{"id":1938,"date":"2020-11-19T18:13:45","date_gmt":"2020-11-19T18:13:45","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=1938"},"modified":"2021-07-02T14:57:23","modified_gmt":"2021-07-02T14:57:23","slug":"fernandez-getino-teresa","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/fernandez-getino-teresa\/","title":{"rendered":"FERNANDEZ-GETINO (Teresa)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escritora contempor&aacute;nea formada intelectualmente en Cuba, donde reside desde hace m&aacute;s de un Cuarto de siglo. S&eacute;ptimo y &uacute;ltimo descendiente de don Francisco Fern&aacute;ndez-Getino y Fern&aacute;ndez, leon&eacute;s, Maestro de Obras, y do&ntilde;a Pilar Lorenzo Lorenzo, asturiana, de la que Teresa qued&oacute; hu&eacute;rfana a los cuatro a&ntilde;os de su nacimiento, ocurrido el 31 de marzo de 1899 en la finca propiedad de los padres, llamada La Miera, a un kil&oacute;metro de Pola de Lena.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De los comienzos de su formaci&oacute;n intelectual nos da ella misma noticia con galana expresi&oacute;n de la manera siguiente: &ldquo;Antes de cumplir los cuatro a&ntilde;os empec&eacute; a ir a la escuela de Los Campos, un caser&iacute;o enclavado a la entrada de nuestra finca. El maestro era un muchacho tuberculoso que se pasaba el d&iacute;a tosiendo y castigando sin piedad a sus alumnos, y la escuela, una miserable corripa en la que por las noches dorm&iacute;an cabras. Esta escuela era privada, y el maestro cobraba una peseta mensual por cada alumno. Como al a&ntilde;o de asistencia escolar, regres&eacute; un d&iacute;a a casa sangrando por una oreja, que el maestro casi me hab&iacute;a despegado. Mi abuela no me envi&oacute; m&aacute;s a esta escuela; pero ya hab&iacute;a aprendido las letras. Cuando pude subir y bajar el caley&oacute;n que separa mi casa de la Pola, empec&eacute; a ir a la escuela p&uacute;blica de esta villa. Mi maestra fu&eacute; do&ntilde;a C. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/l\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de Huelmo (Tadeo).\" class=\"encyclopedia\">L.<\/a> de la <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>., una anciana majestuosa e imponente que pegaba m&aacute;s fuerte que mi anterior maestro y me inspiraba un terror invencible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">All&iacute; aprend&iacute; a leer y escribir, el catecismo y a tejer crochet y media, todo muy mal. Tambi&eacute;n aprend&iacute; la tabla de multiplicar, que cant&aacute;bamos todas las tardes. yo era una ni&ntilde;a t&iacute;mida y torpe que encontraba grandes dificultades para retener lo que no entend&iacute;a, y nunca entend&iacute; una explicaci&oacute;n de aquella se&ntilde;ora ni un p&aacute;rrafo de aquellos textos infernales. As&iacute; que, descontando a la hija del molinero, que era subnormal, yo era la peor alumna de la escuela. Tales eran el terror y el odio que me inspiraba aquella mujer, que todas las noches rezaba gran cantidad de padrenuestros con la dulce recomendaci&oacute;n: para que se muera la maestra. Al fin se muri&oacute;, y aunque ten&iacute;a la seguridad de que la hab&iacute;an matado mis oraciones, no sent&iacute; el menor remordimiento.&rdquo; Casado en segundas nupcias su padre y fallecida la abuela materna, el cari&ntilde;o m&aacute;s grande de la infancia de Teresa Fern&aacute;ndez-Getino, se traslad&oacute; a Cuba en 1907 en compa&ntilde;&iacute;a del hermano mayor, residente en esa isla, que hab&iacute;a venido a Espa&ntilde;a en viaje de recreo. Ingres&oacute; entonces como interna en un Colegio de monjas de la Habana, &ldquo;cuyos m&eacute;todos pedag&oacute;gicos eran semejantes a los de los anteriores maestros&rdquo;, y en &eacute;l estuvo hasta 1911, en que, delicada de salud, regres&oacute; a Espa&ntilde;a y a la casa paterna a reponerse del quebranto. Un a&ntilde;o despu&eacute;s la volv&iacute;a a recoger su hermano Aurelio, quien, por tener que ir a la Argentina, la llev&oacute; con &eacute;l, y los dos vivieron en Buenos Aires unos seis meses.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;La hija de la due&ntilde;a de la casa de hu&eacute;spedes donde viv&iacute;amos&mdash;dice ella misma&mdash;estudiaba en el Instituto. Un d&iacute;a quiso que la acompa&ntilde;ara a clase y qued&eacute; maravillada de lo f&aacute;cil que es aprender cuando los maestros saben ense&ntilde;ar. Segu&iacute; asistiendo al Instituto todo el tiempo que estuvimos en Buenos Aires, y el d&iacute;a que mi amiga no iba, yo tomaba las notas y le explicaba lo mejor que pod&iacute;a las lecciones que hab&iacute;a escuchado.