuentos, de todo produce su &aacute;gil y brillante pluma, Al fallecimiento del poeta y periodista gallego Curros Enr&iacute;quez, le sucede en el Diario como redactor de la interesant&iacute;sima secci&oacute;n La Prensa, dedicada a comentarios sobre la actualidad period&iacute;stica, que Cabal sostiene en lo sucesivo manteni&eacute;ndola en la altura conquistada. Otras producciones con la firma de Eneas esmaltan las p&aacute;ginas del peri&oacute;dico y con esa misma firma sostiene algunas pol&eacute;micas que le conquistan una robusta personalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1907 recoge en un volumen una selecci&oacute;n de composiciones po&eacute;ticas (n&uacute;mero II), que la cr&iacute;tica recibe con aplauso. En ese mismo a&ntilde;o contrae matrimonio con una se&ntilde;orita cubana, admirable escritora tambi&eacute;n, Mercedes Valero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esta &eacute;poca exalt&oacute; su personalidad period&iacute;stica grandemente una larga e interesante campa&ntilde;a en torno a las pr&aacute;cticas b&aacute;rbaras y criminales de los negros conocidas por brujer&iacute;a, mezcla de rito religioso y curanderismo. Al secuestro y desaparici&oacute;n de un ni&ntilde;o llamado Onelio, sigui&oacute; el de una ni&ntilde;a llamada Luisa, asesinada misteriosamente por los brujos. La campa&ntilde;a de Cabal, seguida con enorme inter&eacute;s por todos, fu&eacute; aprovechada por el Diario de la Marina, con gran &eacute;xito econ&oacute;mico, para abandonar la exclusividad de su venta por suscripci&oacute;n y lanzarse a la conquista del comprador eventual de la calle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1910 se traslad&oacute; por algunos meses a Espa&ntilde;a como enviado informativo especial de ese peri&oacute;dico. Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde regres&oacute; a Espa&ntilde;a definitivamente con esa representaci&oacute;n y el deseo de encontrar campo m&aacute;s favorable a sus estudios de investigaci&oacute;n y la publicaci&oacute;n de algunos libros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por espacio de mucho tiempo estuvo enviando una cr&oacute;nica diaria al Diario de la Marina sobre personalidades y asuntos de la actualidad espa&ntilde;ola y, a la vez, colabor&oacute; en algunas publicaciones madrile&ntilde;as, entre ellas el diario El Siglo Futuro, fiel a los principios religiosos y tradicionales que son fundamento y norma de su vasta ilustraci&oacute;n y de sus actividades de escritor. Residi&oacute; en los primeros a&ntilde;os en Madrid, ocupado por exigencias econ&oacute;micas en un destino de la casa editorial Voluntad y por vocaci&oacute;n literaria en investigaciones llevadas a cabo en la Biblioteca Nacional y otras Bibliotecas Oficiales y p&uacute;blicas. Por entonces, el erudito di&oacute; como fruto el libro Covadonga, con motivo del XII Centenario de la legendaria batalla de este nombre; el poeta, el drama en verso Los osos, estrenado en Oviedo y en Madrid por la compa&ntilde;&iacute;a de Enrique Borr&aacute;s, y el periodista, la compilaci&oacute;n en volumen de confidencias con renombradas Personalidades, El libro de c&oacute;mo se hacen todas las cosas.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El libro Covadonga lo escribi&oacute; como testimonio y muestra de haber asociado a su esp&iacute;ritu un ideal para toda la vida: el de consagrar lo mejor de su esfuerzo al estudio de la historia de Asturias. &ldquo;Don Ferm&iacute;n Canella&mdash;nos ha dicho &eacute;l mismo&mdash;me rog&oacute; que leyera la obra del se&ntilde;or Somoza, Gij&oacute;n en la antig&uuml;edad. Me indign&oacute; este libro de tal modo, por lo que tiene de depresivo, de denigrante y de injusto con Asturias, que resolv&iacute; en el momento dedicar todo el resto de mi vida a atenuar en cuanto yo pudiera el mal que &eacute;l le hab&iacute;a hecho.