{"id":2190,"date":"2021-03-08T17:02:29","date_gmt":"2021-03-08T17:02:29","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2190"},"modified":"2023-03-14T12:29:34","modified_gmt":"2023-03-14T12:29:34","slug":"garcia-barzanallana-jose","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/garcia-barzanallana-jose\/","title":{"rendered":"GARCIA BARZANALLANA (Jos\u00e9)."},"content":{"rendered":"<p>Personalidad descollante en la pol&iacute;tica conservadora de la segunda mitad del siglo XIX. Fecundo publicista, adem&aacute;s, de reconocida autoridad en asuntos de econom&iacute;a y administraci&oacute;n. Fu&eacute; uno de los elementos m&aacute;s conspicuos, de la Academia de Ciencias Morales y y Pol&iacute;ticas. Brill&oacute; tambi&eacute;n en otras Corporaciones, y en la Administraci&oacute;n, el Parlamento y el Gobierno desarroll&oacute; actividades que merecieron el aplauso general por el acierto y la austeridad que las presid&iacute;an. Pose&iacute;a asimismo notables dotes de orador.<\/p>\n<p>Aunque nacido en Madrid, como su hermano Manuel, marqu&eacute;s de Barzanallana, siempre fu&eacute; considerado y se consideraba &eacute;l mismo asturiano, porque las de devociones de su esp&iacute;ritu lo determinaban as&iacute;. Hijo del tambi&eacute;n Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana prestigioso funcionario y escritor, don Juan, de esos apellidos, y de do&ntilde;a Mar&iacute;a de la Soledad Garc&iacute;a de Fr&iacute;as, de Madrid, naci&oacute; en esta villa el 24 de julio de 1819.<\/p>\n<p>Debido a las mudanzas de residencia del padre, determinadas por el ejercicio de sus cargos, Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana sigui&oacute; todos sus estudios de una forma que pudi&eacute;ramos decir ambulante. Hizo los elementales y los de segunda ense&ntilde;anza en las Escuelas P&iacute;as de San Antonio Abad, de Madrid, concluyendo estos &uacute;ltimos en el Instituto de Salamanca, en el que obtuvo el grado de bachiller en Filosof&iacute;a. Sigui&oacute; luego los de la carrera de Leyes en la Universidad de esa misma poblaci&oacute;n y en las de Zaragoza, Madrid, Valencia y Barcelona, por este orden, gradu&aacute;ndose de licenciado en Jurisprudencia en la &uacute;ltimamente citada, el a&ntilde;o 1839.<\/p>\n<p>Concluida la carrera abri&oacute; bufete de abogado en Madrid, profesi&oacute;n que abandon&oacute; dos a&ntilde;os despu&eacute;s, por inclinarle su vocaci&oacute;n preferentemente a los estudios econ&oacute;micos y administrativos. Entonces entr&oacute; a prestar servicio en la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, inici&aacute;ndose en ella con el cargo de secretario de la Inspecci&oacute;n general de Aduanas del Mediterr&aacute;neo. Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s (setiembre de 1847) pas&oacute; con ese mismo cargo a la Junta revisora de Aranceles de Aduanas, que desempe&ntilde;&oacute; hasta marzo de 1850. Al mismo tiempo fu&eacute; secretario de la Junta que redact&oacute; el Arancel aduanero de 1849, trabajo que se debi&oacute; a su pluma.<\/p>\n<p>Fu&eacute; secretario de la Secci&oacute;n de Derecho Penal de la Academia de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia y secretario tambi&eacute;n del Ateneo Cient&iacute;fico, Literario y Art&iacute;stico, de cuyo cometido dej&oacute; constancia en la Memoria se&ntilde;alada con el n&uacute;mero I de sus obras. Entre esas primeras muestras de escritor figura tambi&eacute;n la serie de lecciones (n&uacute;mero II) desarrolladas en la Direcci&oacute;n general de Aduanas sobre la legislaci&oacute;n de ese ramo administrativo. Estas lecciones las public&oacute; para servir de texto en una c&aacute;tedra creada expresamente para que &eacute;l divulgara sus conocimientos sobre legislaci&oacute;n aduanera (1850-52), actuaci&oacute;n que se estima como el origen del Cuerpo pericial del ramo.