{"id":2199,"date":"2021-03-08T17:23:00","date_gmt":"2021-03-08T17:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2199"},"modified":"2021-11-26T11:55:45","modified_gmt":"2021-11-26T11:55:45","slug":"garcia-del-canto-antonio","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/garcia-del-canto-antonio\/","title":{"rendered":"GARCIA DEL CANTO (Antonio)."},"content":{"rendered":"<p>Militar y escritor que floreci&oacute; en la segunda mitad del siglo XIX.<\/p>\n<p>Si en lo primero se acredit&oacute; por bizarro y pundonoroso, como literato merece que no se le tenga en el absoluto olvido en que ha ca&iacute;do su nombre. Aunque haya quien se atrevi&oacute; a maltratarle como Cejador, que le juzg&oacute; de &ldquo;poeta chirle y novelista &iacute;dem, folletinesco y para la gente menuda&rdquo;, merece el respeto y la consideraci&oacute;n m&iacute;nimos que se deben a los trabajadores intelectuales que producen su obra con desinter&eacute;s, buena fe y entusiasmo. No fu&eacute; un excelente poeta, pero tampoco inferior a otros muchos de su tiempo que parecen m&aacute;s meritorios. Y como prosista, tanto en las narraciones de asunto o car&aacute;cter hist&oacute;rico como en novelas y obras teatrales, habr&aacute; que reconocerle estilo y lenguaje estilo y lenguaje correctos, amenidad e inter&eacute;s. No se tratar&aacute; de obras maestras y s&iacute; posiblemente &ldquo;para la gente menuda&rdquo;, como dice Cejador, pero dentro de ese g&eacute;nero de obras en que el inter&eacute;s dimana del enredo y la intriga.<\/p>\n<p>Garc&iacute;a del Canto ha dejado como fruto de su fecunda pluma obras que para el gusto del gran p&uacute;blico de su &eacute;poca resultaron manantiales de placer, como, por ejemplo, la intitulada Candelas o los bandidos de Madrid, numerosas veces reeditada.<\/p>\n<p>Naci&oacute; Antonio Garc&iacute;a del Canto en modesto hogar de da o el 5 de febrero de 1823, y no del 24 como anotan algunos, hijo de don Francisco Garc&iacute;a Mu&ntilde;iz Y de do&ntilde;a Ventura del Canto.<\/p>\n<p>Por deseo de sus padres y por tratarse de los estudios m&aacute;s accesibles a las modestas posibilidades de ellos comenz&oacute; Garc&iacute;a del Canto a cursar en la ciudad natal estudios preparatorios de la carrera eclesi&aacute;stica. Pero a los catorce a&ntilde;os se vi&oacute; obligado a interrumpirlos, con motivo de la guerra civil sostenida contra el pretendiente al trono, don Carlos de Borb&oacute;n, para sentar plaza como voluntario en el batall&oacute;n movilizado de Le&oacute;n. Poco despu&eacute;s alcanz&oacute; la baja en el ej&eacute;rcito y se fu&eacute; a reunir con la familia, que se hab&iacute;a trasladado a Palencia. Su latente vocaci&oacute;n al estudio le inclin&oacute; por entonces a seguir la carrera de Leyes, pero se lo impidi&oacute; la falta de recursos econ&oacute;micos. Hubo de conformarse con atender a su ilustraci&oacute;n de un modo autodid&aacute;ctico, hasta que aparecieron en &eacute;l las aficiones al cultivo de las letras como poeta y prosista.<\/p>\n<p>Al llegarle la edad entonces prescrita para el servicio de las armas, que era la de los diecinueve a&ntilde;os cumplidos,le toc&oacute; por sorteo vestir el uniforme de soldado e ingres&oacute; en el ej&eacute;rcito el 21 de diciembre de 1841.<\/p>\n<p>Ascendido a subteniente e incorporado al Regimiento de Isabel II n&uacute;mero 94, pas&oacute; destinado a Filipinas en agosto de 1844. donde permaneci&oacute; por espacio de cerca de siete a&ntilde;os. Los primeros tiempos estuvo destinado a la guarnici&oacute;n de Manila, pero desde el a&ntilde;o 46 se alternaron sus servicios en esta plaza con los prestados en otros lugares del archipi&eacute;lago, especialmente dedicado a la represi&oacute;n del contrabando y la pirater&iacute;a. Por su destacada y valiente actuaci&oacute;n se le concedi&oacute; la Cruz de San Fernando de primera clase y el grado de teniente.<\/p>\n<p>Al cumplirse el tiempo reglamentario de su permanencia en Filipinas,solicit&oacute; el retorno a la Pen&iacute;nsula y regres&oacute; a Espa&ntilde;a. En el mes de abril de 1851 prestaba ya servicios en Castilla la Vieja.<\/p>\n<p>A esa permanencia en Filipinas corresponden los primeros Aoc tos que conocemos de sus actividades de escritor: un tomo de poes&iacute;as.