{"id":1248,"date":"2020-11-09T20:01:22","date_gmt":"2020-11-09T20:01:22","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1248"},"modified":"2021-10-29T19:16:57","modified_gmt":"2021-10-29T19:16:57","slug":"cantero-antonio","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/cantero-antonio\/","title":{"rendered":"CANTERO (Antonio)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poeta y prosista contempor&aacute;neo. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Nacido en Veracruz (M&eacute;jico) el 20 de julio de 1880. Su nacimiento en M&eacute;jico fu&eacute; un hecho circunstancial. Sus padres, don Antonio Cantero Campo y do&ntilde;a Petra del Campo S&aacute;nchez, ambos asturianos, de Posada &eacute;l y de Naves ella (pueblos del concejo de Llanes),&nbsp; resid&iacute;an en la mencionada ciudad al cuidado de intereses que ten&iacute;an all&iacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;En Veracruz transcurrieron los primeros a&ntilde;os de mi ni&ntilde;ez&mdash;nos ha dicho Antonio Cantero&mdash;, hasta que, no cumplidos los siete, por quebrantamiento de la salud de mi padre, y satisfaciendo &eacute;ste los inquietantes deseos de mi madre de volver al suelo nativo, qu&eacute; diez a&ntilde;os antes abandonara, fui tra&iacute;do a Espa&ntilde;a, tomando a Llanes por punto de residencia. En la capital del concejo permaneci&oacute; cerca de dos a&ntilde;os prosiguiendo Mi educaci&oacute;n, ya iniciada en Veracruz, pues en Llanes concurri&oacute; al Colegio de &ldquo;La Encarnaci&oacute;n&rdquo;, cuando dicho plantel de primera y segunda ense&ntilde;anza estaba a cargo de profesores seglares. Luego regres&eacute; a Veracruz. En sus escuelas p&uacute;blicas graduadas de la plazuela de la Campana entr&eacute; en calidad de alumno de la tercera secci&oacute;n. No omito decir aqu&iacute;&mdash;pues a mi edad, prematuramente cercana a sus postrimer&iacute;as, no es jactancia decirlo&mdash;que en los ex&aacute;menes de clausura de curso obtuve el primer premio, consistente en un libro que a&uacute;n conservo, denominado Bot&oacute;n de oro, de Carlos Frontaura, mereciendo la distinci&oacute;n de Ser puestos en un cuadro, con letras doradas, mi nombre y apellido paterno, precedidos de las palabras Loor a&hellip;, y que hab&iacute;a de figurar en la pared correspondiente a la plataforma del profesor durante el curso siguiente, para est&iacute;mulo de los escolares. Un mes m&aacute;s tarde muri&oacute; mi padre, y pienso yo recordando a veces aquel suceso, si la alegr&iacute;a tan grande que &eacute;l experiment&oacute; habr&aacute; sido el motivo que acelerara su muerte. Entonces volvimos a Espa&ntilde;a, avecind&aacute;ndose mi madre en Santander, en donde continu&oacute; en escuelas de pago la primera ense&ntilde;anza hasta principios de 1893, en que determin&oacute; mi madre trasladarse a Naves. En el Colegio de Cardoso, instituci&oacute;n ben&eacute;fico-docente particular, de este valle de San Jorge, estudi&eacute; contabilidad, franc&eacute;s e ingl&eacute;s, y con este peque&ntilde;o bagaje cultural, a: los quince a&ntilde;os, march&eacute; a M&eacute;jico, en calidad de emigrante en busca del vellocino de oro, al interior de la rep&uacute;blica, a una poblaci&oacute;n minera, de cuyo nombre no quiero acordarme, y donde un pr&oacute;ximo pariente me brindaba porvenir espl&eacute;ndido, y que, desde luego, hubiera logrado si causas ajenas a su voluntad y a la m&iacute;a no se hubieran interpuesto. All&iacute; tuve ocasi&oacute;n de tratar a viajantes y comerciantes hispanos con aficiones period&iacute;sticas, que, aunque mal preparados culturalmente, acaso provocaron el despertar de mi vocaci&oacute;n po&eacute;tica.