<\/p>\n<p>En reconocimiento del saber y de los m&eacute;ritos contra&iacute;dos con el Estado se le concedi&oacute; la categor&iacute;a de intendente. Desde este momento su concurso se tuvo poco menos que por imprescindible en cuantas Juntas y Comisiones se formaron para estudiar y regularizar la econom&iacute;a nacional en sus relaciones con los movimientos de importaci&oacute;n y exportaci&oacute;n comerciales.<\/p>\n<p>En 1853 se le asign&oacute; un puesto de oficial en la Secretar&iacute;a del Ministerio de Hacienda y m&aacute;s tarde desempe&ntilde;&oacute; en ese mismo ministerio, sucesivamente, los cargos de subdirector de Aduanas, de Rentas Estancadas y del Tesoro. Con motivo de los proyectos del Gobierno sobre reorganizaci&oacute;n del servicio de Aduanas en 1856 se le incorpor&oacute; a la Comisi&oacute;n parlamentaria que intervino en el dictamen.<\/p>\n<p>Militante pol&iacute;ticamente en el partido conservador o moderado, sali&oacute; electo diputado en 1857 por el distrito de Alca&ntilde;iz (Teruel), y desempe&ntilde;&oacute; en el Congreso el cargo de secretario primero. Esta representaci&oacute;n parlamentaria, que volvi&oacute; a tener en posteriores ocasiones, acrecent&oacute; su prestigio con su colaboraci&oacute;n en las Comisiones y sus intervenciones en los debates, y a partir de entonces Garc&iacute;a Barzanallana estuvo constantemente solicitado para desempe&ntilde;ar destinos de la mayor responsabilidad administrativa. En 1858 se le confiri&oacute; la Direcci&oacute;n General de Aduanas, que tuvo a su cargo por espacio de tres a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n contribuy&oacute; a robustecer su ya s&oacute;lido cr&eacute;dito de hacendista el premio alcanzado en 1862 con su estudio La liga aduanera ib&eacute;rica (n&uacute;mero IV) en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>Nuevamente electo diputado por los distritos de Alca&ntilde;iz y Vivero (Lugo), represent&oacute; a este &uacute;ltimo durante las tareas legislativas del Congreso en 1864-65. En las elecciones de 1866 sali&oacute; triunfante por los distritos de Alcoy (Alicante), Cuenca y Guadalajara, optando por esta &uacute;ltima representaci&oacute;n, que desempe&ntilde;&oacute; hasta la revoluci&oacute;n de setiembre del 68.<\/p>\n<p>Sus actividades de escritor por esta &eacute;poca derivaron hacia los peri&oacute;dicos, poco favorecidos antes por su pluma, si exceptuamos la colaboraci&oacute;n en El Siglo (1854). Ahora, en el intervalo de cinco a seis a&ntilde;os en que no aparece nada publicado por &eacute;l en volumen, colabora con bastante asiduidad en El Reino, la revista La Concordia y otras publicaciones. Poco antes hab&iacute;a publicado diversos trabajos en El Parlamento (1857-59).<\/p>\n<p>En cuanto a cargos p&uacute;blicos desempe&ntilde;ados en ese per&iacute;odo inmediato a la revoluci&oacute;n del 68, figuran entre otros los de: director general de la Deuda; nuevamente el de director general de Aduanas (1863); ministro togado del Tribunal de Cuentas (1865); director general de Impuestos Indirectos, de nueva creaci&oacute;n, servicio que &eacute;l organiz&oacute;; y miembro de la Secci&oacute;n de Hacienda del Consejo de Estado.<\/p>\n<p>Desempe&ntilde;ando el citado cargo del Consejo de Estado, sobrevino la revoluci&oacute;n de setiembre de 1868. Contrario a sus ideas el curso que tomaba la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, present&oacute; reiteradamente la renuncia de ese destino hasta que le fu&eacute; aceptada. &ldquo;Mon&aacute;rquico de convicciones arraigadas &mdash;dice Ruid&iacute;az y Caravia&mdash; consider&oacute; que no pod&iacute;a continuar desempe&ntilde;ando un cargo cuyo nombramiento hab&iacute;a firmado la reina, cuando la reina cay&oacute;; Y Por eso, pocos d&iacute;as despu&eacute;s del triunfo de la revoluci&oacute;n de setiembre, renunci&oacute; al que a la saz&oacute;n desempe&ntilde;aba&rdquo;. Al producirse esa mutaci&oacute;n pol&iacute;tica ocupaba en el Congreso de los Diputados la vicepresidencia de la C&aacute;mara y la presidencia de la Comisi&oacute;n de Presupuestos.