{"id":1827,"date":"2020-11-17T19:54:46","date_gmt":"2020-11-17T19:54:46","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1827"},"modified":"2021-11-19T16:23:23","modified_gmt":"2021-11-19T16:23:23","slug":"fernandez-baldomero","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/fernandez-baldomero\/","title":{"rendered":"FERNANDEZ (Baldomero)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">M&uacute;sico, pintor y escritor contempor&aacute;neo, v&iacute;ctima inocente a consecuencia de las vicisitudes padecidas cuando la revoluci&oacute;n asturiana de octubre de 1934. Esp&iacute;ritu saturado de inquietudes y apetencias art&iacute;sticas, fu&eacute; Baldomero Fern&aacute;ndez maestro en las tres manifestaciones indicadas, y habr&iacute;a escalado altas cimas de la fama a no acompa&ntilde;arle una modestia excesiva y un tan acendrado amor al terru&ntilde;o, que le retuvo con merma de gloria y posici&oacute;n social, si bien para los asturianos qued&oacute; esto compensado con la emoci&oacute;n asturian&iacute;sima que palpita en toda su obra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Baldomero Fern&aacute;ndez &mdash; dice Silvio It&aacute;lico (Benito &Aacute;lvarez Buylla y Lozana) &mdash;puede afirmarse que era uno de los ejemplos t&iacute;picos de flor espont&aacute;nea, nacida al amor de la naturaleza neblinosa de Asturias, Todo &eacute;l, &iacute;ntegramente asturianos su dejadez, su desprecio a los hombres, su humorismo en el trato social, su genialidad sorprendente, su dif&iacute;cil facilidad para todas las manifestaciones del arte y de las letras, sus tr&aacute;nsitos instant&aacute;neos del entusiasmo al pesimismo y de &eacute;ste a la alegr&iacute;a o a la desesperaci&oacute;n, sin apurar&mdash;&iexcl;claro est&aacute;!&mdash;los t&eacute;rminos extremos, su timidez, su versatilidad, su disposici&oacute;n, su poligraf&iacute;a&hellip; Todo ello grababa sobre su personalidad un sello inconfundible del homo astur.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pudo haber sido el m&uacute;sico asturiano. Pero fu&eacute; pobre y tuvo que ganarse el pan cotidiano saciando la codicia de los empresarios de teatros y cines, que exig&iacute;an demasiado ruido por muy poco dinero. Y necesit&oacute; tambi&eacute;n, para malvivir, adular a la bambolla burguesa, desasnando muchachos a quienes Sus progenitores daban por futuros astros del piano. Y entre aquella tarea destructora y esta ingrata labor docente se fu&eacute; diluyendo el optimismo del, quiz&aacute;s, m&aacute;s inspirado y f&aacute;cil de nuestros compositores.&rdquo; Naci&oacute; Baldomero Fern&aacute;ndez en Oviedo el 26 de febrero de 1871, hijo de don Baldomero, inspector de polic&iacute;a, y do&ntilde;a Evarista Casielles. Desde muy ni&ntilde;o se revel&oacute; en &eacute;l una gran vocaci&oacute;n art&iacute;stica con inclinaciones preferentes a la m&uacute;sica, y estudi&oacute; solfeo con el entonces subdirector de la Banda de Santa Cecilia, de Oviedo, don Antonio Iglesias. Simult&aacute;neamente, aprendi&oacute; dibujo con el abuelo, don Juan Casielles, que era profesor de la Escuela de Bellas Artes. A los once a&ntilde;os comenz&oacute; a estudiar piano con el tambi&eacute;n notable m&uacute;sico asturiano don V&iacute;ctor S&aacute;enz, que fu&eacute; su &uacute;nico maestro. &ldquo;Ya desde muy joven&mdash;se escribe en una necrolog&iacute;a an&oacute;nima de El Carbay&oacute;n para Baldomero no ten&iacute;a secretos el piano, y Supo muy pronto, por efectos complementarios de vocaci&oacute;n verdadera y disposici&oacute;n excepcional, servidas por gran amor al estudio, mucho m&aacute;s de lo que le hab&iacute;a ense&ntilde;ado el maestro, aunque &eacute;ste, el inolvidable don Victor S&aacute;enz y Canel, fu&eacute; tambi&eacute;n pianista de los de valer extraordinario.&rdquo; Andaba por los catorce a&ntilde;os cuando se di&oacute; a conocer p&uacute;blicamente como pianista, con motivo de una fiesta ben&eacute;fica celebrada en el desaparecido Teatro del Font&aacute;n, y desde entonces le acompa&ntilde;&oacute; siempre el aplauso como concertista. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s se inici&oacute; como compositor con una tanda de valses bajo el t&iacute;tulo de Lola, que public&oacute; algo m&aacute;s tarde. Con esto aunque todav&iacute;a en los umbrales de la primera juventud, qued&oacute; consagrado como m&uacute;sico. En sus aspiraciones y en los est&iacute;mulos de familiares y amigos alentaba la idea de que pasara al extranjero a completar sus estudios, cuando el fallecimiento del padre trunc&oacute; tal ilusi&oacute;n, at&aacute;ndole al hogar donde viv&iacute;a con la madre y cinco hermanas, a las que se vi&oacute; obligado a sostener con su esfuerzo. Desde entonces Baldomero Fern&aacute;ndez necesit&oacute; recurrir a su arte con el apremio del diario sustento y comenz&oacute; a tocar el piano, solo 0 con alguna peque&ntilde;a orquesta, en caf&eacute;s, teatros y cinemat&oacute;grafos ovetenses y a dar lecciones particulares de solfeo y piano. Sus comienzos de ejecutante tuvieron lugar en el Caf&eacute; Col&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Habituado ya a esa cotidiana tarea, perdi&oacute; toda incipiente ambici&oacute;n de conquistar renombre en medios sociales m&aacute;s amplios y propicios, y rechaz&oacute; siempre proposiciones que tuvo m&aacute;s adelante para actuar como concertista en las grandes ciudades espa&ntilde;olas y algunas extranjeras, Habana, Nueva York y Londres, entre ellas. Si alguna vez dej&oacute; la ciudad natal, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">desmintiendo &ldquo;su propia frase de que Oviedo y &eacute;l estaban pegados, fu&eacute; por breve tiempo y siempre obligado por la defensa del sustento, acompa&ntilde;ando a otros concertistas y a cantantes. Pero Oviedo fu&eacute; siempre el escenario principal y casi &uacute;nico de sus actividades, muy particularmente despu&eacute;s que contrajo matrimonio el 11 de febrero de 1899 con do&ntilde;a Aurora Guti&eacute;rrez Mart&iacute;nez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s del piano, lleg&oacute; a dominar con maestr&iacute;a el violonchelo, instrumento con el que toc&oacute; en zarzuelas, misas y novenas. Pero fu&eacute; como pianista en lo que ray&oacute; a la altura de los grandes ejecutantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Merece en este sentido especial&iacute;simo recuerdo su actuaci&oacute;n en el caf&eacute; Pasaje, en 1908, con una larga serie de conciertos a dos pianos, acompa&ntilde;ado del tambi&eacute;n gran concertista don Saturnino del Fresno, de esta forma dieron a conocer al p&uacute;blico inteligente de Oviedo numerosas obras cl&aacute;sicas, lo que despert&oacute; en la ciudad un ambiente tan favorable a la buena M&uacute;sica, que di&oacute; ocasi&oacute;n a que se promoviera la organizaci&oacute;n de la Sociedad Filarm&oacute;nica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ejecutante estaba acompa&ntilde;ado de un admirable Compositor, y a su inspiraci&oacute;n se deben numerosas Obras Pian&iacute;sticas, orquestales y Corales, las m&aacute;s de ellas de profundo sabor asturiano. &ldquo;Inspir&aacute;ndose en melod&iacute;as, trovas y cantares asturianos&mdash;dice el citado autor an&oacute;nimo&mdash;, compuso obras de sello y estilo inconfundibles e inspiraci&oacute;n exquisita, para piano, orfe&oacute;n y gran orquesta, siendo &eacute;stas interpretadas muchas veces por importantes agrupaciones musicales, entre ellas la Orquesta Sinf&oacute;nica del gran maestro Arb&oacute;s. Toda la m&uacute;sica asturiana de Baldomero Fern&aacute;ndez es de pura cepa, como suele decirse, sin mezcla de tonadas Y aires de otras regiones que, por cierta semejanza mel&oacute;dica con nuestra m&uacute;sica, pueden infiltrarse en ella.&rdquo; Las m&aacute;s de esas obras han quedado manuscritas. Entre las impresas merece especial menci&oacute;n el &aacute;lbum Cuarenta cantos asturianos de inspiraci&oacute;n popular y armonizados para piano, &ldquo;con una tan impecable y magistral factura &mdash;dice Suvio Italico&mdash;, que se agot&oacute; la edici&oacute;n apenas salida&rdquo;. Entre sus obras originales, algunas alcanzaron galardones en p&uacute;blicos concursos, como las dos andas de valses que envi&oacute; al celebrado por el Heraldo de Madrid en 1903 y la canci&oacute;n para coro mixto &iexcl;Aramo, bell&iacute;simo Aramo!, clasificada con primer premio en el certamen de la Asociaci&oacute;n Coral Mierense en 1927. En cuanto a las canciones asturianas por &eacute;l arregladas son muchas las popularizadas en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica, impresas en discos de gram&oacute;fono.