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La lectura frecuente de poes&iacute;as, festivas y sentimentales, de los m&aacute;s celebrados autores espa&ntilde;oles de esa &eacute;poca, particularmente Manuel del Palacio, acab&oacute; de fortalecer esa vocaci&oacute;n literaria, y Cantero se propuso regresar a Espa&ntilde;a para ampliar SU ilustraci&oacute;n y ensayarse como poeta. El pariente trat&oacute; de retenerle con el ofrecimiento de matricularle en el Instituto Cient&iacute;fico y Literario de aquella ciudad y enviarle luego 4 proseguir los estudios en alguna Academia de los Estados Unidos: pero Cantero hab&iacute;a tomado ya Su &nbsp; determinaci&oacute;n, en la que pesaba no poco el deseo de unirse a la madre, y regres&oacute; a Naves, patria de ella y pueblo que &eacute;l considera como natal. Ya en su pueblo, se entreg&oacute; efectivamente al estudio de cuanto pudiera completar una s&oacute;lida ilustraci&oacute;n, especialmente Lengua latina, Gram&aacute;tica y Ret&oacute;rica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al fallecer la madre en los primeros meses de 1898 march&oacute; nuevamente a M&eacute;jico, de donde hubo de regresar dieciocho meses despu&eacute;s por motivos de salud. Este viaje sirvi&oacute; para iniciarse como poeta, entregando sus primicias a los lectores de El Correo de M&eacute;jico y El Espa&ntilde;ol (1898).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Llegu&eacute; entonces a Naves&mdash;dice &eacute;l mismo&mdash;con una modesta maleta, que conten&iacute;a escasas ropas; quinientas pesetas por todo capital y una neurastenia y un catarro bronquial tan pertinaces, que no dejaron de atormentarme durante varios a&ntilde;os ni de d&iacute;a ni de noche.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este regreso a Naves ya fu&eacute; definitivo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&hellip; hada desea<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">mi coraz&oacute;n si tengo entre mis manos <\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">un libro cuyo texto me recrea<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">o me ense&ntilde;a cient&iacute;ficos arcanos.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">Silencioso habitante de una aldea, <\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">me juzgo el m&aacute;s feliz de los humanos.<\/span><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dedicado desde entonces a labores agr&iacute;colas y otras ocupaciones que se traducen en el pan de cada d&iacute;a, ha venido entregando los ratos de ocio a la lectura y al ejercicio de escritor en prosa y verso, con mayor preferencia a la forma po&eacute;tica. Desde los primeros a&ntilde;os del siglo (1902 a 4) comenz&oacute; a colaborar en El Oriente de Asturias, de Llanes, colaboraciones extendidas luego a El Cant&aacute;brico, de Santander, cuyo director, don Jos&eacute; Estra&ntilde;i, le dispensaba una gran consideraci&oacute;n. Seguidamente public&oacute; tambi&eacute;n numerosas poes&iacute;as en el semanario El Pueblo y el quincenario Los Jueves, ambos de Llanes. Con una selecci&oacute;n de las composiciones publicadas en esta &eacute;poca form&oacute; en 1910 el libro Crepusculares, anotado m&aacute;s abajo, que la cr&iacute;tica acogi&oacute; con elogio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco despu&eacute;s, 2 de abril de 1912, afianzaba su vida al pueblo considerado como natal uni&eacute;ndose en matrimonio a la se&ntilde;orita Florentina Carriles Gonz&aacute;lez, de la inmediata aldea de Hontoria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Posteriormente, aparte de alguna escapada que otra a diferentes peri&oacute;dicos regionales, su pluma ha venido estando casi al servicio exclusivo de El Pueblo, de Llanes, con las m&aacute;s diversas producciones: &ldquo;traducciones del franc&eacute;s (prosa y verso), pol&eacute;micas,&nbsp; art&iacute;culos de distinta &iacute;ndole, poes&iacute;as, descripciones de romer&iacute;as, gacetillas, hasta composiciones m&iacute;sticas, cuando alguna de mis hijas me ha pedido una para ofrendarla a Mar&iacute;a en el mes de las flores&rdquo;, dice &eacute;l mismo.<\/span><\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Crepusculares. (Llanes, 1910; poes&iacute;as, con pr&oacute;logo de don Jos&eacute; Estra&ntilde;i; folleto.) <\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5004,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1248","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5004"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}