{"id":2126,"date":"2020-11-22T22:05:11","date_gmt":"2020-11-22T22:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2126"},"modified":"2021-11-24T11:30:48","modified_gmt":"2021-11-24T11:30:48","slug":"fuertes-acevedo-maximo","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/fuertes-acevedo-maximo\/","title":{"rendered":"FUERTES ACEVEDO (M\u00e1ximo)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hombre de ciencias y de letras de los que m&aacute;s abrillantan el nombre de Asturias en el siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hermano del anterior y padre del que se rese&ntilde;a seguidamente. Fuertes Acevedo fu&eacute; una de esas existencias que parece no han ocupado lugar entre los vivos, por el recogimiento interior a que estuvo consagrada. Vida silenciosa y oscura, sin otras resonancias ni otros brillos que los desprendidos de sus numerosas obras de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y literaria. &Aacute;rbol crecido en exiguo terreno, de tronco y fronda poco espectaculares, pero de abundante y riqu&iacute;simo fruto. Todo &eacute;l fu&eacute; estudio y trabajo recatados, concienzudos, perseverantes, de los que iba depositando la obra propia modestamente, sin alharacas, a los bordes de su camino sin detenerse a esperar el aplauso ni, mucho menos, a pedirlo, El resultado, frecuente en hombres de aut&eacute;ntica sabidur&iacute;a, es que su nombre haya dejado escaso recuerdo a las generaciones posteriores, y que no provoque a la admiraci&oacute;n sin un previo sondeo de sus libros admirables, s&oacute;lo conocidos de quienes los buscan por un af&aacute;n de estudio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Apena el &aacute;nimo observar que cuando un hombre se entrega con todo su poder an&iacute;mico, sin preocupaciones de fama ni gloria, a enaltecer de alg&uacute;n modo el patrimonio espiritual de la colectividad, luego la colectividad se despreocupe de saldar esa deuda, Porque Fuertes Acevedo, nombre desconocido para el com&uacute;n de las gentes al cabo de menos de medio siglo de su fallecimiento, ser&aacute; dentro de algunas d&eacute;cadas m&aacute;s algo as&iacute; como materia de hallazgo para los eruditos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Juzg&aacute;ndole como hombre de investigaciones cient&iacute;ficas, dec&iacute;a de &eacute;l su coet&aacute;neo Eugenio Ruid&iacute;az y Caravia: &ldquo;La vida laborios&iacute;sima del sabio catedr&aacute;tico don M&aacute;ximo Fuertes Acevedo, uno de los asturianos m&aacute;s ilustres de la &eacute;poca presente, es prueba irrecusable de lo mucho que yerran los que desconocen en los hijos de este pa&iacute;s condiciones para cultivar con aprovechamiento y con gloria el estudio de las ciencias.&rdquo; No menos laudatorio juicio se le debe aplicar como hombre de letras, bien que tambi&eacute;n tiene car&aacute;cter cient&iacute;fico la disciplina en que &eacute;l les di&oacute; desarrollo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En materias de investigaci&oacute;n de la historia y de la literatura asturianas es una de las figuras m&aacute;s eminentes que ha dado la regi&oacute;n en todas las &eacute;pocas. Los estudios a que va consagrada la presente obra dar&iacute;an un resultado mucho menos importante si no se contara con las excelentes aportaciones de Fuertes Acevedo, como hemos demostrado en el pr&oacute;logo, al que nos Permitimos remitir al lector para no incurrir aqu&iacute; en redundancias <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">y esa labor merit&iacute;sima est&aacute; avalorada por la circunstancia desfavorable de que la haya tenido que desarrollar en gran parte su autor alejado de la regi&oacute;n natal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;Desciende Fuertes Acevedo del letrado consultor del obispado ovetense don Segundo Fuertes Navarrete y do&ntilde;a Catalina Acevedo Villarroel, ambos de familias linajudas y de hogar propio acomodado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci&oacute; en Oviedo el 9 de diciembre de 1832, y no en 1835 como se anota por algunos autores, error en el que ha incurrido en otro lugar, por seguirlos a