{"id":1431,"date":"2020-11-11T07:26:25","date_gmt":"2020-11-11T07:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1431"},"modified":"2021-11-10T22:18:10","modified_gmt":"2021-11-10T22:18:10","slug":"con-y-tres-elias-jose","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/con-y-tres-elias-jose\/","title":{"rendered":"CON Y TRES (El\u00edas Jos\u00e9)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque esfumada en penumbras, en parte debido a la propia modestia que le adorn&oacute; en vida, fu&eacute; Con y Tres una de las figuras asturianas m&aacute;s respetables de su tiempo, que lleg&oacute; a nuestros d&iacute;as, por su saber y su conducta, por la ejemplaridad de su existencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuvo por sus actividades de m&eacute;dico militar y de escritor un momento que pudo servir de cimentaci&oacute;n s&oacute;lida a una: reputaci&oacute;n nacional; pero, retirado durante cerca de tres d&eacute;cadas al pueblecillo de nacimiento, aquella floraci&oacute;n qued&oacute; amustiada y s&oacute;lo supieron de su talento, de su saber y de su hombr&iacute;a de bien a toda prueba, en esos &uacute;ltimos a&ntilde;os, sus amigos, convecinos y correligionarios pol&iacute;ticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando su nombre empezaba a sonar en las trompetas de la fama, a punto de darle una personalidad nacional, escrib&iacute;a de &eacute;l don Augusto Anguita (1897): &ldquo;El se&ntilde;or Con y Tres es una gloria: cient&iacute;fica del Cuerpo de Sanidad Militar espa&ntilde;ol. Hombre de conocimientos vast&iacute;simos, posee como pocos los secretos de su carrera, en la que ocupa un puesto distinguido y que ha alcanzado por sus solos y propios esfuerzos&hellip; hombre de gran talento, modesto en todo el rigor de la palabra y de una erudici&oacute;n verdaderamente benedictina, es como polemista un: adversario temible, porque razona con frialdad y l&oacute;gica, empleando siempre el lenguaje de la convicci&oacute;n, sin otros alardes que el de la pulcritud y sencillez m&aacute;s encantadora en la exposici&oacute;n de sus ideas.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, en un homenaje literario rendido por varios escritores asturianos, al fallecimiento de Con y Tres (v&eacute;ase varios en Referencias biogr&aacute;ficas) don Alfredo Mart&iacute;nez le evocaba con estas palabras: &ldquo;Hombre de lucha, peleaba contra los males sociales, que, como la incultura, perpet&uacute;an la esclavitud del hombre, manteni&eacute;ndole siervo ante el cacique. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">M&eacute;dico siempre, aspiraba a higienizar el cuerpo y el esp&iacute;ritu, haciendo de sus conciudadanos hombres sanos y hombres libres&raquo;, y recordando el acto del sepelio dice: &ldquo;Solamente una vida llena de esos actos puede justificar lo que ocurri&oacute; en su entierro. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">No s&oacute;lo la gran muchedumbre que de muy lejanos puntos acudi&oacute; al pueblo de Con, sino y muy principalmente, el espect&aacute;culo, por m&iacute; no presenciado jam&aacute;s, de ver colgados de luto los balcones y ventanas de las viviendas m&aacute;s pobres y de las viviendas m&aacute;s ricas, en el monte y en la carretera, probaba que el pueblo se hab&iacute;a hecho cargo de qui&eacute;n era el que hab&iacute;a desaparecido. Los llantos que se escuchaban confirmaban que cada cual se daba cuenta de haber perdido un bienhechor.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y en la misma ocasi&oacute;n, don Luis de Muro le dedicaba esta poes&iacute;a:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando, desechando arcaicos<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">procederes rutinarios,<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">se publiquen calendarios<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">con todos los santos laicos,<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">con gran respeto e inter&eacute;s,<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">al pie del cuatro de enero,<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">ser&aacute; le&iacute;do el letrero<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><em>de San Jos&eacute; Con y Tres<\/em>.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; &eacute;ste en la aldea de Mestas de Con, del concejo de Cangas de On&iacute;s, en el a&ntilde;o 1855.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hechos con aptitud y aprovechamiento excepcionales los estudios preparatorios para una carrera universitaria, se traslad&oacute; a Madrid con el prop&oacute;sito de seguir la de Medicina, y fu&eacute; en la Facultad de San Carlos uno de los disc&iacute;pulos m&aacute;s sobresalientes de su tiempo. A la vez que alumno de la Facultad de Medicina fu&eacute; practicante de la Beneficencia municipal y alumno interno por oposici&oacute;n del Hospital de la Princesa. Cuando apenas ten&iacute;a veintid&oacute;s a&ntilde;os recibi&oacute; el t&iacute;tulo de doctor en Medicina y Cirug&iacute;a (1877), y muy poco despu&eacute;s ingres&oacute; por oposici&oacute;n en el Cuerpo de Sanidad Militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de prestar servicios en diferentes empleos y lugares al Ej&eacute;rcito, en 1885 se le destin&oacute; por sorteo a la isla de Cuba, con la categor&iacute;a de m&eacute;dico primero, si bien no ascendi&oacute; en propiedad a ella hasta 1891. S&oacute;lo permaneci&oacute; en Cuba unos tres a&ntilde;os, hasta 1888, en cuyo tiempo prest&oacute; servicio en el Hospital Militar de La Habana y como jefe de Secci&oacute;n de la Subinspecci&oacute;n de Sanidad Militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se encontraba destinado en Barcelona cuando, en diciembre de 1888, el general Chinchilla, nombrado entonces ministro de la Guerra, le llev&oacute; a su lado como secretario particular y pol&iacute;tico, puesto en que continu&oacute; al suceder a Chinchilla en el Ministerio Berm&uacute;dez