{"id":1243,"date":"2020-11-09T19:50:55","date_gmt":"2020-11-09T19:50:55","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1243"},"modified":"2021-10-29T19:11:01","modified_gmt":"2021-10-29T19:11:01","slug":"cantalicio-de-la-vallina-felix","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/cantalicio-de-la-vallina-felix\/","title":{"rendered":"CANTALICIO DE LA VALLINA (F\u00e9lix)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Abogado y escritor del siglo XIX. Algunos escriben Ballina, con be. Su apellido materno es Bustamante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Cantalicio de la Vallina en Oviedo el 8 de mayo de 1798. Pas&oacute; la infancia y curs&oacute; los estudios elementales en la ciudad natal durante los azarosos primeros a&ntilde;os del siglo XIX. Al finalizar la guerra de Independencia contra Napole&oacute;n se traslad&oacute; a Santiago de Compostela e ingres&oacute; en la Escuela Militar all&iacute; establecida entonces, de la que sali&oacute; como cadete a servir en el regimiento de Arag&oacute;n; pero abandon&oacute; pronto la carrera de las armas, para la que no sent&iacute;a vocaci&oacute;n, y regres&oacute; a Oviedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su familia pens&oacute; entonces dedicarle al sacerdocio; pero, sin vocaci&oacute;n tampoco para la disciplina eclesi&aacute;stica, decidi&oacute; seguir la carrera de abogado, lo que hizo en la Facultad de Derecho de la Universidad ovetense. Licenciado en , 1822, en ese mismo a&ntilde;o ingres&oacute; en | el Colegio de Abogados de esa ciudad. Empez&oacute; a ejercer la profesi&oacute;n en los bufetes de jurisconsultos tan acreditados all&iacute; como don Juan Arg&uuml;elles Toral, primero, y don Felipe Su&aacute;rez, despu&eacute;s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando el movimiento constitucionalista del a&ntilde;o 1820 tom&oacute; entusiasta participaci&oacute;n en la compa&ntilde;&iacute;a de Literarios que se form&oacute; en la poblaci&oacute;n universitaria. Coincidiendo con ese brote de liberalismo, iniciado por Riego en tierras sevillanas, hizo sus primeras armas de escritor en El Ciudadano, ef&iacute;mero peri&oacute;dico de apoyo a esos ideales de libertad pol&iacute;tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde entonces cultiv&oacute; el periodismo en la prensa ovetense, nunca con una gran asiduidad y entre intervalos de silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n a las luchas pol&iacute;ticas dedic&oacute; alg&uacute;n tiempo del que le dejaba libre la abogac&iacute;a, y en 1823 figur&oacute; por primera vez como miembro de la Corporaci&oacute;n municipal con el cargo de alcalde segundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por todo eso, al advenir nuevamente en ese a&ntilde;o la reacci&oacute;n absolutista, se encontr&oacute; en situaci&oacute;n de perseguido, entre otras razones por haber Perteneci&oacute; a la compa&ntilde;&iacute;a de Literarios, y, sujeto a procesamiento, huy&oacute; de Oviedo como medio de escapar a las severas sanciones que gustaba dictar a Fernando VII. Con otros varios que fueron sus condisc&iacute;pulos y eran sus amigos, como Alejandro Mon, Pedro Jos&eacute; Pidal y Jos&eacute; Caveda y Nava, permaneci&oacute; oculto alg&uacute;n tiempo, hasta que, algo atenuada la represi&oacute;n contra los liberales, pudo regresar a Oviedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Continu&oacute; luego por muchos a&ntilde;os distribuyendo sus actividades entre la abogac&iacute;a, el periodismo y la administraci&oacute;n municipal. La pol&iacute;tica absorb&iacute;a buena parte de su vocaci&oacute;n. Al ser proclamada reina Isabel II form&oacute; parte de la Milicia Nacional de Oviedo con el grado de capit&aacute;n y prest&oacute; servicios en favor de la legitimidad de esa reina contra las aspiraciones de su tio don Carlos de Borb&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque algunos amigos de la Universidad que brillaban ya&nbsp; en Madrid quisieron atraerle con ofrecimientos que le aseguraban un porvenir halagador, &eacute;l