ellos, el que esto escribe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estudiante de notables aptitudes, curs&oacute; la segunda ense&ntilde;anza en la Facultad de Filosof&iacute;a de la Universidad ovetense desde 1843 hasta graduarse de bachiller el 1 de mayo del 49, y seguidamente los estudios de Jurisprudencia, ampliaci&oacute;n de Filosof&iacute;a, Lengua griega y de Ciencias F&iacute;sico-naturales, con gran aprovechamiento y primeras calificaciones, pero sin llegar a obtener grado alguno en esas disciplinas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una nativa inclinaci&oacute;n al ejercicio de la ense&ntilde;anza le movi&oacute; a abandonarlas en 1851 para opositar a una plaza de alumno pensionado de la Escuela Normal de Filosof&iacute;a, de Madrid, que obtuvo tras brillantes ejercicios. Pero, poco despu&eacute;s, le volvi&oacute; al camino abandonado de la carrera de Ciencias, que era la de su m&aacute;s fuerte vocaci&oacute;n, el anuncio de oposiciones a tres becas en la Universidad Central para los estudios de la Facultad de Ciencias F&iacute;sico-Naturales, que tambi&eacute;n le conduc&iacute;a a satisfacer esa aspiraci&oacute;n pedag&oacute;gica. La lucha fu&eacute; muy re&ntilde;ida por la cantidad y el saber de los opositores, pero Fuertes Acevedo qued&oacute; aprobado en segundo lugar, precedido por Emilio Castelar y sigui&eacute;ndole &nbsp; otro asturiano y ovetense, Manuel Gonz&aacute;lez Llana. En esa Universidad y disciplina indicadas alcanz&oacute; los grados de licenciado el 3 de noviembre de 1856, y de doctor, este &uacute;ltimo con premio extraordinario. En el transcurso de estos postreros a&ntilde;os de estudiante universitario otra vocaci&oacute;n fundamental en la vida de Fuertes Acevedo se desdobl&oacute; hacia fuera: la de escritor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desconocemos cu&aacute;les habr&aacute;n sido sus primeros ensayos ni d&oacute;nde se publicaron. Tal vez la primera empresa importante de su pluma ser&iacute;a un trabajo de treinta y nueve p&aacute;ginas manuscritas, que ha quedado in&eacute;dito, con el t&iacute;tulo de Memoria sobre el modo de recoger, preparar y conservar los insectos fechado en Oviedo en 1854.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A esta misma fecha corresponde tambi&eacute;n lo m&aacute;s antiguo suyo que se conoce publicado, como colaborador de ef&iacute;meros peri&oacute;dicos ovetenses de juventud, entre ellos El Centinela de Asturias y El Nal&oacute;n, En a&ntilde;os inmediatamente posteriores colabor&oacute; tambi&eacute;n, siempre sobre temas de exploraci&oacute;n cient&iacute;fica o literaria, en publicaciones de mayor empe&ntilde;o: El Faro Asturiano (1856), Revista de Asturias, primera &eacute;poca (1858-59), El Porvenir Asturiano (1859) y alguna otra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus iniciaciones como profesor tuvieron comienzo el 2 de setiembre de 1857 con una plaza de ayudante, conseguida por oposici&oacute;n en la Universidad de Oviedo. Con esa categor&iacute;a prest&oacute; servicios al catedr&aacute;tico de F&iacute;sica Experimental, don Le&oacute;n Salme&aacute;n, despu&eacute;s rector de esa Escuela. Al mismo tiempo fu&eacute;. ayudante tambi&eacute;n del observatorio meteorol&oacute;gico instalado en la propia Universidad. Poco despu&eacute;s de alcanzados esos destinos, que aseguraban, aunque modestamente, el sostenimiento del hogar propio, contrajo matrimonio con do&ntilde;a Eudosia Arias de Castilla el 16 de junio de 1858. Despu&eacute;s ejerci&oacute; de profesor auxiliar en las Facultades de Ciencias de las Universidades de Santiago de Compostela y Valladolid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1865, unos brillantes ejercicios de oposici&oacute;n entre diez concursantes le dieron el primer lugar en la terna y como consecuencia la c&aacute;tedra en propiedad de F&iacute;sica y Qu&iacute;mica del Instituto de segunda ense&ntilde;anza de Santander, que pas&oacute; a desempe&ntilde;ar el 29 de abril de ese a&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante su permanencia de trece a&ntilde;os en esta ciudad acreditado como excelente