{"id":2547,"date":"2021-03-10T21:05:16","date_gmt":"2021-03-10T21:05:16","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2547"},"modified":"2021-12-01T18:16:23","modified_gmt":"2021-12-01T18:16:23","slug":"ibanez-gaston-antonio-raimundo","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/ibanez-gaston-antonio-raimundo\/","title":{"rendered":"IBA\u00d1EZ GASTON (Antonio Raimundo)."},"content":{"rendered":"<p>Hombre de negocios y economista de gran predicamento en los tiempos de Carlos IV. Fu&eacute; marqu&eacute;s de Sargadelos y conde de Orbaiceta.<\/p>\n<p>Naci&oacute; Ib&aacute;&ntilde;ez Gast&oacute;n en la aldea de Ferreirela (Santa Eulalia de Oscos) el 1 de octubre de 1749. &ldquo;Hijo de padres nobles y medianamente acomodados &mdash;dice Laverde Ruiz&mdash;, recibi&oacute; una educaci&oacute;n superior a la entonces en uso, y supo hacerla fruct&iacute;fera con su extraordinaria capacidad y genio animoso, de que, muy Joven todav&iacute;a, di&oacute; ya relevantes pruebas&rdquo;.<\/p>\n<p>Ya en su juventud tuvo lugar un hecho que fu&eacute; el fundamento de la cuantiosa fortuna que lleg&oacute; a reunir. Una acaudalada familia de la villa de Figueras (Castropol), de apellido Pardo, recurri&oacute; ala inteligencia y pericia de Ib&aacute;&ntilde;ez para que &eacute;ste desarrollara en C&aacute;diz ciertas diligencias de cobro de una fuerte suma. Resuelta satisfactoriamente la operaci&oacute;n, en lugar de regresar a Figueras con la importante cantidad en met&aacute;lico, Ib&aacute;&ntilde;ez estim&oacute; mucho m&aacute;s ventajoso para sus representados invertirla en g&eacute;neros comerciales de f&aacute;cil y productiva venta. Llevado de esta idea efectu&oacute; sus compras, flet&oacute; un barco y se presento con la carga en el puerto de Ribadeo, aguas por medio de la citada villa. Pero esta operaci&oacute;n, contra lo que esperaba, no fu&eacute; del agrado de la familia Pardo, y entonces realiz&oacute; &eacute;l mismo la operaci&oacute;n de venta delas mercanc&iacute;as , en la que se reserv&oacute; la parte de ganancia que qu&eacute; fu&eacute; base de su fortuna.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s recorri&oacute; en plan de negocios algunas provincias espa&ntilde;olas y residi&oacute; en Madrid, donde alcanz&oacute; por sus conocimientos de economista, demostrados te&oacute;ricamente en publicaciones de la &eacute;poca, una respetable personalidad. Contribuyeron tambi&eacute;n al fortalecimiento de su autoridad en asuntos econ&oacute;micos algunos viajes por el extranjero. En El Memorial Literario, en el Esp&iacute;ritu de los Mejores Diarios y en otros peri&oacute;dicos, as&iacute; como en comunicaciones a los organismos estatales y a las Sociedades Econ&oacute;micas de Amigos del Pa&iacute;s, desarroll&oacute; campa&ntilde;as en favor del resurgimiento industrial y comercial de la naci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ib&aacute;&ntilde;ez era hombre de empresa y de acci&oacute;n mas que te&oacute;rico, y acaso disgustado de ver el desastroso rumbo que tomaba Espa&ntilde;a a impulsos de las intrigas palatinas, abandon&oacute; Madrid para establecerse en Ribadeo, donde se dedic&oacute; a diferentes negocios industriales y comerciales y a la intensificaci&oacute;n del cabotaje. Entre esos negocios figur&oacute; el de la importaci&oacute;n de linos rusos, que proporcionaron abundante trabajo a telares asturianos y gallegos.<\/p>\n<p>Por entonces, 1788, concibi&oacute; el proyecto de establecer unas fundiciones de hierro en gran escala en las inmediaciones de Ribadeo (n&uacute;mero I). Pero este proyecto encontr&oacute; obst&aacute;culos y entorpecimientos en las esferas oficiales que fueron demorando su realizaci&oacute;n, hasta que con la intervenci&oacute;n de Godoy, buen amigo de Ib&aacute;&ntilde;ez, fu&eacute; autorizada la fundaci&oacute;n de dicha f&aacute;brica por Real c&eacute;dula de 5 de febrero de 1791.