rehus&oacute; todas las insinuaciones y todos los ofrecimientos, encari&ntilde;ado con la idea de no abandonar el pa&iacute;s natal. S&oacute;lo apetec&iacute;a la intervenci&oacute;n en la vida ovetense con el deseo de prestar su concurso a la prosperidad y el progreso colectivos, y &uacute;nicamente acept&oacute; el cargo de administrador de Bienes Nacionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su m&aacute;ximo inter&eacute;s se cifraba en pertenecer al Ayuntamiento de la ciudad natal, y, cuando m&aacute;s, a los organismos del gobierno provincial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fu&eacute; alg&uacute;n tiempo alcalde de la villa de Salas, en la que se granje&oacute; por su conducta una gran estimaci&oacute;n. Y represent&oacute; a ese concejo como diputado al restablecer se en 1834 la antigua Junta General del Principado. A&ntilde;os despu&eacute;s de la sustituci&oacute;n de este hist&oacute;rico y asturianisimo organismo por la Diputaci&oacute;n provincial fu&eacute; varias veces diputado: en 1867, por Grandas de Salime; en 1875, 1877 y en otras ocasiones posteriores, por Salas. Ejerci&oacute; en esa Corporaci&oacute;n funciones de presidente interino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entretanto, su pluma, atenta siempre a propulsar el adelanto en todas las manifestaciones de la vida, colaboraba frecuentemente en los peri&oacute;dicos ovetenses, entre ellos El Faro Asturiano, El Porvenir de Asturias, El Trabajo y El Carbay&oacute;n. Sus temas favoritos, divulgador o iniciador, eran los relacionados con la agricultura y las obras p&uacute;blicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al Ayuntamiento de Oviedo perteneci&oacute; numerosas veces, y siempre dej&oacute; de sus gestiones la huella de una conducta inteligente y honesta. Adem&aacute;s, desempe&ntilde;&oacute; m&uacute;ltiples cargos oficiales y privados, siempre con acierto. Como un resumen de sus actividades m&uacute;ltiples en pro de los intereses materiales y morales de la ciudad y la regi&oacute;n, tomamos lo siguiente de la necrolog&iacute;a anotada al pie de este estudio: &ldquo;Perteneci&oacute; tambi&eacute;n a juntas y comisiones de todos g&eacute;neros: de Ciencias, Beneficencia, Sanidad, Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, Banco Agr&iacute;cola, Caja de Ahorros y Monte de Piedad, Consejo provincial de Agricultura, Industria y Comercio, Asociaci&oacute;n de Ganaderos, exposiciones universales, nacionales y la provincial de 1876, y otras especiales, Como la de socorros a los heridos de &Aacute;frica&mdash;que fu&eacute; brillante y memorable gracias a su asiduo trabajo&mdash;, recepci&oacute;n de reyes, Pante&oacute;n de asturianos ilustres y tantas m&aacute;s que fuera prolijo enumerar. Los jefes todos de la provincia, en situaciones diferentes, contaron siempre con el concurso importante del se&ntilde;or Vall&iacute;na en cuanto se pensara del progreso y el bienestar de Asturias.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por sus numerosos merecimientos, el Gobierno le concedi&oacute; en 1880 la Gran Cruz de Isabel la Cat&oacute;lica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n prest&oacute; muy entusiasta concurso a: la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s y a la Academia de Bellas Artes de San Salvador; de la primera era vicepresidente y de la segunda presidente desde 1887 cuando su fallecimiento el 26 de mayo de 1892.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> &mdash; Discurso de apertura del curso 1881-82: Academia de Bellas Artes. (Oviedo, 1881; en la Memoria de la Academia correspondiente a ese a&ntilde;o.)<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Referencias biogr&aacute;ficas<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo.&mdash;Necrolog&iacute;a: Don F&eacute;lix C. de la Vall&iacute;na. (En el diario El Carbay&oacute;n, Oviedo, junio 29 de 1892; trabajo reproducido en Asturias, Madrid, julio del mismo a&ntilde;o.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1243","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}