profesor, su personalidad de publicista se despliega en completa y cuajada formaci&oacute;n intelectual. Con laboriosidad paciente del sabio que acumula y ordena conocimientos sin prisa por desflorar p&uacute;blicamente las materias estudiadas, en 1867 alcanza un triunfo resonante: el premio de la Biblioteca Nacional, de Madrid, con e&iacute; merit&iacute;simo estudio Ensayo de una Biblioteca de escritores asturianos. Consistente el premio en dos mil pesetas en met&aacute;lico y la publicaci&oacute;n de la obra por cuenta del Estado, s&oacute;lo se cumpli&oacute; con &eacute;l la primera condici&oacute;n, priv&aacute;ndosele de la satisfacci&oacute;n y fama&mdash;tal vez como consecuencia de los trastornos causados con la revoluci&oacute;n de septiembre del 68&mdash;de haber legado a la regi&oacute;n natal y a las letras espa&ntilde;olas un verdadero monumento hist&oacute;rico-literario. Se trata de una obra en dos gruesos vol&uacute;menes de apretada escritura, fruto de concienzudo estudio, que permanece in&eacute;dita en dicha Biblioteca y, por lo mismo, s&oacute;lo conocida de alguno que otro afortunado investigador. Pudiendo haber sido esta obra, impresa, fuente importante para cuantos estudiaron despu&eacute;s la literatura y la historia de Asturias, evitando con ello infinidad de errores que circulan como noticias aut&eacute;nticas por libros y peri&oacute;dicos, ha venido a ser ya anticuada e insuficiente para tal servicio si se imprimiera, a causa de otras investigaciones serias llevadas a cabo posteriormente y tambi&eacute;n a alguna que otra anterior que el autor no ha conocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otros &eacute;xitos de menor resonancia se&ntilde;alan esta &eacute;poca de Fuertes Acevedo como catedr&aacute;tico en Santander: aplausos cosechados con algunos estudios insertos en la Prensa santanderina y ovetense, especialmente en La Voz Monta&ntilde;esa y con el resultado de sus investigaciones cient&iacute;ficas sobre la Aurora boreal observada en Santander en 1870, publicadas con este t&iacute;tulo en la Revista de los Progresos de las Ciencias, de Madrid, en 1871. Tambi&eacute;n por entonces en M&eacute;rito de los trabajos sobre meteorolog&iacute;a desarrollados en el puerto de Santander le fu&eacute; concedida la Placa del M&eacute;rito Naval con distintivo blanco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1878 se produce una mutaci&oacute;n en la vida de Fuertes Acevedo como catedr&aacute;tico. Despu&eacute;s de Ocupar en comisi&oacute;n una c&aacute;tedra en el Instituto de Figueras (Gerona), durante el mes de marzo, se le nombr&oacute; el 1 de mayo, en virtud de&nbsp; concurso, profesor tambi&eacute;n de F&iacute;sica y Qu&iacute;mica del Instituto de Badajoz, con lo que traslad&oacute; su hogar como residencia habitual a esa capital extreme&ntilde;a. Tres escasos a&ntilde;os despu&eacute;s se realzaba su personalidad de catedr&aacute;tico con el nombramiento (20 de marzo de 1881) de director de ese Instituto. Ese cr&eacute;dito de profesor estaba afianzado recientemente por la publicaci&oacute;n (n&uacute;mero II) de la obra de texto de la asignatura a su cargo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque ejerc&iacute;a su profesi&oacute;n alejado de la regi&oacute;n natal, el amor a ella lo continuaba afirmando con estudios hist&oacute;ricos y cient&iacute;ficos (n&uacute;meros I y IV) y le atra&iacute;a a su suelo en per&iacute;odos de vacaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Debido a esto se le consideraba incorporado al movimiento intelectual y cultural de Asturias y tomaba parte activa personalmente en iniciativas de tal &iacute;ndole, como la fundaci&oacute;n en 1881 con Ferm&iacute;n Canella y Secades, Braulio Vig&oacute;n y Julio Somoza del grupo La Quintana, que goz&oacute; de una gran estimaci&oacute;n en Asturias, por lo que, sin apenas recursos econ&oacute;micos, propend&iacute;a a la investigaci&oacute;n, divulgaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de trabajos hist&oacute;rico-literarios de car&aacute;cter asturiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la &uacute;ltima d&eacute;cada de su vida, que