{"id":2089,"date":"2020-11-22T21:19:03","date_gmt":"2020-11-22T21:19:03","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2089"},"modified":"2021-11-24T09:49:44","modified_gmt":"2021-11-24T09:49:44","slug":"fonseca-fr-joaquin","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/fonseca-fr-joaquin\/","title":{"rendered":"FONSECA (Fr. Joaqu\u00edn)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Religioso dominico, catedr&aacute;tico y escritor del siglo XIX, considerado como uno de los m&aacute;s brillantes ornamentos de la Orden en su &eacute;poca, con fama de sabio fil&oacute;sofo que ha trascendido de las fronteras espa&ntilde;olas. &ldquo;Fil&oacute;sofo profundo, poeta de altos vuelos, predicador incansable y elocuentisimo&rdquo;, le califica el fraile agustino Fr. Fabi&aacute;n Rodr&iacute;guez Garc&iacute;a. Por el poema que se indica en el n&uacute;mero VIII, la Academia Imperial de Viena le di&oacute; un puesto en su Corporaci&oacute;n. Sus trabajos sobre geolog&iacute;a y topograf&iacute;a del archipi&eacute;lago filipino merecieron la traducci&oacute;n al alem&aacute;n. y como otro de los varios m&eacute;ritos que han realzado su personalidad est&aacute; su pol&eacute;mica de brillante argumentaci&oacute;n sobre filosof&iacute;a tomista con Men&eacute;ndez y Pelayo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El que fu&eacute; disc&iacute;pulo suyo, Fr. Vicente Pe&ntilde;a, le recuerda con estas palabras: &ldquo;En su vida particular parec&iacute;ase a un cenobita, no obstante las cordiales relaciones que manten&iacute;a con todo el mundo. Pasaba horas tras horas sepultado en su celda estudiando o escribiendo, sentado a una mesa que desaparec&iacute;a por completo debajo de los infolios, folletos, legajos de papeles que, ora formando enormes pilas, ora revueltos en espantosa confusi&oacute;n, ca&iacute;an por aqu&iacute;, colgaban por all&aacute; y se desmoronaban por todas partes. S&oacute;lo &eacute;l conoc&iacute;a el secreto de aquel laberinto. Gracias a su constituci&oacute;n f&iacute;sica, solamente alterada alguna vez, m&aacute;s bien por exuberancia de vida que por debilidad, pasaba en el escritorio la mayor parte de la noche con una resistencia a muy pocos concedida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni por eso faltaba jam&aacute;s al coro con los otros religiosos a la oraci&oacute;n mental de la ma&ntilde;ana, ni a celebrar el santo oficio a primera hora. El camino m&aacute;s trillado para &eacute;l era el que conduc&iacute;a de su celda a la biblioteca, camino que siempre andaba con precipitaci&oacute;n, como hombre avaro de tiempo. En los ratos de la recreaci&oacute;n com&uacute;n que se estila en los conventos, era el P. Fonseca el alma de la conversaci&oacute;n. La suya siempre era amena, instructiva y escuchada con agrado&hellip; Cuantos le trataron, siquiera fuese por breve tiempo, y mejor a&uacute;n cuantos con &eacute;l vivieron se persuadir&iacute;an que el P. Fonseca ten&iacute;a todo el candor y sencillez de un ni&ntilde;o. Jam&aacute;s despert&oacute; de aquel ideal sue&ntilde;o de buena fe para con todos, en el que, al fin, era feliz. Ni su ilustraci&oacute;n, ni su experiencia, ni sus viajes, ni el trato de gentes, ni desenga&ntilde;os recibidos bastaron para hacerle suspicaz ni receloso con persona alguna; y as&iacute;, al bajar al sepulcro, llev&oacute; consigo su infantil sencillez, su joven y so&ntilde;adora imaginaci&oacute;n y su no cansado entendimiento. Aquel hombre que se internaba en los abismos de la Metaf&iacute;sica, que planteaba y resolv&iacute;a los m&aacute;s dif&iacute;ciles problemas teol&oacute;gicos, &mdash;fllos&oacute;ficos y pol&iacute;ticos con meridiana claridad y certero aplomo; que, en su profunda abstracci&oacute;n del esp&iacute;ritu, llegaba hasta el punto de equivocar las puertas de las celdas y oficinas del convento&hellip;, ese