<\/p>\n<p>En el transcurso de ese per&iacute;odo revolucionario. prest&oacute; su apoyo a la reacci&oacute;n conservadora en favor de la restauraci&oacute;n de la dinast&iacute;a borb&oacute;nica en el Trono. Puso al servicio de esta causa su pluma como colaborador de algunas publicaciones mon&aacute;rquicas y fund&oacute; en 1870 con el entonces conde de Toreno (Francisco de Borja Queipo de Llano y Gayoso) el peri&oacute;dico El Tiempo. Pero no estuvo completamente alejado de los intereses del Estado. y entre otros servicios le prest&oacute; entonces el de estudiar en Portugal una f&oacute;rmula que armonizara los intereses de los dos pa&iacute;ses peninsulares en un tratado de comercio, lo cual di&oacute; como fruto el estudio n&uacute;mero V. El Gobierno portugu&eacute;s tuvo para &eacute;l atenciones, tiempo despu&eacute;s, como las de condecorarle como Comendador de la Orden de Cristo y con la Gran Cruz de Villaviciosa.<\/p>\n<p>Su pluma produjo por entonces, adem&aacute;s de ese volumen. otros tres acerca de lemas econ&oacute;micos (n&uacute;meros VI. VII y VIT). muy bien acogidos por la opini&oacute;n docta. el &uacute;ltimo de los cuales le vali&oacute; otro galard&oacute;n de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>Esta Corporaci&oacute;n, atenta a los servicios que esperaba recibir de hombre tan estudioso y autorizado como Garc&iacute;a Barzanallana, le design&oacute; tres a&ntilde;os despu&eacute;s (20 de enero de 1874) para ocupar una vacante de acad&eacute;mico de n&uacute;mero, y como tal ingres&oacute; el 30 de mayo de 1875.<\/p>\n<p>A las tareas de esta Academia habr&iacute;a de entregar m&aacute;s tarde acaso lo mejor de su saber y de sus entusiasmos.<\/p>\n<p>Al instaurarse de nuevo la Monarqu&iacute;a con Alfonso XII, volvi&oacute; a las actividades pol&iacute;ticas, y alcanz&oacute; entonces el puesto de ministro. En julio de 1876, bajo la presidencia de C&aacute;novas del Castillo. sucedi&oacute; en el Ministerio de Hacienda a don Pedro Salaverr&iacute;a, y permaneci&oacute; al frente de &eacute;l hasta la ca&iacute;da del Gobierno, un a&ntilde;o despu&eacute;s, en julio del 77. Desempe&ntilde;&oacute; en esta &eacute;poca otros altos cargos, como el de presidente del Tribunal de lo Contencioso-administrativo.<\/p>\n<p>Pero durante algunos a&ntilde;os volvi&oacute; a permanecer apartado de cargos p&uacute;blicos, consagrado a la representaci&oacute;n senatorial que ostent&oacute; primeramente por la provincia de Lugo. desde 1876, y con el car&aacute;cter de vitalicio por designaci&oacute;n de fecha 1 de mayo del a&ntilde;o siguiente. Con esta representaci&oacute;n parlamentaria, en la que renov&oacute; sus viejos lauros de controversista, altern&oacute; sus nunca descuidados estudios favoritos especialmente dedicados como colaboraci&oacute;n en las tareas de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. Prueba del alto aprecio en que se tuvieron sus trabajos en esta Corporaci&oacute;n fu&eacute; que, habiendo sido electo secretario por un trienio como dispon&iacute;a el Reglamento, se le nombrara secretario perpetuo el 8 de enero de 1884.