entonces comienza, es cuando se despliega totalmente su gran capacidad de trabajo. A ella corresponde lo m&aacute;s y lo mejor de su producci&oacute;n impresa y tambi&eacute;n de lo que ha dejado in&eacute;dito. El hombre de ciencia, adem&aacute;s de la citada obra de texto, reimpresa en 1882, publica en ese tiempo hasta ocho vol&uacute;menes, entre los que figuran obras de vulgarizaci&oacute;n agricola(n&uacute;mero III), astron&oacute;mica (n&uacute;mero V) y tres res&uacute;menes anuales acerca de las observaciones meteorol&oacute;gicas (n&uacute;meros VI al XII efectuadas en Badajoz. Cuentan tambi&eacute;n entre las producciones de esa &iacute;ndole dos galardonadas en cert&aacute;menes p&uacute;blicos, una de ellas de car&aacute;cter asturiano, Mineralog&iacute;a asturiana (n&uacute;mero IV), premiada en la Exposici&oacute;n de Miner&iacute;a celebrada en Madrid en 1883, y la otra la monograf&iacute;a La Atm&oacute;sfera (n&uacute;mero XIII), premiada por la Academia Gaditana de Ciencias y Artes, instituci&oacute;n que le llev&oacute; a su seno como acad&eacute;mico honorario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entretanto, el investigador de temas hist&oacute;rico-literarios que hab&iacute;a conquistado el premio nacional aludido &laquo;m&aacute;s arriba, alcanzaba nuevos e importantes triunfos. Si en el aspecto cient&iacute;fico le animaba un deseo ampliamente humano, en el literario le dominaba el asturiano que iba dentro de &eacute;l, y de ah&iacute; el car&aacute;cter regional de la mayor parte de sus producciones de este Orden. El primero de esos triunfos, cronol&oacute;gicamente, lo alcanz&oacute; en el Certamen Literario celebrado en Oviedo en setiembre de 1883, bajo los auspicios de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del pa&iacute;s, en el que obtuvo el premio concedido por la Universidad (un ejemplar de las Obras publicadas e in&eacute;ditas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos, colectadas por Nocedal) con su Estudio biogr&aacute;fico-cr&iacute;tico de los jurisconsultos m&aacute;s notables de Asturias, que ha quedado lamentablemente in&eacute;dito en esa Sociedad, para que luego fuera a perderse en el archivo particular de un gran amigo suyo, sin provecho para nadie. Otro &eacute;xito fu&eacute; se&ntilde;alado con el segundo premio obtenido en el Certamen nacional que se celebr&oacute; para conmemorar el segundo centenario del nacimiento del marqu&eacute;s de Santa Cruz de Marcenado, asturiano, el escritor m&aacute;s ilustre sobre temas militares que ha tenido Espa&ntilde;a en los pasados siglos. Desierto el concurso en la primera convocatoria (1884), se anunci&oacute; de nuevo al a&ntilde;o siguiente, y entonces Fuertes Acevedo alcanz&oacute; el premio segundo con su Vida y escritos del marqu&eacute;s de Santa Cruz de Marcenado (n&uacute;mero XV). Un nuevo lauro lo conquist&oacute; en el concurso celebrado en 1887 en El Escorial con motivo del XV Centenario de San Agust&iacute;n, con el estudio Influencia de los agustinos en la Literatura espa&ntilde;ola, que tampoco ha sido publicado. y un galard&oacute;n afirmativo de todos los mencionados fu&eacute; el alcanzado en la Exposici&oacute;n Universal de Barcelona de 1888, consistente en una Medalla de Oro, como premio a sus numerosas obras cient&iacute;ficas, hist&oacute;ricas y literarias,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De toda esa abundante producci&oacute;n sobresale en m&eacute;ritos y por su perdurable utilidad y trascendencia la obra Bosquejo acerca del estado que alcanz&oacute; en todas &eacute;pocas la Literatura en Asturias (n&uacute;mero XIV), libro &uacute;nico en la bibliograf&iacute;a de la regi&oacute;n asturiana, de la que viene a ser como su historia literaria hasta mediados del siglo XIX y a la vez el m&aacute;s importante registro bibliogr&aacute;fico. A esa obra nos hemos referido merecidamente en el pr&oacute;logo de la presente, como una de las m&aacute;s importantes de que nos hemos servido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s de las mencionadas obras de car&aacute;cter asturiano, se cita otra que dej&oacute; in&eacute;dita en poder de los herederos (seguramente ampliaci&oacute;n de la premiada y manuscrita en la Biblioteca Nacional), con el t&iacute;tulo de Biograf&iacute;a y bibliograf&iacute;a general asturiana, en siete tomos.