hombre, digo, pod&iacute;a ser manejado, llevado o tra&iacute;do sin dificultad por cualquiera que supiese entenderle&rdquo;&hellip;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; el P. Fonseca en San Esteban de Aramil o de los Caballeros (Siero) en hogar de acomodados labradores el 10 de noviembre de 1822, y no en el mes de mayo, como anota el citado Fr. Fabi&aacute;n Rodr&iacute;guez. Seg&uacute;n &eacute;ste, &ldquo;curs&oacute; las Humanidades con el c&eacute;lebre d&oacute;mine don Vicente, el Cojo&rdquo;. Su vocaci&oacute;n le inclinaba a la vida religiosa y despu&eacute;s de estudiar Latinidad, se traslad&oacute; a Oca&ntilde;a e ingres&oacute; en la Orden de Santo Domingo, profesando en ella despu&eacute;s del a&ntilde;o de noviciado, el 5 de diciembre de 1841.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco despu&eacute;s, el 18 de abril del a&ntilde;o siguiente, se le destin&oacute; a las misiones establecidas por la Orden en Filipinas. En Manila continu&oacute; la carrera eclesi&aacute;stica, y fu&eacute; ordenado de subdi&aacute;cono el 23 de diciembre de 1843 y de di&aacute;cono y presb&iacute;tero los d&iacute;as 24 y 26, respectivamente, de ese mismo mes del a&ntilde;o siguiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conclu&iacute;da brillantemente la carrera eclesi&aacute;stica y sin abandonar los estudios, que continu&oacute; hasta doctorarse en Filosof&iacute;a y Teolog&iacute;a, fu&eacute; destinado por los superiores en marzo de 1846 como lector de Humanidades de la Universidad de Santo Tom&aacute;s, en la que desde el a&ntilde;o siguiente explic&oacute; Filosof&iacute;a y desde marzo del 51 Teolog&iacute;a. De esa misma Universidad desempe&ntilde;&oacute; el cargo de vicerrector desde 1855 hasta que el 59 se le destin&oacute; a San Carlos, en la provincia de Panga- Nis&aacute;n, con lo que se abri&oacute; un par&eacute;ntesis en sus actividades de profesor de robusto cr&eacute;dito de pedagogo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta &eacute;poca de su vida la caracteriza intelectualmente el poeta. Un poeta inspirado y de gran ternura que se da a conocer p&uacute;blicamente antes de acabar la carrera eclesi&aacute;stica (n&uacute;mero 1) en una ocasi&oacute;n solemne. Por espacio de veinte a&ntilde;os su pluma apenas escribe m&aacute;s que versos. Cierra ese ciclo, sin que haya dejado de ser poeta, cuando otras materias requirieron su pluma docta, el canto &eacute;pico que escribi&oacute; cuando lleg&oacute; a Manila la escuadra vencedora en el Callao (n&uacute;mero X), y del que se entreg&oacute; al comandante de la escuadra Casto M&eacute;ndez N&uacute;&ntilde;ez un ejemplar impreso en caracteres dorados sobre papel vitela. Recuerda a este respecto el P. Pe&ntilde;a que una poetisa, al felicitar al autor, comenzaba pregunt&aacute;ndole: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n eres t&uacute; que si el cendal hermoso del gran Guzm&aacute;n, el coraz&oacute;n guerrero abrigas de los h&eacute;roes?&rdquo;&hellip;Con cuyo motivo el P. Fonseca escribi&oacute; un canto que ha quedado in&eacute;dito y comenzaba con la siguiente contestaci&oacute;n a esa pregunta: &ldquo;Yo soy aqu&eacute;l que del Nal&oacute;n undoso, nacido acaso en la ribera umbr&iacute;a, canto los Genios de la patria m&iacute;a con pecho rudo y coraz&oacute;n brioso.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1860 se le design&oacute; para el alto cargo de procurador general, que desempe&ntilde;&oacute; con acierto durante los tres a&ntilde;os que dur&oacute; su mandato. Pero su saber y facultades encontraban mejor campo para el desarrollo en la ense&ntilde;anza y volvi&oacute; a la Universidad de Santo Tom&aacute;s como regente de estudios y lector de Moral. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s (julio de 1866) fu&eacute; elevado nuevamente al cargo de vicerrector, y a la vez que este cometido continu&oacute; desarrollando actividades de profesor de varias asignaturas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por esta &eacute;poca sus facultades de escritor y orador se asociaron concurrentes a elevar el prestigio de su personalidad y entonces public&oacute; en volumen sermones y discursos de apertura de estudios, que fueron muy encomiados. Tambi&eacute;n corresponde a esta &eacute;poca una de las obras que le dieron m&aacute;s renombre (n&uacute;mero XV), que es una historia de las misiones dominicas en Oriente, escrita sobre un manuscrito del P. Ferrando. Tambi&eacute;n desenvolvi&oacute; actuaciones en la vida civil como miembro de Juntas constitu&iacute;das por el Gobernador de Filipinas para el estudio de reformas administrativas (n&uacute;meros XVII y XIX.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1874 regres&oacute; a la Pen&iacute;nsula con destino al Colegio de Oca&ntilde;a como profesor de Teolog&iacute;a y regente de estudios, cargos que desempe&ntilde;&oacute; durante dos a&ntilde;os, hasta que pas&oacute; con ellos el 1 de octubre de 1876 al Colegio inaugurado entonces por la Orden en &Aacute;vila.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A los cuatro a&ntilde;os de permanencia en Espa&ntilde;a se le destin&oacute; nuevamente (1878) a Filipinas, designado rector de la Universidad de Manila, puesto que tuvo a su cuidado, as&iacute; como el de cancelario, por tiempo de dos a&ntilde;os. Entonces volvi&oacute; a repatriarse y, destinado al Colegio de Corias (Cangas del Narcea), explic&oacute; aqu&iacute; Sagrada Escritura y Derecho can&oacute;nico hasta noviembre de 1885 en que, a su instancia, ya en los albores de la ancianidad, se le autoriz&oacute; para trasladarse al Colegio de &Aacute;vila.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este periodo de su profesorado en Corias fu&eacute; cuando tuvo lugar la famosa pol&eacute;mica con Marcelino Men&eacute;ndez y Pelayo. El citado Fray Vicente Pe&ntilde;a recoge el comentario escrito por Chafarote a este respecto en el n&uacute;mero extraordinario de El Siglo Futuro (19 de marzo &ndash; de 1925), que dice: &ldquo;De este insigne dominico se ha dicho, con mucho fundamento, que conoc&iacute;a las obras de Santo Tom&aacute;s mejor que el mismo Santo Tom&aacute;s de Aquino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La campa&ntilde;a que hizo el P. Fonseca en las p&aacute;ginas de El Siglo Futuro contra Men&eacute;ndez y Pelayo, fu&eacute; muy gloriosa para nuestro peri&oacute;dico y una de las campa&ntilde;as tomistas m&aacute;s famosas que ha habido en Espa&ntilde;a. En el tomo tercero de La ciencia espa&ntilde;ola public&oacute; Men&eacute;ndez y Pelayo dos art&iacute;culos, conviene a saber: Contestaci&oacute;n a un fil&oacute;sofo tomista y R&eacute;plica al P. Fonseca. Los que lean aquella contestaci&oacute;n y esta r&eacute;plica, no saben de la misa la media, como suele decirse, si no han le&iacute;do la famosa Nota del P. Fonseca y el famos&iacute;simo, contundente y apabullante libro Contestaci&oacute;n de un tomista a un fil&oacute;sofo del Renacimiento, que no es ni m&aacute;s ni menos que la colecci&oacute;n de lo que el sapient&iacute;simo y gallardo dominico escribi&oacute; en las columnas de nuestro peri&oacute;dico contra el gran pol&iacute;grafo, del cual da pena decir que amase m&aacute;s a Luis Vives que a Santo Tom&aacute;s de Aquino. Cuando comenz&oacute; a publicarse en El Siglo Futuro la contestaci&oacute;n del P. Fonseca, me acuerdo que me dijo el P. Jos&eacute; Vinuesa, var&oacute;n ilustre y orador elocuent&iacute;simo de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s: &ldquo;Hu&eacute;leme&rdquo; que va a haber &ldquo;palus&rdquo;, porque en esta contienda va a salir hecho polvo Men&eacute;ndez y Pelayo. Este Fonseca se sabe de memoria y al dedillo a Santo Tom&aacute;s. Men&eacute;ndez y Pelayo no perdon&oacute; nunca a Ram&oacute;n Nocedal ni a don Juan Manuel Ort&iacute; y Lara el haber publicado en La Ciencia Cristiana y en El Siglo Futuro la contestaci&oacute;n magistral del gran tomista dominicano.