{"id":2745,"date":"2021-03-11T18:01:21","date_gmt":"2021-03-11T18:01:21","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2745"},"modified":"2021-12-02T13:01:30","modified_gmt":"2021-12-02T13:01:30","slug":"llaneza-zapico-manuel","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/llaneza-zapico-manuel\/","title":{"rendered":"LLANEZA ZAPICO (Manuel)."},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"left\">Gran luchador por la vindicaciones sociales. Figura central del Socialismo y de la organizaci&oacute;n sindical obrera de Asturias en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX y &uacute;ltimas de su vida.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Naci&oacute; Manuel Llaneza en Lada (Langreo) el 14 de enero de 1879, en humilde hogar de trabajadores. Trasladado a los dos a&ntilde;os de edad con su familia a Barruelo (Palencia), donde su padre fu&eacute; minero. En esta localidad transcurri&oacute; su infancia y en sus minas empez&oacute; de ni&ntilde;o a trabajar. &ldquo;No tuve otra escuela que la mina &mdash;ha dicho a Cam&iacute;n en una entrevista &mdash; ni otros libros que los que forman los bloques de carb&oacute;n. Mi padre tambi&eacute;n era minero en Barruelo. Yo entr&eacute; en la mina a los once a&ntilde;os, cuando se trabajaba catorce horas. En la mina &ldquo;Castilla&rdquo; fu&iacute; aprendiendo a leer por mi cuenta y riesgo, y a los veinte a&ntilde;os, ya armado de pico y letra, torn&eacute; a Asturias&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Se estableci&oacute; entonces en Sama de Langreo, donde continu&oacute; trabajando de minero. A la vez atend&iacute;a a mejorar su deficiente instrucci&oacute;n. Se traslad&oacute; luego a Mieres, donde al tiempo que prosegu&iacute;a su trabajo de minero, ingres&oacute; en la Escuela de de Facultativos de minas. Pero su iniciaci&oacute;n por entonces en las luchas sociales, como organizador del socialismo en esa villa, le impiden concluir sus estudios.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Trabajaba en la mina de Curujas, perteneciente a la empresa F&aacute;brica de Mieres, cuando &eacute;sta tom&oacute; la determinaci&oacute;n de rebajar en un diez por ciento los salarios de sus obreros. Llaneza formula su protesta, inici&aacute;ndose como escritor, desde el peri&oacute;dico socialista La Aurora Social, que dirig&iacute;a en Oviedo Isidoro Acevedo. El art&iacute;culo levant&oacute; el &aacute;nimo de los mineros y sirvi&oacute; de aviso a la empresa, que se avino a pactar con sus obreros. En la comisi&oacute;n formada para tratar con los patronos figuraba Llaneza. El capital y el trabajo no consiguen ponerse de acuerdo y a Llaneza le cuesta su actitud la p&eacute;rdida del puesto en la citada empresa. Ses traslada entonces a las minas de Teverga, en las que a los tres de haber comenzado a trabajar se le despide por indeseable.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">El luchador acaba d forjarse a costa de su propia experiencia con la convicci&oacute;n de que ha de organizarse el trabajo cobre normas de solidaridad y colectivismo para su defensa. Con la palabra vibrante y con la pluma, aunque menos fecunda &eacute;sta, prosigue Llaneza la lucha emprendida sin que los quebrantos ni los contratiempos le amilanen. Minero en Vegadotos ( Mieres), en 1906 es uno de los principales organizadores del movimiento huelgu&iacute;stico producido entonces. Despu&eacute;s de fracasada esta huelga y habi&eacute;ndose creado una situaci&oacute;n llena de dificultades para continuar trabajando en las minas de carb&oacute;n asturianas, decide trasladarse, ya casado con do&ntilde;a Buenaventura Jove; a Andaluc&iacute;a, donde desenvuelve su vida de minero en mejores circunstancias.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En 1907 figura entre los mineros que pasan al extranjero, auxiliados econ&oacute;micamente por el Estado, para conocer los progresos t&eacute;cnicos logrados fuera de Espa&ntilde;a en el trabajo de las minas. Llaneza se traslada a Francia con la familia y trabaja en las minas de la Compa&ntilde;&iacute;a de Lievi, en Pas-de Calais, por espacio de dos a&ntilde;os.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">A su regreso de Francia, se establece de nuevo en Mieres. Le falta trabajo en las minas y tiene que recurrir a vendedor ambulante de novelas por entregas en las aldeas de la comarca. Pero de Francia llegaba bien armado para vencer en la lucha de que por el momento sufr&iacute;a la derrota. El estudio de los problemas societarios y la observaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n sindical en Francia y B&eacute;lgica le hab&iacute;a provisto de armas para vencer. Con la cooperaci&oacute;n de otros elementos, poco tiempo despu&eacute;s de regresar del extranjero fundaba el Sindicato de Obreros Mineros Asturianos, al frente del cual se le puso a &eacute;l con la modest&iacute;sima