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda esa considerable y merit&iacute;sima labor la ha desarrollado Fuertes Acevedo sin dejar de atender con celo riguroso a sus deberes de catedr&aacute;tico y director del Instituto de Badajoz. Como tal director fueron m&uacute;ltiples las pruebas de su inagotable entusiasmo por mejorar la ense&ntilde;anza en ese Centro docente, que fu&eacute; considerado entonces como uno de los mejor dotados y atendidos de Espa&ntilde;a. En el aspecto material se le deben importantes restauraciones de dependencias ruinosas o abandonadas, como el Paraninfo, la torre del Observatorio y otras. En el educativo, procur&oacute; la intensificaci&oacute;n de la eficacia pedag&oacute;gica con nuevas c&aacute;tedras, modernizaci&oacute;n y enriquecimiento de laboratorios, aumento y mejora de la Biblioteca. En el primer curso de su direcci&oacute;n coste&oacute; de su peculio cincuenta y siete premios para otros tantos alumnos calificados de sobresalientes, y que consistieron en igual n&uacute;mero de cuadernos de obras cient&iacute;ficas. y entre otros merecimientos conquistados en ese cargo figura tambi&eacute;n la fundaci&oacute;n y direcci&oacute;n del Bolet&iacute;n-Revista del Instituto de Badajoz, redactado casi &iacute;ntegramente por &eacute;l, y dedicado a enaltecer ese establecimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El antes citado comentarista Ruid&iacute;az y Caravia se lamenta de que toda esa celos&iacute;sima labor del &ndash; director del Instituto le haya valido solamente un fr&iacute;o testimonio de &ndash; gracias dado de Real orden. Se ha &ndash; Olvidado de que le vali&oacute; tambi&eacute;n , algo m&aacute;s, o algo menos, si no es &ndash; que lo call&oacute; adrede, ya que viv&iacute;a quien habr&iacute;a de encontrar en el recuerdo una acusaci&oacute;n. El caso es que en 1884 se depuso a Fuertes &ndash; Acevedo de la Direcci&oacute;n del Instituto. Era entonces ministro de Fomento&mdash;no se hab&iacute;a creado el de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica &mdash; un pol&iacute;tico tambi&eacute;n asturiano, no menos famoso por su oratoria ardiente que por su ardiente intransigencia y, sobre todo, por su exaltaci&oacute;n religiosa rayana en el fanatismo, don Alejandro Pidal y Mon.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dada la absoluta inactividad pol&iacute;tico-social de Fuertes Acevedo y siendo irreprochable su cumplimiento como director del Instituto y como ciudadano, y adornado todo esto con sus excepcionales m&eacute;ritos intelectuales, no se descubre f&aacute;cilmente la causa de que Pidal y Mon tomase tan desconsiderada medida con su ilustre paisano, respetable por todos conceptos. Podr&iacute;a pensarse en el resultado de alguna intriga o triqui&ntilde;uela de que tanto se aliment&oacute; siempre la pol&iacute;tica, y de lo que pudiera haber sido v&iacute;ctima inocente el propio ministro; pero ello nos llevar&iacute;a a deducciones despistadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La causa de la arbitraria destituci&oacute;n se encuentra con las mayores probabilidades en el hecho de haber publicado Fuertes Acevedo el a&ntilde;o anterior su hermoso estudio El darwinismo: sus adversarios y sus defensores (n&uacute;mero XI), tema rechazado como de inspiraci&oacute;n demon&iacute;aca por &eacute;l poco despu&eacute;s catolicismo ministro. De poco o de nada ha servido a Fuertes Acevedo poseer calurosas felicitaciones por su trabajo de religiosos tan eminentes como Fr. Ceferino Gonz&aacute;lez y Fr. Joaqu&iacute;n Fonseca, ambos, por otra parte, amigos del pol&iacute;tico. A los parabienes de hombres de h&aacute;bitos se opon&iacute;a la condenaci&oacute;n de un hombre de americana. El atropello movi&oacute; a Fuertes Acevedo a publicar como a modo de alegato el trabajo Instituto de Badajoz: Estado en que se encuentra esta Escuela literaria en 1 de febrero de 1884 (n&uacute;mero XII). A consecuencia de esta recusaci&oacute;n de la disposici&oacute;n ministerial, fu&eacute; repuesto en el cargo de director del Instituto, que desempe&ntilde;&oacute; el resto de sus d&iacute;as.