{"id":3184,"date":"2021-03-16T17:16:58","date_gmt":"2021-03-16T17:16:58","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3184"},"modified":"2023-04-25T11:32:52","modified_gmt":"2023-04-25T11:32:52","slug":"pedregal-y-canedo-manuel","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/pedregal-y-canedo-manuel\/","title":{"rendered":"PEDREGAL Y CANEDO (Manuel)"},"content":{"rendered":"<p>Una de las personalidades m&aacute;s conspicuas de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX. Reun&iacute;a vast&iacute;sima cultura, firmeza inquebrantable de ideales y austeridad y probidad intangibles. Fu&eacute; un &eacute;mulo digno de los grandes dirigentes del republicanismo espa&ntilde;ol de su tiempo: Pi y Margall, Salmer&oacute;n, Castelar. Dej&oacute; tambi&eacute;n estudios importantes y fu&eacute; como jurisconsulto una de las mayores capacidades de su &eacute;poca.<\/p>\n<p>&ldquo;Vida ejemplar y sin mancha &mdash;dice Bances Conde&mdash;, en la cual, todos, altos y bajos, tenemos hermosos ejemplos que imitar&rdquo;. Fu&eacute; siempre lema moral de su vida, manos limpias y libres. Y lo desarroll&oacute; cumplidamente.<\/p>\n<p>&ldquo;Entre los asturianos del siglo presente (XIX) &mdash;afirma Ruidiaz y Caravia&mdash; muy pocos habr&aacute; que deban ser denominados insignes con tanta raz&oacute;n como el se&ntilde;or Pedregal y Canedo, y ninguno seguramente que lo sea con mayores merecimiento. Abogado excelente, escritor eximio, estadista notable, pol&iacute;tico probo e inteligente, h&aacute;bil polemista, apenas si con todas estas cualidades ha logrado figurar en primera l&iacute;nea entre los hombres p&uacute;blicos del &uacute;ltimo tercio de este siglo, porque a ello se opon&iacute;a una exagerada modestia que procuraba oscurecerlo&rdquo;.<\/p>\n<p>Tiene adem&aacute;s el m&eacute;rito extraordinario de deberse a s&iacute; mismo cuanto fu&eacute; y represent&oacute;. Su nacimiento tuvo lugar en la villa de Grado, en el hogar de un modesto herrador, don Nicol&aacute;s Diaz Pedregal. Hijo, como dice Azc&aacute;rate, &ldquo;de padres m&aacute;s ricos en virtudes que en recursos&rdquo;. Tambi&eacute;n recuerdan su modesto origen Bellmunt y Canella y Secades con estas palabras: &ldquo;Dedicado desde ni&ntilde;o al trabajo, formado en cuna honrada y humilde&hellip; acostumbrado desde que pudo a conquistar palmo a palmo por el esfuerzo propio el pan del cuerpo y la cultura del esp&iacute;ritu, tuvo primero la estimaci&oacute;n y luego el amor de sus conciudadanos&rdquo;.<\/p>\n<p>Manuel Pedregal Canedo, que no us&oacute; el primer apellido paterno, Diaz, es padre de Jos&eacute; Manuel Pedregal y S&aacute;nchez Calvo y abuelo de Manuel Pedregal Fern&aacute;ndez, rese&ntilde;ados m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>El a&ntilde;o de su nacimiento se anota equivocadamente en las dos grandes enciclopedias espa&ntilde;olas: 1832. Naci&oacute; el 12 de abril de 1831.<\/p>\n<p>En Grado, la villa natal, hizo sus primeros estudios: ense&ntilde;anza Primaria, Latinidad y Humanidades y en 1843 se traslad&oacute; a Oviedo para seguir una carrera literaria. Curs&oacute; en la universidad los estudios de la Facultad de Filosof&iacute;a, en la que alcanz&oacute; el grado de bachiller el 10 de junio de 1848; sigui&oacute; despu&eacute;s los de Leyes en la de Jurisprudencia y fu&eacute; investido de licenciado en Derecho el 8 del mismo mes de 1856. Al a&ntilde;o siguiente abr&iacute;a en Oviedo su bufete de abogado.