de Reina, en enero de 1890, hasta el cese de &eacute;ste en el mes de julio. Con ese destino comparti&oacute; las tareas de otros cargos, entre ellos el de vocal extraordinario de la Junta Facultativa del Cuerpo de Sanidad Militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde poco despu&eacute;s de concluida la carrera, o acaso antes, sin que de ello tengamos noticias, comenz&oacute; a cultivar las letras sobre temas m&eacute;dico-militares, generalmente en publicaciones de este car&aacute;cter, y tambi&eacute;n como conferenciante, actividades en las que, pese al achaque de su modestia excesiva, conquist&oacute; una respetable personalidad. Tambi&eacute;n contribuy&oacute; a este efecto con otros trabajos editados por entonces y posteriormente en volumen, uno de los cuales, la Cartilla para la instrucci&oacute;n de practicantes de batall&oacute;n, fu&eacute; declarada de texto en febrero de 1888. Sol&iacute;a emplear algunas veces el seud&oacute;nimo de Le&oacute;n de Enol, y con &eacute;l firm&oacute; el trabajo indicado en el n&uacute;mero II, publicado muchos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1890 o comienzos del 91 pas&oacute; destinado al archipi&eacute;lago de Filipinas. Entre los innumerables servicios profesionales prestados en esta provincia espa&ntilde;ola ultramarina figuran los de director de las Enfermer&iacute;as de Pidgin (llocos Norte), de Bontoc y de Reina Regente (Mindanao), cajero de la Brigada Sanitaria y luego jefe del detalle del Parque Sanitario. Cuando la insurrecci&oacute;n que culmin&oacute; en la p&eacute;rdida de ese territorio tom&oacute; parte en algunas importantes operaciones militares, una de ellas a las &oacute;rdenes del general Aguirre (1896), en el territorio de Im&uacute;s, donde conquist&oacute; una cruz roja pensionada del M&eacute;rito Militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Posteriormente, ascendido en 1897 por antig&uuml;edad a la categor&iacute;a de m&eacute;dico mayor, ocup&oacute; la Direcci&oacute;n del Hospital Militar de Cavite.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero no menos importantes que los servicios como m&eacute;dico militar en esta &eacute;poca fueron los que prest&oacute; a las letras y las ciencias con su estudio. Entre esas dedicaciones sobresalen las que desarroll&oacute; como miembro de la Comisi&oacute;n para el estudio del emplazamiento de un sanatorio militar en la rancher&iacute;a de Baguio (Benguet), prestando las luces de sus profundos conocimientos sobre la materia en un informe que fu&eacute; muy elogiado por la gente docta; el an&aacute;lisis que hizo de las aguas minero-medicinales de Bontoc, trabajo recogido en una: memoria (n&uacute;mero II) que mereci&oacute; medalla de plata en la Exposici&oacute;n Regional de Filipinas, y la exposici&oacute;n en este mismo concurso de una colecci&oacute;n de cr&aacute;neos de igorrotes con un estudio antropol&oacute;gico de los mismos, por lo que alcanz&oacute; otra medalla de plata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al concluir desastrosamente para Espa&ntilde;a la insurrecci&oacute;n filipina, Con y Tres, lleno de amargura, m&aacute;s que por la p&eacute;rdida misma de las provincias ultramarinas por lo mal encauzados que iban los destinos nacionales, renunci&oacute; en Manila a su carrera militar y se retir&oacute; decepcionado a Con, donde residi&oacute; a propio intento oscurecido cerca de treinta a&ntilde;os, hasta Su fallecimiento el 4 de enero de 1926.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante esta larga &eacute;poca de su vida se consagr&oacute; al bien de aquella comarca como m&eacute;dico de los pobres, sol&iacute;cito y generoso, y como educador y consejero. Algunas veces, sus amigos, los hombres liberales y dem&oacute;cratas de ese tiempo, le obligaban a salir de su mutismo arranc&aacute;ndole colaboraciones para los peri&oacute;dicos o comprometi&eacute;ndole en actuaciones de conferenciante, de las que ha desarrollado algunas en el Ateneo Obrero de Gij&oacute;n y otros centros culturales de Asturias.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Cartilla para la instrucci&oacute;n de practicantes de batall&oacute;n. (Madrid, 1888; declarada de texto el 18 de febrero de ese a&ntilde;o.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Notas para el estudio de las aguas minero-medicinales del distrito de Bontoc. (Manila, 1893; memoria premiada con medalla de plata en la Exposici&oacute;n Regional de Filipinas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;La victoria de Covadonga: 1200 a&ntilde;os despu&eacute;s. (Madrid, 1919; trabajo firmado con el seud&oacute;nimo de Le&oacute;n de Enol.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1&mdash;La alimentaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito. (En La Correspondencia Militar, Madrid, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;La mortalidad en el Ej&eacute;rcito. (En El Ej&eacute;rcito Espa&ntilde;ol, Madrid, 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;Cartas a un paisano. (En &iacute;dem &iacute;dem.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4.&mdash;El castillo de Figueras. (En La Correspondencia Militar, Madrid, 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5.&mdash;El suicidio en el Ej&eacute;rcito. (En El Ej&eacute;rcito Filipino, Manila, 1890; conferencia en el Centro Militar, de Madrid, en ese a&ntilde;o.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Anguita (Augusto).&mdash;Los asturianos en Filipinas: Don El&iacute;as Con y Tres. (En el diario El Carbay&oacute;n, Oviedo, 20 de mayo de 1897; trabajo reproducido de la Cr&oacute;nica de Ciencias M&eacute;dicas de Filipinas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Varios.&mdash;Semblanzas y paneg&iacute;ricos. (En El Popular, Cangas de On&iacute;s, 14 de enero de 1926.) <\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4978,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1431","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}