&rdquo; As&iacute; se explica que el se&ntilde;or Somoza haya juzgado el libro Covadonga de &ldquo;abigarrado mosaico&rdquo; y dicho del autor que &ldquo;pertenece al gremio de gacetilleros pretenciosos&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese laudable af&aacute;n de Cabal le oblig&oacute; a trasladar su residencia a Asturias, proponi&eacute;ndose estudiar la vida regional en sus verdaderas fuentes, para lo cual recorri&oacute; la provincia puede decirse que palmo a palmo, varias veces, de pueblo en pueblo, de aldea en aldea y, como &eacute;l mismo dice, &ldquo;de viejecito en viejecito&rdquo;, armado de la erudici&oacute;n acopiada en los libros y c&oacute;dices centenarios. Los elementos folkl&oacute;ricos ten&iacute;an en su empresa gran importancia para reconstruir el pasado de Asturias en no pocos aspectos, car&aacute;cter, usos y costumbres, particularmente en lo que se refiere a mitos y supersticiones. De los conocimientos acopiados con testimonios escritos y verbales, que le acreditan una autoridad m&aacute;xima reconocida por todos, ha venido dando el fruto en diversos libros (n&uacute;meros V y VI y del IX al XIII; en el estudio de no menor importancia (n&uacute;mero 3) inclu&iacute;do en la obra Folklore y costumbres de Espa&ntilde;a, y en una verdadera muchedumbre de&nbsp; art&iacute;culos publicados en peri&oacute;dicos ovetenses, madrile&ntilde;os y de otros lugares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Para esta mi aventura&mdash;dice en el trabajo anotado en Referencias biogr&aacute;ficas&mdash;lo di todo y nunca he pedido nada; di mi tranquilidad, mi porvenir, mi posici&oacute;n, mi trabajo; di mi prosperidad y mi salud; di mi cerebro y mi esp&iacute;ritu.&rdquo; A cambio de todo eso, como sucede siempre en esta clase de empresas, indiferencias y apreturas econ&oacute;micas. Por eso no puede sorprender que m&aacute;s adelante en ese mismo escrito estampe estas amargas y melanc&oacute;licas consideraciones: &ldquo;Si hubiera olvidado a Asturias&mdash;dice&mdash;, y el tiempo que a estudiarla dediqu&eacute; lo hubiera dedicado a otra labor, ni mis d&iacute;as continuos de trabajo hubieran alcanzado las doce horas, ni hoy se me enmarcar&iacute;a el horizonte con tan hondas inquietudes.&rdquo; Pero la dedicaci&oacute;n a las letras, cualquiera que sea la disciplina, tiene mucho de entrega total a prueba de contratiempos Y &ndash; decepciones, por lo que Constantino Cabal prepara actualmente desde hace algunos a&ntilde;os la culminaci&oacute;n de sus tareas de investigaci&oacute;n, observaci&oacute;n y estudio en un Diccionario asturiano, que abarcar&aacute; en un crecido n&uacute;mero de vol&uacute;menes el pasado y el presente de Asturias en sus m&uacute;ltiples aspectos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde 1925 al oto&ntilde;o del 28 dirigi&oacute; Cabal el diario cat&oacute;lico ovetense Regi&oacute;n, que dej&oacute; para dirigir El D&iacute;a de Palencia, diario cat&oacute;lico agrario, de esta ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de abandonar Oviedo hab&iacute;a vuelto aqu&iacute; sobre sus aficiones de comedi&oacute;grafo, entregando al aplauso del p&uacute;blico el drama en prosa Majestad, estrenado por la compa&ntilde;&iacute;a de Conchita Torres, y la comedia en verso La presa de las &aacute;guilas, representada por un cuadro de aficionados con fines ben&eacute;ficos en varias localidades asturianas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al cesar en la Direcci&oacute;n del citado diario palentino, regres&oacute; a Oviedo y a sus ocupaciones habituales. Favorecido, aunque sin prodigalidad, por los organismos oficiales, al servicio de los cuales desempe&ntilde;&oacute; cargos burocr&aacute;ticos y comisiones, la Diputaci&oacute;n provincial le nombr&oacute; en 1930 director de la Biblioteca provincial y cronista de Asturias, cargos de los que fu&eacute; despojado al advenimiento de la Rep&uacute;blica (1931), por