{"id":1821,"date":"2020-11-17T19:49:03","date_gmt":"2020-11-17T19:49:03","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1821"},"modified":"2021-11-19T16:11:11","modified_gmt":"2021-11-19T16:11:11","slug":"feito-fernandez-jose","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/feito-fernandez-jose\/","title":{"rendered":"FEITO FERNANDEZ (Jos\u00e9)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pintor contempor&aacute;neo, especializado en el retrato, de lo que hay bellas muestras en este tomo, como las del pintor Telesforo Fern&aacute;ndez Cuevas y el escritor Rafael Fern&aacute;ndez Calzada, que acompa&ntilde;an a los estudios respectivos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Jos&eacute; Feito en Barzanicas (Tineo) el 31 de julio de 1891, en hogar modesto, formado por don Joaqu&iacute;n Feito Fern&aacute;ndez, que libraba la existencia unas veces como carpintero y otras como alba&ntilde;il, y do&ntilde;a Manuela Fern&aacute;ndez y R&iacute;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su formaci&oacute;n art&iacute;stica, a trav&eacute;s de una existencia de lucha contra adversidades, ha sido esencialmente autodid&aacute;ctica. Dejemos que nos refiera &eacute;l mismo alguna parte de su vida: &ldquo;Asist&iacute; a la escuela&mdash;dice de maestros lacianiegos (aficionados sin t&iacute;tulo que llegaban de Laceana), y no recuerdo ninguna muestra o barrunto art&iacute;stico de mi infancia, a no ser algunos monigotes hechos con tizones por las paredes de mi casa. Ni&ntilde;o todav&iacute;a, muri&oacute; mi madre y busc&aacute;ronme para servir de criado, especialmente para cuidar del ganado, dada mi corta edad, en lo que me ocup&eacute; hasta los quince a&ntilde;os. Entonces march&eacute; a Madrid llamado por un tendero de comestibles establecido en la calle de Ol&oacute;zaga, oriundo de mi pueblo. Pasado alg&uacute;n tiempo, en los escas&iacute;simos ratos de ocio &mdash;diecisiete horas diarias de trabajo&mdash;di en copiar con l&aacute;piz las cabezas de hermosas mujeres que tra&iacute;an los almanaques y las figuras de los papeles de modas que hab&iacute;a para envolver. Unos tres a&ntilde;os pas&eacute; dedicado a la vida tenderil, y aburrido de &eacute;sta la dej&eacute; para entrar en la casa de una parroquiana de mozo de comedor. Dispon&iacute;a en mi nueva ocupaci&oacute;n de algo m&aacute;s de tiempo, que dediqu&eacute; a atiborrarme de lecturas&mdash;poes&iacute;a y filosof&iacute;a, sobre todo&mdash;en libros que encontr&eacute; all&iacute; y otros que adquir&iacute;a en los puestos de lance. Con esto fu&eacute; apoder&aacute;ndose de m&iacute; una enorme ansiedad de saber, de ser alguien, Asist&iacute; una temporada a una Academia de franc&eacute;s, aprend&iacute; a escribir a m&aacute;quina, iba al teatro casi todas las noches despu&eacute;s de dejar el trabajo&hellip; El teatro me tiraba de tal manera, que decid&iacute; ingresar en la sociedad Camino del Arte, que hac&iacute;a sus ensayos en los s&oacute;tanos del Ateneo, y asist&iacute; a un curso de la Escuela de Declamaci&oacute;n que sosten&iacute;a el Ayuntamiento en el Teatro Espa&ntilde;ol.&rdquo; No obstante, la vocaci&oacute;n m&aacute;s honda era para las artes pl&aacute;sticas y en especial el dibujo y la pintura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su m&aacute;s vivo deseo era ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, pero las horas de clase coincid&iacute;an con las de sus ocupaciones y el cambio de destino tampoco era f&aacute;cil. Entonces se matricul&oacute; en la clase de dibujo que sosten&iacute;a en su plantel de estudios el muchos a&ntilde;os despu&eacute;s desaparecido Centro Asturiano, donde obtuvo, por su brillante aprovechamiento, un premio extraordinario y matr&iacute;cula de honor. Provisto de un certificado de aptitud en dibujo, consigui&oacute; un pase de artista para trabajar como copista en el Museo Nacional de Pintura, del Paseo del Prado, cosa que figuraba entre las m&aacute;s sentidas ansiedades. As&iacute;, durante los meses estivales de varios a&ntilde;os, aprovech&aacute;ndose de la ausencia por veraneo de los se&ntilde;ores a quienes serv&iacute;a, Feito Fern&aacute;ndez se