{"id":2367,"date":"2021-03-09T12:47:07","date_gmt":"2021-03-09T12:47:07","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2367"},"modified":"2021-11-28T18:25:40","modified_gmt":"2021-11-28T18:25:40","slug":"gonzalez-blanco-andres-2","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/gonzalez-blanco-andres-2\/","title":{"rendered":"GONZALEZ BLANCO (Andr\u00e9s) (II)"},"content":{"rendered":"<p>Hijo del anterior y hermano de los dos que le siguen. Prol&iacute;fico escritor contempor&aacute;neo: todos los g&eacute;neros literarios le fueron accesibles y en todos ha dejado obras muy estimables. Cejador ha dicho: &ldquo;Escribi&oacute; poes&iacute;as de tono provinciano, bien coloreadas y armoniosas; compuso novelas juveniles, sobre todo de color regional, con frescura de inspiraci&oacute;n y suelta mano: pero ha trabajado m&aacute;s en la cr&iacute;tica de autores y obras modernas de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica, siendo de los que mejor conocen la literatura castellana contempor&aacute;nea. Lanzado algo prematuramente en campo tan espinoso y que requiere vastos conocimientos de la historia literaria de otras &eacute;pocas, que no ha dado muestras de conocer a fondo, tanto. Por lo menos, como la contempor&aacute;nea, castellana y extranjera, not&oacute;se en sus primeras obras la fogosidad juvenil por lo voluble y poco asentado de algunos de sus juicios y lo variable de sus principios est&eacute;ticos&rdquo;.<\/p>\n<p>M&aacute;s grave a&uacute;n que la ligereza de juicio en sus especulaciones literarias, en las que abundan indudables aciertos, era su af&aacute;n de recargar los escritos propios de citas ajenas, demostrativas, sin duda, de sus muchas lecturas, de las que parece hacer gala constantemente, despreocupado de la utilidad y del inter&eacute;s que han de ser norte de todo el que escribe para instruir. En este sentido le ha enjuiciado don Ram&oacute;n Mar&iacute;a Tenreiro (La Lectura, Madrid, 1912), comentando el libro Elogio de la cr&iacute;tica, de la siguiente humor&iacute;stica manera: &ldquo;Es un archimillonario de citas. Yo me figuro que, como el Gregorio el botero, de Zuloaga, va por el mundo abrazado a un corambre donde guarda el chispeante licor de la sabidur&iacute;a, y cuando hinca la espita en el inflado cuero, surte por ella, clamoroso, tan descomunal torrente de aforismos, paradigmas,sentencias, m&aacute;ximas, paremias, en todas las lenguas de la humanidad, vivas y muertas, referentes a toda clase de asuntos, tomados de todos los imaginables autores, que el bueno del escritor, propietario del pellejo, quien se propon&iacute;a trazar un lindo y mesurado art&iacute;culo, con un grave pensamiento ajeno prendido en mitad de &eacute;l, como condecoraci&oacute;n en el pecho, para dar decoro y prestancia a sus propias ideas, at&uacute;rdese con la cascada y no sabe ad&oacute;nde acudir con su pluma&hellip; Cada uno de los ensayos de este volumen es una de las tales desventuras hidr&aacute;ulicas el pensamiento del autor intenta flotar vanamente sobre el pi&eacute;lago tempestuoso de las frases sabias, y es anegado sin remedio; al final sabemos muy bien lo que dijeron Pit&aacute;goras, Voltaire y Ben Jhonson, pero ni el ensayista ni nosotros sospechamos lo que quiso revelar Gonz&aacute;lez Blanco&rdquo;.