{"id":1639,"date":"2020-11-15T19:09:31","date_gmt":"2020-11-15T19:09:31","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1639"},"modified":"2021-11-15T21:32:37","modified_gmt":"2021-11-15T21:32:37","slug":"diaz-candido","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/diaz-candido\/","title":{"rendered":"DIAZ (C\u00e1ndido)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Periodista contempor&aacute;neo, fallecido, dotado de una pluma ilustrada, a la vez galana y combativa, que residi&oacute; muchos a&ntilde;os en Cuba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dirigi&oacute; largo tiempo el peri&oacute;dico La Correspondencia, de Cienfuegos, que supo elevar a la categor&iacute;a de uno de los diarios m&aacute;s serios y prestigiosos de la Rep&uacute;blica cubana. Es el de C&aacute;ndido D&iacute;az uno de esos casos dignos de recordaci&oacute;n y ejemplo que se deben a s&iacute; mismos todo lo que fueron, en tit&aacute;nica lucha contra todas las adversidades, y que llevan a pensar en la posibilidad de que representen talentos malogrados por no haber encontrado facilidades para el desarrollo. Vida mucho m&aacute;s digna de consideraci&oacute;n que quienes llegan a las altas cimas porque todo concurre a elevarles a ellas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; C&aacute;ndido D&iacute;az en el lugar de Vall&iacute;n, de la parroquia de San Miguel de Ser&iacute;n (Gij&oacute;n), el 8 de septiembre de 1875, hijo de modestos labradores, don Jos&eacute; de ese apellido y do&ntilde;a Laura &Aacute;lvarez Prendes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cura p&aacute;rroco de Ser&iacute;n, don F&eacute;lix Su&aacute;rez-Pola Blanco, a quien debemos las anteriores noticias, nos dice de la infancia de C&aacute;ndido D&iacute;az: &ldquo;Siempre descoll&oacute; por su talento poco com&uacute;n e inteligencia despejada mientras frecuent&oacute; la escuela de esta parroquia; bien es verdad que por aquel tiempo ten&iacute;an un maestro llamado don Jos&eacute; Cortina, competent&iacute;simo.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero la clara inteligencia y el amor al estudio del muchacho no pod&iacute;an dar m&aacute;s de s&iacute; mismos, porque la modesta posici&oacute;n del hogar paterno no lo consent&iacute;a. El dilema ineludible era dedicarse a cultivar la tierra como sus mayores O probar fortuna en la emigraci&oacute;n, soluciones ambas y &uacute;nicas para los pobres. C&aacute;ndido D&iacute;az opt&oacute; por emigrar, y a los trece a&ntilde;os march&oacute; a Cuba. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Durante una d&eacute;cada, residente primero en Abreus y despu&eacute;s en Cienfuegos (poblaciones ambas de la provincia de Santa Clara), su ocupaci&oacute;n fu&eacute; la de dependiente de comercio en el ramo de tejidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con ella comparti&oacute; sus deberes de soldado voluntario los cuatro &uacute;ltimos a&ntilde;os, que fueron los de la guerra civil que culmin&oacute; en la independencia de Cuba. Lo dem&aacute;s del tiempo, dedicado por otros al descanso, &eacute;l lo empleaba en proporcionarse una amplia ilustraci&oacute;n, m&aacute;s avaro de esto que de la prosperidad material. Al estudio y la lectura, especialmente de obras hist&oacute;ricas y literarias, le inclinaban el af&aacute;n de saber y tambi&eacute;n una latente vocaci&oacute;n literaria que, despu&eacute;s de muchos ensayos en privado, se revel&oacute; p&uacute;blicamente como poeta con colaboraciones en diversas revistas, m&aacute;s asiduamente en la titulada Los Lunes, de Cienfuegos. Sol&iacute;a usar entonces el seud&oacute;nimo de Fernando D&iacute;az del Vallin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s la afici&oacute;n a las letras se convirti&oacute; en pasi&oacute;n por ellas como el objeto primordial de su vida, y en los a&ntilde;os de guerra y soldado voluntario (1894-98) dej&oacute; el comercio para dedicarse al periodismo. Fu&eacute; entonces sucesivamente redactor de los diarios locales Las Villas y el Diario de Cienfuegos y colaborador de &eacute;stos y otros peri&oacute;dicos, algunos de ellos editados en la Habana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El 31 de octubre de 1898 fund&oacute; con su gran amigo de toda la vida, Florencio <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. Velis, el diario La Correspondencia, en la citada villa de Cienfuegos. Bajo su direcci&oacute;n y desenvuelta la parte administrativa por el se&ntilde;or Velis, no s&oacute;lo La Correspondencia se coloc&oacute; r&aacute;pidamente a la cabeza de los peri&oacute;dicos locales, sino que se puso en el primer lugar de los editados en el interior de la isla y adquiri&oacute; categor&iacute;a equiparada a los diarios habaneros, con la que contin&uacute;a desde hace muchos a&ntilde;os, a trav&eacute;s de las graves vicisitudes econ&oacute;micas que ha padecido en los tres &uacute;ltimos lustros esa Rep&uacute;blica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El auge de La Correspondencia se debe principalmente a que C&aacute;ndido D&iacute;az dirigiera este diario desde la Habana, centro vital de la isla, Residente lo m&aacute;s del tiempo en la Capital, donde ella enviaba cr&oacute;nicas, informaciones y orientaciones que fueron labrando el cr&eacute;dito y el prestigio del peri&oacute;dico. A la vez, y durante mucho tiempo, fu&eacute; en la Habana redactor-jefe del diario La Lucha. Despu&eacute;s, aunque reiteradamente solicitado por otros diarios habaneros importantes como Diario de la Marina, La Naci&oacute;n y Heraldo de Cuba, para que asumiera puestos. de responsabilidad directiva, se dedic&oacute; enteramente al suyo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fu&eacute; C&aacute;ndido D&iacute;az uno de los periodistas que m&aacute;s asistidos estuvieron en Cuba durante el primer cuarto del presente siglo de la consideraci&oacute;n y el respeto generales, debido a su pluma pulcra y justiciera. Su compa&ntilde;ero el citado se&ntilde;or Velis le recuerda con estas palabras: &ldquo;Se dedic&oacute; al periodismo intensamente y lo cultiv&oacute; con &eacute;xito, gracias a su estilo castizo y f&aacute;cil, a la exactitud de sus escritos cuando cultivaba la informaci&oacute;n, a la suavidad de su forma que no exclu&iacute;a la energ&iacute;a en el fondo y a sus condiciones de polemista invencible, al decir de muchos que con &eacute;l polemizaron. Supo ganarse miles de admiradores, incluso entre sus mismos compa&ntilde;eros.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era hombre enterado al d&iacute;a de la marcha de los grandes problemas mundiales y de los que afectaran al vivir cotidiano del medio en que se mov&iacute;a. Su ilustraci&oacute;n enciclop&eacute;dica, enriquecida por el estudio constante y los viajes frecuentes, le permit&iacute;a escribir con acierto sobre los m&aacute;s diversos temas. Le distingu&iacute;a tambi&eacute;n su espa&ntilde;olismo; un espa&ntilde;olismo consciente y disciplinado, al servicio del que tuvo siempre la pluma, querido de los espa&ntilde;oles y respetado de los cubanos. El Gobierno espa&ntilde;ol hubo de reconocer sus servicios condecor&aacute;ndole con la Cruz de Isabel la Cat&oacute;lica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quebrantada su salud, regres&oacute; a Espa&ntilde;a con la esperanza del apetecido restablecimiento. El deseo de no someterse a una grave operaci&oacute;n de la ves&iacute;cula biliar, soluci&oacute;n en la que coincid&iacute;an los m&eacute;dicos consultados, le determin&oacute; a buscar otro posible remedio fuera de Espa&ntilde;a, y en Par&iacute;s falleci&oacute; a consecuencia de dicha intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica el 12 de julio de 1924, Sus restos fueron trasladados a Madrid y depositados en el cementerio de la Almudena.<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5157,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1639","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1639","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1639"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1639"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}