{"id":2681,"date":"2021-03-11T14:26:09","date_gmt":"2021-03-11T14:26:09","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2681"},"modified":"2021-12-02T15:45:36","modified_gmt":"2021-12-02T15:45:36","slug":"lopez-acevedo-ramon-maria","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/lopez-acevedo-ramon-maria\/","title":{"rendered":"LOPEZ ACEVEDO (Ram\u00f3n Mar\u00eda)."},"content":{"rendered":"<p>Poeta y periodista que floreci&oacute; en el primer cuarto del siglo XIX., de pluma combativa y al servicio de las libertades pol&iacute;ticas bajo el absolutismo de Fernando VII, del que al fin, fue una de tantas v&iacute;ctimas. Nacido en Tapia el 5 de enero de 1785.<\/p>\n<p>&ldquo;De genio festivo y car&aacute;cter alegre &mdash;dice Fuertes Acevedo en Biblioteca de escritores asturianos&mdash;, casi hasta rayar en turbulento cuando ni&ntilde;o, torn&oacute;se en la adolescencia en serio y taciturno, entreg&aacute;ndose hasta el exceso a la m&iacute;stica, y haci&eacute;ndose nimio y escrupuloso hasta el punto de escribir sus pecados por temor de que se le olvidaran&rdquo;. Y refiere que habi&eacute;ndose ca&iacute;do un d&iacute;a los pecados del bolsillo fueron a parar a manos de sus compa&ntilde;eros, que les dieron circulaci&oacute;n y publicidad en la villa entre vayas y zumbas, obligando al muchacho a repeler la agresi&oacute;n. Este episodio fu&eacute; decisivo para la formaci&oacute;n de su temperamento. Su esp&iacute;ritu cambio los nuevos arreos de apocado por los perdidos a&ntilde;os antes, y volvi&oacute; a recuperar su natural alegr&iacute;a. A la vez se robusteci&oacute; su gran amor al estudio, entreg&aacute;ndose a la lectura de cuanto papel escrito encontraba a su alcance, contrariando el empe&ntilde;o paterno de que se dedicara a un oficio y no a las letras.<\/p>\n<p>Hasta el fallecimiento del padre, la verdadera vocaci&oacute;n de L&oacute;pez Acevedo estuvo sometida a la voluntad de aqu&eacute;l, pero al quedar hu&eacute;rfano tom&oacute; un derrotero propio y dos a&ntilde;os despu&eacute;s, reci&eacute;n casado, traslad&oacute; a la villa de Grado su residencia, y aqu&iacute; alcanz&oacute; por oposici&oacute;n una c&aacute;tedra de Latinidad. Poco despu&eacute;s obtuvo id&eacute;ntica c&aacute;tedra en Oviedo y seguidamente, en 1808, entr&oacute; a formar parte del Claustro de la Universidad como profesor interino de Prosodia. La defensa nacional contra la invasi&oacute;n napole&oacute;nica hizo surgir en &eacute;l al poeta, del que aparecieron las primeras composiciones en El Correo Militar y Pol&iacute;tico, editado con car&aacute;cter oficial en Castropol en 1810. Tambi&eacute;n colabor&oacute; poco despu&eacute;s en prosa y verso en El Observador de Asturias, que se public&oacute; en Oviedo en 1813. Edit&oacute; adem&aacute;s por ese tiempo otras composiciones po&eacute;ticas en volumen, algunas de ellas escritas con motivo de solemnidades patri&oacute;ticas, y la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s premi&oacute; sus merecimientos, algunos contra&iacute;dos con ella misma, nombr&aacute;ndole socio de n&uacute;mero y de m&eacute;rito.<\/p>\n<p>Ensay&oacute; asimismo el g&eacute;nero teatral dejando algunas piezas, entre las que figura como m&aacute;s importante la titulada Al fin triunfa la virtud; (ninguna de ellas fu&eacute; impresa). Sus actividades intelectuales fueron derivando, enardecido por la indignaci&oacute;n que le causaba la conducta de Fernando VII y sus secuaces, hacia la pol&iacute;tica liberal y conspiradora contra la opresi&oacute;n absolutista. Al producirse contra &eacute;sta el movimiento iniciado por el general Riego en Las Cabezas de San Juan, L&oacute;pez Acevedo figur&oacute; entre los que con mayor entusiasmo secundaron la revoluci&oacute;n en Asturias. La satisfacci&oacute;n del triunfo le entreg&oacute; m&aacute;s de lleno todav&iacute;a a las actividades pol&iacute;ticas y desde ese a&ntilde;o hasta fines de 1822 puede decirse que toda su actividad estuvo absorbida por el periodismo de combate. De