{"id":1739,"date":"2020-11-16T08:47:33","date_gmt":"2020-11-16T08:47:33","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1739"},"modified":"2021-11-17T17:40:32","modified_gmt":"2021-11-17T17:40:32","slug":"escalera-evaristo-v","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/escalera-evaristo-v\/","title":{"rendered":"ESCALERA (Evaristo V.)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ilustre periodista y literato que brill&oacute; en Madrid con luz propia en la segunda mitad del siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hombre de enciclop&eacute;dica y s&oacute;lida cultura; escritor de pulcro estilo, tan sensible al enaltecimiento de las glorias pret&eacute;ritas como a cuanto propulsara el bienestar y progreso colectivos; poeta, historiador, economista, pol&iacute;tico de una gran laboriosidad y no menor desinter&eacute;s, y persona de grandes prendas de car&aacute;cter, entre las que cuenta una modestia desprovista de artificios, por la que, habiendo gozado entre sus contempor&aacute;neos, amigos y adversarios, de notable predicamento, vivi&oacute; despreocupado de que se afirmara la fama de su nombre, de la que hoy Percibimos solamente el tenue resplandor de su brillo y unos Pobres rastros que Sirvan para la reconstrucci&oacute;n biogr&aacute;fica de su personalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Evaristo Escalera en 1833, pero no en Nore&ntilde;a, como suele afirmarse, sino en Pola de Siero, donde ejerc&iacute;a su padre de notario. En Nore&ntilde;a nacieron otros hermanos suyos posteriores, como Juan y Regino, rese&ntilde;ados m&aacute;s adelante, porque a esta &uacute;ltima villa pas&oacute; el notario a ejercer su profesi&oacute;n despu&eacute;s de nacido Evaristo. Sus padres se llamaban don Francisco Vigil Escalera y do&ntilde;a C&aacute;ndida Suero Carre&ntilde;o, y es de advertir que tanto Evaristo como otros hermanos suyos abandonaron casi por completo el primer apellido paterno, al punto de que se les haya conocido y se les recuerde generalmente por el apellido Escalera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Preparado en la villa natal para recibir la segunda ense&ntilde;anza, comenz&oacute; &eacute;sta en 1845 en la Universidad de Oviedo, en la que curs&oacute; los entonces llamados estudios de Filosof&iacute;a. Despu&eacute;s emprendi&oacute; los de la carrera de Derecho, sin que haya llegado a graduarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su verdadera vocaci&oacute;n no le inclinaba al ejercicio de ninguna carrera oficial. Al estudio prefer&iacute;a la lectura, y &eacute;sta fu&eacute; labrando su afici&oacute;n preferida, que era la de escritor. Formaba parte de un grupo universitario, promovedor a comienzos de la segunda mitad del siglo XIX de un resurgimiento literario y pol&iacute;tico con tendencias liberales, del que destacaron despu&eacute;s no pocos condisc&iacute;pulos en la vida nacional. Fruto de ese movimiento fu&eacute; la publicaci&oacute;n del peri&oacute;dico El Centinela de Asturias y la revista a modo de suplemento de &eacute;ste intitulada El Nal&oacute;n, fundados ambos en 1854, En estas publicaciones se inici&oacute; como escritor Evaristo Escalera y desde ellas conquist&oacute; los cimientos de su renombre literario como escritor de concepto s&oacute;lido y forma elegante. Colabor&oacute; luego en otras publicaciones ovetenses y en 1857 fund&oacute; con otros elementos de aquella juventud el peri&oacute;dico La Tradici&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya formada su personalidad literaria y decidido a seguir el periodismo, se traslad&oacute; a Madrid en ese a&ntilde;o &uacute;ltimamente citado (y no, al parecer, como suele afirmarse, en 1860). Sin abandonar sus colaboraciones en peri&oacute;dicos asturianos, entre los que figura El Faro Asturiano, de Oviedo, desde 1862, pronto consigui&oacute; destacarse en la prensa madrile&ntilde;a y entr&oacute; a formar parte de la Redacci&oacute;n del diario La Iberia, a la que perteneci&oacute; muchos a&ntilde;os. ,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Con su celo y laboriosidad&mdash;dice Olay Arg&uuml;elles&mdash;adquiri&oacute; bien pronto el m&aacute;s completo dominio de lo que era el periodismo en aquella &eacute;poca revolucionaria, por m&aacute;s que, teniendo en cuenta el per&iacute;odo de reacci&oacute;n pol&iacute;tica por que atravesaba el pa&iacute;s, fu&eacute; procesado varias veces, y apenas si con estas excelentes cualidades ha querido figurar entre los hombres p&uacute;blicos del &uacute;ltimo tercio de este siglo (XIX), porque a ello se opon&iacute;a una exagerada modestia que procuraba oscurecerle, &iexcl;Verdad es que tanta modestia, unida a tanto m&eacute;rito, retratan el car&aacute;cter de Evaristo Escalera!