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desbordado de su esp&iacute;ritu el amor a toda manifestaci&oacute;n art&iacute;stica, continu&oacute; a lo largo de su vida cultivando el dibujo y la pintura en sus ratos de ocio, como retratista y paisajista, con aciertos que le valieron sinceros elogios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Concurri&oacute; a las exposiciones regionales celebradas en Oviedo los a&ntilde;os 1916, 1918 y 1921, y a la de Artistas asturianos organizada en Madrid por el Heraldo de Madrid en 1926, asisti&eacute;ndole en todas el aplauso de la cr&iacute;tica. Ha dejado numerosos retratos, un autorretrato y paisajes de los aleda&ntilde;os de Oviedo y de Luanco y Ti&ntilde;ana, lugares donde sol&iacute;a pasar temporadas veraniegas. Tambi&eacute;n, aunque con menos fecundidad, cultiv&oacute; las letras. En este ejercicio derramaba el humorismo de que estaba saturado su esp&iacute;ritu, como en el celebrad&iacute;simo mon&oacute;logo en prosa bable Un d&iacute;a en Uvieu (n&uacute;mero II), Popular&iacute;simo en Asturias y en las colonias asturianas de Am&eacute;rica, representado numerosas veces y dos reimpreso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante los tres &uacute;ltimos lustros de su vida goz&oacute; de muy s&oacute;lida fama como concertista de piano, a la que contribuyeron numerosas y brillantes actuaciones, de las que merecen especial recuerdo las siguientes: En la Sociedad Filarm&oacute;nica ovetense, en 1919, como acompa&ntilde;ante en la interpretaci&oacute;n de sus Canciones asturianas de la cantante polaca Aga Lahowska; un concierto compartido con el violinista Jes&uacute;s Fern&aacute;ndez Lorenzo, en setiembre de 1922, en el teatro Dindurra, de Gij&oacute;n; un recital de piano en el Ateneo Obrero de la misma villa el 25 de octubre de 1924; conciertos asociado a la Soprano dram&aacute;tica se&ntilde;orita Aurora Poblaci&oacute;n, organiza Sociedades Filarm&oacute;nicas de Gij&oacute;n y Avil&eacute;s, celebrados, respectivamente, el 30 de noviembre de 1926 y el 7 de febrero del a&ntilde;o siguiente, encontr&aacute;ndose de paso en Madrid, en el invierno de 1931, el Centro Asturiano organiz&oacute; un concierto, en el que prestaron concurso a Baldomero Fern&aacute;ndez cinco profesores de las Orquestas Sinf&oacute;nica y Filarm&oacute;nica, y que tuvo lugar con excelente &eacute;xito el d&iacute;a 4 de marzo. en julio de 1934 toc&oacute; en el Caf&eacute; Niza, de Oviedo, con el violinista Celso D&iacute;az, y despu&eacute;s con este mismo artista en el Caf&eacute; Seti&eacute;n, de Gij&oacute;n, durante los meses de agosto y setiembre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El d&iacute;a 1 de octubre regres&oacute; a Oviedo; cuatro despu&eacute;s, estallaba la revoluci&oacute;n socialista que asol&oacute; a esta ciudad y la cuenca minera asturiana por espacio de dos semanas. Baldomero Fern&aacute;ndez se vi&oacute; precisado a huir de su casa, situada en el barrio de Santullano, uno de los m&aacute;s duramente castigados por los mineros insurrectos. Los sufrimientos morales derivados de esto y la escasa y mala alimentaci&oacute;n a que hubo de estar sujeto varios d&iacute;as fueron causa de que el organismo de Baldomero Fern&aacute;ndez, ya muy debilitado por un cr&oacute;nico padecimiento del est&oacute;mago, quedara resentido de tal gravedad, que dejaba de vivir poco despu&eacute;s, 12 de diciembre de ese mismo a&ntilde;o (1934).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco m&aacute;s de un a&ntilde;o antes de su fallecimiento, disfrut&oacute; Baldomero Fern&aacute;ndez del &uacute;nico destino que ha desempe&ntilde;ado en su vida: el de profesor de m&uacute;sica de las escuelas municipales, por designaci&oacute;n del Ayuntamiento ovetense en noviembre de 1933.