<\/p>\n<p>El lugar elegido para la instalaci&oacute;n de esta industria estaba pr&oacute;xima al pueblecillo gallego de Sargadelos, en el llamado Monte do Medio, inmediato al rio Junco, donde ten&iacute;a agua y le&ntilde;a abundantes. La f&aacute;brica en sus comienzos se reduc&iacute;a a una herrer&iacute;a y un martinete, que desaparecieron por incendio, al parecer intencionado.<\/p>\n<p>Lejos de amilanarle el contratiempo, y aprovech&aacute;ndose de que as fabricas nacionales de Trubia y Orbaiceta atravesaban un per&iacute;odo de decadencia, proyect&oacute; Ib&aacute;&ntilde;ez el desarrollo de una gran industria siderurgica. Bajo la direcci&oacute;n del ingeniero alem&aacute;n Francisco Richter llev&oacute; a cabo la instalaci&oacute;n de un establecimiento fabril de gran capacidad productiva y con todos los adelantos de la &eacute;poca , incluso un alto horno, que fu&eacute; el primero que se levant&oacute; en Espa&ntilde;a. Fueron tra&iacute;dos de las provincias vascongadas, Navarra y Catalu&ntilde;a, obreros especializados en las operaciones de moldear, fundir y forjar, los cuales sirvieron de maestros a los naturales de la comarca; se construyeron pabellones y casas en torno del establecimiento, y r&aacute;pidamente se form&oacute; un verdadero pueblo industrial.<\/p>\n<p>No tardando lleg&oacute; esta factor&iacute;a a ser la m&aacute;s importante del ramo en Espa&ntilde;a, por lo que el Estado pretendi&oacute; su adquisici&oacute;n para proveer de ca&ntilde;ones y municiones al Ej&eacute;rcito y la Armada, pero su due&ntilde;o rechaz&oacute; la proposici&oacute;n, avini&eacute;ndose a ser proveedor del Estado en esas necesidades. Le concedi&oacute; &eacute;ste algunos privilegios respecto del servicio de las armas por sus obreros, y probablemente entonces se le otorgo al due&ntilde;o el t&iacute;tulo honorario de oficial de Artiller&iacute;a y la Gran Cruz Carlos III.<\/p>\n<p>Siendo la &uacute;nica industria sider&uacute;rgica capacitada para para cumplir con el suministro de material b&eacute;lico a los Cuerpos armados, no por eso Ib&aacute;&ntilde;ez abus&oacute; de la situaci&oacute;n, sino que proporcion&oacute; al Estado al importantes econom&iacute;as. &ldquo;Pudo entonces Ib&aacute;&ntilde;ez &mdash;dice Laverde Ruiz- ejercer el monopolio de su industria; pero est&aacute; comprobado oficialmente que mientras las municiones de guerra costaban en Trubia y Orbaiceta 107 reales el quintal, en Sargadelos se proporcionaban a 67 reales, resultando a favor del Estado una diferencia de 40 reales, lo cual en los veinte a&ntilde;os que dur&oacute; la primitiva contrata, produjo al Erario diez millones de econom&iacute;a&rdquo;. Ha de a&ntilde;adirse a esto que, arruinada la Hacienda p&uacute;blica por las continuas guerras y los vicios de la Administraci&oacute;n, el Estado lleg&oacute; a deberle, seg&uacute;n el citado Laverde, la suma de 1.023.452 reales, que &ldquo;nunca lleg&oacute; a abonarle&rdquo;, cantidad de la cual condon&oacute; &eacute;l mismo algunas partidas por el af&aacute;n de contribuir al restablecimiento de la Hacienda.<\/p>\n<p>Su limpia y patri&oacute;tica conducta, que merec&iacute;a como era justo la estimaci&oacute;n regia al punto de que Carlos IV le ofreciera en distintas ocasiones las Secretar&iacute;as de Marina y de Ultramar, le cre&oacute; oposiciones poderosas y enemigos contumaces que le proporcionaron algunos graves contratiempos, uno de ellos una rebeli&oacute;n de campesinos y obreros que caus&oacute; grandes destrozos a la industria. Pero su esp&iacute;ritu emprendedor no se sent&iacute;a amilanado por los contratiempos, y durante la guerra contra los ingleses fu&eacute; un gran propulsor de la Real Compa&ntilde;&iacute;a Mar&iacute;tima y arm&oacute; por su cuenta varios buques en corso.<\/p>\n<p>En 1805 tom&oacute; en arriendo la F&aacute;brica Nacional de Orbaiceta (Navarra), al frente de la cual puso a su yerno don Joaqu&iacute;n Su&aacute;rez del Villar, industria que cuando comenzaba a alcanzar auge fu&eacute; destruida en 1808 por las fuerzas invasoras francesas.