{"id":2085,"date":"2020-11-22T21:15:37","date_gmt":"2020-11-22T21:15:37","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2085"},"modified":"2021-11-24T09:31:08","modified_gmt":"2021-11-24T09:31:08","slug":"folgueras-cipriano","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/folgueras-cipriano\/","title":{"rendered":"FOLGUERAS (Cipriano)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">El arte escult&oacute;rico tiene en Folgueras la figura asturiana m&aacute;s descollante del siglo XIX y una de las m&aacute;s notables de Espa&ntilde;a en ese tiempo. Inflamada su inspiraci&oacute;n por la chispa del genio, dej&oacute; abundantes obras que acreditar&aacute;n siempre a trav&eacute;s de todas las modas a un art&iacute;fice consumado. Si su nombre se presenta un tanto oscurecido a la posteridad, culpa ha sido de su modestia excesiva, esa modestia o apat&iacute;a tan asturiana que, d&iacute;gase lo que se quiera, s&oacute;lo sirve de estorbo para el brillo y la prosperidad en vida y merma de la fama despu&eacute;s de la muerte. Quien no viva atento al reconocimiento permanente de sus m&eacute;ritos entre los coet&aacute;neos, puede estar seguro de que renuncia a la base m&aacute;s fundamental de su fama para la posteridad. y esto es lo que le ha sucedido a Folgueras. Tendr&aacute; admiradores siempre entre los pocos que puedan contemplar sus Obras; pero le faltar&aacute;n las admiraciones que surgen al calor de resonancias del elogio, porque si con motivo de alguna exhibici&oacute;n p&uacute;blica de su arte alcanz&oacute; calurosas alabanzas, &eacute;stas se han perdido sin eco en amarillentas p&aacute;ginas de hojas volanderas. y de esa desgana por la opini&oacute;n ajena viene luego la insuficiente valoraci&oacute;n y hasta el error, como si se tratase de una personalidad milenaria y no viva hasta nuestros d&iacute;as. Diganlo hasta los errores con que se escribe su fecha de nacimiento; mientras unos anotan el a&ntilde;o 1864, otros, como la Enciclopedia Espasa, dan la fecha de 1860. y menos mal que en obras de la &iacute;ndole y la extensi&oacute;n de la indicada se le conceden unas l&iacute;neas de respeto y consideraci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; Cipriano Folgueras en Oviedo el 10 de setiembre de 1863, hijo de don Bernardo de ese apellido y do&ntilde;a Nemesia Doizt&uacute;a, de Modesta posici&oacute;n. Despu&eacute;s de estudiada la instrucci&oacute;n elemental se matricul&oacute; en el Instituto de segunda ense&ntilde;anza y a la vez, llevado de su gran vocaci&oacute;n al arte. Curs&oacute; estudios en la Academia de San Salvador. Lo de seguir una carrera literaria era m&aacute;s deseo de los Padres que suyo, porque el de &eacute;l Se manifestaba mucho m&aacute;s vivo Por los estudios art&iacute;sticos, seguidos como en segundo t&eacute;rmino, pero con mayor brillantez y abundantes premios. Al fin abandon&oacute; las aulas del Instituto para concurrir solamente a las de la Academia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De c&oacute;mo se revel&oacute; el escultor nos da la explicaci&oacute;n Juan-Jes&uacute;s (Jes&uacute;s Fern&aacute;ndez Mart&iacute;nez Elorza) con las siguientes palabras: Mientras que los j&oacute;venes de su edad se dedicaban a las expansiones propias de su clase, a &eacute;l le vemos coger pu&ntilde;ados de barro y ejecutar con habilidad pasmosa multitud de figuras que cincelaba con una navaja, con un palito que &eacute;l cortaba a manera de esp&aacute;tula; con estos instrumentos rudimentarios inaugur&oacute; su carrera haciendo un bajorrelieve, copia de un grabado que representaba a Col&oacute;n discutiendo su proyecto en el monasterio de la R&aacute;bida, que fu&eacute; digno de admiraci&oacute;n y le vali&oacute; que la Excma. Diputaci&oacute;n &iexcl;provincial recogiera aquel fruto, aquel prodigio de la inteligencia del joven Folgueras y Doizt&uacute;a, y fijando la atenci&oacute;n en &eacute;l la corporaci&oacute;n provincial citada, hiciera suyo este trabajo y despu&eacute;s de un maduro y concienzudo estudio, en el que colaboraron todas las eminencias