dedic&oacute; con toda vocaci&oacute;n a interpretar como copista a sus pintores&nbsp; favoritos: Vel&aacute;zquez, Goya, Murillo y Tiziano. Tambi&eacute;n hizo algunos viajes por la provincia de Madrid y otras pr&oacute;ximas, Cuenca y Toledo entre ellas, dedic&aacute;ndose a pintar paisajes del natural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que enriquec&iacute;a su ilustraci&oacute;n y sensibilidad art&iacute;stica, iba aborreciendo las dedicaciones de mozo de comedor, y un d&iacute;a abandon&oacute; la casa donde serv&iacute;a como tal. No hab&iacute;a buscado previamente otro destino y se puso a buscarlo entonces, con lo que empezaron para &eacute;l los azares de una vida bohemia. Entr&oacute; de corista en la compa&ntilde;&iacute;a de Casimiro Ortas, que actuaba en el Circo de Price, a la que dej&oacute; al poco tiempo. Despu&eacute;s de otros intentos frustrados por encontrar alg&uacute;n empleo y falto de recursos econ&oacute;micos, decidi&oacute; poner en venta las copias que guardaba de cuadros del Museo del Prado como se guarda un tesoro, y con este deseo recorri&oacute; las varias casas que en Madrid se dedican a la venta de cuadros, pero en todas, como si estuviesen de acuerdo, recib&iacute;a la misma contestaci&oacute;n negativa a su oferta: que no eran las copias de una firma cotizable&hellip; Poco despu&eacute;s consigui&oacute; una colocaci&oacute;n que despert&oacute; en &eacute;l algunas ilusiones: la de vendedor de pastas por bares y tabernas; pero las ilusiones se esfumaron pronto, porque tal comisi&oacute;n no le daba ni para malcomer, y hubo de abandonarla. &ldquo;Pas&eacute; entonces&mdash;dice &eacute;l mismo&mdash;una temporada de cruda bohemia&hellip; Anduve sableando a algunos paisanos, literatos y pol&iacute;ticos, m&aacute;s los primeros parece que estaban tan sin blanca como yo, y los pol&iacute;ticos se&nbsp; descolgaban con dos realitos al por mayor&hellip;&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El dolor y la amargura de esta vida, tanto o m&aacute;s que la falta de lo indispensable para el sostenimiento del organismo, acabaron por quebrantar su salud seriamente, y determin&oacute; regresar a la aldea natal, cosa que llev&oacute; a cabo en el verano de 1917. Desde entonces reside en&nbsp; Asturias dedicado a ejecutar los retratos que frecuentemente le encargan, y motivos de paisaje cuando los encargos escasean, gozando de un bien afirmado cr&eacute;dito de pintor en los pueblos de la parte occidental de la regi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Han contribuido a este renombre sus &eacute;xitos de prensa Con motivo de algunas exposiciones en las que se pudieron apreciar p&uacute;blicamente los m&eacute;ritos de Feito Fern&aacute;ndez. En 1928 concurri&oacute; a una exposici&oacute;n colectiva celebrada en Luarca. En marzo del a&ntilde;o siguiente tuvo abierta al p&uacute;blico ovetense una exposici&oacute;n de sus obras en el Sal&oacute;n Masaveu, con la que conquist&oacute; grandes elogios de cr&iacute;tica y de p&uacute;blico, que fueron como la consagraci&oacute;n de su personalidad. Los entusiasmos que despert&oacute; entonces entre las personas inteligentes le&nbsp; animaron a solicitar de la diputaci&oacute;n provincial una de las becas establecidas por ella para viajes de estudio en el extranjero, pero Feito Fern&aacute;ndez solamente contaba en su apoyo con los m&eacute;ritos art&iacute;sticos, sin valedores que avalaran su petici&oacute;n, y se qued&oacute; sin la beca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el a&ntilde;o 1930 volvi&oacute; a residir breve tiempo en Madrid, y entonces concurri&oacute; a la Exposici&oacute;n Nacional de Bellas Artes con el cuadro Una calle de Oviedo y al Sal&oacute;n de Oto&ntilde;o con otro intitulado Estudio, una cabeza que fu&eacute; adquirida por m&iacute;ster Stoon.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mori (Manuel G.).&mdash; Un gran pintor asturiano en Luanco. (En el diario Regi&oacute;n, Oviedo, 29 de octubre de 1931.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5129,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1821","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}