<br>\nuna novela y un drama en verso (n&uacute;meros I, II y UI), que son como el exponente de las principales modalidades literarias por &eacute;l practicadas.<\/p>\n<p>En abril de 1852 pas&oacute; a desempe&ntilde;ar una plaza de auxiliar en la Direcci&oacute;n General de Infanter&iacute;a (Ministerio de la Guerra). a la que hubo de renunciar por motivos de salud. Ascendido a teniente efectivo del arma en mayo del 53, se le confiri&oacute; dos meses m&aacute;s tarde la plaza de ayudante secretario de la Comandancia General de Salamanca, al dad a la que habr&iacute;a de estar muy vinculada su vida en adelante, debido A matrimonio en 1854 con la poetisa de esa ciudad do&ntilde;a Josefa Esteve.<\/p>\n<p>Sus actividades de publicista se incrementaron por esta &eacute;poca notablemente en prosa y verso. Adem&aacute;s de varias obras en volumen, Public&oacute; numerosos trabajos en diversos peri&oacute;dicos, entre ellos Correo Salmantino, La Espa&ntilde;a, de Madrid, y Gaceta Militar, en la que una serie de art&iacute;culos acerca de la administraci&oacute;n civil y militar de Filipinas le di&oacute; gran renombre. Tambi&eacute;n goz&oacute; del aplauso del p&uacute;blico como autor dram&aacute;tico con el estreno de El Hu&eacute;rfano.<\/p>\n<p>En marzo de 1856 volvi&oacute; al servicio de cuartel a petici&oacute;n propia Y estuvo incorporado sucesivamente a las guarniciones de Valencia, Madrid, Orense y nuevamente la de Madrid, donde en octubre de 1859 fu&eacute; ascendido al empleo efectivo de capit&aacute;n. Destinado luego a Valladolid, Permaneci&oacute; aqu&iacute; hasta que en mayo de 1860 se le confiri&oacute; un empleo en la Direcci&oacute;n General de Infanter&iacute;a, que desempe&ntilde;&oacute; hasta el 64, con Una breve interrupci&oacute;n en junio del 62, en que estuvo de servicio en Salamanca.<\/p>\n<p>Ascendido al empleo de comandante en setiembre de 1864, se Je destin&oacute; en el a&ntilde;o siguiente de nuevo al ej&eacute;rcito de Filipinas, traslad&aacute;ndose al archipi&eacute;lago en compa&ntilde;&iacute;a de su esposa.<\/p>\n<p>Durante esta nueva permanencia en el archipi&eacute;lago filipino desde 1866 hasta 1870, fu&eacute; sucesivamente gobernador pol&iacute;tico-militar de los distritos de Davao y Mindanao, en la provincia de Nueva Guipuzcoa. Durante su mando en el primero de ellos y bajo su direcci&oacute;n se construy&oacute; la nueva capital, con espaciosas calles y plazas y magn&iacute;ficos edificios oficiales y particulares. En setiembre de 1868 fu&eacute; ascendido al empleo y mando de teniente coronel.<\/p>\n<p>Quebrantada su salud, a fines de 1870 regreso a Espa&ntilde;a. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s era ascendido al empleo efectivo de teniente coronel y al grado de coronel.<\/p>\n<p>Durante esta &eacute;poca de su vida continu&oacute; con luma fecunda sus ocupaciones de escritor. Public&oacute; varios vol&uacute;menes de literatura en diversos g&eacute;neros y otros de historia relacionad con Filipinas. Colabor&oacute; en numerosas publicaciones, especialmente en el Semanario Hist&oacute;rico e Ilustraci&oacute;n de Madrid. Tambi&eacute;n public&oacute; algunos trabajos en La Nube, de Zaragoza.<\/p>\n<p>Empleado en el Ministerio de la Guerra, a fines de 1872 le propuso el ministro de ese departamento, movido por los conocimientos demostrados demostrados por Garc&iacute;a del Canto como escritor sobre los asuntos filipinos, para ocupar el puesto de secretario general del Gobierno Superior Civil de esa provincia espa&ntilde;ola ultramarina, cargo que desempe&ntilde;&oacute; muy acertadamente con la categor&iacute;a de jefe de Administraci&oacute;n de primera clase. Pero disconforme con el proceder en algunos casos del capit&aacute;n general, present&oacute; la dimisi&oacute;n a los pocos meses y regres&oacute; a Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Qued&oacute; incorporado entonces a la guarnici&oacute;n de Salamanca, de cuya plaza fu&eacute; elevado al cargo, alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s (1874), de comandante general, destino que desempe&ntilde;&oacute; hasta julio de 1876.