<\/p>\n<p>Antes de concluir los estudios universitarios colabor&oacute; en algunos peri&oacute;dicos democr&aacute;ticos de Oviedo y, sobre todo, como orador y conferenciante. En 1854 fu&eacute; uno de los m&aacute;s entusiastas fundadores entre estudiantes de la Academia Cient&iacute;fica y Literaria, m&aacute;s conocida por Ateneo, y en ella despert&oacute; los primeras admiraciones en algunas controversias como orador y polemista de f&aacute;cil palabra y abundantes recursos. A la conclusi&oacute;n de la carrera de Derecho, en 1856, presidi&oacute; el comit&eacute; de un nuevo partido liberal democr&aacute;tico fundado en Oviedo.<\/p>\n<p>Establecido como abogado, con las actividades forenses, en las que alcanz&oacute; r&aacute;pidamente cr&eacute;dito y prestigio, simultane&oacute; sus intervenciones en la pol&iacute;tica, sin abandonar por ello las disciplinas literarias, que le valieron la admisi&oacute;n como correspondiente de la Academia de la Historia el 26 de enero de 1866.<\/p>\n<p>No s&oacute;lo sus actividades literarias encontraron eco en los c&iacute;rculos madrile&ntilde;os; tambi&eacute;n las forenses, con sus frecuentes viajes a Madrid, donde hubo de intervenir ante los Tribunales y las pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>En v&iacute;speras del movimiento revolucionario de setiembre de 1868, a cuya gesti&oacute;n ven&iacute;a prestando valioso concurso, hizo profesi&oacute;n de fe republicana, que mantuvo siempre firme el resto de su vida. En ese mismo a&ntilde;o organiz&oacute; y presidi&oacute; el primer comit&eacute; republicano, fund&oacute; el peri&oacute;dico El Constituyente, que estuvo bajo su direcci&oacute;n, y form&oacute; parte como vocal de la Junta Revolucionaria provincial. Fu&eacute; concejal del primer ayuntamiento ovetense constituido despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n triunfante. En las elecciones a diputados provinciales de 1869 sali&oacute; derrotado; en las de 1871 se le proclam&oacute; electo por el distrito de Lena, por anulamiento del acta que daba el puesto a don Salvador V&aacute;zquez Faes, pero la Audiencia revoc&oacute; esa anulaci&oacute;n y el cargo fu&eacute; para dicho se&ntilde;or. En las elecciones de diputados a Cortes de 1872 se present&oacute; candidato por Gij&oacute;n y sali&oacute; electo, pero la comisi&oacute;n de actas anul&oacute; su triunfo y di&oacute; el nombramiento de diputado a Faustino Rodr&iacute;guez San Pedro, mon&aacute;rquico conservador.<\/p>\n<p>Tales fueron los comienzos de su vida p&uacute;blica, ya casado en Oviedo en 1870 con do&ntilde;a Ascensi&oacute;n S&aacute;nchez Calvo, hermana del fil&oacute;sofo don Estanislao.<\/p>\n<p>En 1872 traslad&oacute; su residencia a Madrid, dispuesto a continuar desarrollando aqu&iacute; sus dedicaciones de abogado y de pol&iacute;tico. Al instaurarse la Rep&uacute;blica en febrero de 1873 se le nombr&oacute; gobernador civil de La Coru&ntilde;a, puesto que desempe&ntilde;aba cuando sali&oacute; electo diputado por Gij&oacute;n en las Cortes Constituyentes.<\/p>\n<p>Entonces fu&eacute; cuando verdaderamente comenz&oacute; su brillante carrera pol&iacute;tica, cimentada sobre todo en las actuaciones oratorias en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, cuando Pi y Margall, al hacerse cargo del Gobierno di&oacute; entrada en &eacute;l como ministro a Pedregal, aparecieron a la madrugada siguiente por las esquinas de las principales calles madrile&ntilde;as unos pasquines que dec&iacute;an: &iquest;Qui&eacute;n es Pedregal?<\/p>\n<p>Nunca se supo de d&oacute;nde sali&oacute; esta burleta, pero puede asegurarse que se le ocurri&oacute; con toda seguridad a persona que no sab&iacute;a, efectivamente, qui&eacute;n era Pedregal. &Aacute;ngel Mar&iacute;a Segovia trata de razonar el desconocimiento delatado por tal pasqu&iacute;n con estas palabras: &ldquo;Pedregal no fu&eacute; nunca de esos hombres que descienden a las tribunas de las plazas y los clubs para propagar sus ideas, para difundir sus doctrinas y para defender y apadrinar sus principios&hellip; en cambio, supo en todo tiempo, y desde muy joven, captarse en los Ateneos y Academias las simpat&iacute;as de los hombres estudiosos, el cari&ntilde;o y la amistad de los hombres de Ciencia&rdquo;. Argumentos parecidos ha expuesto Azc&aacute;rate aludiendo a las pol&eacute;micas del Ateneo ovetense para asegurar: &ldquo;desde aquel d&iacute;a supieron ya los asturianos qui&eacute;n era Pedregal&rdquo;.