{"id":1471,"date":"2020-11-11T08:55:27","date_gmt":"2020-11-11T08:55:27","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1471"},"modified":"2021-11-11T20:55:04","modified_gmt":"2021-11-11T20:55:04","slug":"covian-y-junco-victor","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/covian-y-junco-victor\/","title":{"rendered":"COVIAN Y JUNCO (Victor)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los hombres de leyes espa&ntilde;oles de mayor autoridad y m&aacute;s s&oacute;lido prestigio en los primeros lustros del siglo XX. Su saber y su conducta integra demostradas reiteradamente desde los diversos destinos que estuvieron a su cuidado realzaron su personalidad, sin las impurezas de la pol&iacute;tica &mdash;que suele ser el mejor medio de ascenso&mdash; a la conquista de los m&aacute;s altos puestos en la Magistratura, y lo que vale m&aacute;s que esto, a la conquista del aprecio y la admiraci&oacute;n de todos sus coet&aacute;neos y de la posteridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adornaban su car&aacute;cter dos rasgos de firmeza inalterable: la gran inclinaci&oacute;n protectora en favor de los humildes, demostrada en la orientaci&oacute;n que di&oacute; a la Jurisprudencia en las funciones de magistrado, en las actuaciones en el Instituto de Reformas Sociales y en los trabajos de escritor, y la inquebrantable y en&eacute;rgica actitud con que reprimi&oacute; o propuso que se reprimieran todos los ataques al orden social establecido, cualesquiera que fuesen la causa y el procedimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vivi&oacute; siempre apartado, por repugnancia espiritual, de la pol&iacute;tica militante, rechazando siempre sin titubeos cuantas proposiciones se le hicieron para que aceptara actas de diputado y senador y hasta la cartera de ministro de Gracia y Justicia. &Eacute;l s&oacute;lo era y quer&iacute;a continuar siendo hombre de leyes. Sin embargo, nunca neg&oacute; su colaboraci&oacute;n las veces que fu&eacute; requerida por cuantos ministros de Gracia y Justicia se propusieron acometer alguna iniciativa o reforma importante de car&aacute;cter legislativo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Al se&ntilde;or Covi&aacute;n&mdash;dice Marceliano Isabal&mdash;le ha perjudicado su modestia. Entregado por completo al estudio y al trabajo, ha rehuido siempre todo lo que es ocasi&oacute;n, tan anhelada por muchos, de exhibici&oacute;n y lucimiento, qued&aacute;ndose en el retiro del hogar con su familia, sus libros y sus procesos. &iexcl;A cu&aacute;ntos ministros de Gracia y Justicia se sabe que ha facilitado datos, antecedentes y razonamientos para contestar con conocimiento de causa una interpelaci&oacute;n o salir airoso de una discusi&oacute;n, o bien ha ayudado a redactar proyectos o dict&aacute;menes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&laquo;Es autor&mdash;contin&uacute;a Isabal&mdash;de numerosos y excelentes trabajos en la prensa peri&oacute;dica profesional y de obras notables como El procedimiento penal y El Derecho civil privado de Navarra y su codificaci&oacute;n; ha influido poderosamente en la uniformidad de la jurisprudencia civil sobre competencias y en la aplicaci&oacute;n recta y humana de la ley de Accidentes del trabajo; ha ejercido la inspecci&oacute;n de la administraci&oacute;n de justicia, cargo delicado en que supo unir la prudencia a la firmeza; ha sido siempre y en todo modelo de magistrados, y es una de las mayores ilustraciones jur&iacute;dicas de la naci&oacute;n.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Covi&aacute;n y Junco en la villa de Colunga el 6 de marzo de 1848, hijo de don Benito, abogado de profesi&oacute;n, y do&ntilde;a Juana, de esos apellidos respectivos,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de cursada con gran lucimiento la instrucci&oacute;n elemental, se matricul&oacute; en el Instituto de Oviedo en 1859 y en &eacute;l sigui&oacute; los estudios de la segunda ense&ntilde;anza con creciente aplicaci&oacute;n hasta graduarse de bachiller en Artes el 23 de junio de 1864 con calificaci&oacute;n de sobresaliente. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Parece que su vocaci&oacute;n se inclinaba a seguir la carrera de ingeniero de Caminos, canales y puertos; pero su padre pes&oacute; en el &aacute;nimo de &eacute;l lo suficiente para que abandonara esa inclinaci&oacute;n y aceptara las sugestiones de que estudiara la carrera de Leyes. Emprendi&oacute; &eacute;sta al mismo tiempo que los estudios preparatorios de Filosof&iacute;a y Letras en la Universidad de Oviedo y fu&eacute; entre sus condisc&iacute;pulos uno de los m&aacute;s aprovechados e inteligentes. En todas las asignaturas alcanz&oacute; las calificaciones m&aacute;s altas. Y en los ex&aacute;menes de todos los grados conquist&oacute; la nota de sobresaliente. Fu&eacute; graduado de bachiller en Filosof&iacute;a y Letras el 13 de junio de 1867 y de bachiller y licenciado en Derecho civil y Can&oacute;nico el 8 y el 29 de mayo de 1869, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1870 pas&oacute; en calidad de aspirante a la Secretar&iacute;a del Ministerio de Gracia y Justicia (hoy, de