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esta &uacute;ltima y m&aacute;s fecunda etapa de su vida intensific&oacute; sus colaboraciones period&iacute;sticas, nunca Prodigadas antes. Colabor&oacute; entonces con gran asiduidad, especialmente con trabajos biogr&aacute;ficos, en El Carbay&oacute;n, de Oviedo, en la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos, El Eco Nacional, El Resumen y La Patria, todos de Madrid, y tambi&eacute;n en las publicaciones editadas en Badajoz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el a&ntilde;o 1886 se cometi&oacute; con &eacute;l otra injusticia. Concurs&oacute; a la C&aacute;tedra vacante de Qu&iacute;mica en el Instituto de San Isidro, de Madrid, Pero le toc&oacute; contender con un pol&iacute;tico, diputado a Cortes, y esta Circunstancia pes&oacute; m&aacute;s que los M&eacute;ritos de Fuertes Acevedo para la calificaci&oacute;n, por lo que se le di&oacute; el segundo lugar en la propuesta, que fu&eacute; tanto como quitarle la plaza. Buena demostraci&oacute;n de que pol&iacute;tica es el arte de gobernar a los pueblos. Tan poco limpio e incorrecto procedimiento solamente encontr&oacute; alguna embozada protesta, seguramente por el peligro de formularla con toda claridad, como un suelto publicado en diciembre de ese a&ntilde;o en el Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Probablemente como compensaci&oacute;n de esa injusticia y a propuesta del Consejo de Instrucci&oacute;n p&uacute;blica, sin &eacute;l solicitarlo, se le nombr&oacute; en el mes de abril de 1890, por concurso de m&eacute;ritos, catedr&aacute;tico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada, designaci&oacute;n que no acept&oacute; y que, adem&aacute;s, lleg&oacute; tarde, porque dejaba de existir el d&iacute;a 1 de julio (y no el 2, como anotan algunos) de ese mismo a&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s de los reconocimientos de su personalidad que van anotados en el presente estudio, pose&iacute;a los de Premio de M&eacute;rito como catedr&aacute;tico y la Encomienda de Isabel la Cat&oacute;lica. Era, adem&aacute;s, socio de m&eacute;rito de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, de Oviedo, y de la Uni&oacute;n Ibero-Americana, de Madrid. Pero verdaderos homenajes no los ha recibido ni en vida ni despu&eacute;s de fallecido. Esto no significa olvido para dos &iexcl;plausibles recuerdos de que ha sido objeto despu&eacute;s de muerto. Uno de ellos, la rotulaci&oacute;n con su nombre de una calle en la ciudad natal y otro la colocaci&oacute;n de un retrato suyo, a propuesta del teniente alcalde entonces (1930), don Rafael Sarandeses, en el Ayuntamiento de la misma ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A eso se reduce lo hecho por enaltecer la noble e ilustre figura de quien tampoco brill&oacute; mucho en vida, negado por modestia y dignidad a levantar con pedig&uuml;e&ntilde;a mano el aldab&oacute;n de las puertas donde se dan mercedes y honores a quien los pida, con tal de que sepa <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">encubrirse con apariencias de que los merece.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Noticias hist&oacute;ricas de la prensa period&iacute;stica de Asturias. (Oviedo, 1868; folleto.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Curso de F&iacute;sica elemental y nociones de Qu&iacute;mica. (Oviedo, 1879; abra reimpresa en Badajoz en 1882.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;Las conferencias agr&iacute;colas: Breves observaciones acerca de los medios de propagaci&oacute;n de los conocimientos agr&iacute;colas. (Badajoz, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash; Mineralog&iacute;a asturiana. (Oviedo, 1880; trabajo publicado antes en la Revista de Asturias, Oviedo, 1872-80; premiado en la Exposici&oacute;n de Miner&iacute;a celebrada en Madrid en 1883.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.