{"id":2079,"date":"2020-11-22T21:10:37","date_gmt":"2020-11-22T21:10:37","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2079"},"modified":"2021-11-23T18:21:30","modified_gmt":"2021-11-23T18:21:30","slug":"florez-de-valdes-diego","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/florez-de-valdes-diego\/","title":{"rendered":"FLOREZ DE VALDES (Diego). (I)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los marinos espa&ntilde;oles m&aacute;s ilustres del siglo XVI. Entre los protagonistas de la historia militar y naval de Espa&ntilde;a, es acaso Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, despu&eacute;s del adelantado de La Florida, Pedro Men&eacute;ndez, la figura m&aacute;s eminente nacida en suelo asturiano. A los numerosos hechos de armas e importantes empresas navales en que se acreditaron su pericia y arrojo extraordinario, se juntan los vastos conocimientos profesionales, de los que ha dejado indubitables testimonios en numerosos manuscritos, varios de los cuales se conservan en el Archivo de Indias, de Sevilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Diego Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s naci&oacute; en la parroquia de San Esteban de las Morteras, del concejo de Somiedo, El investigador chileno don Jos&eacute; Toribio Medina escribe Sarmiedo, seguramente por errata, en su obra Diccionario biogr&aacute;fico colonial de Chile, Fueron sus padres don Juan Fl&oacute;rez, nacido tambi&eacute;n en Las Morteras, y do&ntilde;a Urraca de Vald&eacute;s y Garcia D&oacute;riga, de D&oacute;riga (Salas), ambos de noble ascendencia. Sobre la fecha de nacimiento anotan unos el a&ntilde;o 1525 y otros el 1535. Ninguna de las dos parece la verdadera. La primera, porque tal vez no se hab&iacute;an casado sus padres todav&iacute;a, ya que se da como fecha de nacimiento del primog&eacute;nito y mayorazgo, de nombre Fernando, el a&ntilde;o 1530. y la otra (1535), da a don Diego, con relaci&oacute;n a los datos conocidos, una poco veros&iacute;mil precocidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por su calidad de segund&oacute;n se vi&oacute; obligado a conquistar un porvenir con el esfuerzo propio, como era costumbre entonces, y se decidi&oacute; a sentar plaza en la marina real. Se fija esta iniciaci&oacute;n suya de marino en 1550 a las &oacute;rdenes del conquistador de La Florida, Pedro Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s, en navegaciones de la carrera de Flandes. ya probadas, poco despu&eacute;s, sus admirables aptitudes para la navegaci&oacute;n, se le confi&oacute; el mando como capit&aacute;n de un patache a las &Oacute;rdenes del almirante Diego de Mendoza en la misma carrera. Tom&oacute; parte en la nutrida escuadra que di&oacute; escolta al pr&iacute;ncipe de Asturias, Felipe, despu&eacute;s Felipe Il, cuando &eacute;ste pas&oacute; en julio de 1554 a Inglaterra a contraer matrimonio con la reina Mar&iacute;a Tudor. Tambi&eacute;n por entonces figur&oacute; con mando en expediciones de la carrera de Indias, como lo justifica el dato de que haya estado el a&ntilde;o siguiente en el Per&uacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mas la cadena de hechos notables que le dieron prestigio y fama tiene su primer eslab&oacute;n diez a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando se designa a Pedro Men&eacute;ndez para ir a la conquista de La Florida. El conquistador le confiere el mando como comandante de la flota destinada a esa expedici&oacute;n, y Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, tras de vencer la dura resistencia de los ind&iacute;genas, es el primero en desembarcar, cosa que lleva a cabo con setenta arcabuceros el d&iacute;a 28 de agosto de ese mismo a&ntilde;o (1565), festividad de San Agust&iacute;n, por lo que se bautiz&oacute; con este nombre el Primer fuerte construido en el territorio conquistado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre otros sucesos que figuran como meritorios en ese momento de su vida cuenta la degollaci&oacute;n de una colonia de ciento noventa y dos hugonotes franceses, po here jes, crimen horripilante que, tiempo despu&eacute;s, ser&iacute;a vengado all&iacute; mismo con el exterminio de una peque&ntilde;a colonia de espa&ntilde;oles, por asesinos. .