{"id":2938,"date":"2021-03-13T09:08:55","date_gmt":"2021-03-13T09:08:55","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=2938"},"modified":"2021-12-08T16:28:53","modified_gmt":"2021-12-08T16:28:53","slug":"miguel-vigil-ciriaco","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/miguel-vigil-ciriaco\/","title":{"rendered":"MIGUEL VIGIL (Ciriaco)."},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"left\">Una de las figuras m&aacute;s conspicuas entre los investigadores historia de Asturias. A su pericia y saber de maestro se asociaban una bondad y una molestia sin limites. Vivi&oacute; pobre y casi oscurecido; estimado y admirado por la intelectualidad asturiana y por algunas eminentes personalidades de fuera de la regi&oacute;n. Su nombre desde las esquinas de una calle en Oviedo es lo &uacute;nico recuerda a la posteridad su paso por la vida.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Ciriaco Miguel Vigil quien algunos toman el Miguel como nombre y no como apellido que es, naci&oacute; en Oviedo el 8 de agosto de 1819 y no el d&iacute;a 9, como anota Ferm&iacute;n Canella y Secades confundiendo las fecha nacimiento y bautismo, ya que &eacute;ste tuvo lugar, efectivamente, el d&iacute;a 9, en la parroquia de San Isidro. Fueron sus padres don Juan de Dios Miguel Vigil y Fern&aacute;ndez, rese&ntilde;ado a continuaci&oacute;n y do&ntilde;a Isabel Su&aacute;rez Bravo y Su&aacute;rez, matrimonio de modesta posici&oacute;n econ&oacute;mica, pero distinguido en la ciudad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En 1833 empez&oacute; a estudiar Humanidades y Filosof&iacute;a en la Universidad, en la que alcanz&oacute; el grado de bachiller en esa &uacute;ltima disciplina tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Al mismo tiempo Curs&oacute; estudios en la Escuela de Dibujo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">El modesto desenvolvimiento econ&oacute;mico del hogar paterno le oblig&oacute; en el aludido a&ntilde;o 1836 al abandono de los estudios universitarios. Era preciso ayudar a los padres y hubo de aceptar una modesta Plaza de escribiente en la Diputaci&oacute;n provincial.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">&ldquo;Estas desfavorables circunstancias para su apetencia de ilustraci&oacute;n &mdash;hemos escrito en otro lugar&mdash;, lejos de desanimarle, fueron para &eacute;l un acicate. Entonces comenz&oacute; a estudiar libremente en serio guiado por su gran vocaci&oacute;n a las investigaciones hist&oacute;ricas, vocaci&oacute;n perfilada en &eacute;l ya desde la ni&ntilde;ez, debido al ambiente hogare&ntilde;o y la tradici&oacute;n familiar. Con raz&oacute;n dice Luis M&eacute;ndez, que se cri&oacute;, pues, entre papeles y escrituras antiguas, entre pergaminos y libros viejos con cual encontr&oacute; amable un camino &aacute;spero e intrincado siempre&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En 1842 se inici&oacute; como escritor desde el peri&oacute;dico de juventud de Nal&oacute;n, colaborador sobre temas hist&oacute;ricos, entre ellos un estudio biogr&aacute;fico del arzobispo Fernando de Vald&eacute;s, fundador de la Universidad Ovetense.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">El 26 de junio de 1844 someti&oacute; a la prueba de suficiencia su suficiencia paleogr&aacute;fica; un tribunal integrado en parte por catedr&aacute;ticos de Universidad, como Domingo Alvarez Arenas y Francisco D&iacute;az Ord&oacute;&ntilde;ez, le concedi&oacute; el t&iacute;tulo de sobresaliente como Lector de letra antigua, como se declara en el correspondiente diploma expedido el 27 de marzo del a&ntilde;o siguiente por el ministro de la Gobernaci&oacute;n, otro asturiano eminente, Pedro Jos&eacute; Pidal y Carneaco.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Entretanto iba mejorando su posici&oacute;n econ&oacute;mica. De su empleo A la Diputaci&oacute;n pas&oacute; a ocupar otro poco menos modesto, con sueldo le seis mil reales al a&ntilde;o, en el despacho provincial de Hacienda. En 1846, consigui&oacute; el traslado a Madrid como funcionario del Ministerio ese ramo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Dos a&ntilde;os dur&oacute; aproximadamente su permanencia en Madrid. Aqu&iacute; se dedic&oacute; al acopio de cuanto le interesaba recoger en Bibliotecas, Archivos, Academias y Museos, y fu&eacute; disc&iacute;pulo de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en la que alcanz&oacute; algunos premios y su maestr&iacute;a de dibujante. Regres&oacute; a Oviedo en 1848.