{"id":2020,"date":"2020-11-22T15:45:41","date_gmt":"2020-11-22T15:45:41","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2020"},"modified":"2021-11-22T18:08:33","modified_gmt":"2021-11-22T18:08:33","slug":"fernandez-santa-eulalia-francisco-de-paula","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/fernandez-santa-eulalia-francisco-de-paula\/","title":{"rendered":"FERNANDEZ SANTA EULALIA (Francisco de Paula)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escritor florecido en Cuba en la Segunda mitad del siglo XIX, que ensay&oacute; afortunadamente diversos g&eacute;neros literarios, desde la cr&oacute;nica a la novela y el teatro, en castellano y en bable. Persona muy querida de la colonia asturiana de esa Isla por sus prendas intelectuales y Morales. Hermano del rese&ntilde;ado a continuaci&oacute;n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Fern&aacute;ndez Santa Eulalia en Avil&eacute;s hacia 1850 o acaso algo antes. Recibi&oacute; una esmerada instrucci&oacute;n elemental y, como tantos y tantos adolescentes asturianos durante m&aacute;s de un siglo, decidi&oacute; dejarse llevar por el sue&ntilde;o de la leyenda de oro americana, emigrante a la isla de Cuba, provincia ultramarina de Espa&ntilde;a entonces<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Poco es <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">lo que hemos podido averiguar de sus primeros a&ntilde;os de emigraci&oacute;n. Siendo dependiente de un establecimiento de tejidos denominado La Filosof&iacute;a, se estableci&oacute; con otro avilesino, protegidos por un tercero, con un comercio en el mismo ramo que titularon los Fil&oacute;sofos. El resultado de tal empresa fu&eacute; la quiebra, tal vez porque los due&ntilde;os no reun&iacute;an condiciones de comerciantes, pues se desprende esto de que el protector sol&iacute;a decir que era mucho filosofar para que la cosa resultara bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se puede dar por seguro que sus inquietudes intelectuales estar&iacute;an re&ntilde;idas con el ambiente y las pr&aacute;cticas mercantiles. No es aventurado tampoco asegurar que habr&aacute; atendido a suplir con lecturas y estudios privados la deficiente ilustraci&oacute;n con que hab&iacute;a llegado a la isla. Todo esto se deduce de que al abandonar el comercio, despu&eacute;s de ese desastre, se dedic&oacute; al periodismo, ejercicio que anteriormente hab&iacute;a acometido como simple aficionado. De esas actividades destacan por su importancia la fundaci&oacute;n y direcci&oacute;n en la Habana del peri&oacute;dico El Dependiente (1879-81); a&ntilde;os despu&eacute;s (1885), El Progreso Mercantil, y en ese mismo a&ntilde;o, compartida la direcci&oacute;n con el tambi&eacute;n escritor asturiano Lucio Su&aacute;rez Sol&iacute;s, El Heraldo de Asturias, que fu&eacute; acogido con entusiasmo por la colonia asturiana y alcanz&oacute; larga vida. Tuvo en su haber este peri&oacute;dico que haya sido promotor con la pluma de Su&aacute;rez Sol&iacute;s de la fundaci&oacute;n del Centro Asturiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A la vez que ejerci&oacute; el periodismo acometi&oacute; empe&ntilde;os literarios de mayor importancia, primeramente, como comedi&oacute;grafo con el estreno aplaudido de la comedia en dos actos y en bable, Andres&iacute;n, el de Ra&iacute;ces (n&uacute;mero I), y despu&eacute;s con la novela Peregrina del Rosal, virgen y m&aacute;rtir (n&uacute;mero II).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero las letras; de las que &eacute;l no hab&iacute;a hecho mercado, no le resolv&iacute;an el problema econ&oacute;mico por modestamente que se lo planteaba, y acudi&oacute; al diputado por Avil&eacute;s, don Juli&aacute;n Garc&iacute;a San Miguel, en solicitud de un empleo. Este se lo consigui&oacute;, pero en Espa&ntilde;a y no en Cuba, como Fern&aacute;ndez Santa Eulalia pretend&iacute;a, con lo cual decidi&oacute; regresar a la Pen&iacute;nsula, dejando a su hermano Manuel al frente de El Heraldo de Asturias. Pero cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a se encontr&oacute; con la desagradable sorpresa de que dicho empleo estaba ya ocupado Por otra persona, suceso que &eacute;l comentaba despu&eacute;s diciendo que le hab&iacute;an dado la cesant&iacute;a antes de la posesi&oacute;n. Como la lucha por la existencia le era ya m&aacute;s f&aacute;cil