<\/p>\n<p>Cuando se produjo en Espa&ntilde;a la invasi&oacute;n napole&oacute;nica nada permite sospechar que haya variado la actitud patri&oacute;tica de que siempre di&oacute; muestras Ib&aacute;&ntilde;ez Gast&oacute;n. Sus hijos y sus yernos se incorporaron a las fuerzas que luchaban contra el ejercito invasor. Pero sus enemigos de siempre no parec&iacute;an dispuestos a ninguna clase de consideraciones para contener la sa&ntilde;a con que le acechaban y persegu&iacute;an. Se ech&oacute; a la especie de que en su f&aacute;brica se estaban construyendo grilletes Y esposas para los espa&ntilde;oles que combatieran la causa de Napole&oacute;n y que en su casa ten&iacute;a oculta a la mujer de Godoy. La calumnia se extendi&oacute; de tal manera que di&oacute; origen a la &uacute;ltima desgracia del perseguido, relatada por Fuertes Acevedo en los siguientes t&eacute;rminos: &ldquo;La envida y la m&aacute;s criminal traici&oacute;n concibieron el pensamiento de acabar este centro de industria, modelo en su clase y del que tanto bien recib&iacute;a la naci&oacute;n y especialmente los pueblos a &eacute;l cercanos; y para lograr tan criminal intento, se tram&oacute; contra el honrado due&ntilde;o y a f&aacute;brica una conspiraci&oacute;n, organizada en otras provincias, que cautelosamente se dirigi&oacute; a las inmediaciones del establecimiento y, aprovechando el momento oportuno se apoderaron los malvados de la persona del fundador, que fu&eacute; asesinado villanamente y su cas profanada y saqueada&rdquo;.<\/p>\n<p>Este tr&aacute;gico suceso. que tuvo lugar el 2 de junio de 1809, se remat&oacute; con el encarcelamiento de la familia; a consecuencia de &eacute;l, la esposa falleci&oacute; poco despu&eacute;s y una hija qued&oacute; con las facultades perturbadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Discurso pol&iacute;tico y apolog&eacute;tico sobre el proyecto de las f&aacute;bricas de hierro que ha propuesto a S. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> y tiene meditado establecer en los montes de R&uacute;a. (Madrid, 1788).<\/p>\n<p>Trabajos sin formar volumen:<\/p>\n<p>1.&mdash;Discurso sobre la frecuencia de las inundaciones en Espa&ntilde;a y necesidad de la repoblaci&oacute;n de sus montes. (En el Memorial Literario,Madrid, noviembre de 1788).<\/p>\n<p>2.&mdash;Carta sobre la econom&iacute;a pol&iacute;tica del libre comercio de granos. (En el Esp&iacute;ritu de los Mejores Diarios. Madrid, julio de 1789).<\/p>\n<p>3.&mdash;Recursos de que es susceptible la econom&iacute;a pol&iacute;tica del comercio de granos en Espa&ntilde;a, en los a&ntilde;os sucesivos. (En idem,de 1790).<\/p>\n<p>4.&mdash;Discurso para establecer herrer&iacute;as en la provincia de Mondo&ntilde;edo. (En &iacute;dem, 1792).<\/p>\n<p>5-&mdash;Discurso sobre las utilidades de la paz y los perjuicios de la guerra. (En el Memorial Literario, diciembre de 1795).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p>&mdash;Memoria sobre el fomento del arbolado en Asturias. (MS. archivado en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos).<\/p>\n<p>&mdash;Memoria sobre el cultivo del lino en Asturias y Galicia (M.S. Idem).<\/p>\n<p>&mdash;Disertaci&oacute;n sobre los derechos de la introducci&oacute;n linos. (MS.).<\/p>\n<p>&mdash;Disertaci&oacute;n sobre los medios de restablecer lo plant&iacute;os en Asuris y Galicia para remedia la gran necesidad de le&ntilde;a. (M.S. enviado a la Sociedad Econ&oacute;mica Matritense).<\/p>\n<p>&mdash;Real Hacienda. Econom&iacute;a pol&iacute;tica. Informe sobre el arreglo de derechos e Aduanas.(MS. fechado en Ribadeo el 17 de mayo de 1800, en setenta y dos hojas en cuarto).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Fuertes Acevedo (M&aacute;ximo).&mdash;Los economistas asturianos: Don Antonio Raimundo Ib&aacute;&ntilde;ez Gast&oacute;n de Isaba Llano y Vald&eacute;s. (En el Carbay&oacute;n, Oviedo, 10 y 11 de noviembre de 1885).<\/p>\n<p>Laverde Ruiz (Gumersindo ).&mdash;Apuntes para la biograf&iacute;a de don Antonio Raimundo Ib&aacute;&ntilde;ez. (En la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana. Madrid, 30 de noviembre y 10 de diciembre de 1879).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5165,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2547","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}