<\/p>\n<p>Permaneci&oacute; despu&eacute;s por espacio de unos cuatro a&ntilde;os en situaci&oacute;n de reemplazo, y volvi&oacute; al servicio activo, ascendido a coronel por antig&uuml;edad (1881), destinado al mando del Regimiento de Infanter&iacute;a de San Marcial, en Vizcaya, que desempe&ntilde;&oacute; por espacio de dos a&ntilde;os, y entonces solicit&oacute; y obtuvo el retiro. En esta situaci&oacute;n falleci&oacute; tres a&ntilde;os despu&eacute;s, el 26 (y no el d&iacute;a 20 como se anota en alg&uacute;n sitio) de diciembre de 1886.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s de otras condecoraciones pose&iacute;a Cruz y Placa de San Hermenegildo, la Encomienda de Isabel la Cat&oacute;lica y la Cruz del M&eacute;rito Militar. Figuraba tambi&eacute;n como miembro titular de la Academia Franco-Hispano-Portuguesa, de Tolosa (Francia).<\/p>\n<p>Aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida no di&oacute; muestras p&uacute;blicas como escritor, no quiere ello decir que hubiese abandonado estas actividades. Dej&oacute; al morir varias obras in&eacute;ditas, que public&oacute; la viuda, entre ellas una de sus mejores novelas titulada Los piratas de Filipinas. Despu&eacute;s que do&ntilde;a Josefa Esteve cumpli&oacute; con lo que estimaba deber suyo para con el esposo fallecido, se retir&oacute; a la vida conventual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I&mdash;Horas de melancol&iacute;a. (&iquest;Manila. 1850?: poes&iacute;as).<\/p>\n<p>II.&mdash;La capilla expiatoria. (Manila, 1850: novela: reproducida m&aacute;s tarde en follet&iacute;n por el Correo Salmantino, de Salamanca; el Semanario Hist&oacute;rico y La Ilustraci&oacute;n, de Madrid, y La Nube, de Zaragoza).<\/p>\n<p>III.&mdash;La justicia de Dios. (Manila, 1850; drama en verso).<\/p>\n<p>IV.&mdash;La isla del amor.(&hellip;.)<\/p>\n<p>V.&mdash;Poes&iacute;as. (Madrid, 1853: un tomo en 4&ordm;).<\/p>\n<p>VI.&mdash;La calavera milagrosa. (Salamanca, 1854; leyenda fanatico-religiosa).<\/p>\n<p>VII.- Los Misterios de Filipinas: (Madrid. 1858-59: novela en dos tomos).<\/p>\n<p>VIII.&mdash;Los tres hijos del crimen. (Madrid, 1861: novela en dos tomos).<\/p>\n<p>IX. Candelas y los bandidos de Madrid. (Madrid. 1861: dos tomos en 4&ordm;; obra reimpresa numerosas veces).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a> Espa&ntilde;a en la Ocean&iacute;a. (Madrid, 1862).<\/p>\n<p>XL-&mdash;Estudios hist&oacute;ricos sobre Filipinas. (Madrid, 1862).<\/p>\n<p>XIL&mdash;Los terremotos de Manila. (Madrid. 1863).<\/p>\n<p>XIL-&mdash;Aventuras de un cochero y memorias de un lacayo. (Madrid. 1863: volumen en 4&ordm; con ilustraciones).<\/p>\n<p>XIV.-&mdash;El hu&eacute;rfano. (1863? : teatro).<\/p>\n<p>XV.-&mdash;La conquista de Jol&oacute;. (Binondo, Manila. 1865: drama).<\/p>\n<p>XVI.&mdash;Poeta y suegra en guerra, (teatro).<\/p>\n<p>XVI.-&mdash;Mujer de virtud y honor, (teatro).<\/p>\n<p>XVIII.-&mdash;El misionero. (Binondo. Manila, 1873: leyenda religiosa reproducida en el tomo V del Romancero espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo.Madrid. 1886).<\/p>\n<p>XIX.&mdash;Gu&iacute;a para los viajeros de Madrid a Filipinas. (Madrid).<\/p>\n<p>XX.&mdash;Colecci&oacute;n de poes&iacute;as in&eacute;ditas. (Salamanca, 1887: obra p&oacute;stuma, en 4.9).<\/p>\n<p>XXI-&mdash;Los piratas de Filipinas. (Salamanca. 1888: novela hist&oacute;rica p&oacute;stuma en dos tomos en 4.2, precedida de un estudio biogr&aacute;fico escrito por la viuda, do&ntilde;a Josefa Esteve).<\/p>\n<p>XXII.-&mdash;Mis recuerdos. (Salamanca, 1888: obra p&oacute;stuma).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Orden de San Hermenegildo. (En el tomo II volumen I. de la Historia de las Ordenes de Caballer&iacute;a y de las condecoraciones espa&ntilde;olas. por don Jos&eacute; Gil Dorregaray&raquo; Madrid. 1864).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Una semblanza- (En Escenas Contempor&aacute;neas, Madrid, 1864).<\/p>\n<p>Esteve (Josefa).&mdash;Un estudio biogr&aacute;fico. (Como pre&aacute;mbulo a la novela de Garc&iacute;a del Canto Los piratas de Filipinas, Salamanca. 1888).<\/p>\n<p>Mart&iacute;nez de Velasco (Eusebio).&mdash; Ilmo. Sr. D. Antonio Garcia del Canto, coronel de Infanter&iacute;a, distinguido literato. (En La Ilustraci&oacute;n Espa&ntilde;ola y Americana, Madrid, 22 de febrero de 1887).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2199","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}