<\/p>\n<p>De esa su lastradora propensi&oacute;n cab&iacute;a esperar la enmienda en Gonz&aacute;lez Blanco y puede advertirse que iba camino de ello en sus &uacute;ltimas producciones. Si ciertamente no estaba dotado de un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico sutil, ten&iacute;a bien dispuesta ponderaci&oacute;n y no carec&iacute;a de ideas propias, adem&aacute;s de amplia cultura literaria y de dominio del idioma al. Con haber conseguido frenar el prurito de que se le reconociera hombre enterado de todo, habr&iacute;a podido alcanzar consideraci&oacute;n y fama como uno de los pol&iacute;grafos espa&ntilde;oles contempor&aacute;neos de m&aacute;s robusta personalidad. Porque es de advertir que cuando le lleg&oacute; la hora de la muerte contaba s&oacute;lo treinta y ocho a&ntilde;os, con lo que no hab&iacute;a entrado en esa madurez que va de los cuarenta a los sesenta y que suele ser el periodo en que el intelecto humano ha producido las mejores obras. Cab&iacute;a esperar que se calmara en &eacute;l la fiebre que le llev&oacute; a publicar cerca de sesenta tomos y un conjunto semejante de trabajos diseminados en peri&oacute;dicos y revistas, en el espacio de unos veinte a&ntilde;os, y que entones cimentara su nombre, de todos modos brillante, con obras de una mayor serenidad. Pero la muerte trunc&oacute; esa esperanza.<\/p>\n<p>Como Clar&iacute;n en Zamora y Ram&oacute;n Men&eacute;ndez Pidal en La Coru&ntilde;a, Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco naci&oacute; en Cuenca. Aparte de esta circunstancia, todo lo dem&aacute;s en &eacute;l era asturiano: la ascendencia, la convivencia, los gustos y las devociones m&aacute;s hondas de su esp&iacute;ritu. Su pace ejerc&iacute;a a la saz&oacute;n y por eventualidad el cargo de inspector de primera ense&ntilde;anza en Cuenca, donde naci&oacute; Andr&eacute;s el 21 de agosto de 1886, y no la de 1888 como se anota en la Enciclopedia Espasa. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s familia se trasladaba a la villa de Luanco.<\/p>\n<p>En Luanco transcurri&oacute; su infancia y aqu&iacute; curs&oacute; los estudios elementales. Despu&eacute;s, a los once a&ntilde;os, movido m&aacute;s por los consejos familiares que por la propia vocaci&oacute;n, ingres&oacute; en el Seminario conciliar de Oviedo con el prop&oacute;sito de seguir la carrera eclesi&aacute;stica; en &eacute;l permaneci&oacute; desde 1897 hasta 1903. Se distingui&oacute; en este centro por su aplicaci&oacute;n al estudio, asistido de una clara inteligencia, condiciones que le Valieron altas notas y premios.<\/p>\n<p>Su vocaci&oacute;n literaria se revel&oacute; durante sus &uacute;ltimos a&ntilde;os en el seminario. Sus versos primerizos, entonces compuestos, quedaron in&eacute;ditos y s&oacute;lo fueron conocidos de los escolares de su cuerda, porque todos ellos rebosaban protestas y rebeld&iacute;as contra el ambiente de aquel Centro de ense&ntilde;anza. Lo primero que public&oacute; fu&eacute; un trabajo en prosa en un &ldquo;periodiqu&iacute;n&rdquo; ovetense.<\/p>\n<p>Los prop&oacute;sitos de seguir la carrera eclesi&aacute;stica se quedaron a menos de mitad de camino. En 1904 se traslad&oacute; a Madrid para cursar Filosof&iacute;a y Letras. La vocaci&oacute;n le llevaba a esas disciplinas, peto el temperamento se revelaba contra los estudios regulares. (Andr&eacute;s tuvo, en efecto, el proyecto de estudiar la carrera indicada, pero lo cierto es que ni siquiera lleg&oacute; a recibir el grado de bachiller, que pretendi&oacute; obtener como alumno no oficial aprovechando algunas convocatorias de ex&aacute;menes. La vocaci&oacute;n al ejercicio de las letras le absorbi&oacute; por entero entonces y esos proyectos se quedaron en tales).