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Desde entonces se entreg&oacute; calladamente al estudio de la historia regional. Interesado en perfeccionarse como dibujante prosigui&oacute; estudios y pr&aacute;cticas de tal en la Escuela de Dibujo sostenida por Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, de la que en 1854 se le nombr&oacute; ayudante segundo interino con la retribuci&oacute;n de mil reales al a&ntilde;o.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En 1854 se le design&oacute; director del Archivo de la Audiencia provincial, totalmente abandonado hasta entonces, para que expurga, ordenara y catalogara su enorme caudal de documentos, tarea en la que invirti&oacute; siete a&ntilde;os y por la que se le remuner&oacute; a t&iacute;tulo de gratifica con seis mil reales anuales. Tambi&eacute;n en 1854 se le confiri&oacute; un puesto de auxiliar en la Secretar&iacute;a de la Academia de Bellas Artes, retribuido con ciento veinte reales al mes, puesto que desempe&ntilde;&oacute; hasta 1871.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Entre otros destinos que le fueron confiados, poco o nada remunerados, est&aacute; el de secretario de la Junta Auxiliar de Sanidad (1854-55) del quinto distrito de Oviedo, con motivo de la invasi&oacute;n del c&oacute;lera morbo, puesto que volvi&oacute; a ocupar en 1865, cuando la segunda propagaci&oacute;n de esa peste. En 1857 se le design&oacute; por el Ayuntamiento miembro de la Junta provincial para la formaci&oacute;n del Censo demogr&aacute;fico de Espa&ntilde;a. Y desde ese a&ntilde;o hasta 1873 ocup&oacute; un puesto en la comisi&oacute;n Provincial de Monumentos &mdash;primero vocal, despu&eacute;s vocal-secretario&mdash;, entidad de la que fu&eacute; uno de los m&aacute;s entusiastas y activo componentes. Esta Comisi&oacute;n debi&oacute; a Ciriaco Miguel Vigil colaboraciones de sumo inter&eacute;s: &eacute;l redact&oacute; el cat&aacute;logo razonado de todas las construcciones de m&eacute;rito art&iacute;stico e hist&oacute;rico de la regi&oacute;n y contribuy&oacute; con su saber y su trabajo a la fundaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n del Museo do Antig&uuml;edades creado por la citada entidad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Su cargo en esta Comisi&oacute;n y el de archivero de la Audiencia resultaban los m&aacute;s afines a su vocaci&oacute;n. Pero lo mejor, lo m&aacute;s trascendente y duradero de su laboriosidad, era la obra que desarrollaba en casa, con perseverancia benedictina, acumulando un verdadero arsenal de noticias y testimonios para la reconstrucci&oacute;n de la verdadera historia regional, De tarde en tarde daba p&uacute;blicamente algunas parvas muestras de su tesoro en colaboraciones enviadas a peri&oacute;dicos ovetenses. El persist&iacute;a sin cansancio ni desmayo en dar a sus estudios la La tensi&oacute;n y la perfecci&oacute;n que se hab&iacute;a propuesto, y sin otras miras que llegar al coronamiento de la obra con la sola divisa de enaltecer a la regi&oacute;n de nacimiento. Al decir de Fuertes Acevedo (Bosquejo&hellip;). Miguel Vigil pose&iacute;a dise&ntilde;adas de su mano todas las inscripciones de Oviedo y la mayor parte de las del Principado, &ldquo;copiadas h&aacute;bilmente, con la misma exactitud, con los mismos caracteres y en id&eacute;ntica forma que presentan los originales&rdquo;. Y esto supone s&oacute;lo una peque&ntilde;a parte de la ingente labor erudita por &eacute;l llevada a cabo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">A pesar de que durante bastantes a&ntilde;os no ofreci&oacute; muestras considerables de la labor en que ven&iacute;a ocup&aacute;ndose, merced a las relaciones epistolares mantenidas con intelectuales y a las consultas que evacuaba a petici&oacute;n de organismos y corporaciones oficiales y tambi&eacute;n a instancias de particulares, las personas doctas estaban enteradas de su saber y laboriosidad y esto le vali&oacute; el nombramiento de acad&eacute;mico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de Madrid (1866), y dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el 20 de marzo del 68, el de correspondiente de la Academia de la Historia.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En este &uacute;ltimo a&ntilde;o la Diputaci&oacute;n provincial le nombr&oacute; director de su archivo. &ldquo;Con su competencia y pericia &mdash;dice Ferm&iacute;n Cenalle y Secades&mdash;, Vigil trabaj&oacute; silenciosa y constantemente en la reorganizaci&oacute;n de aquella extensa oficina, que transform&oacute; completamente&hellip; El Archivo provincial fu&eacute;. as&iacute;, por la labor asidua e inteligente de don Ciiraco de los mejores de esa clase en Espa&ntilde;a&rdquo;. Se le mantuvo cargo hasta su fallecimiento.