<\/p>\n<p>Al volver al poder en este a&ntilde;o el partido liberal-conservador que dirig&iacute;a C&aacute;novas del Castillo, se le design&oacute; presidente del Tribunal de Cuentas. al frente del cual permaneci&oacute; unos cinco a&ntilde;os. Posteriormente. y en comisi&oacute;n, volvi&oacute; a desempe&ntilde;ar el puesto de presidente de la Secci&oacute;n de Hacienda y tambi&eacute;n el de la Secci&oacute;n de Ultramar en el Consejo de Estado. Tom&oacute; parte en diversas comisiones parlamentarias y presidi&oacute; en el Senado (1894) la de Tratados de Comercio. Tambi&eacute;n desempe&ntilde;&oacute; el cargo de director de la Compa&ntilde;&iacute;a Arrendataria de Tabacos y el de gobernador del Banco de Espa&ntilde;a (1896-97).<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo lustro de su vida permaneci&oacute; bastante apartado de toda actividad pol&iacute;tica. Dej&oacute; de existir en Madrid el 21 de febrero de 1903.<\/p>\n<p>Pertenec&iacute;a tambi&eacute;n Carc&iacute;a Barzanallana a otras corporaciones cient&iacute;ficas y literarias, como la Academia de la Historia, de Madrid, y la de Buenas Letras, de Sevilla. Adem&aacute;s de las condecoraciones anteriormente citadas, pose&iacute;a la Gran Cruz de Carlos TI, que le fu&eacute; concedida en enero de 1877 y era Caballero de la Orden de San Juan de Jerusal&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Memoria le&iacute;da en el Ateneo Cient&iacute;fico, Literario y Art&iacute;stico de Madrid en la Junta general del 31 de diciembre de 1847. (Madrid. 1849).<\/p>\n<p>II.&mdash;Lecciones de legislaci&oacute;n de Aduanas de Espa&ntilde;a, pronunciadas en la Direcci&oacute;n general de este ramo. (Madrid, 1850: un t. en 4.9),<\/p>\n<p>III. &mdash;Breves reflexiones sobre el comercio espa&ntilde;ol y la renta de Aduanas. (Madrid. 1854: folleto).<\/p>\n<p>IV.&mdash;La Liga Aduanera ib&eacute;rica. (Madrid, 1862: memoria premiada por la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas; segunda edici&oacute;n. en 1878).<\/p>\n<p>V. &mdash;Estudios econ&oacute;micos y administrativos sobre Portugal. (Madrid. 1868).<\/p>\n<p>VI.&mdash;La admisi&oacute;n de cereales extranjeros. (Madrid, 1870; folleto).<\/p>\n<p>VII.&mdash;Los intereses materiales de Espa&ntilde;a. (Madrid, 1870; memoria).<\/p>\n<p>VIII.&mdash;La poblaci&oacute;n de Espa&ntilde;a. (Madrid, 1872; memoria premiada por la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas el a&ntilde;o anterior; tomo en 4.9),<\/p>\n<p>IX.&mdash;La armon&iacute;a de relaciones entre los sistemas econ&oacute;micos, morales y pol&iacute;ticos. (Madrid, 1875; discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, le&iacute;do el 30 de mayo de ese a&ntilde;o).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;La C&aacute;mara de los Comunes en Inglaterra. (Madrid, 1878).<\/p>\n<p>XI.&mdash;El derecho diferencial de bandera en la isla de Cuba. (Madrid, 1878; folleto).<\/p>\n<p>XII.&mdash;Pol&iacute;tica comercial de Espa&ntilde;a. (Madrid, 1878; folleto; estudio publicado tambi&eacute;n en las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, tomo IV, le&iacute;do en las sesiones de junio del 78 y mayo del 79).<\/p>\n<p>XIII.&mdash;La Pair&iacute;a hereditaria y la vitalicia: La C&aacute;mara de los Lores en el Reino Unido. (Madrid, 1879; estudio publicado antes en la Revista Europea).<\/p>\n<p>XIV.&mdash;El Parlamento en Inglaterra. (Madrid, 1883; estudio publicado tambi&eacute;n en el tomo IV de las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, le&iacute;do en las sesiones de marzo del 78 y abril y mayo del 79).<\/p>\n<p>XV.&mdash;La contribuci&oacute;n territorial en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1883; estudio publicado tambi&eacute;n en el tomo de ese a&ntilde;o de las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, le&iacute;do en la sesi&oacute;n de diciembre de 1883).<\/p>\n<p>XVL&mdash;El establecimiento penal en la Nueva Caledonia. (Madrid, 1884; publicado tambi&eacute;n en &iacute;dem y le&iacute;do en la sesi&oacute;n de mayo del 76).