hab&eacute;rsele conferido bajo la Dictadura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su existencia, escasa en bienandanzas y satisfacciones, vino a llenarla de dolor, en el verano de 1932, la tr&aacute;gica muerte de su hija Mercedes. Pasaba &eacute;sta una temporada en Carri&oacute;n de los Condes, en casa de un gran amigo de la familia, don Alejandro Arang&oacute;n de Marsilla, cuando a un hermano de &eacute;ste, al cargar una escopeta, se le dispar&oacute; un tiro que caus&oacute; la muerte instant&aacute;nea de la muchacha. En medio de la desgracia, sirvi&oacute; el doloroso suceso como medida de los muchos afectos con que cuentan en la regi&oacute;n y fuera de ella Constantino Cabal y su esposa, Mercedes Valero.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Las memorias de un enfermo.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Oviedo, 1904; novela.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Del amor. (Habana, 1907; Poes&iacute;as.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;Covadonga. (Madrid, 1918; estudio hist&oacute;rico; la segunda edici&oacute;n, en 1924.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash;El libro de c&oacute;mo se hacen todas las cosas. (Madrid, 1919; confidencias con personalidades espa&ntilde;olas.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.-&mdash;Del folklore asturiano: Cuentos, leyendas y tradiciones. (Madrid, 1923.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI.&mdash;Los cuentos tradicionales Asturianos. (Madrid, s. a.; 1924.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VIl.&mdash;La presa de las &aacute;guilas. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Madrid, 1924; drama en verso en tres actos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VIII.&mdash;Majestad. (Madrid, 1924; drama en dos actos y en prosa.)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IX.&mdash;Las costumbres asturianas, su significaci&oacute;n y sus or&iacute;genes: El individuo. (Madrid, 1925; edici&oacute;n costeada por el Ayuntamiento de Oviedo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;La mitolog&iacute;a asturiana: Los dioses de la vida. (Madrid, 1925.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XI.&mdash;La mitolog&iacute;a asturiana: Los dioses de la muerte. (Madrid, 1925.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIl.&mdash;La mitolog&iacute;a asturiana: El sacerdocio del diablo. (Madrid 1928.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIIl.&mdash;Las costumbres asturianas, su significaci&oacute;n y sus or&iacute;genes:&nbsp; La familia, la vivienda, los oficios primitivos. (Madrid, 1931.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Psiquis. (En el diario El Carbay&oacute;n, Oviedo, 1904-5; novela con el seud&oacute;nimo de Ludeamaro.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Pr&oacute;logo a la novela Sangre sobre el ara, de Juan A. Cabezas. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Covadonga, 1926.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;Mitolog&iacute;a ib&eacute;rica. (En el tomo l de la obra Folklore y costumbres de Espa&ntilde;a, Barcelona, 1931, p&aacute;ginas 167 a 275.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cabal (Constantino).&mdash;Mis a&ntilde;os de aldea. (En el diario Regi&oacute;n, Oviedo, 18 de diciembre de 1926.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su&aacute;rez, Espa&ntilde;olito (Constantino).&mdash;Cabal y la Asturias anta&ntilde;ona. (En la revista El Progreso de Asturias, Habana, 2 de junio de 1926.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Valero de Cabal (Mercedes).Escritores asturianos: Una entrevista con mi marido. (En la revista Norte, Madrid, febrero de 1931.)&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5019,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1131","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}