en el ambiente habanero, aunque hostil, regres&oacute; a la Habana y a la direcci&oacute;n de su peri&oacute;dico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo despu&eacute;s vino a aliviar su penuria econ&oacute;mica la elecci&oacute;n por unanimidad en votaci&oacute;n secreta, en enero de 1891, para el puesto de secretario del Centro Asturiano. Se hizo cargo de esa Secretar&iacute;a cuando el Centro Asturiano atravesaba una &eacute;poca de grandes apreturas econ&oacute;micas, si bien entre entusiasmo que &eacute;l contribuy&oacute; grandemente a sostener. En realidad, el Centro Asturiano vino a ser deudor de una gran fuerza moral a este &ldquo;hombre nervioso, menudo, simp&aacute;tico y muy inteligente&rdquo;, como califica Oscar Garc&iacute;a en El libro del Centro Asturiano de la Habana. En otro lugar de esta misma obra, comenta dicho autor: &ldquo;Santa Eulalia, aquel sagaz, inteligente secretario, que en Juntas generales de fin de a&ntilde;o&mdash;a&ntilde;os desastrosos, en que los d&eacute;ficits eran tremendos anonadantes&mdash;, le&iacute;a fant&aacute;sticos, pintorescos balances, acusando falsas prosperidades, a fin de contener la desbandada que, de conocerse la situaci&oacute;n real de la Sociedad, habr&iacute;a de producirse. &Eacute;l distribu&iacute;a optimismo, fe. El, con gravedad que ahora nos parece c&oacute;nica&mdash;diablo de hombre, vivo y revoltoso&mdash;, derramaba bellas, perfumadas ilusiones sobre las un tanto inocentes asambleas, logranlo as&iacute; que no cundieran ni el desaliento ni la desconfianza, que hubiesen sido nefastos.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de esas memorias, la primera presentada por &eacute;l, que comprend&iacute;a los ejercicios de 1889 a 1891, ha sido juzgada de brillant&iacute;sima por Gonz&aacute;lez Aguirre (Centro Asturiano de la Habana. Historia social desde su fundaci&oacute;n) y a&ntilde;ade: &ldquo;como trabajo de un m&eacute;rito extraordinario, mereci&oacute; un entusiasta voto de alabanzas&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es lo cierto que durante el decenio que ejerci&oacute; ese cargo de secretario, hasta su fallecimiento, cont&oacute; con el aplauso y el cari&ntilde;o efusivo de los socios y se conquist&oacute; un renombre que se ha hecho tradicional en el Centro Asturiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por esta &eacute;poca, aunque con menos fecundidad, no dej&oacute; de cultivar las letras, extendidas sus colaboraciones a peri&oacute;dicos avilesinos, como el Diario de Avil&eacute;s y La Semana Ilustrada. Entonces tambi&eacute;n recogi&oacute; en el volumen n&uacute;mero III una selecci&oacute;n de cuentos y otros frutos de su amena pluma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1900 hizo un viaje de recreo y descanso a Asturias, algo quebrantada su salud. A este efecto sirvi&oacute; de poco dicho viaje, del que regres&oacute; a la Habana y a su cargo en noviembre de ese mismo a&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pocos meses despu&eacute;s, en mayo de 1901, el Centro Asturiano se encontr&oacute; en el caso de tener que aumentarle veinte duros mensuales de sueldo para que pudiera atender mejor a los cuidados de una pertinaz dolencia que arruinaba su modesto hogar. y a su fallecimiento, ocurrido el 3 de agosto de 1901 (y no de 1900, como anota Oscar Garc&iacute;a), socorri&oacute; con una modesta pensi&oacute;n a la familia, en reconocimiento de los muchos y admirables Servicios prestados por Fern&aacute;ndez Santa Eulalia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&nbsp;Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Andresin el de Ra&iacute;ces o una promesa cumplida. (Habana, 1883; comedia en dos actos en bable estrenada con &eacute;xito en la Habana; reproducida por Pachin de Mel&aacute;s, Gij&oacute;n, 1918, en la Biblioteca Popular de Escritores Asturianos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.-&mdash;Peregrina del Rosal, virgen y m&aacute;rtir. (Habana, 1888; novela de costumbres asturianas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;Pote asturiano. (Habana, 1899; cuentos, cartas, narraciones, etc&eacute;tera.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5069,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2020","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5069"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}