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pudo, sin duda, alcanzar en la vida p&uacute;blica espa&ntilde;ola una relevante personalidad por su valiosa contribuci&oacute;n a la revoluci&oacute;n triunfante en 1868 con el derrocamiento de Isabel II. Sus campa&ntilde;as period&iacute;sticas contra el sistema pol&iacute;tico imperante pudieron servirle para su medro personal con s&oacute;lo haberlo querido as&iacute;, pero le aprovecharon &uacute;nicamente para robustecer su fama de escritor, y esto porque ya no depend&iacute;a de &eacute;l mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con la pluma period&iacute;stica altern&oacute; la del escritor de mayores empe&ntilde;os, siempre erudita y ponderada. Pocas veces el escritor de libros hizo pol&iacute;tica en ellos, por lo menos directamente, a excepci&oacute;n, en esa &eacute;poca, de la obra intitulada Guerra a cuchillo al partido progresista (n&uacute;mero VIII), partido en el que &eacute;l militaba. Sus libros entonces, algunos en colaboraci&oacute;n con Manuel Gonz&aacute;lez Llana, son libros de car&aacute;cter hist&oacute;rico (n&uacute;meros I al VII, IX y XI), el &uacute;ltimo de los cuales, Cr&oacute;nica del Principado de Asturias, es una de las obras m&aacute;s importantes de la bibliograf&iacute;a hist&oacute;rica de Asturias y forma cuerpo en la Cr&oacute;nica general de Espa&ntilde;a dirigida por don Cayetano Rosell. Y no tiene car&aacute;cter hist&oacute;rico, aunque lo sugiera el t&iacute;tulo, Recuerdos de Asturias (n&uacute;mero X), volumen que recoge una selecci&oacute;n de cuentos y cr&oacute;nicas de ambiente asturiano, que acreditan a Escalera como excelente literato y como hombre profundamente enamorado de la tierra natal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dos peque&ntilde;os sucesos anecd&oacute;ticos, que cita Olay Arg&uuml;elles, contribuyeron en esa &eacute;poca a darle celebridad. Tuvo ocasi&oacute;n el primero como asistente a un banquete en que se celebraba el establecimiento en Madrid de la primera panader&iacute;a Movida a vapor, instalada por un se&ntilde;or llamado Santiago Escalera se vi&oacute; a los postres impedido, a pronunciar un brindis y dijo estas palabras: &ldquo;Se&ntilde;ores: como en el per&iacute;odo de la Reconquista se gritaba &iexcl;Santiago, y cierra Espa&ntilde;a! brindo por que en lo sucesivo se grite solamente &iexcl;Santiago, y cierra panader&iacute;as!&rdquo; La ocurrencia fu&eacute; largamente celebrada en los c&iacute;rculos y corrillos period&iacute;sticos.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El otro episodio lo motiv&oacute; la publicaci&oacute;n por tello de un libro en celebraci&oacute;n del centenario del nacimiento de Cervantes, le pidi&oacute; el autor una Poes&iacute;a alusiva al caso, y Escalera le contest&oacute; excus&aacute;ndose con que se trataba de un motivo desmesurado para tan peque&ntilde;o poeta, pero por deseo de complacer al amigo, escribi&oacute; en bable &ldquo;una carta&mdash;dice Olay Arg&uuml;elles&mdash;dirigida por Maritornes a Cervantes manifest&aacute;ndole que no es fea ni desde&ntilde;ada por los mozos del lugar, y que, si lo llega a saber su t&iacute;o, le pega una paliza que queda peor que le dejaron los moros&rdquo;. El trabajo, por lo original e ingenioso, fu&eacute; muy celebrado y le vali&oacute; a Escalera la felicitaci&oacute;n del erudito cervantista Eugenio de Hartzenbusch.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Insuficiente en todo tiempo la pluma para que se pueda vivir a sus expensas en nuestro pa&iacute;s, Escalera se ayudaba al desenvolvimiento de su existencia y de su hogar, casado desde 1861 en Pola de Siero con do&ntilde;a Matilde del Campo y de la Concha, con servicios de car&aacute;cter administrativo al Estado, a merced de los vaivenes pol&iacute;ticos, cesante las m&aacute;s de las veces, de los que depend&iacute;an todos los empleos p&uacute;blicos entonces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se asegura que en 1866 se estableci&oacute; en Gij&oacute;n, donde fund&oacute; el diario El Norte de Asturias, que dirigi&oacute; hasta la revoluci&oacute;n de septiembre de 1868 en cooperaci&oacute;n de este movimiento; pero se trata de un extremo que no hemos podido comprobar. Lo cierto es que al finalizar ese a&ntilde;o se le nombr&oacute; director general de Rentas Estancadas en Filipinas, cargo que volvi&oacute; a desempe&ntilde;ar en 1871 bajo el breve reinado de Amadeo I y con el Gobierno presidido por don Pr&aacute;xedes Mateo Sagasta. Posteriormente, ya de nuevo en la Pen&iacute;nsula, prosigui&oacute; el desenvolvimiento de su vida en las direcciones ya conocidas. Adem&aacute;s de en La Iberia, colabor&oacute; en El Eco Nacional, La Ma&ntilde;ana (1878), El Tiempo y otras publicaciones madrile&ntilde;as, entre las que merece citarse tambi&eacute;n por lo que significa de su latente amor a Asturias la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana (1879).