<\/p>\n<p>El mencionado pasqu&iacute;n di&oacute; lugar a una ruidosa sesi&oacute;n parlamentaria, de la que sali&oacute; agigantada la personalidad de Pedregal y Ca&ntilde;edo, pero &eacute;l renunci&oacute; al nombramiento de ministro. &ldquo;Por supuesto que, despu&eacute;s de haber renunciado al Ministerio &mdash;dice Celleruelo&mdash; a consecuencia de aquella sesi&oacute;n escandalosa todos a una, sin excepci&oacute;n que justificase la paternidad de los pasquines, juraban y sosten&iacute;an que el se&ntilde;or Pedregal era una de las personas m&aacute;s ilustradas, m&aacute;s dignas, m&aacute;s inteligentes y honradas con que contaba el partido republicano&rdquo;.<\/p>\n<p>Fu&eacute; en las Cortes uno de los vicepresidentes y hubo de presidir algunas sesiones, acredit&aacute;ndose por su ponderaci&oacute;n e imparcialidad. Sin embargo, a causa de no haber concedido la palabra a algunos diputados, se formul&oacute; contra &eacute;l un voto de censura que despu&eacute;s fu&eacute; desechado.<\/p>\n<p>Al constituirse un gobierno presidido por Castelar, fu&eacute; designado Pedregal ministro de Hacienda, cargo que desempe&ntilde;&oacute; por espacio de unos cuatro meses. Asumi&oacute; la direcci&oacute;n de ese departamento en uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos porque atraves&oacute; el Tesoro p&uacute;blico en el siglo XIX; sus primeras disposiciones tuvieron el acierto de conquistar la confianza del pa&iacute;s, cosa que repercuti&oacute; muy especialmente en el afianzamiento y subida de los valores cotizados en bolsa. Consigui&oacute; normalizar la administraci&oacute;n p&uacute;blica pagando los atrasos y dot&oacute; al entonces Ministerio de Guerra y Marina con 500 millones. Pero la imperiosa necesidad de arbitrar recursos para conseguir esa regularidad de la Hacienda le oblig&oacute; a gravar con exceso contribuciones e impuestos, cosa que, como no pod&iacute;a suceder de otro modo, suscit&oacute; cr&iacute;ticas y protestas cre&aacute;ndole una situaci&oacute;n insostenible. Los chuscos le designaban ya como ministro de balcones y ventanas y con otras alusiones por el estilo. De todos modos, Pedregal conquist&oacute; gran prestigio de hacendista, reconocido hasta por sus adversarios. Esos m&eacute;ritos estaban presididos por su austeridad y desinter&eacute;s ejemplares, que demostr&oacute; una vez m&aacute;s no cobrando la cesant&iacute;a a que ten&iacute;a derecho como ex-ministro.<\/p>\n<p>Ca&iacute;da la Rep&uacute;blica, Pedregal y Ca&ntilde;edo se apart&eacute; bastante de la pol&iacute;tica activa y dedic&oacute; lo mejor de sus actividades al bufete de abogado y a los estudios de car&aacute;cter jur&iacute;dico. De su brillant&iacute;sima actuaci&oacute;n en informes y en estrados cita Ruidiaz y Caravia los casos siguientes: &ldquo;La defensa de algunos peri&oacute;dicos, entre ellos, La Uni&oacute;n y El Progreso; la causa de parricidio formada al escritor Vega Armentero (cuya defensa es una verdadera obra maestra de elocuencia; el litigio ruidoso por el que se pretendi&oacute; declarar incapacitado al se&ntilde;or don Martin Larios; el pleito promovido por los obligacionistas de la casa de Osuna y de Pastrana sobre reivindicaci&oacute;n de unos derechos; el contencioso-administrativo en que defendi&oacute; los intereses de la universidad ovetense, y muchos otros han contribuido a labrar la reputaci&oacute;n de abogado notabil&iacute;simo de que, hace ya muchos a&ntilde;os, goza en nuestros Tribunales el exministro de la Rep&uacute;blica&rdquo;.