&mdash;Bosquejos cient&iacute;ficos: Estudios sobre Astronom&iacute;a, F&iacute;sica y Meteorolog&iacute;a al alcance de toda clase de personas. (Badajoz, 1880.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI al VIII.&mdash;El a&ntilde;o meteorol&oacute;gico. (Badajoz, 1880, 81 y 82; tres memorias de las observaciones obtenidas en los a&ntilde;os precedentes.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IX.&mdash;Homenaje a Calder&oacute;n. (Badajoz, 1881; discurso pronunciado como apertura de estudios en el Instituto el 2 de octubre de ese a&ntilde;o.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;Moreno Nieto. (Badajoz, 1882; discurso de apertura del curso en el Instituto, pronunciado el 2 de octubre.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XI.&mdash;El darwinismo: Sus adversarios y sus defensores. (Badajoz, 1883.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XII.&mdash;Instituto de Badajoz: Estado en que se encuentra esta Escuela literaria el 1 de febrero de 1884. (Badajoz, 1884.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIlI.&mdash;La atm&oacute;sfera: Su composici&oacute;n, su importancia en la vida terrestre, presi&oacute;n atmosf&eacute;rica y modos de apreciarla. (C&aacute;diz, 1885; memoria premiada el a&ntilde;o anterior por la Academia Gaditana de Ciencias y Artes.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIV.&mdash;Bosquejo acerca del estado que alcanz&oacute; en todas &eacute;pocas la Literatura en Asturias, seguido de una extensa bibliograf&iacute;a de los escritores asturianos. (Badajoz, 1885; un tomo en 4.&rdquo;; estudio publicado antes, 1880, en la Revista Asturias, de Oviedo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XV.&mdash;Vida y escritos del marqu&eacute;s de Santa Cruz de Marcenado. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Madrid,, 1886; obra laureada en segundo lugar en el Certamen nacional celebrado con motivo del Centenario de ese militar y escritor, con pr&oacute;logo de don Luis Vidart.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Aurora boreal observada en Santander en 1870. (En la Revista de los Progresos de las Ciencias Exactas, F&iacute;sicas y Naturales, Madrid, 1871.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Enfermedad del ma&iacute;z: El pint&oacute;n, filoxera del ma&iacute;z. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 1876.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.&mdash;El &laquo;Discurso sobre la Merindad de Asturias&rdquo;, de Luis Alfonso Carballo, con ilustraciones y datos biogr&aacute;ficos. (En la Revista de Asturias, Oviedo, 1878, n&uacute;meros 23 al 25.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4.&mdash;Los fen&oacute;menos crepusculares rojos. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 21 de noviembre y 7 de diciembre de 1881.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5.&mdash;Los asturianos de ayer: Don Manuel Abad y Queipo. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 3, 5 y 6 de marzo de 1885.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">6.&mdash;Los asturianos de ayer: El obispo de Oviedo D. Pelayo. (En &iacute;dem, 6, 8 y 9 de abril de 1885.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">7.&mdash;Pedro Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s. (En &iacute;dem, 4, 5, 7 y 8 de agosto de 1885.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">8.&mdash;Los economistas asturianos: D. Antonio Raimundo Ib&aacute;&ntilde;ez Gast&oacute;n de Isaba Llano y Vald&eacute;s. (En &iacute;dem, 10 y 11 de noviembre de 1885.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">9.&mdash;Los asturianos de ayer: &Aacute;lvarez Perera. (En &iacute;dem, 18 de febrero y 3 y 4 de abril de 1886.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">10.&mdash;Glorias de Asturias: Biograf&iacute;a del insigne marino asturiano D. Felipe P&eacute;rez Acevedo. (En la Revista General de Marina, Madrid, noviembre de 1886, tomo XIX.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">11.&mdash;El arcediano de Tineo: Don Alonso Mara&ntilde;&oacute;n de Espinosa. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 17 y 18 de agosto de 1886.