ovetenses en la materia, con un luminoso informe de la citada Academia de Bellas Artes, acordara remitirlo todo a la de San Fernando, de Madrid, la que viendo en la obra realizada una esperanza para el porvenir, con frases laudatorias y manifestaciones de simpat&iacute;a para el joven escultor, recomend&oacute; en un brillante informe, lleno de entusiasmo, la conveniencia de proteger a nuestro biografiado, y la Excma. Diputaci&oacute;n, apreciando las manifestaciones de la docta corporaci&oacute;n cient&iacute;fica con aplauso general, acord&oacute; pensionar al autor de aquel delicado trabajo con el estudio de la escultura en Madrid.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Andaba Folgueras por los diecis&eacute;is a&ntilde;os (1878) cuando esto suced&iacute;a. Trasladado a Madrid al amparo de esa beca, que disfrut&oacute; por espacio de cinco a&ntilde;os, fu&eacute; en la Academia de Bellas Artes de San Fernando uno de los disc&iacute;pulos m&aacute;s aventajados de su tiempo, se&ntilde;alado su paso por esas aulas con las mejores calificaciones y premios extraordinarios. Distinguido por su talento y bellas prendas de car&aacute;cter entre los profesores, goz&oacute; especial estimaci&oacute;n de su paisano Grajera y de Su&ntilde;ol.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de ejecutar diversas obras que merecieron aplausos de los amigos, decidi&oacute; darse a conocer p&uacute;blicamente y concurri&oacute; a la Exposici&oacute;n Nacional de Bellas Artes de 1884 con la escultura Orestes perseguido por las fieras, que le conquist&oacute; los honores de una tercera medalla y pas&oacute; a propiedad del Estado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este claro testimonio del buen destino que ten&iacute;a la beca concedida por la Diputaci&oacute;n, decidi&oacute; a &eacute;sta a pensionarle por tres a&ntilde;os para que ampliara su educaci&oacute;n art&iacute;stica en Roma. &ldquo;En esta ciudad, emporio de las artes &mdash;dice el citado Juan-Jes&uacute;s&mdash;, consigui&oacute; ya en el primer a&ntilde;o abrirse paso entre los m&aacute;s afamados escultores del orbe entero y captarse las simpat&iacute;as de todos ellos, de renombrados pintores, entre ellos Pradilla, del que recibi&oacute; muestras de grandioso aprecio y admiraci&oacute;n, hasta el punto de que su modesto estudio fuese por &eacute;l visitado diferentes veces, y del afamado escultor del emperador de Alemania, que le brind&oacute; con su decidida protecci&oacute;n, present&aacute;ndolo en las sociedades a que &eacute;l asist&iacute;a como una gloria del arte.&rdquo; Desde Roma envi&oacute; a la Diputaci&oacute;n de Asturias, como muestra de sus progresos y de su gratitud, la estatua Celta o astur, que se considera una de las mejores producciones del artista en esa &eacute;poca. Tambi&eacute;n desde all&iacute; concurri&oacute; a la Exposici&oacute;n Nacional, de Madrid, de 1887, con la escultura Jes&uacute;s discutiendo con los doctores, que mereci&oacute; grandes alabanzas de la cr&iacute;tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de la permanencia en Italia, que se prolong&oacute; a cuatro a&ntilde;os, regres&oacute; a Espa&ntilde;a y Asturias, donde tuvo su residencia alg&uacute;n tiempo, y durante el cual ejecut&oacute; diversas obras que le conquistaron el aplauso de los suyos, entre ellas un busto de la difunta marquesa de la Vega de Anzo que hubo de hacer tomando retratos por modelo, no obstante lo cual, consigui&oacute; el m&aacute;s caluroso elogio de cuantos hab&iacute;an conocido y tratado a la marquesa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya plenamente formado el artista, era necesario afrontar la lucha por el triunfo y la posici&oacute;n social en ambiente propicio, y se traslad&oacute; a Madrid, donde tuvo la fortuna de encontrar &ldquo;la decidida protecci&oacute;n del ilustrado comerciante asturiano don Juan de la Fuente&rdquo;, seg&uacute;n dice el citado Juan-Jes&uacute;s, posesor de las intimidades del artista, con quien le un&iacute;an los lazos de hermano