asignaci&oacute;n mensual de cien pesetas, como correspond&iacute;a a la peque&ntilde;ez de esa despu&eacute;s potent&iacute;sima entidad obrera que &eacute;l fundada y dirigida muchos a&ntilde;os: &ldquo;Si Varela y Vigil y Juan&iacute;n Gonz&aacute;lez son los introductores del socialismo en Asturias &mdash;dice Oliveros en Asturias en el resurgimiento espa&ntilde;ol&mdash;, Llaneza es quien da consistencia a la Uni&oacute;n General de Trabajadores con la organizaci&oacute;n de los obreros mineros. Sin esta organizaci&oacute;n minera, baluarte de las campa&ntilde;as m&aacute;s comprometedoras del socialismo, ni la Uni&oacute;n General de Trabajadores hubiese podido resistir las vicisitudes pol&iacute;ticas y sociales que han batido desde los primeros a&ntilde;os su desenvolvimiento, ni el partido fundado por Pablo Iglesias hubiese llegado a constituir en Espa&ntilde;a un factor preponderante en l4 vida nacional&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Las actuaciones de tipo social desarrolladas por Llaneza no pod&iacute;an quedar ajenas a la vida pol&iacute;tica, en la que comenz&oacute; a participar en 1911 como concejal socialista en el Ayuntamiento de Mieres.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Cuando la huelga general revolucionaria de 1917 figur&oacute; en Asturias como uno de los organizadores. En la represi&oacute;n permaneci&oacute; huido de la Guardia Civil durante varios d&iacute;as hasta que fu&eacute; encarcelado. De la c&aacute;rcel sali&oacute; en enero d 1918 a hombros de mineros para ir a tomar posesi&oacute;n de la Alcald&iacute;a de Mieres, puesto que desempe&ntilde;&oacute; con tacto y acierto, dejando de su paso por el Ayuntamiento el recuerdo de numerosas y provechosas iniciativas. De su labor social y pol&iacute;tica habr&iacute;a de decir a&ntilde;os m&aacute;s tarde Llopis: &ldquo;Quien recorra la cuenca minera asturiana, no podr&aacute; dar un solo paso sin que alg&uacute;n edificio o alguna instituci&oacute;n no recuerde la obra portentosa de Llaneza. Llaneza, hombre de realidades, sembr&oacute; toda la cuenca minera de amplias y confortables Casas del Pueblo, junto a las cuales surg&iacute;an las escuelas laicas, las cooperativas de consumo y los teatros populares&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Por lo que se refiere al prestigio considerable de que gozaba entre la poblaci&oacute;n minera, pudo escribir el citado Oliveros: &ldquo;Durante la guerra europea nadie como &eacute;l tuvo en sus manos los resortes de la riqueza. Dispon&iacute;a como un dictador de las masas mineras en d&iacute;as en que el carb&oacute;n asturiano decid&iacute;a la suerte de toda la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Paralizar las minas de hulla era paralizar la industria del pa&iacute;s, los transportes y las comunicaciones, incluso las trasatl&aacute;nticas, y Llaneza pudo explotar, si hubiese querido &mdash;que no quiso por su honradez&mdash; esas paralizaciones. Pudo cotizar otras cosas relacionadas con la hulla en unas circunstancias en que tantas gentes se lucraban con el tr&aacute;fico de esa producci&oacute;n convertido en un r&iacute;o de oro. Socialmente fu&eacute; un hombre integr&iacute;simo que no sacrific&oacute; jam&aacute;s su probidad a los halagos de la fortuna&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">A consecuencia de la triunfante revoluci&oacute;n social desarrollada en Rusia y de su repercusi&oacute;n en las organizaciones proletarias espa&ntilde;olas, Llaneza sufri&oacute; la separaci&oacute;n de su cargo de secretario del Sindicato Minero Asturiano, siendo sustituido por Jos&eacute; Calleja; pero pronto hubo de volver a su puesto, para el que era entonces insustituible. La escisi&oacute;n producida poco despu&eacute;s (1921) en el partido Socialista, que di&oacute; origen al partido Comunista espa&ntilde;ol, le llev&oacute; a renunciar a la Alcald&iacute;a de Mieres, con sentimiento general del buen alcalde que el concejo perd&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente triunfaba su candidatura como diputado socialista al parlamento de la Monarqu&iacute;a. Aunque esta representaci&oacute;n en Cortes la ostent&oacute; breve tiempo hasta la Dictadura del general Primo de Rivera, en setiembre de 1923, Llaneza tuvo ocasi&oacute;n de hacerse una respetable personalidad parlamentaria, &ldquo;Hombre que se form&oacute; a fuerza de dolores &mdash;dice Llopis&mdash;, ten&iacute;a tal capacidad de asimilaci&oacute;n, era tan inteligente y conoc&iacute;a tan bien los problemas mineros, que sus intervenciones en el Parlamento, describiendo la vida de los trabajadores de las minas, produjeron honda emoci&oacute;n, y sus informes eran fundamentales para conocer esas cuestiones; y cuando asist&iacute;a a las reuniones internacionales, se le escuchaba con la devoci&oacute;n que se escucha a los leaders m&aacute;s prestigiosos&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Bajo