<\/p>\n<p>El fracasado estudiante universitario se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en un escritor que encontraba franca acogida en las m&aacute;s importantes publicaciones madrile&ntilde;as: Espa&ntilde;a Nueva, La Rep&uacute;blica de las Letras,(revista en la que ha empleado el seud&oacute;nimo de Luis de Vargas), La Lectura, Nuestro Tiempo y otras.<\/p>\n<p>Hombre de gran capacidad de estudio y de trabajo, un&iacute;a a estas cualidades exquisiteces de car&aacute;cter y admirable don de gentes, todo lo cual le proporcion&oacute; un lugar brillante entre los hombres de letras. Un Premio alcanzado en 1908, en concurso p&uacute;blico abierto por el Ateneo, con su estudio sobre la novela espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea (n&uacute;mero VI), fu&eacute; como la consagraci&oacute;n literaria de Gonz&aacute;lez Blanco. Adolece este trabajo, como todos los suyos de este orden, de los defectos que m&aacute;s atr&aacute;s apuntamos; pero contiene, entre las apreciaciones equivocadas y las exaltaciones de valores olvidados por nulos, abundante material digno de toda consideraci&oacute;n habida cuenta de su utilidad.<\/p>\n<p>Puede considerarse como un par&eacute;ntesis en su vida social y literaria la permanencia en Oviedo desde 1911 al 12 como redactor-jele del diario El Carbay&oacute;n. Aparte de esa ausencia y de sus breves temporadas en Asturias y viajes por Espa&ntilde;a y Europa, su corta vida estuvo del todo vinculada a Madrid. Con su copios&iacute;sima producci&oacute;n en vol&uacute;menes de literatura amena y de orden especulativo y en numerosas colaboraciones, entre las que figuran: el diario El Imparcial y las revistas Blanco y Negro, La Ilustraci&oacute;n Espa&ntilde;ola y Americana, La Espa&ntilde;a Moderna, Nuevo Mundo, La Esfera y otras, de Madrid, y varias extranjeras, cuales Puerto Rico Ilustrado, Caras y Caretas, de Buenos Aires, y El Figaro, de La Habana, altern&oacute; el desarrollo de m&uacute;ltiples iniciativas de orden cultural. El Ateneo, sobre todo, fu&eacute; para &eacute;l como un segundo hogar, y en &eacute;l desempe&ntilde;&oacute; con acierto y estimaci&oacute;n diferentes cargos directivos, entre otros el de presidente de la Secci&oacute;n de Literatura: en la tribuna del Ateneo conferenci&oacute; m&aacute;s de una vez y en esta casa le fu&eacute; premiado un estudio sobre P&eacute;rez Gald&oacute;s, que ha quedado in&eacute;dito.<\/p>\n<p>Pocos casos habr&aacute; tan excepcionales como el de Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco, quien parece haber descubierto una nueva dimensi&oacute;n del tiempo. La sola producci&oacute;n original y el estudio previo que ella supone parece superior a la medida que da su corta existencia. Y, sin embargo, no s&oacute;lo hizo vida exterior normal, sino que a&uacute;n tuvo tiempo para estar al frente de peri&oacute;dicos como La Noche, en calidad de redactor-jefe; La Jornada, que dirigi&oacute;, y la revista Mundo Latino, de su fundaci&oacute;n Y direcci&oacute;n. Y a esto habr&aacute; que a&ntilde;adir sus numerosas traducciones, especialmente de franc&eacute;s y del portugu&eacute;s, an&oacute;nimas unas y firmadas otras, entre las que figuran algunas obras de E&ccedil;a de Queiroz.