Justicia) y alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s ingres&oacute; por oposici&oacute;n en la Judicatura y desempe&ntilde;&oacute; el cargo de juez de primera instancia seguidamente en Ramales (Santander), Totana (Murcia), Torrelavega (Santander), Getafe (Madrid) y Almendralejo (Badajoz). Ascendido luego a teniente fiscal de la Audiencia de Oviedo, fu&eacute; de ella poco despu&eacute;s (1881) magistrado, cargo que dej&oacute; dos a&ntilde;os despu&eacute;s ascendido a presidente de la Audiencia que entonces funcionaba en Tineo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pocos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1886, se le designaba magistrado de la Audiencia Territorial de La Coru&ntilde;a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por entonces es cuando su personalidad jur&iacute;dica empieza a cobrar vuelos, cimentados en su integridad de magistrado y en la doctrina de sus escritos en publicaciones jur&iacute;dicas y en volumen. Sus conocimientos abarcan todas las ramas del Derecho y en todas revela la misma profundidad de conocimientos, reconocidos por los doctos en la materia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De magistrado en La Coru&ntilde;a pasa a ser presidente de la Audiencia de Almendralejo, y en el desempe&ntilde;o de este cargo, es solicitado desde Madrid en diciembre de 1889 para tomar parte en una Comisi&oacute;n asesora sobre reformas legislativas constituida en el Ministerio de Gracia y Justicia, y pocos d&iacute;as despu&eacute;s se le designa secretario de la Comisi&oacute;n de C&oacute;digos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La colonia asturiana aprovecha la presencia en Madrid del ya famoso paisano y le designa al comienzo de 1890 vicepresidente del Centro de Asturianos, cargo que &eacute;l acepta, aunque renuente a salirse de las ocupaciones profesionales, movido por su asturianismo, siempre despierto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Terminada su misi&oacute;n en Madrid, fu&eacute; designado en &iexcl;junio de 1890 presidente de Sala de la Audiencia territorial de La Coru&ntilde;a, que s&oacute;lo desempe&ntilde;&oacute; hasta octubre, para volver a la Secretar&iacute;a del mismo Ministerio, comisionado para redactar en colaboraci&oacute;n las nuevas leyes de Enjuiciamiento civil y criminal, hasta que en noviembre del a&ntilde;o siguiente se le nombr&oacute; magistrado de la Audiencia territorial de Madrid. Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, se le destin&oacute; como presidente a la Audiencia territorial de Pamplona, donde tuvo la desgracia, en 1899, de perder a su esposa, do&ntilde;a Elo&iacute;sa Frera Duerto, con quien hab&iacute;a constituido matrimonio al comienzo de su carrera, en 1873.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en julio de 1901, regres&oacute; a Madrid por haber sido nombrado magistrado del Tribunal Supremo, y ya transcurri&oacute; el resto de su vida en la Capital, salvo las breves ausencias a que le obligaron las atenciones de sus deberes profesionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al constituirse el Instituto de Reformas Sociales bajo la presidencia de don Gumersindo Azc&aacute;rate, fu&eacute; designado vocal de este organismo, del que ocup&oacute; m&aacute;s adelante la Vicepresidencia y tambi&eacute;n la Presidencia interinamente. Prest&oacute; a esta importante y famosa instituci&oacute;n servicios muy valiosos y&nbsp; entusiastas, entre los que merece ser citado el acuerdo bajo su presidencia de reducci&oacute;n a ocho horas la jornada de trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese mismo a&ntilde;o 1904 fu&eacute; elevado a la alta categor&iacute;a de Inspector de Tribunales, cargo que ocup&oacute; con singular acierto por espacio de algunos a&ntilde;os, a satisfacci&oacute;n de todos los interesados en que tan delicada misi&oacute;n estuviera presidida por una inteligente rectitud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni este cargo ni los otros anteriores le impidieron desarrollar simult&aacute;neamente otras delicadas comisiones que le fueron encomendadas. En 1910 se le confiri&oacute; un puesto en la Comisi&oacute;n general de Codificaci&oacute;n, en la que fu&eacute; m&aacute;s tarde presidente de la Secci&oacute;n Segunda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero su brillante carrera jur&iacute;dica culmin&oacute; en la designaci&oacute;n, en diciembre de 1917, de fiscal del Tribunal Supremo, cargo que pocas veces estuvo desempe&ntilde;ado con tanta autoridad y prestigio como por Covi&aacute;n y Junco. Antes de aceptarlo tuvo que rehusar con inquebrantable negativa, ante las reiteradas solicitudes que se le hac&iacute;an, el Ministerio de la Gobernaci&oacute;n. Respecto de ese nombramiento dec&iacute;a el antes citado Isabal: &ldquo;El nombramiento de fiscal reca&iacute;do en el se&ntilde;or Covi&aacute;n no suscitar&aacute;, estoy seguro de ello, ninguna censura. Quienes me hayan hecho el favor de fijar su atenci&oacute;n en las modestas observaciones que, de alg&uacute;n tiempo a esta parte, ha venido haciendo acerca del poder judicial, no extra&ntilde;ar&aacute;n que yo vea en ese nombramiento un acierto del se&ntilde;or Garc&iacute;a Prieto que, seg&uacute;n parece, tom&oacute; la iniciativa, y del Gobierno que prest&oacute; su conformidad. En un pa&iacute;s donde se hiciera justicia al verdadero m&eacute;rito, el se&ntilde;or Covi&aacute;n hubiera estado, a la muerte del ilustre Aldecoa, en condiciones de ocupar su vacante, y habr&iacute;a sido inmediatamente elevado al alto puesto.