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por cuenta propia, el P. Pe&ntilde;a escribe lo siguiente: &ldquo;Una de las Cosas que m&aacute;s renombre dieron al P. Fonseca, fu&eacute; su famosa pol&eacute;mica con el se&ntilde;or Men&eacute;ndez y Pelayo, por hab&eacute;rselas con un sabio a quien la opini&oacute;n general ten&iacute;a por omnisciente e invulnerable. El Padre Fonseca procedi&oacute; en este negocio sin ning&uacute;n humano miramiento, y s&iacute; &uacute;nicamente con el fin de rectificar afirmaciones err&oacute;neas que dejaban mal parada la doctrina de Santo Tom&aacute;s y poco menos la autoridad del sabio pont&iacute;fice Le&oacute;n XIII, que acababa de declarar al Doctor Ang&eacute;lico patrono universal de las escuelas, y sus doctrinas m&aacute;s s&oacute;lidas y seguras y Oportunas que las de ning&uacute;n otro autor Cat&oacute;lico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&laquo;Los beligerantes&mdash;sigue el Padre Pe&ntilde;a&mdash;no se conoc&iacute;an mutuamente; vi&eacute;ronse por vez primera en el Real Monasterio de El Escorial en mayo de 1887, adonde hab&iacute;an concurrido, como otros tantos sabios, invitados por los Padres Agustinos con motivo de las fiestas del XV Centenario de la conversi&oacute;n del Santo Obispo de Hipona. Con la estudiada intenci&oacute;n de darles una sorpresa, hicieron que los c&eacute;lebres polemistas se encontraran en medio de un claustro, al pasar en direcci&oacute;n opuesta. Al tropezarse cara a cara y ser por los de una y otra parte presentados, di&eacute;ronse un fraternal abrazo, celebrando ambos aquella ocasi&oacute;n de verse y hablarse. Sin embargo, por lo que al Padre Fonseca se refiere, podemos asegurar los que por aquellos d&iacute;as ve&iacute;amos sus lecciones que siempre hablaba de su adversario con el mayor elogio. Por lo dem&aacute;s, quien haya seguido el curso de aquella pol&eacute;mica, o quien haya le&iacute;do todas las piezas del proceso, se habr&aacute; convencido por s&iacute; mismo de que el P. Fonseca demostr&oacute; cumplidamente su tesis.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Retirado al Colegio de &Aacute;vila, como dejamos dicho m&aacute;s atr&aacute;s, continu&oacute; en &eacute;l sus dedicaciones de profesor. Pero sus arrestos iban ya decadentes, abundaron los achaques y padecimientos y en &Aacute;vila falleci&oacute; el 18 de enero de 1890.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Oda gratulatoria. (Manila, 1846; dedicada en nombre del Colegio de Santo Tom&aacute;s a la exaltaci&oacute;n de Fr. Jos&eacute; Aranguren a la silla arzobispal de Manila.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Batalla de Lepanto, (Manila, 1854; canto &eacute;pico dedicado a la Virgen del Rosario en conmemoraci&oacute;n de esa derrota infligida por los cristianos a los musulmanes.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III. &mdash; Oda &eacute;pico-gratulatoria. (Manila, 1854; dedicada en nombre de la Universidad al general Novaliches para conmemorar su toma de posesi&oacute;n del Gobierno de Filipinas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash;La soledad. (Manila, 1856; oda filos&oacute;fica a imitaci&oacute;n de la de Horacio intitulada Beatus ille qui procul negotiis.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.&mdash;El Rosario. (Manila, 1857; poema en tres cantos varias veces reimpreso en volumen y en peri&oacute;dicos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI&mdash;Oda a Santa Rosa de Lima. (Manila, 1857; en octavas reales.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VII.&mdash;Oda a la soledad de la Virgen. (Manila, 1857.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VIII.