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de existir Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco el d&iacute;a 21 de octubre de 1924.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Los contempor&aacute;neos. (Par&iacute;s, 1907-12; cinco tomos en octavo; estudios cr&iacute;ticos sobre espa&ntilde;oles e hispanoamericanos).<\/p>\n<p>II.&mdash;El amor de provincia. (Madrid, 1908; novela corta publicada en El Cuento Semanal; premiada en concurso celebrado por esa publicaci&oacute;n).<\/p>\n<p>III.&mdash;Los grandes maestros: Salvador Rueda y Rub&eacute;n Dario. Estudio cr&iacute;tico de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola en los &uacute;ltimos tiempos. (Madrid, 1908).<\/p>\n<p>IV.&mdash;El castigo. (Madrid, 1909; novela corta en El Cuento Semanal).<\/p>\n<p>V.&mdash;El culpable. (Madrid, 1909: novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 47).<\/p>\n<p>VI.&mdash;Historia de la novela en Espa&ntilde;a desde el romanticismo a nuestros d&iacute;as. (Madrid, 1912; un tomo en cuarto; obra premiada por el Ateneo de Madrid con el &ldquo;Premio Charro-Hidalgo&rdquo; en 1908).<\/p>\n<p>VII.&mdash;Idilio de aldea. (Madrid, 1910; novela corta en El Cuento Semanal).<\/p>\n<p>VIII.&mdash;El veraneo de Luz Fan jul. (Zaragoza, 1910; novela corta, reproducida en La Novela Semanal, Madrid, 1923, n&uacute;mero 100).<\/p>\n<p>IX.&mdash;Do&ntilde;a Violante. (Madrid, 1910; novela p&iacute;cara y estudiantil).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;Poemas de provincia Y otros poemas. (Madrid, 1910; versos).<\/p>\n<p>XI&mdash;La eterna historia. (Madrid, 1910; novela).<\/p>\n<p>XII.&mdash;Poemas de primavera. (Madrid, 1911; versos).<\/p>\n<p>XIII.&mdash;Matilde Rey. (Madrid, 1911; novela).<\/p>\n<p>XIV.&mdash;La hora del abandono. (Madrid, 1911; novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 121). ] ,<\/p>\n<p>XV.&mdash;Elogio de la cr&iacute;tica: Ensayos diversos. (Madrid, 1911).<\/p>\n<p>XVI.&mdash;Campoamor: Biograf&iacute;a Y estudio cr&iacute;tico. (Madrid, 1911).<\/p>\n<p>XVII&mdash;La rubia del paseo. (Madrid, 1911; novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 156).<\/p>\n<p>XVIII.&mdash;El pianista. (Madrid, 1911; novela corta en &iacute;dem, n&uacute;mero 188). |<\/p>\n<p>XIX.&mdash;Marcelino Men&eacute;ndez y Pelayo: Su vida y sus obras. (Madrid, 1912).<\/p>\n<p>XX.&mdash;El misacantano. (Madrid, 1912; novela corta en El Cuento Madrile&ntilde;o).<\/p>\n<p>XXI&mdash;Un drama en Episc&oacute;polis. (Madrid, 1912; novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 200 ).<\/p>\n<p>XXII.&mdash;La loca de la casa. (Madrid, 1913; novela corta en Cuento Galante).<\/p>\n<p>XXIII.&mdash;Las mejores poes&iacute;as de amor. (Madrid, 1913).<\/p>\n<p>XXIV.&mdash;Antonio de Trueba: Su vida y sus obras. P&aacute;ginas es cogidas. (Bilbao, 1914).<\/p>\n<p>XXV.&mdash;Julieta rediviva. (C&oacute;rdoba, s. a.; novela en la Biblioteca Patria de obras premiadas, n&uacute;mero 111).<\/p>\n<p>XXVI.&mdash;Las grandes figuras de la guerra: Alberto I, de B&eacute;lgica: Su educaci&oacute;n, su car&aacute;cter, su vida, su intervenci&oacute;n en la Guerra Europea. La epopeya de B&eacute;lgica. (Madrid, 1915).