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Lelola. (Tanda de valses compuesta en 1887.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Un d&iacute;a en Uvieo. (Oviedo, 1912; mon&oacute;logo en prosa bable, reeditado dos veces, la &uacute;ltima en 1920.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;Cuarenta cantos asturianos. (Madrid, 1914; canciones populares armonizadas para piano.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash;Minuet. (Composici&oacute;n para Piano publicada con el seud&oacute;nimo de Odom Laber, anagrama del nombre.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras in&eacute;ditas (todas ellas interpretadas en p&uacute;blico):<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Tandas de valses. (Dos colecciones presentadas al concurso celebrado en 1903 por el diario Heraldo de Madrid y premiada con Diploma de Menci&oacute;n Extraordinaria.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Cuarteto en re. (Para dos violines, viola y violoncelo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Suite-Trio. (Para piano, viol&iacute;n y violoncelo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Cinco valses. (Para dos pianos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Primera Misa a tres voces, con acompa&ntilde;amiento de orquesta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Album. (Para violoncelo y piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Vals rom&aacute;ntico. (Para piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Alegr&iacute;as. (Escrito expresamente para La Argentinita en 1914.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Guateque. (Capricho cubano compuesto en 1918.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Zingara. (Danza.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Como foi&hellip;? (Melod&iacute;a para canto, violoncelo y piano, con letra de Curros Enr&iacute;quez.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Sapatos. (Foxtrot.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;De la tierrina. (Capricho asturiano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;&mdash;Danza asturiana. (Para orquesta.)<br>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;De mi tierra. (Capricho raps&oacute;dico a cuatro voces.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Alborada. (Para quinteto de arco y piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Danza vaqueira, (Para piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Impresiones asturianas. (Para piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;&iexcl;Aramo, bellisimo Aramo! (Para coro mixto, galardonado con primer premio en el concurso de 1927 de la Asociaci&oacute;n Coral Mierense.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Rapsodia asturiana, (Para piano.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Sonata: Primer tiempo. (Para viol&iacute;n y piano, dedicada a don Antonio Bordas, director del Conservatorio Nacional.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Poema de un ni&ntilde;o: P&aacute;ginas &iacute;ntimas. (Escrito para piano y orquestado a&ntilde;os despu&eacute;s; compuesto a la memoria de un hijo muerto a los cuatro a&ntilde;os de edad.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Canciones asturianas armonizadas para coro. (Cantadas por numerosas agrupaciones corales de Espa&ntilde;a.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Piezas bailables: Habaneras, valses, tangos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Piezas cantables: Canciones, romanzas, couplets.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo. &mdash; Baldomero Fern&aacute;ndez Casielles. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo 10 de diciembre de 1934.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">It&aacute;lico (Silvio). &mdash; Baldomero Fern&aacute;ndez. (En el Correo de Asturias, Buenos Aires, 13 de julio de 1935.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5128,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1827","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}