&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los temas pol&iacute;ticos en esta nueva etapa de su vida absorbieron casi todas las actividades del escritor, pues car&aacute;cter Pol&iacute;tico tienen los trabajos que por entonces public&oacute; en volumen, incluso la Biograf&iacute;a de D. Agust&iacute;n Arg&uuml;elles (n&uacute;mero XVI), le&iacute;da como conferencia en el Centro de Asturianos. Entretanto, prosigui&oacute; prestando servicios al Estado, desde modestas posiciones, entre largos descansos como cesante. En 1883 fu&eacute; electo gobernador de Alicante, cargo al que renunci&oacute; para desempe&ntilde;ar el de ordenador general de Pagos y a la vez director del Museo de Filipinas en el Ministerio de Ultramar, del que ya hab&iacute;a sido oficial. M&aacute;s tarde ocup&oacute; la plaza de contador del Tribunal de Cuentas del Reino, en la que ces&oacute; en enero de 1892. Lleg&oacute; en su carrera administrativa a la categor&iacute;a de jefe superior de administraci&oacute;n civil y estuvo en posesi&oacute;n de varias condecoraciones de las que nunca hizo uso, entre ellas la Cruz de Carlos III.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fu&eacute; Escalera, adem&aacute;s de escritor documentado y galano, hombre bondadoso, de trato afable y conducta personal sin tacha. Entre los asturianos residentes en Madrid en su tiempo goz&oacute; de generales estimaciones y el asturianismo tuvo en &eacute;l en todo momento un acendrado culto. Figur&oacute; entre los m&aacute;s entusiastas fundadores del Centro de Asturianos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dej&oacute; de existir tras larga y dolorosa enfermedad el 29 de diciembre de 1896.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Garibaldi y sus glorias. (Madrid, 1860.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Los soldados de la independencia italiana. (Madrid, 1861),<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;La Italia del siglo XIX. (Madrid, 1861-62; dos tomos, en colaboraci&oacute;n con Manuel Gonz&aacute;lez Llana.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash;Una expedici&oacute;n de Garibaldi. (Madrid, 1862.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.&mdash;M&eacute;jico hist&oacute;rico-descriptivo. (Madrid, 1862; en colaboraci&oacute;n con Manuel Gonz&aacute;lez Llana.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI.&mdash;El prisionero de Aspromonte. (Madrid, 1863)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VII. &mdash;La Espa&ntilde;a del siglo XIX (Madrid, 1864; cuatro tomos en a&ntilde;o con ilustraciones, en colaboraci&oacute;n con Manuel Fern&aacute;ndez Llana.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VIII.&mdash;Guerra a cuchillo al partido progresista. (Madrid, 1864; en colaboraci&oacute;n con Llano y Persi.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IX.&mdash;Historia y descripci&oacute;n de M&eacute;jico. (Madrid, 1864.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;Recuerdos de Asturias. (Madrid, 1865; colecci&oacute;n de cr&oacute;nicas y cuentos de costumbres asturianas, de los que se reproduce el intitulado Las vacaciones en la obra Cuentistas asturianos, del autor de este Indice; obra traducida a varios idiomas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XI.&mdash;Cr&oacute;nica del Principado de Asturias. (Madrid, 1865; un tomo en folio que forma cuerpo de la Cr&oacute;nica general de Espa&ntilde;a dirigida por don Cayetano Rosell.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XII. &mdash;Informe presentado en 18 de diciembre de 1870 al Excelentisimo Sr. Gobernador de Filipinas por la Junta de reformas econ&oacute;micas creada al efecto por la misma autoridad superior, acerca de las que son necesarias en el sistema rentistico. (Binondo, Manila, 1870; folleto firmado tambi&eacute;n por los otros miembros de la Junta, de la que era vocal Escalera.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIII.&mdash;Tratado completo del cultivo de la morera. (ese 1872.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIV.&mdash;Colecci&oacute;n de semblanzas de los individuos que componen la minor&iacute;a constitucional de ambas C&aacute;maras. (Madrid, 1878; semblanzas en verso.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XV.&mdash;Miniaturas pol&iacute;ticas. (Madrid, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVI.&mdash;Biograf&iacute;a de D. Agust&iacute;n Argiielles. (Madrid, 1882; estudio le&iacute;do en una velada del Centro de Asturianos.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Una poes&iacute;a. (En la obra El sombrero, su pasado, su presente y su porvenir, Madrid, 1859, por varios autores.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Clorias de Asturias. (En El Faro Asturiano, Oviedo, junio de 1862.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo.&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 4 de enero de 1897.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Bellmunt (0.) y Canella (F.).&mdash; A nuestros colaboradores. (En el tomo I de Asturias, Gij&oacute;n, 1894.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Olay Argiielles (Leopoldo) .&mdash;Nuestro retrato: D. Evaristo Escalera, (En la revista Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, junio de 1894.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su&aacute;rez &ndash; Espa&ntilde;olito (Constantino).&mdash;Una semblanza. (En el libro Cuentistas asturianos, Madrid, 1930.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5137,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1739","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5137"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}