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desempe&ntilde;&oacute; la Fiscal&iacute;a del Tribunal Supremo durante algunos a&ntilde;os, respetado por los vaivenes pol&iacute;ticos en el puesto, desde el que dej&oacute; en su funci&oacute;n un perdurable recuerdo, al que sirven las memorias le&iacute;das en la apertura de Tribunales como jalones de su saber y competencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A tal punto Covi&aacute;n estaba adornado de una gran modestia, cifrado todo su orgullo en el conocimiento y cumplimiento de sus deberes, que no quiso aceptar ninguna condecoraci&oacute;n, rechazando entre ellas varias grandes cruces, como la de Isabel la Cat&oacute;lica y otras distinciones, entre las que le fu&eacute; ofrecido un t&iacute;tulo nobiliario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Falleci&oacute; Covi&aacute;n y Junco el 26 de julio de 1927.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I&mdash;Legislaci&oacute;n extranjera: C&oacute;digos de procedimiento penal. (Madrid, 1886; tomo I, Sistema mixto.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash; Legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola: El procedimiento te&oacute;rico-pr&aacute;ctico para la jurisdicci&oacute;n ordinaria. (Madrid, 1888.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;El Derecho civil privado de Navarra y su codificaci&oacute;n: Primera parte. (Madrid, 1914.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV y V.&mdash;Memorias elevadas al Gobierno de S. M, en la solemne apertura de los Tribunales. (Madrid, 1918 y 19; dos memorias, le&iacute;das el 15 de septiembre de esos a&ntilde;os respectivos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI al VIII.&mdash;Apertura de los Tribunales&hellip; por el fiscal del Supremo. (Madrid, 1920, 21 y 22; tres memorias le&iacute;das el 15 de septiembre de esos a&ntilde;os.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IX.&mdash;Proyecto de reforma del C&oacute;digo penal. (Madrid, 1920; en colaboraci&oacute;n con Landeira.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;El Tratado de Paz de Versalles y el derecho de los vencidos. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Madrid, 1921; estudio publicado antes en los tomos CXXVII al CXXIX de la Revista General de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Procedimiento civil de Espa&ntilde;a: Ensayo sobre su reforma. (En la Revista General de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia, Madrid, 1890 al 93; tomos del LXXVI al LXXXIII)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Interrupci&oacute;n civil de la prescripci&oacute;n. (En &iacute;dem.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;El testamento de palabra en el C&oacute;digo civil. (En &iacute;dem, 1903, tomo Cll.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4.&mdash;El derecho transitorio en relaci&oacute;n a la forma de los testamentos. (En &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5.&mdash;El exequ&aacute;tur de las ejecutorias procedentes de los Tribunales italianos. (En &iacute;dem, 1904, tomo CIV.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">6.&mdash;La ley del ensanche de las poblaciones y la capacidad de los Ayuntamientos para recurrir a la v&iacute;a contenciosa contra las Reales &oacute;rdenes que se dicten en la materia. (En &iacute;dem, 1905, tomo CVI.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">7.&mdash;El contrato de empleo y el derecho a la huelga y a la asociaci&oacute;n con fines de resistencia. (En &iacute;dem, 1919, tomo CXXXIV.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">8.&mdash;Las causas matrimoniales can&oacute;nicas y los recursos a Roma.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En &iacute;dem, 1920, tomos CXXXVI y CXXXVII.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">9.&mdash;El amor al obrero. (En &iacute;dem, 1921, tomo CXXXVIIL.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">10.&mdash;Intervenci&oacute;n de un tercero en el procedimiento civil. (En &iacute;dem, tomo CXLI.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">11.&mdash;El Supremo Tribunal de Justicia, seg&uacute;n la Constituci&oacute;n de 1812. (En &iacute;dem, 1923, t. CXLIII.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">12.&mdash;El reconocimiento de los hijos naturales por el padre. (En &iacute;dem, 1929, tomo CLIV.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Isabal (Marceliano).&mdash;La Fiscal&iacute;a del Tribunal Supremo. (En Heraldo de Arag&oacute;n, Zaragoza, 15 de diciembre de 1917.) <\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4966,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1471","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}