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">12.&mdash;Tirso de Avil&eacute;s y Hevia. (En &iacute;dem, 22 y 24 de setiembre de 1886.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">13.&mdash;Los asturianos de ayer: Don Alonso Ca&ntilde;edo y Vigil. (En &iacute;dem, 14 y 15 de octubre de 1886.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">14.&mdash;Los asturianos de ayer: Don Saturio &Aacute;lvarez Montequin. (En &iacute;dem, 20, 22 y 23 de octubre de 1886.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">15.&mdash;Datos hist&oacute;ricos de la Sociedad Econ&oacute;mica de Asturias. (En &iacute;dem, noviembre de 1887, varios N&uacute;meros.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">16.&mdash; Glorias asturianas: Una expedici&oacute;n al Estrecho de Magallanes. (En &iacute;dem, 12 y 14 de abril de 1888.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Memoria sobre el modo de recoger, preparar y conservar los insectos. (MS. de 39 p&aacute;ginas, fechado en Oviedo en 1854.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Ensayo de una Biblioteca de Escritores asturianos. (MS. en dos vol&uacute;menes en 4.&rdquo;, premiado por la Biblioteca Nacional en 1867 y en ella depositado.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Estudio biogr&aacute;fico-cr&iacute;tico de los jurisconsultos m&aacute;s ilustres de Asturias. (MS. premiado por la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, de Oviedo, en 1883, y depositado en esa entidad, de donde fu&eacute; sustra&iacute;do por uno de sus socios m&aacute;s distinguidos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Influencia de los agustinos en la literatura espa&ntilde;ola. (MS. premiado en el Certamen celebrado en 1887 en El Escorial para conmemorar el XV Centenario de San Agust&iacute;n.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Las calles de Oviedo, su fisonom&iacute;a y car&aacute;cter f&iacute;sico, moral y pol&iacute;tico de sus moradores. (MS. citado por el propio autor.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Unos malos apuntes sobre los buenos de Cervantes. (MS. citado por Fermin Canella y Secades.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Campoamor ante la cr&iacute;tica, (MS. citado por Canella y Secades.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Rigoleto. (MS., novela.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Biograf&iacute;a y bibliograf&iacute;a general asturiana. (MS. en siete tomos que alcanza hasta 1890; en poder de los herederos.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">An&oacute;nimo. &mdash; Los asturianos de hoy: D. M&aacute;ximo Fuertes Acevedo. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 29 y 30 de julio de 1885.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iacute;dem. &mdash; Una necrolog&iacute;a. (En &iacute;dem, 7 de julio de 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iacute;dem. &mdash; Una semblanza. (En &iacute;dem, 29 de noviembre de 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iacute;dem.&mdash;Fuertes Acevedo: A la Excma. Diputaci&oacute;n. (En &iacute;dem, 30 de abril de 1896.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ruid&iacute;az y Caravia (Eugenio).&mdash;.Nuestros escritores: D. M&aacute;ximo Fuertes Acevedo. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, abril de 1891.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A.&mdash;Los asturianos de hoy: Sr. D. M&aacute;ximo Fuertes Acevedo. (En el Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos, Madrid, febrero de 1889.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Somoza (J.) y Canella (F.).&mdash;Noticias biogr&aacute;ficas y bibliogr&aacute;ficas de D. M&aacute;ximo Fuertes Acevedo. (Oviedo, 1885; op&uacute;sculo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su&aacute;rez Espa&ntilde;olito (Constantino).&mdash;Asturianos de anta&ntilde;o: M&aacute;ximo Fuertes Acevedo. (En el Diario de la Marina, Habana, 18 de setiembre de 1932.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5046,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2126","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}