<\/p>\n<p>Su actividad como conferenciante fu&eacute; extensa en cantidad y de importancia. Las m&aacute;s prestigiosas tribunas de Madrid le tuvieron como tal, entre ellas la del Ateneo, del que fu&eacute; miembro de los m&aacute;s ilustres y su presidente; la Academia de Jurisprudencia, el C&iacute;rculo de la Uni&oacute;n Mercantil, el Fomento de las Artes, la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza. De esta Instituci&oacute;n, formada en torno a la figura de Giner de los R&iacute;os, fu&eacute; uno de los m&aacute;s entusiastas fundadores en 1876; en ella fu&eacute; profesor, consiliario, rector de estudios y presidente de la junta de gobierno.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s de algunas conferencias publicadas en volumen y de otros trabajos y estudios impresos en esta forma, fu&eacute; considerable su actividad period&iacute;stica. Perteneci&oacute; al cuerpo de colaboradores de El Orden, fundado en 1874 y que fu&eacute; suprimido por el gobierno al ocupar el Trono Alfonso XII: pocos a&ntilde;os despu&eacute;s (1878-80), de la Revista de Tribunales, con Pi y Margall, Alonso Mart&iacute;nez y otras personalidades.<\/p>\n<p>Colabor&oacute; frecuentemente en numerosas publicaciones asturianas, como: La Opini&oacute;n, de Gij&oacute;n, y El Carbay&oacute;n y la Revista de Asturias, de Oviedo; madrile&ntilde;as: la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Revista General de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia, Bolet&iacute;n de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, Revista de Espa&ntilde;a, El Dia y otras.<\/p>\n<p>En 1881 volvi&oacute; a las actividades pol&iacute;ticas como candidato a diputado a Cortes por Oviedo en las elecciones de ese a&ntilde;o, pero no fu&eacute; aprobada su acta hasta 1883, por lo que s&oacute;lo ostent&oacute; esa representaci&oacute;n un a&ntilde;o. Pero en 1886 volvi&oacute; a salir triunfante su candidatura y represent&oacute; en Cortes a Oviedo hasta su fallecimiento.<\/p>\n<p>Le determin&oacute; principalmente a volver a las luchas pol&iacute;ticas, animado por Azc&aacute;rate y Figuerola, el deseo de sostener con ellos la lucha en favor de la cuesti&oacute;n, divertid&iacute;sima entonces, del r&eacute;gimen comercial de libre cambio. Fu&eacute; por este tiempo jefe pol&iacute;tico de la minor&iacute;a llamada Coalicionista. En 1887 se separ&oacute; pol&iacute;ticamente de Castelar, por entender que &eacute;ste extremaba sus concesiones a la monarqu&iacute;a, y fund&oacute; un peque&ntilde;o grupo republicano de minor&iacute;a parlamentaria. En 1890 organiz&oacute; con Azc&aacute;rate y Labra el partido conocido por Uni&oacute;n Republicana, cuyas primeras actuaciones tuvieron como escenario Asturias.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a vigoroso f&iacute;sicamente y en plenitud de facultades intelectuales, Pedregal y Ca&ntilde;edo fu&eacute; v&iacute;ctima el 3 de julio de 1896 de un ataque de apoplej&iacute;a que le dej&oacute; paral&iacute;tico del lado izquierdo y perdida la facultad de hablar. Dur&oacute; solamente unos d&iacute;as, hasta el 22 del mismo mes, en que dej&oacute; de existir.<\/p>\n<p>Grado, la villa natal, se apresur&oacute; a glorificar a su hijo ilustre, y poco despu&eacute;s del primer aniversario de su muerte, el 2 de agosto del 97 era descubierta en el parque de dicha poblaci&oacute;n una estatua debida al escultor asturiano Cipriano Folgueras.<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Memoria sobre los primeros pobladores de Asturias y su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s pueblos. (Oviedo, 1868; trabajo reeditado en el tomo I de la obra Asturias, dirigida por O. Bellmunt y Canella y Secades).