<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para conseguir alguna explicaci&oacute;n de episodios tan repugnantes como &eacute;ste, comentado y fantaseado por los historiadores, seria preciso que nos compenetr&aacute;ramos con toda hondura an&iacute;mica del esp&iacute;ritu de la &eacute;poca, si bien en todas se han cometido felon&iacute;as no menos condenables. El caso es que esa degollaci&oacute;n de hugonotes, m&aacute;s que otros episodios, sirvi&oacute; para que, al regresar Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s a Espa&ntilde;a en octubre de ese mismo a&ntilde;o, le diera Pedro Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s una carta para el rey (fechada el d&iacute;a 15), en la que, despu&eacute;s de ponderar los servicios prestados por aqu&eacute;l en la Real Armada, agregaba: &ldquo;V. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> nunca le ha hecho merced ni dado ayuda de costa&hellip; El est&aacute; gastado y ha vendido y empe&ntilde;ado el m&aacute;s del patrimonio que hered&oacute; de sus padres, con la esperanza que siempre tiene de que V. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> le haga merced&hellip; Suplico a V. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> le d&eacute; un h&aacute;bito y alguna ayuda de costa&hellip; Para andar con los nav&iacute;os de la Armada en la mar de esta costa, conviene tener toda autoridad para con los enemigos y amigos, y el h&aacute;bito le ayudar&aacute; mucho&rdquo;. No tendremos que hacer menor esfuerzo mental para comprender la petici&oacute;n de esta carta que para admitir como m&eacute;rito la monstruosidad que la inspira.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante esa permanencia en Espa&ntilde;a, que habr&aacute; durado, cuando menos, gran parte del a&ntilde;o 1566, Fl&oacute;rez de Valc&eacute;s fu&eacute; investido efectivamente con el h&aacute;bito de la Orden de Santiago. Por entonces, tambi&eacute;n, contrajo matrimonio con do&ntilde;a Mar&iacute;a Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s, sobrina del conquistador y adelantado de La Florida, hija del general Alvar S&aacute;nchez de Avil&eacute;s, hermano del anterior. El lazo del parentesco vino a robustecer la consideraci&oacute;n que gozaba de su jefe, a cuyas &oacute;rdenes continu&oacute;. Despu&eacute;s de residir nuevamente por breve tiempo en La Florida, volvi&oacute; a Espa&ntilde;a capitaneando la fragata en que regres&oacute; su t&iacute;o pol&iacute;tico y superior jer&aacute;rquico en 1567.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El a&ntilde;o siguiente Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s era ascendido en su carrera a general de flotas de galeones destinadas a Tierra Firme y a M&eacute;jico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n por m&eacute;ritos sucesivos le nombr&oacute; el rey en 1574 general de la armada de Indias. Uno de los hechos m&aacute;s notables que abrillantaron su nombre en esa categor&iacute;a fu&eacute; la conquista de la Isla tercera en 1581 asociado a su t&iacute;o Pedro de Vald&eacute;s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese mismo a&ntilde;o tuvo lugar uno de los episodios m&aacute;s interesantes, ya que no de los m&aacute;s afortunados de su vida: la expedici&oacute;n al estrecho de Magallanes. Como antecedente de esa misma empresa, dice don Sen&eacute;n &Aacute;lvarez de la Rivera: &ldquo;Al volver Pedro Sarmiento de Gamboa de su traves&iacute;a por el estrecho de Magallanes, convenci&oacute; a Felipe 11 de la posibilidad y necesidad de poblar y fortificar ese paso para impedir a los piratas ingleses llegar al Mar Pac&iacute;fico, donde acababan de saquear los puertos de Chile.&rdquo; Se trataba de un proyecto considerado magno entonces: guarnecer de hombres los lugares fortificados de las costas brasile&ntilde;as; fortificar el paso de Magallanes; poblar las ciudades de proyectada fundaci&oacute;n en esa tierra extrema de Am&eacute;rica, y sostener la guerra de Chile.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se form&oacute; y equip&oacute; convenientemente la m&aacute;s poderosa escuadra que hasta entonces hab&iacute;a cruzado el Atl&aacute;ntico, compuesta de veintitr&eacute;s naves con unos tres mil hombres, cifras que Fuertes Acevedo reduce a diecis&eacute;is nav&iacute;os y dos mil cuatrocientas ocho personas. &ldquo;A pesar de ser Sarmiento&mdash;dice el citado &Aacute;lvarez de la Rivera&mdash;un marino de los m&aacute;s experimentados, y notable ge&oacute;grafo y astr&oacute;nomo, el rey s&oacute;lo le di&oacute; el cargo de gobernador del Estrecho y sus poblaciones, dando el mando de la armada a Diego Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s con amplias atribuciones. Desde este momento naci&oacute; profunda rivalidad entre ambos, y Fl&oacute;rez renunci&oacute; a su cargo, orden&aacute;ndole el rey que cumpliera sus &oacute;rdenes sin replicar.