pol&iacute;tico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su reputaci&oacute;n en Madrid, ya cimentada, se irgui&oacute; r&aacute;pidamente. El grupo escult&oacute;rico Los primeros pendientes presentado en la Exposici&oacute;n Nacional de 1890 (no el 94 como afirma el varias veces citado bi&oacute;grafo) le conquist&oacute; la consagraci&oacute;n art&iacute;stica. No s&oacute;lo estuvo asistido por las m&aacute;s c&aacute;lidas alabanzas de cr&iacute;ticos y comentaristas y por la admiraci&oacute;n del p&uacute;blico, sino del asenso del jurado que le concedi&oacute; la primera de las segundas medallas por unanimidad. Con esa misma escultura extendi&oacute; su fama al extranjero, concurrente a la Exposici&oacute;n Internacional de Chicago de 1893, en la que alcanz&oacute; otra segunda medalla y acaso hubiese conquistado m&aacute;s altos galardones de haber expuesto su Obra en materia definitiva y no en escayola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por entonces comenzaron a llegarle importantes encargos entre Otros muchos de menor empe&ntilde;o, como los del oratorio del marqu&eacute;s de la Vega de Anzo, el medall&oacute;n del poeta en bable Teodoro Cuesta y Otros, figurando entre aqu&eacute;llos el mausoleo de los Masaveu en el cementerio de Oviedo; la estatua de Jos&eacute; Parres Pi&ntilde;era; en Posada (Llanes); las estatuas colosales representando La Comedia y La Tragedia (1892) del Teatro Campoamor, de Oviedo; el busto y el pante&oacute;n de Fr. Ceferino Gonz&aacute;lez en el convento de dominicos de Oca&ntilde;a (Toledo); la estatua sedente del fundador de la Universidad ovetense, el arzobispo Vald&eacute;s (1895), en el claustro de ese Centro; el monumento a las v&iacute;ctimas de la explosi&oacute;n del Machichaco en Santander; la estatua a Pedregal y Ca&ntilde;edo en Grado (1897), y otros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entretanto, nuevos galardones afirmaban su descollante personalidad. En 1895 conquistaba en la Exposici&oacute;n Nacional de Bellas Artes una preciada primera medalla con el grupo escult&oacute;rico en escayola, pareja del galardonado &uacute;ltimamente, intitulado El sacamuelas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s, de 1900, conquistaba una segunda medalla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque en posesi&oacute;n del m&aacute;s alto premio en las exposiciones nacionales, continu&oacute; acudiendo a ellas en 1901 con Jarr&oacute;n en barro cocido; en 1906 con el grupo en yeso Las cosquillas, y en 1910 con el Retrato del poeta Campoamor, tambi&eacute;n en escayola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n contribuyeron a dar realce a su personalidad el ingreso como profesor, en calidad de profesor auxiliar, en la Academia de San Fernando el a&ntilde;o 1903 y la participaci&oacute;n como miembro de Jurados calificadores en exposiciones y Concursos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre las &uacute;ltimas obras m&aacute;s importantes ejecutadas por encargo figuran las im&aacute;genes (1902) de los Sagrados Corazones de Jes&uacute;s y Mar&iacute;a para el altar mayor de la iglesia parroquial de Santa Cruz, de Madrid; el mausoleo de los marqueses de San Juan de Nieva en el cementerio de Avil&eacute;s y el monumento en Castropol al marino Fernando Villamil, que no pudo ver inaugurado por haber fallecido meses antes, en Madrid, el 17 de enero de 1911.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Acevedo y Huelves (Bernardo).&mdash; Los asturianos de hoy: Cipriano Folgueras y Doizt&uacute;a. (En el Boletin del Centro de Asturianos, Madrid, febrero de 1888.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo.&mdash;Un bosquejo biogr&aacute;fico. (En La Correspondencia de Espa&ntilde;a, Madrid, marzo de 1896.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Juan-Jes&uacute;s.&mdash;Un boceto biogr&aacute;fico. (En El Heraldo de Asturias, Habana, 21 de abril de 1895.)&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5055,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2085","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}