la Dictadura fu&eacute; Llaneza de los que, dentro del socialismo espa&ntilde;ol, adopt&oacute; una posici&oacute;n posibilista que pudiera proporcionar mejoramientos a la clase obrera a cambio de cierta sumisi&oacute;n decorosa al dictador. El citado Oliveros enjuicia esa actitud con estas palabras: &ldquo;Llaneza traicion&oacute; cuando la Dictadura, como Largo Caballero, Saborit, Besteiro y otros, sus ideales y a la democracia liberal&rdquo;. Y m&aacute;s adelante, en la misma obra Asturias en el resurgimiento espa&ntilde;ol, recuerda este episodio: &ldquo;Manuel Llaneza es uno de los l&iacute;deres socialistas que merece la preferencia del dictador, quien lo llama a Madrid y env&iacute;a su coche oficial a la estaci&oacute;n del Norte para que conduzca a Llaneza al edificio de la Presidencia del Consejo de Ministros, donde conferencian ambos extensamente, Divulgada la noticia de esta entrevista, promueve gran revuelo en la Casa del Pueblo de Madrid, en Asturias y en los centros pol&iacute;ticos de toda la naci&oacute;n. La Junta Ejecutiva del Partido Socialista y la de Uni&oacute;n General de Trabajadores se ven obligadas a celebrar por esta causa reuniones extraordinarias, en las que se precisan ya las dos tendencias contradictorias en que la Dictadura divide al socialismo espa&ntilde;ol: la de opini&oacute;n m&aacute;s numerosa, que se decide por la colaboraci&oacute;n con la Dictadura, disfrazada con el nombre de oportunismo t&aacute;ctico, y la de una exigua minor&iacute;a, que se pronuncia por una oposici&oacute;n revolucionaria al r&eacute;gimen pol&iacute;tico impuesto. La primera ten&iacute;a de l&iacute;deres a Largo Caballero, Besteiro y Saborit y la segunda a Indalecio Prieto y Fernando de los R&iacute;os. A estas reuniones fu&eacute; llamado Llaneza para que explicase su conducta de haberse entrevistado con Primo Rivera sin previa autorizaci&oacute;n de su partido pol&iacute;tico y de la Uni&oacute;n General de Trabajadores, y el secretario del Sindicato Minero Asturiano, que hab&iacute;a tenido antes buen cuidado de ir a consultar su situaci&oacute;n con Pablo Iglesias, el cual a&uacute;n viv&iacute;a su vida moribunda, supo desvanecer con sus descargos los escr&uacute;pulos formulistas de aquellos de sus correligionarios bien avenidos con el conformismo de las horas, si bien no convenci&oacute; a los de parecer opuesto, ni a la opini&oacute;n liberal espa&ntilde;ola, que asist&iacute;a de cerca con acuciosa ansiedad al desenlace de este importante episodio&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Lo cierto es que , a costa de tan inadecuada posici&oacute;n de Llaneza frente a la Dictadura, los obreros mineros asturianos y de otras regiones obtuvieron algunas considerables conquistas y consideraciones de orden sindical y cooperativista.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Debido a sus grandes dotes de organizador, la Dictadura pretendi&oacute; llevarle al Ministerio de Trabajo, pero no accedi&oacute; Llaneza a tal sugerencia, seguro de que desde fuera del Ministerio podr&iacute;a prestar a la causa que defend&iacute;a los mismos servicios.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Una delas &uacute;ltimas empresas acometidas desde su puesto en el Sindicato Minero fu&eacute; la organizaci&oacute;n del Orfanato de Mineros Asturianos, en cuyo desarrollo le lleg&oacute; la muerte el 24. de enero de 1931., menos de tres meses antes de que las masas obreras y republicanas derrumbaran la Monarqu&iacute;a en unas simples elecciones municipales.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Dos a&ntilde;os y medio despu&eacute;s, el 2 de julio de 1933, la villa de Mieres celebraba el descubrimiento de una l&aacute;pida que daba el nombre de Manuel Llaneza a una de las calles m&aacute;s importantes, en acto que fu&eacute; presidido por Juli&aacute;n Besteiro, entonces presidente de las Cortes Constitucionales de la Rep&uacute;blica.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p><p class=\"western\" align=\"left\"><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">L&mdash;Estudio de la industria hullera de Espa&ntilde;a. Proyecto de una ley de bases para la nacionalizaci&oacute;n de las minas de hulla en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1921; folleto).<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p><p class=\"western\" align=\"left\"><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Cam&iacute;n (Alfonso).&mdash;Asturias en la mina. Una entrevista con Manel Llaneza. (En la revista Norte, Madrid, febrero de 1930).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Llopis (Rodolfo).&mdash;La obra de Llaneza. (En el diario El Sol, Madrid, 21 de enero de 1931).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6819,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2745","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}