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Parti&oacute; esa flota de Sanl&uacute;car de Barrameda el 26 de setiembre de 1581, llevando como capitana a la fragata San Crist&oacute;bal, en la que iba el general Fl&oacute;rez. Como tantas otras empresas de semejante &iacute;ndole en aquel siglo, &eacute;sta result&oacute; una verdadera desdicha. Colabor&oacute; al desastre, acaso en primer t&eacute;rmino, la rivalidad provocada por Sarmiento contra Fl&oacute;rez; pero no cooperaron menos tempestades, enfermedades e indisciplinas de la tripulaci&oacute;n. Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, a quien no arredraban f&aacute;cilmente los obst&aacute;culos, intent&oacute; por tres veces vencer las dificultades que se opon&iacute;an a que penetrara en el estrecho; pero abandon&oacute; por fin el empe&ntilde;o, por parecerle, adem&aacute;s de muy arriesgado, de una finalidad inconveniente, como era la de poblar un paraje desolado e inh&oacute;spito, y determin&oacute; regresar a Espa&ntilde;a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sarmiento de Gamboa&mdash;con tenacidad y amor propio que se nutr&iacute;an del odio que le inspiraba el general Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s&mdash;no quiso renunciar al empe&ntilde;o y lo prosigui&oacute; con s&oacute;lo tres nav&iacute;os que se le declararon adictos. Vencidas las dificultades y dominados los peligros, toma posesi&oacute;n de aquellas tierras y funda en ellas dos ciudades. Sale despu&eacute;s rumbo a Espa&ntilde;a en busca de toda clase de recursos, de que carec&iacute;an en absoluto los temerarios colonizadores de aquel Suelo improductivo. y en este momento la aparente victoria se convierte en una cat&aacute;strofe: mientras los infelices pobladores de aquella paramera perec&iacute;an de hambre, &eacute;l ca&iacute;a prisionero de los corsarios ingleses,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta malaventurada empresa di&oacute; motivo a Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s para describir sus tristes episodios en una Relaci&oacute;n, que es lo m&aacute;s antiguo que se conoce de su pluma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de su llegada a Espa&ntilde;a, el general Fl&oacute;rez pudo resarcirse parcialmente del descalabro anterior con un hecho calificado de heroico y glorioso, en las costas de Brasil. Tal fu&eacute; la reconquista del Puerto de Parah&iacute;ba, del que se hab&iacute;an apoderado los franceses. Fu&eacute; tan decisiva y absoluta la rendici&oacute;n que les impuso, con destrozo de todas las resistencias, incendio de sus buques y apoderamiento de cuanto bot&iacute;n pose&iacute;an, que la haza&ntilde;a inspir&oacute; a uno de sus soldados, llamado Juan de Paraza, un bello poema impreso m&aacute;s tarde (1584) en Sevilla.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s se encontr&oacute; a su llegada a Espa&ntilde;a Con nuevos honores concedidos durante los dos a&ntilde;os de esa expedici&oacute;n, entre ellos el de comendador de la villa de Oreja; pero, en contraste con esos homenajes, encontr&oacute; tambi&eacute;n vilipendiado su nombre con informes difamatorios enviados por Sarmiento, a consecuencia de los cuales se le abri&oacute; un proceso, del que al fin sali&oacute; justificada y resplandeciente su conducta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunos historiadores, guiados casi exclusivamente por esos informes de Sarmiento, descargan sobre Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s inculpaciones tan poco consistentes como la de atribuirle a propio intento el fracaso de esa empresa expedicionaria al Pacifico. Si no existiesen otros argumentos de fuerza contra tal aseveraci&oacute;n, bastar&iacute;a para destruirla el de que siendo Fl&oacute;rez jefe supremo de la escuadra, habr&iacute;a que declararle loco de remate si hubiese buscado expresamente el desastre, puesto que equival&iacute;a al anulamiento de su propia