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De este modo, la aversi&oacute;n que le hab&iacute;an hecho tomar a Teresa Fern&aacute;ndez-Getino por toda clase de estudio se convirti&oacute; en una tan favorable disposici&oacute;n, asistida por insaciable apetencia de saber, que se puede decir que apenas ha hecho otra cosa que estudiar en a&ntilde;os sucesivos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el viaje de regreso de la Argentina a Cuba enferm&oacute; de una bronquitis de peligrosos caracteres y los m&eacute;dicos le recomendaron que regresara a reponerse en la tierra natal, con cuyo motivo volvi&oacute; a Espa&ntilde;a, donde permaneci&oacute; desde agosto de 1914 hasta diciembre de 1916. Por entonces su vocaci&oacute;n de escritora, m&aacute;s concretamente, de poetisa, latente en su esp&iacute;ritu desde los a&ntilde;os escolares y ensayada con frecuencia posteriormente, di&oacute; sus primeros frutos al p&uacute;blico desde una revista editada en Sama de Langreo con el t&iacute;tulo de Labor y Letras, y en la que emple&oacute; el seud&oacute;nimo de Marianela, con el que ha venido firmando toda su producci&oacute;n literaria desde entonces.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por esa misma &eacute;poca comenz&oacute; a colaborar en la revista habanera Asturias, de la que continu&oacute; como colaboradora despu&eacute;s de su regreso a Cuba.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuevamente en la isla, domiciliada en Artemisa, donde ha residido habitualmente, colabor&oacute; en otras publicaciones, como El Tiempo, peri&oacute;dico editado en esa villa, y las revistas habaneras Bohemia y Mundial.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1919 se dispuso a seguir estudios oficiales, y se matricul&oacute; en el Instituto de la Habana, en el que obtuvo el grado de bachiller en Ciencias y Letras en 1922. Entusiasmada por la facilidad que encontraba en s&iacute; misma para estudiar una carrera, se matricul&oacute; en la Universidad en Farmacia y Filosof&iacute;a al mismo tiempo. Acab&oacute; el primer curso de ambas carreras con varios sobresalientes y un premio en Bot&aacute;nica, pero sinti&eacute;ndose fatigada por el esfuerzo, abandon&oacute; los estudios de Filosof&iacute;a y continu&oacute; los de Farmacia, disciplina en la que alcanz&oacute; el grado de doctora en 1926, seguidamente, tomado ya el estudio como un deporte entretenido y saludable, se matricul&oacute; en Pedagog&iacute;a, de la que obtuvo el doctorado en 1929. Con este motivo present&oacute; como tesis reglamentaria un trabajo sobre La Vivienda del pobre en Cuba y su influencia en la vida f&iacute;sica y moral del ni&ntilde;o, que le conquist&oacute; c&aacute;lidas alabanzas, y de la cual fueron publicados algunos cap&iacute;tulos en la revista pedag&oacute;gica El Sembrador, que dirig&iacute;a en la Habana el catedr&aacute;tico de psicolog&iacute;a pedag&oacute;gica de la Universidad don Alfredo <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> Aguayo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No satisfecha con encontrarse dos veces doctorada, en 1930 emprendi&oacute; la carrera de Medicina: Pero antes de terminar el primer curso, el tirano de infausta memoria, Gerardo Machado, clausur&oacute; la Universidad, con lo que se interrumpi&oacute; su prop&oacute;sito, que m&aacute;s tarde abandon&oacute; definitivamente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante los a&ntilde;os de estudios universitarios, Teresa Fern&aacute;ndez Getino colabor&oacute; con bastante asiduidad en la revista Alma Cubana, dirigida por el profesor de Literatura espa&ntilde;ola de la Universidad don Salvador Salazar. En torno a este catedr&aacute;tico se agrupaban numerosos alumnos universitarios, cuarenta y seis de los cuales,los m&aacute;s distinguidos en las carreras de Filosof&iacute;a y Pedagog&iacute;a, entre los que figuraba nuestra poetisa, formaban la Academia Universitaria de Literatura, fundada por &eacute;l en 1925. Dedicados los miembros de esta academia a trabajos y conferencias, dentro y fuera de la Universidad. sobre temas hist&oacute;ricos y literarios. se encontraron superados y arrollados por los acontecimientos pol&iacute;ticos que se sucedieron en el pa&iacute;s como consecuencia de la reelecci&oacute;n del general <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Machado para presidente de la Rep&uacute;blica. La Academia. como todo cuanto en el pa&iacute;s ten&iacute;a vida intelectual y digna. se lanz&oacute; a conspirar contra el tirano, y la consecuencia fu&eacute; que se encarcelara al fundador de ella y otros elementos y se disolviera la simp&aacute;tica instituci&oacute;n, cosa que tambi&eacute;n pes&oacute; grandemente sobre el &aacute;nimo de Teresa Fern&aacute;ndez-Getino para decidirse a hacer un alto en el camino de su vida.<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5095,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-1938","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/1938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}