<\/p>\n<p>Il.&mdash;El poder y la libertad en el mundo antiguo. (Madrid, 1878; conferencia en la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza).<\/p>\n<p>III.&mdash;Estudios sobre el engrandecimiento y la decadencia de Espa&ntilde;a, (Madrid, 1878).<\/p>\n<p>IV.&mdash;Uni&oacute;n aduanera entre Espa&ntilde;a y Portugal. (Madrid, 1879; conferencia en el C&iacute;rculo de la Uni&oacute;n Mercantil, de Madrid; incluida adem&aacute;s en el tomo I de conferencias de esa Sociedad, Madrid, 1904).<\/p>\n<p>V.&mdash;Campomanes y su tiempo. (Madrid, 1880; conferencia en idem, publicada tambi&eacute;n en La Revista de Espa&ntilde;a).<\/p>\n<p>VI.&mdash;Nociones de Hacienda p&uacute;blica. (Madrid, 1881: folleto).<\/p>\n<p>VII.&mdash;La cuesti&oacute;n agraria en Irlanda. (Madrid, 1881: conferencia publicada tambi&eacute;n en la Revista de Espa&ntilde;a).<\/p>\n<p>VIII.&mdash;Concepto de la democracia: Resumen de la discusi&oacute;n sostenida en la Secci&oacute;n de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas del Ateneo, de Madrid, durante el curso de 1881-82. (Madrid, 1882).<\/p>\n<p>IX.&mdash;Curso de Historia universal. (Madrid, 1883; explicado en el Ateneo de Madrid).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;El feudalismo. (Madrid, 1883; conferencia en el Ateneo de Madrid, pronunciada en el a&ntilde;o anterior).<\/p>\n<p>XI.&mdash;Materiales para el Derecho municipal consuetudinario. (Madrid, 1885; en colaboraci&oacute;n con Costa, Serrano y G. de Linares).<\/p>\n<p>XII.&mdash;&iquest;Existe el partido obrero? (Madrid, 1885; trabajo publicado antes en El D&iacute;a de Madrid).<\/p>\n<p>XIII.&mdash;Postrimer&iacute;as de la casa de Austria en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1886; publicado antes en el Bolet&iacute;n de la Instituci&oacute;n libre de Ense&ntilde;anza).<\/p>\n<p>XIV.&mdash;Sociedades cooperativas. (Madrid, 1888; publicado a&ntilde;os atr&aacute;s en ocho cartas en La Opini&oacute;n, Gij&oacute;n, 1878-79).<\/p>\n<p>XV.&mdash;Gobierno local de los Estados Unidos de Am&eacute;rica. (Madrid, 1891; conferencia en el Ateneo de Madrid).<\/p>\n<p>XVI.&mdash;Constituci&oacute;n pol&iacute;tica de Portugal. (Madrid, 1891; conferencia en el Ateneo de Madrid).<\/p>\n<p>XVII&mdash;Estado jur&iacute;dico y legal de los indios. (Madrid, 1892; conferencia incluida tambi&eacute;n en el tomo III de la colecci&oacute;n El continente americano, Madrid, 1894).<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Pr&oacute;logo al compendio de historia civil y constitucional de Inglaterra, de Luis Barthe. (Madrid, 1879).<\/p>\n<p>2.&mdash;Un concejo de Asturias en el siglo XV. (En la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Madrid. 1879).<\/p>\n<p>3.&mdash;Antiguas ordenanzas del Principado de Asturias. (En idem, 1880)<\/p>\n<p>4.&mdash;EI derecho diferencial de bandera. (En la Revista de Espa&ntilde;a, Madrid, 13 de marzo de 1881).<\/p>\n<p>5.&mdash;Los modernos presupuestos. (En &iacute;dem, 28 de julio de 1881).<\/p>\n<p>6.&mdash;Campomanes. (En &iacute;dem, 28 de febrero de 1882).<\/p>\n<p>7.-&mdash;Ordenanzas municipales de Asturias. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 1882 y 1894)<\/p>\n<p>8.&mdash;Apuntes sobre el derecho de propiedad, (En el Bolet&iacute;n de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, Madrid, 1884, n&uacute;meros 179 y 180).<\/p>\n<p>9.&mdash;Discurso sobre las Antillas espa&ntilde;olas y medios de fomentar la producci&oacute;n. (En el tomo I de Actas del Congreso de Geograf&iacute;a Colonial y Mercantil, Madrid, 1884)<\/p>\n<p>10.