personalidad. Pudo, efectivamente, llevar a t&eacute;rmino el mandato del rey, como lo llev&oacute; Sarmiento de Gamboa; pero el funesto resultado conseguido por &eacute;ste confirma la raz&oacute;n que tuvo Fl&oacute;rez para desistir de poblar una tierra inhabitable. y esa raz&oacute;n la apoya incontestablemente el hecho de que no se volviera a repetir tan temerario intento hasta que lo acometi&oacute; Chile, favorecido por la proximidad, tres siglos despu&eacute;s, en el XIX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tramitaci&oacute;n de ese proceso sobre el desastre de Magallanes no priv&oacute; a Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s de sus honores ni del mando que le correspond&iacute;a en la carrera de Indias, y continu&oacute; prestando servicios como marino y como escritor con indiscutible competencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando la soberbia de Felipe II organiz&oacute; en Lisboa la tristemente c&eacute;lebre Armada Invencible en 1588 contra Inglaterra, Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, que ten&iacute;a ya categor&iacute;a de capit&aacute;n general de la carrera de Indias, fu&eacute; designado para el mando de la escuadra de Castilla, compuesta de catorce unidades entre galeones y nav&iacute;os, vencida en parte la terquedad de Felipe II de mantener como jefe de esa gran flota al duque de Medina-Sidonia &mdash;cuya incapacidad reconoc&iacute;an todos, incluso el propio interesado&mdash;, se relev&oacute; a Fl&oacute;rez de aquel mando para confiarle en la nave generala el cargo de primer consejero y sucesor del duque, en caso de muerte de &eacute;ste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De las causas internas que contribuyeron al fracaso de la Armada Invencible antes de que los elementos causaran el desastre final, los historiadores han coincidido en culpar principalmente a Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, por supon&eacute;rsele animado del deseo de que fracasara un hombre a quien ten&iacute;a que reconocer como superior, sin serlo en conocimientos y pr&aacute;cticas relacionadas con empresas marinas. Mas contra la suposici&oacute;n de su deslealtad, se puede argumentar con &Aacute;lvarez de la Rivera, que el duque de Medina-Sidonia, &ldquo;fund&aacute;ndose en que el rey le hab&iacute;a ordenado no combatir por ning&uacute;n motivo con los ingleses antes de reunirse con el duque de Parma en Flandes, desoy&oacute; los consejos, no s&oacute;lo del mismo Fl&oacute;rez, sino de todos los dem&aacute;s notables marinos que iban en la armada, y se perdieron brillantes oportunidades de destruir la flota inglesa y tomarse a Londres&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De todos modos, la ejecutoria en esta ocasi&oacute;n de Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s no parece tan clara y defendible como en ocasi&oacute;n del desastre de Magallanes. Sin embargo, conviene tener en cuenta que las acusaciones contra Fl&oacute;rez en este caso las formula el duque de Medina-Sidonia, que obraba en todo a su arbitrio, como se ha podido comprobar, &ldquo;Obligado a llevar un Diario de los sucesos de la escuadra&mdash;indica el varias veces citado &Aacute;lvarez de la Rivera&mdash;, donde se anotaran las resoluciones de los consejos de generales, s&oacute;lo di&oacute; A la firma de &eacute;stos dos actas donde precisamente aparece Fl&oacute;rez votando contra el parecer del duque.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s, el duque llev&oacute; su Diario solo en su c&aacute;mara, sin anotar nada que no le conviniera y sin intervenci&oacute;n de ninguna otra persona.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Qued&oacute; entonces Fl&oacute;rez sometido a un nuevo proceso, pero privado esta vez, no s&oacute;lo de libertad en el castillo de Burgos, sino impedido de hacer sus descargos, resoluci&oacute;n absurda que ha privado de que se esclareciera el fundamento de las acusaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empero, Felipe Il echaba muy de menos los servicios del encarcelado capit&aacute;n general, y percatado, al fin, de que m&aacute;s parte hab&iacute;an tomado en la destrucci&oacute;n de la Armada Invencible la incapacidad para el mando del duque y el poder mucho m&aacute;s invencible de los elementos que la mala fe de Fl&oacute;rez, aprovech&oacute; la coyuntura de que un sobrino de &eacute;ste hab&iacute;a rescatado un tesoro real del poder de los piratas en las Antillas, y le puso en libertad en el a&ntilde;o 1590.