&mdash;Luzonia o los Genios de Pasig. (Viena, 1862; fragmentos de un poema publicados en alem&aacute;n a expensas de la Academia Imperial de Viena.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IX.&mdash;Oda gratulatoria. (Manila, 1862; dedicada en nombre del Claustro universitario a don Gregorio Melit&oacute;n Mart&iacute;nez para celebrar su toma de posesi&oacute;n del arzobispado de Manila.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;El bombardeo del Callao. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Manila, 1865; canto &eacute;pico dedicado a los vencedores de esa famosa batalla y especialmente al que la dirigi&oacute;, el almirante M&eacute;ndez N&uacute;&ntilde;ez.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XI.&mdash;Paneg&iacute;rico del gran Doctor de la Iglesia Santo Tom&aacute;s de Aquino. (Manila, 1865.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XII.&mdash;Objeto de la ciencia. (Manila, 1867; discurso de apertura de estudios en la Universidad.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIII.&mdash;El mundo, el hombre, Dios. (Manila, 1868; &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIV.&mdash;Oraci&oacute;n f&uacute;nebre por los n&aacute;ufragos de Malaspina. (Manila, 1868.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XV.&mdash;Historia de los Padres Dominicos en las islas Filipinas y en sus misiones de Jap&oacute;n, China, Tung-King y Formosa. (Madrid, 1870-72; seis tomos en 4.&rdquo;; obra escrita en principio por el P. Ferrando y totalmente refundida y ampliada por el P. Fonseca.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVI.&mdash;Himno a P&iacute;o IX. (Manila, 1871; cantado en el aniversario del pontificado de este papa; varias veces reimpreso.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVII. &mdash;Informe presentado el 18 de diciembre de 1870 al Excelentisimo Sr, Gobernador de Filipinas por la Junta de reformas econ&oacute;micas, creada al efecto por la misma autoridad superior, acerca de las que son necesarios en el sistema rent&iacute;stico. (Binondo, Manila, 1871; firmado tambi&eacute;n por los otros miembros de la Junta.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVIII.&mdash;Serm&oacute;n sobre los prodigios de Soriano en 1870. (Manila, 1871.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIX.&mdash;Proyecto de ley para la organizaci&oacute;n, gobierno y administraci&oacute;n de las provincias, presentado al Excmo. Sr. Gobernador superior de Filipinas por la Comisi&oacute;n de Reformas administrativas. (Manila, 1872; firmado tambi&eacute;n por los otros individuos de la Comisi&oacute;n.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XX.&mdash;Serm&oacute;n predicado en la Catedral de Manila en la fiesta c&iacute;vico-religiosa de 30 de noviembre. (Manila, 1872.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXI&mdash;Himno a la Virgen del Rosario. (Manila, 1872; musicado a toda orquesta; reeditado varias veces en volumen y en peri&oacute;dicos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXII.&mdash;Santo Tom&aacute;s de Aquino en presencia de Alberto Magno 9 Los genios de Pasig. (Manila, 1874; poema dialogado.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXIlI.&mdash;Los m&aacute;rtires dominicos del Extremo Oriente. Corona po&eacute;tica. (Mil&aacute;n, 1877; poema en tres cantos dedicado a P&iacute;o IX con motivo del quincuag&eacute;simo aniversario de su pontificado; impreso entonces en espa&ntilde;ol e italiano; varias veces reeditado; en 1878, solamente en espa&ntilde;ol, en Madrid.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXIV.&mdash;Serm&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario. (Manila, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXV.&mdash;Himno a San Jos&eacute;. (Manila, 1879; escrito a solicitud de la instituci&oacute;n La Josefina, de esa capital; varias veces reeditado.