&mdash;Consulta y dictamen sobre apoderamiento y principales hechos de la operaci&oacute;n de 1863 y empr&eacute;stito de 1881 de la casa Osuna Infantado (En la obra de este t&iacute;tulo de Augusto Comas y Arqu&eacute;s, Madrid, 1885).<\/p>\n<p>11.&mdash;Las clases obreras: Su situaci&oacute;n en el r&eacute;gimen antiguo y en el moderno. (En el tomo II de La Espa&ntilde;a del siglo XIX, Madrid. 1886, Colecci&oacute;n de conferencias pronunciadas en el Ateneo de Madrid).<\/p>\n<p>12.&mdash;Don &Aacute;lvaro Fl&oacute;rez Estrada: La organizaci&oacute;n industrial y mercantil de la Espa&ntilde;a antigua (En &iacute;dem, tomo III).<\/p>\n<p>13.&mdash;Fijar concretamente los l&iacute;mites que deber&iacute;an se&ntilde;alarse en la libertad individual en la contrataci&oacute;n civil. (En la obra Congreso Jur&iacute;dico Espa&ntilde;ol, Madrid, 1887; ponencia).<\/p>\n<p>14.&mdash;Pr&oacute;logo a la colecci&oacute;n hist&oacute;rico-diplom&aacute;tica del Ayuntamiento de Oviedo, de Ciriaco Miguel Vigil. (Oviedo, 1889).<\/p>\n<p>15.&mdash;Resumen cr&iacute;tico de texto y comentarios del c&oacute;digo civil Espa&ntilde;ol, por la redacci&oacute;n de la Revista de Derecho Internacional. (Madrid, 1899).<\/p>\n<p>16.&mdash;El matrimonio y el divorcio en el derecho internacional privado,.(En la obra Congreso Jur&iacute;dico Hispano-Americano, Madrid, 1893: memoria).<\/p>\n<p>17.&mdash;Asturias: Derecho de familia. (En el tomo II de la obra dirigida por Joaqu&iacute;n Costa, derecho consuetudinario).<\/p>\n<p>18.&mdash;Asturias: Derecho municipal, (En idem, idem).<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Siluetas a vuela pluma: Excmo. Sr. D. Manuel Pedregal y Caredo. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 23 de setiembre de 1890).<\/p>\n<p>&Iacute;dem.&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En &iacute;dem, 24 de julio de 1896).<\/p>\n<p>&Iacute;dem.&mdash;Unos apuntes necrol&oacute;gicos. (En el Bolet&iacute;n de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, Madrid, 1890, n&uacute;mero 438).<\/p>\n<p>&Iacute;dem.&mdash;La estatua de Pedregal. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 3 de setiembre de 1897).<\/p>\n<p>Arenal (Gervasio).&mdash;Monumento a Pedregal. (En La Publicidad, Barcelona, 1896).<\/p>\n<p>Bances (Juan).&mdash;Una necrolog&iacute;a, (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 30 de julio de 1896).<\/p>\n<p>Bellmunt (O.) y Canella y Secades (F.).&mdash; Nuestros colaboradores. (En el tomo I de la obra Asturias, Gij&oacute;n, 1894, dirigida por esos autores).<\/p>\n<p>Celleruelo (Jos&eacute; <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a>).&mdash; Don Manuel Pedregal y Canedo. (En la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Madrid, 18 de mayo de 1881).<\/p>\n<p>Labra (Rafael Mar&iacute;a de).&mdash; Pedregal. (En el libro Estudios biogr&aacute;ficos, Madrid, 1912, segunda edici&oacute;n).<\/p>\n<p>Palacio Vald&eacute;s (Armando).&mdash; Un estudio. (En el libro Los oradores del Ateneo, Madrid, 1878; trabajo reproducido en semblanzas literarias, del mismo autor).<\/p>\n<p>Ruidiaz (E.).&mdash; Los asturianos de hoy: Don Manuel Pedregal y Canedo. (En la revista Asturias, &Oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, octubre de 1890).<\/p>\n<p>Segovia (&Aacute;ngel Mar&iacute;a).&mdash; Excmo. Sr, D, Manuel Pedregal y Canedo. (En el tomo IV de la obra Figuras y figurones, segunda edici&oacute;n Madrid, 1881).<\/p>\n<p>Varios (Gumersindo Azcarate y otros).&mdash; Velada en honor de don Manuel Pedregal y Canedo, celebrada en el Ateneo de Madrid. (Gij&oacute;n, 1897; folleto)<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8162,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3184","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8162"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}