<\/p>\n<p>XXVII&mdash;EI general Joffre: Su vida, sus campa&ntilde;as, sus ense&ntilde;anzas, su car&aacute;cter, su temple, el milagro de Francia. (Madrid, 1915)&raquo;<\/p>\n<p>XXVIII.&mdash;Sir John French: El hero&iacute;smo del soldado ingl&eacute;s. La improvisaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito. La personalidad del general French. (Madrid, 1915).<\/p>\n<p>XXIX.&mdash;Tu marido lo sabe. (Madrid, 1916; novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 345).<\/p>\n<p>XXX.&mdash;Brisas de Ultramar. (Madrid, 1916; novela corta en idem&raquo; | n&uacute;mero 365).<\/p>\n<p>XXXI&mdash;Rosita Fuenclara. (Madrid, 1916; novela corta en &iacute;dem, n&uacute;mero 409).<\/p>\n<p>XXXII.&mdash;E] para&iacute;so de los solteros. (Madrid, 1916; mosala)<\/p>\n<p>XXXIII. &mdash;Un d&eacute;spota o un libertador: El problema de M&eacute;jico(Madrid, 1916; estudio).<\/p>\n<p>XXXIV.&mdash;El Kronprinz: Su ambiente, su familia, su juventud, sus amores, su vida en la Universidad de Bonn. La opini&oacute;n europea ante el Kronprinz. (Madrid, 1917; estudio).<\/p>\n<p>XXXV.&mdash;Ivonne la loca. (Madrid, 1917; novela corta en a Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 432).<\/p>\n<p>XXXVI.&mdash; Serenata de estio. (Madrid, 1917; novela corta en idem, n&uacute;mero 461).<\/p>\n<p>XXXVII&mdash;Las dramaturgos espa&ntilde;oles contempor&aacute;neos. Primera serie. (Madrid. 1917).<\/p>\n<p>XXXVIII. &mdash;Escritores representativos de Am&eacute;rica. (Madrid,1917)<\/p>\n<p>XXXIX.&mdash;Mademoiselle Milagros. (Madrid, 1918; novela).<\/p>\n<p>XL.&mdash;Alma de monja. (Madrid, 1918; novela).<\/p>\n<p>XLI.&mdash;La sacrificada. (Madrid. 1918; novela corta en Los Contempor&aacute;neos, n&uacute;mero 500).<\/p>\n<p>XLII.&mdash;Larra. (Madrid. 1919; estudio con pr&oacute;logo de Gabriel Alomar).<\/p>\n<p>XLIII.&mdash;Las fr&iacute;volas y las perversas. (Madrid, 1919; novela).<\/p>\n<p>XLIV.&mdash;Leopoldo Alas, &ldquo;Clar&iacute;n&rdquo;: Juicio cr&iacute;tico de sus obras. (Madrid, 1920; estudio publicado en La Novela Corta; op&uacute;sculo).<\/p>\n<p>XLV.&mdash;Armando Palacio Vald&eacute;s: Juicio cr&iacute;tico de sus obras. (Madrid, 1920: estudio publicado en La Novela Corta; op&uacute;sculo).<\/p>\n<p>XLVI.&mdash;El fado de Paco d&rsquo;Arcos- (Madrid, 1922; novela corta en La Novela Semanal, n&uacute;mero 33).<\/p>\n<p>XLVII.&mdash;La juerga triste. (Madrid, 1923; &iacute;dem, &iacute;dem).<\/p>\n<p>XLVIII.&mdash;Regalo de reyes. (Madrid, 1923; novela).<\/p>\n<p>XLIX.&mdash;Mar&iacute;a Jes&uacute;s, casada Y m&aacute;rtir. (Madrid, 1923; novela).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/l\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de Huelmo (Tadeo).\" class=\"encyclopedia\">L.<\/a>&mdash;Espa&ntilde;olitas de Lisboa. (Valencia, s- 4-5 1924; novelas cortas, algunas de ellas publicadas anteriormente sueltas).<\/p>\n<p>LI.&mdash;Ponch&iacute;n 1, &ldquo;Rey de la casa&rdquo;. (Madrid, 1924).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;La vida literaria: Don Juan Valera. (En Nuestro Tiempo,Madrid. mayo de 1905).<\/p>\n<p>2.&mdash;Navarro Ledesma, poela. (En La Lectura, Madrid, 1905, tomo III).<\/p>\n<p>3.&mdash;Ram&oacute;n del Valle-Incl&aacute;n. (En Nuestro Tiempo, Madrid, noviembre de 1905).