los muchos peri&oacute;dicos que se publicaron entonces en Oviedo, pocos ser&aacute;n los no inspirados o fundados por &eacute;l, y desde luego colabor&oacute; en todos, y algunos los escribi&oacute; &iacute;ntegramente: as&iacute; en: El Conciliador de la Naci&oacute;n y del Rey. La Ense&ntilde;anza Period&iacute;stica, El Ciudadano y El Momo (los tres primeros fundados en 1820 y el &uacute;ltimo en el a&ntilde;o siguiente). Defend&iacute;an estos peri&oacute;dicos los principios pol&iacute;ticos de la Constituci&oacute;n promulgada en C&aacute;diz en 1812 y puesta entonces en vigor tales ideas tuvieron como m&aacute;s fuerte adversario a la Academia de Teolog&iacute;a aneja a la Universidad, con la cual sostuvo L&oacute;pez Acevedo duras controversias. Algunos de los miembros de dicha Academia redactaban unos escritos bajo el t&iacute;tulo de Cartas de Minerva a Momo, que &eacute;l contestaba desde el peri&oacute;dico que escrib&iacute;a con este t&iacute;tulo.<\/p>\n<p>Trasladado a Madrid empez&oacute; a escribir en El Espectador, que dirig&iacute;a el despu&eacute;s general Fern&aacute;ndez San Miguel, tambi&eacute;n asturiano. En &eacute;l emple&oacute; sucesivamente los seud&oacute;nimos de Momo y Myse Basileos; a este &uacute;ltimo a&ntilde;ad&iacute;a el siguiente aditamento entre par&eacute;ntesis: (Odiador de reyes). Esta manera de firmar sus escritos,m&aacute;s que los conceptos, habr&iacute;a de merecer muchos a&ntilde;os despu&eacute;s acres censuras de Alcal&aacute; Galiano (L Am&eacute;rica, 27 de diciembre 1863), en nombre del ut&oacute;pico constitucionalismo mon&aacute;rquico de nuestros liberales del siglo XIX. En 1823 L&oacute;pez Acevedo fu&eacute; nombrado secretario del Gobierno Civil de Santander. En viaje para posesionarse de este empleo, la segunda invasi&oacute;n francesa, la de los Cien mil hijos de San Luis, le oblig&oacute; a cambiar el rumbo que llevaba. y pas&oacute; embarcado al puerto de Gij&oacute;n. En esta villa, en las de Luarca, Ribadeo y en otros lugares se aprest&oacute; L&oacute;pez Acevedo con todo entusiasmo a provocar en las masas populares un segundo movimiento nacional contra el invasor. Convencido al fin que trataba de vivificar una causa muerta, se vi&oacute; precisado a huir a La Coru&ntilde;a y desde aqu&iacute; pas&oacute; fugitivo a Londres.<\/p>\n<p>En Londres, en el seno de aquella peque&ntilde;a colonia de emigrados pol&iacute;ticos, entre los que figuraban sus paisanos y amigos Arg&uacute;elles, Canga Argiielles, San Miguel, Fl&oacute;rez Estrada y otros, continu&oacute; L&oacute;pez Acevedo su dedicaci&oacute;n al periodismo. Figur&oacute; como uno de los principales colaboradores del peri&oacute;dico El Espa&ntilde;ol, editado por esa colonia. Tambi&eacute;n escribi&oacute; un poema sat&iacute;rico-burlesco intitulado La angulemaida contra el duque de Angulema, capit&aacute;n de las tropas invasoras del suelo espa&ntilde;ol. Trabajaba en una obra que acaso habr&iacute;a resultado la m&aacute;s importante de las suyas, Proyecto de una lengua universal, cuando le sorprendi&oacute; la muerte, en 1826.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Oda en la muerte del Excmo. se&ntilde;or don Gaspar Melchor de Jovellanos. (Oviedo, 1811).<\/p>\n<p>II.&mdash;Himno patri&oacute;tico con motivo de la llegada a Oviedo del Regimiento de Asturias. (Oviedo, 1814).<\/p>\n<p>III.&mdash;El buen cura y los feligreses. Di&aacute;logo patri&oacute;tico acomodado a la inteligencia del pueblo para fijar su opini&oacute;n extraviada sobre la Constituci&oacute;n y dirigir su conducta en el delicado e important&iacute;simo asunto de elecciones. (Oviedo, 1820).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Canci&oacute;n patri&oacute;tica. (En el Manifiesto de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, de Asturias, Oviedo 1814; con motivo de una entrega de premios).<\/p>\n<p>2.&mdash;Oda. (En idem, &iacute;dem).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2681","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}