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXVI.&mdash;Serm&oacute;n de la Inmaculada, predicado en el Colegio de Corias. (Vergara, 1879.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXVII.&mdash;La Catedral de Manila, o sea rese&ntilde;a cronol&oacute;gica de su origen y restauraciones sucesivas, desde su primitiva fundaci&oacute;n hasta su restauraci&oacute;n actual, bendecida e inaugurada en los d&iacute;as 7 y 8 de diciembre de 1879. (Manta, 1880; folleto.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXVIII. &mdash;Contestaci&oacute;n de un tomista a un fil&oacute;sofo del Renacimiento. (Madrid, 1882; compilaci&oacute;n de los art&iacute;culos de pol&eacute;mica con Men&eacute;ndez y Pelayo, publicados antes en El Siglo Futuro y La Ciencia Cristiana.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXIX.&mdash;Santo Domingo, autor del Rosario. (Madrid, 1883.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXX.&mdash;Himno a la Virgen del Acebo, (Publicado en una hoja suelta, en 1884, con motivo de una peregrinaci&oacute;n a ese santuario.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXXI.&mdash;Serm&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de Covadonga. (Oviedo, 1885; predicado en ese santuario el 5 de setiembre de ese a&ntilde;o.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXXII. &mdash; Discurso inaugural. (Madrid, 1888; pronunciado en la apertura del curso 1888-89 del Colegio de &Aacute;vila.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;La Virgen del Rosario. (Canto en octavas reales, en varios peri&oacute;dicos de Manila, 1847.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Oda gratulatoria. (En el Album po&eacute;tico con que se celebr&oacute; en Manila el nacimiento del principe Alfonso, despu&eacute;s rey Alfonso XIl, Manila, 1856.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;A la memoria de un amigo. (Oda f&uacute;nebre publicada en varios peri&oacute;dicos de Manila, 1861.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4.&mdash;Manila y el Pasig. (En La Cruzada, Madrid, 1868; di&aacute;logo entre la ciudad y el r&iacute;o de esos nombres.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5.&mdash;La revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1868. (En el peri&oacute;dico La Civilizaci&oacute;n, Madrid, 1869; diatriba en verso.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">6.&mdash;Himno a Santo Tom&aacute;s. (Impreso al final del volumen n&uacute;mero XXII.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">7.&mdash;El siglo XIX. (En el diario El Siglo Futuro, Madrid, 1876; oda execrativa.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">8.&mdash;Al inmortal Camoens. (En la Corona po&eacute;tica dedicada a ese autor, Hong-Kong, 1880.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">9.&mdash; Panegirico del Ang&eacute;lico Doctor Santo Tom&aacute;s. (En el volumen Ramillete literario dedicado a Santo Tom&aacute;s por los PP. dominicos de Corias, con motivo del Patronato universal adjudicado por Le&oacute;n XIII, Oviedo, 1881.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">10.&mdash;Oda a la Virgen del Rosario. (En El Siglo Futuro y La Ciencia Cristiana, 1884.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo.&mdash;Un boceto biogr&aacute;fico. (En La Victoria de la Cruz, Oviedo, 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Balb&iacute;n de Unquera (Antonio).&mdash;Los asturianos de ayer: El P. Fonseca. (En la revista Asturias, Madrid, noviembre de 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pe&ntilde;a (Fr. Vicente).&mdash;Un estudio bio-bibliogr&aacute;fico. (MS. en poder del autor.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5053,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2089","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}