<\/p>\n<p>4.&mdash;Literatura catalana: Maragall. (En &iacute;dem, julio de 1906).<\/p>\n<p>5.&mdash;Literatura catalana: Luis V&iacute;a. (En idem, julio de 1906).<\/p>\n<p>6.&mdash;El poeta de Am&eacute;rica: Jos&eacute; Santos Chocano. (En &iacute;dem, M yo 10 y 25 de 1907).<\/p>\n<p>7.&mdash;Emilia Pardo Baz&aacute;n. (En La Lectura, Madrid. enero, febrero y abril de 1908).<\/p>\n<p>8.-El teatro asturiano. (En La Lectura, Madrid, julio de 1909)<\/p>\n<p>9.&mdash;El futurismo: Una nueva escuela literaria. (En Nuestro Tiempo Madrid, marzo 1910).<\/p>\n<p>10.- Cartas de Morat&iacute;n a Jovellanos. (En La Lectura, Madrid: setiembre y octubre, 1910).<\/p>\n<p>11.&mdash;Un poeta de ayer y un poeta de hoy: Ricardo Gil y Ricardo Le&oacute;n. (En Nuestro Tiempo, Madrid, marzo de 1912).<\/p>\n<p>12.&mdash;El Centenario de Rousseau. &Uacute;ltimos a&ntilde;os de Juan Jacobo. Su influjo p&oacute;stumo. (En idem, agosto de 1912).<\/p>\n<p>13.&mdash;El esp&iacute;ritu de &ldquo;Clar&iacute;n&rdquo;. (En &iacute;dem, enero de 1913)<\/p>\n<p>14.&mdash;Sor Juana In&eacute;s de la Cruz: Estudio anecd&oacute;tico y biograf&iacute;a sentimental. (En &iacute;dem, julio de 1913). ]<\/p>\n<p>15.&mdash;La est&eacute;tica de Federico Nietzsche. (En idem, 1914)<br>\n.<br>\n16.&mdash;Antonio Machado. (En &iacute;dem, mayo de 1914).<\/p>\n<p>17.&mdash;La poes&iacute;a cat&oacute;lica en Francia. (En &iacute;dem, diciembre, 1916)<\/p>\n<p>18.&mdash;Ensayo sobre un cr&iacute;tico espa&ntilde;ol del siglo XVIII (En Idem, noviembre de 1917).<\/p>\n<p>19.&mdash;Enrique Federico Amiel. A prop&oacute;sito de un libro catal&aacute;n sobre este pensador. (En idem, mayo de 1918)<\/p>\n<p>20.&mdash;Isidoro Fern&aacute;ndez Fl&oacute;rez, &ldquo;Fernanflor&rdquo;. (En Idem, diciembre 1918)<\/p>\n<p>21.&mdash;El gran poeta de Portugal: Guerra Junqueiro. (En idem agosto de 1923),<\/p>\n<p>22.&mdash;&ldquo;Clar&iacute;n&rdquo;, como cr&iacute;tico. (En &iacute;dem, octubre 1923).<\/p>\n<p>23.&mdash;Un novelista de la generaci&oacute;n gloriosa: Jacinto Pic&oacute;n. (En idem, diciembre de 1923).<\/p>\n<p>24.&mdash;El patriarca de la novela espa&ntilde;ola: Don Armando Palacio Vald&eacute;s. (En idem, agosto de 1924).<\/p>\n<p>25.&mdash;La guapa del pueblo. (En la antolog&iacute;a Cuentistas asturianos, del autor de la presente obra. Madrid, 1930).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Cam&iacute;n (Alfonso).&mdash;Una entrevista. (En la obra Hombres de Espa&ntilde;a, Madrid, 1923).<\/p>\n<p>Cansinos Assens (Rafael).&mdash;Consideraciones cr&iacute;ticas. (En el libro Las escuelas literarias, Madrid, 1916).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Pedro, Edmundo y Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco. (En la obra La nueva literatura, tomo 1V: La evoluci&oacute;n de la novela (1917-1927), P&aacute;gs. 29-39. Madrid, Edit. P&aacute;ez, 1927).<\/p>\n<p>Pantorba (Bernardino de).&mdash;Ensayos de cr&iacute;tica literaria: Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco. (En la revista Horizontes, Buenos Aires, 1927).<\/p>\n<p>Su&aacute;rez (Constantino).&mdash;Una semblanza (En el libro Cuentistas Asturianos, Madrid, 1930).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6620,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2367","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}