<\/p>\n<p>XVII al XX.&mdash;Res&uacute;menes de las actas de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas de los a&ntilde;os 1884, 85, 90 y 96. (Madrid, 1884, 85, 90 y 96; cuatro memorias).<\/p>\n<p>XXI&mdash;La organizaci&oacute;n municipal de Londres. (Madrid, 1884; estudio publicado tambi&eacute;n en las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, leido en la sesi&oacute;n de abril del 76).<\/p>\n<p>XXII&mdash;La de a Hacienda p&uacute;blica en Portugal en sus relaciones con pa&ntilde;a. (Madrid, 1889; estudio publicado tambi&eacute;n en idem, tomo VI, y leido en las sesiones de octubre y noviembre de 1885; publicado tambi&eacute;n en la Revista Contempor&aacute;nea, Madrid, diciembre 15 y 30 de 1885 y enero 15 y 30 del 86).<\/p>\n<p>XXIII.&mdash;Necrolog&iacute;a del Excmo. Sr. D. Fernando Calder&oacute;n y Collantes, marqu&eacute;s de Reinosa. (Madrid, 1890; le&iacute;da en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n<p>XXIV.&mdash;Necrolog&iacute;a del Excmo. Sr. D. Manuel Garc&iacute;a Barzanallana, marqu&eacute;s de Barzanallana. (Madrid, 1892; le&iacute;da en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n<p>XXV.&mdash;La Sal, como materia imponible en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1896; estudio publicado tambi&eacute;n en las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, tomo VI; cap&iacute;tulo de una obra en preparaci&oacute;n sobre los impuestos).<\/p>\n<p>XXVI.&mdash;Gu&iacute;a del Banco de Espa&ntilde;a para 1897. (Madrid, 1896).<\/p>\n<p>XXVII.&mdash;La Hacienda p&uacute;blica japonesa. (Madrid, 1898; publicado tambi&eacute;n en idem).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.-Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de don Juan de la Concha Casta&ntilde;ada en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1880; en el mismo volumen que el discurso).<\/p>\n<p>2.&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso del Excmo. Sr. Conde e Toreno en &iacute;dem. (Madrid, 1881; en el mismo volumen que el discurso).<\/p>\n<p>3.&mdash;Armon&iacute;as librecambistas Y proteccionistas. (En la Revista Contempor&aacute;nea, Madrid, 30 de marzo de 1881). |<\/p>\n<p>4.&mdash;El impuesto sobre los sueldos y asignaciones del Tesoro de Espa&ntilde;a durante el siglo XIX. (En dem, 30 de enero de 1882).<\/p>\n<p>5. Teor&iacute;as sobre sistema de tributaci&oacute;n y de d&eacute;ficit. (En idem, setiembre 30 de 1883).<\/p>\n<p>6.&mdash;Estudios administrativos. (En &iacute;dem, 30 de octubre de 1884).<\/p>\n<p>7.&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso del conde de Torre&aacute;naz en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1886; en el Mismo volumen que el discurso).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Campo Grande (Vizconde de).&mdash;Necrolog&iacute;a del Excmo. Sr. D. Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana y Garc&iacute;a Fr&iacute;as. (Madrid, 1903; le&iacute;da en la sesi&oacute;n de 7 de abril de ese a&ntilde;o, en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n<p>Carramolino (Juan Mart&iacute;n).&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1875: en el mismo volumen que el discurso de Garc&iacute;a Barzanallana).<\/p>\n<p>Ruid&iacute;az y Caravia (Eugenio).&mdash;Los asturianos de hoy: Don Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana. (En la revista Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, junio de 1891; trabajo reproducido por El Carbay&oacute;n, Oviedo. 8 y 9 de junio de 1891).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8143,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2190","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}