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tampoco esta vez hab&iacute;a sido despojado de sus honores y preeminencias, entre las que figuraban, adem&aacute;s de las antes aludidas, las de se&ntilde;or de la casa de Miramontes, alf&eacute;rez mayor del concejo de Miranda y regidor perpetuo de los de Somiedo y Las Babias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el a&ntilde;o 1595&mdash;que es el de su muerte&mdash;hizo testamento y fund&oacute; mayorazgo con los bienes de esos dos &uacute;ltimos concejos en cabeza de su hija Francisca, por no haber dejado hijos varones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Descansan sus restos junto a los de su esposa, en la iglesia de San Esteban, de la villa de Tineo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Relaci&oacute;n del viaje que hizo la Armada de S. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a>, de que era general don Diego Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s, desde el 26 de setiembre de 1581 que sali&oacute; de Sanl&uacute;car hasta 19 de enero de 1583, que se apart&oacute; de ella en la boca del r&iacute;o de la Plata don Alonso de Sotomayor con tres Nav&iacute;os y la gente que llevaba para Chile y lo ocurrido a &eacute;ste en el mismo r&iacute;o hasta que desembarc&oacute; en la ciudad de Buenos Aires. (MS. en el Archivo de Indias, de Sevilla.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Descripci&oacute;n sucinta del r&iacute;o de la Plata y del camino y leguas que hay para Chile y el Per&uacute;. (MS. &iacute;dem &iacute;d.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Memoria presentada al rey S0bre la importancia de poblar y fortificar el puerto de San Vicente y todos los otros de las costas del Brasil hasta el r&iacute;o de la Plata, Para estorbar y ofender a los enemigos en sus tentativas de penetrar hasta el Per&uacute;. (MS. &iacute;dem &iacute;d.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Dos cartas al rey sobre sucesos de la armada y flota de Tierra Firme. (MS. de 1587, &iacute;dem id.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Parecer que di&oacute; sobre la f&aacute;brica de seis nav&iacute;os que se hab&iacute;an de hacer en las costas de Vizcaya para el reconocimiento y navegaci&oacute;n de las costas de Nueva Espa&ntilde;a y Tierra Firme; con otros puntos respectivos al examen de pilotos, visitas de las naos en el r&iacute;o Sevilla, nombramientos de capitanes de buques mercantes&hellip; (MS. &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Memorial presentado al rey sobre la seguridad y guarda de la navegaci&oacute;n y puertos de Indias. (MS. &iacute;dem &iacute;d.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash; Parecer del general Diego Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s sobre los inconvenientes y dificultades de traer el oro y plata, as&iacute; de V. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> como de particulares de las provincias de Tierra Firme y Nueva Espa&ntilde;a. (MS. &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&Aacute;lvarez de la Rivera (Sen&eacute;n).&mdash;Unos apuntes biogr&aacute;ficos. (En el tomo 1 de la Biblioteca Hist&oacute;rico Geneal&oacute;gica Asturiana, Santiago de Chile, 1924.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fern&aacute;ndez Duro (Ces&aacute;reo).&mdash; La Armada Invencible, (Madrid, 1884.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Miguel Vigil (Ciriaco).&mdash;Anotaciones biogr&aacute;ficas. (En el libro Noticias hist&oacute;rico-geneal&oacute;gicas de Pedro M&eacute;ndez de Avil&eacute;s, Avil&eacute;s, 1892.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pastells (P.).&mdash;Datos biogr&aacute;ficos. (En la obra Descubrimiento del Estrecho de Magallanes.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ruid&iacute;az y Caravia (Eugenio).&mdash;Apuntes biogr&aacute;ficos. (En el libro La Florida, Madrid, 1893.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su&aacute;rez &ndash; Espa&ntilde;olito (Constantino) &mdash;Diego Fl&oacute;rez de Vald&eacute;s. (En el Diario de la Marina, Habana, 7 de agosto de 1932.)&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2079","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}