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">El 20 de agosto de 1877 un desgraciado accidente a punto de truncar la vida de este eximio investigador. Comisionado para estudiar una inscripci&oacute;n en el altar de la ermita rom&aacute;nica de Santa Cristina, en el concejo de Lena, sufri&oacute; en el viaje, en la estaci&oacute;n de Abla&ntilde;a, una ca&iacute;da que le produjo la rotura de una pierna, que fu&eacute; preciso amputarle. Tan grave percance apresur&oacute; su ancianidad, y le recluy&oacute;, entregado a la investigaci&oacute;n, en su apacible, hogar de soltero, formado en compa&ntilde;&iacute;a de la hermana do&ntilde;a Valentina y los nietos Acisclo y Filomena.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">A tal punto esa imposibilidad f&iacute;sica le retrajo de sus relaciones Sociales que la Comisi&oacute;n Provincial de Monumentos, a fin de no prescindir de sus insustituibles informes, le nombr&oacute; vocal honorario, dispens&aacute;ndole de la asistencia personal a las sesiones, d&aacute;ndole siempre por presente en ellas. Sin embargo, su reclusi&oacute;n en casa no era tan absoluta que no puedan evocar su figura con una pierna de palo cuantos de las generaciones vivientes le conocieron.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">A esta &eacute;poca corresponde la preparaci&oacute;n final de sus trabajos para la publicaci&oacute;n. Trabajos fundamentales e imprescindibles para el exacto conocimiento de la historia regional, que valieron a su auto! las m&aacute;s hondas estimaciones entre la gente docta de Espa&ntilde;a y del extranjero, donde se le concedi&oacute; el honor de ser incorporado a centros cient&iacute;ficos como el Instituto Her&aacute;ldico Italiano, de Roma, la Real Academia Her&aacute;ldico-Geneal&oacute;gica, de Pisa, y otros.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">La primera de esas obras, editadas todas entre los a&ntilde;os 1885 y 1892, es una rese&ntilde;a esquem&aacute;tica (n&uacute;mero I) de cuantas personalidades han tenido en Asturias desde los m&aacute;s remotos tiempos cargos de car&aacute;cter provincial o representaci&oacute;n de la provincia ante el Parlamento; la public&oacute; a sus expensas la Diputaci&oacute;n provincial que le concedi&oacute; en ese mismo a&ntilde;o (1885) el t&iacute;tulo de Cronista de Asturias, el m&aacute;s premiado de cuantos adornaban su personalidad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Vinieron despu&eacute;s las tres. acaso m&aacute;s importantes de su producci&oacute;n y de las m&aacute;s &uacute;tiles en la bibliograf&iacute;a hist&oacute;rica de nuestra provincia. Asturias monumental, epigr&aacute;fica y diplom&aacute;tica (n&uacute;mero II) la enjuici&oacute; Somoza, parco siempre en elogios, en su Registro asturiano con estas palabras: &ldquo;Monumento digno de eterna loa para su laborioso autor, y de inexcusable consulta para cuantos quieran conocer a fondo la verdadera historia del Principado astur&rdquo;; tambi&eacute;n fu&eacute; impresa por Ja Diputaci&oacute;n provincial. Con ella alcanz&oacute; Miguel Vigil una medalla de oro en la Exposici&oacute;n universal celebrada en Barcelona en 1888. De la Colecci&oacute;n hist&oacute;rico-diplom&aacute;tica del Ayuntamiento de Oviedo (n&uacute;mero III) escribi&oacute; Ferm&iacute;n Canella y Secades: &ldquo;Reviven ante su curios&rdquo; lectura el curso popular de siete centurias, con su Gobierno y organizaci&oacute;n, grandezas y defectos, usos y costumbres, y datos mil con toda clase de interesantes detalles de la comarca de Oviedo&rdquo;; edit&oacute; esta obra el propio Ayuntamiento. Es la tercera de esas indicadas obras la intitulada Apuntes her&aacute;ldicos (n&uacute;mero IV).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Otro trabajo hist&oacute;rico digno de encomio es Noticias biogr&aacute;fica, geneal&oacute;gicas de Pedro Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s (n&uacute;mero V), editado por e Ayuntamiento avilesino. In&eacute;dita y en elaboraci&oacute;n qued&oacute; una Genealog&iacute;a de casas y familias ilustres de Asturias, continuada y concluida luego por su sobrino Acisclo Mu&ntilde;iz Vigo y que contin&uacute;a sin publicarse.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Muri&oacute;, no obstante sus merecimientos, tan pobre como hab&iacute;a vivido. &ldquo;Dolor inmenso produjo en la provincia &mdash;dice Canella y Secades&mdash; la noticia de su fallecimiento, porque era uno de los asturianos m&aacute;s ilustres, no obstante su modestia y humildad; un hombre excelente de acrisoladas virtudes, de bondad y afabilidad encantadoras&rdquo;.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">La Universidad rindi&oacute; a su cad&aacute;ver honores como miembro de su claustro; dispuso la capilla ardiente en la universitaria, y presidi&oacute; el duelo representada por el rector, F&eacute;lix Aramburu y Zuloaga.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p><p class=\"western\" align=\"left\"><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">I.&mdash;Provincia de Oviedo. Cuadro comprensivo del personal de Se&ntilde;ores senadores y diputados 4 Cortes, diputados provinciales, consejeros permanentes de la Diputaci&oacute;n, consejeros provinciales y jefes superiores civiles de la provincia, formado con presencia de los documentos que obran en los Archivos de la Excma. Diputaci&oacute;n y Gobierno Civil. (Oviedo, 1885; un tomo en 4. obra publicada por la Diputaci&oacute;n Provincial).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">II.&mdash;Asturias monumental, epigr&aacute;fica y diplom&aacute;tica. Datos para la historia de la provincia. (Oviedo, 1887; dos tomos en folio, uno con texto y otra de l&aacute;minas e inscripciones).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">III.&mdash;Colecci&oacute;n hist&oacute;rico-diplom&aacute;tica del Ayuntamiento de Oviedo (Oviedo, 1889; un tomo en folio, con pr&oacute;logo de Manuel Pedregal Ca&ntilde;edo; obra editada por el Ayuntamiento ovetense).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">IV.&mdash;Apuntes her&aacute;ldicos. Her&aacute;ldica asturiana y cat&aacute;logo armorial de Espa&ntilde;a, seguidos de leyes y preceptos; de la biblioteca del Blas&oacute;n, Ordenes de Caballer&iacute;a y genealog&iacute;as. (Oviedo, 1892; un tomo en 4,&ordm;)<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">V.&mdash;Noticias biogr&aacute;fico-geneal&oacute;gicas de Pedro Men&eacute;ndez de Avil&eacute;s, (Avil&eacute;s, 1892; un tomo en 4.&ordm;; obra editada por el Ayuntamiento avilesino).<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p><p class=\"western\" align=\"left\"><strong>Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">&mdash;Genealog&iacute;a de casas y familias ilustres de Asturias. (MS. en poder de su sobrino Acisclo Mu&ntilde;iz Vigo).<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/p><p class=\"western\" align=\"left\"><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Acevedo y Huelves (Bernardo).&mdash;Bibliograf&iacute;a. Asturias monumental, epigr&aacute;fica y diplom&aacute;tica. (En el Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos, Madrid, julio de 1887).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">An&oacute;nimo.&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 2 de abril de 1903). .<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Balb&iacute;n (A.).&mdash;Necrolog&iacute;a: D. Ciriaco <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> V igil. (En Asturias &oacute;rgano del Centro Asturiano, Madrid, mayo de 1903).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Canella y Secades (Ferm&iacute;n).&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En el diario La Opini&oacute;n de Asturias, Oviedo, 1903).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Idem.&mdash;Don Ciriaco Miguel Vigil Su&aacute;rez Bravo. (En el ap&eacute;ndice 1 del Resumen de actas y tareas de la Comisi&oacute;n de Monumentos Hist&oacute;ricos y Art&iacute;sticos de la provincia de Oviedo, por F. Javier Garriga y Palau, Oviedo, 1915; ampliaci&oacute;n del trabajo anterior). :<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Fern&aacute;ndez Duro (Ces&aacute;reo).&mdash;Una nota necrol&oacute;gica. (En el Boet&iacute;n de la Academia de la Historia, Madrid, junio de 1903).<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Fuertes Acevedo (M&aacute;ximo).&mdash;Alusiones. (En la obra Bosquejo del estado que alcanz&oacute; en todas &eacute;pocas la literatura en Asturias, Badajoz, 1885). ]<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">M&eacute;ndez (Luis).&mdash;Don Ciriaco Miguel Vigil. Un cronista asturiano. Apuntes para su biograf&iacute;a. (En el diario Regi&oacute;n, Oviedo, 1924)<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Su&aacute;rez (Constantino).&mdash;Asturianos de anta&ntilde;o: Ciriaco Miguel Y* gil, (En el Diario de la Marina, Habana, 16 de mayo de 1932).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6960,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-2938","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/2938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}