{"id":3280,"date":"2021-03-20T12:43:00","date_gmt":"2021-03-20T12:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3280"},"modified":"2021-12-11T12:03:55","modified_gmt":"2021-12-11T12:03:55","slug":"pidal-y-mon-luis","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/pidal-y-mon-luis\/","title":{"rendered":"PIDAL Y MON (Lu\u00eds)"},"content":{"rendered":"<p>Segundo poseedor del t&iacute;tulo de marqu&eacute;s de Pidal. Pol&iacute;tico y escritor de gran predicamento en el per&iacute;odo hist&oacute;rico conocido por la Restauraci&oacute;n, o sea el abierto con la elevaci&oacute;n al Trono, de Alfonso XII a fines de 1874, Fue hombre de extensa cultura, de palabra elocuente y diestra pluma, puesto todo al servicio Incondicional de la Monarqu&iacute;a y del catolicismo. Si bien de temperamento menos fogoso y m&aacute;s templado que su hermano Alejandro rese&ntilde;ado anteriormente, sigui&oacute; a este en los avalares de la vida pol&iacute;tica, sobre todo en los primeros tiempos aun curado era mayor en a&ntilde;os que &eacute;l. Goz&oacute; de menor nombrad&iacute;a, pero fue menos combatido. Lo mismo con una pluma que con la palabra persegu&iacute;a menos el efecto de relumbr&oacute;n de las frases altisonantes y desnutridas, por lo que hay en su producci&oacute;n, apreciada en la distancia del tiempo, m&aacute;s materia aprovechable con ser menos extensa y voluminosa que la del hermano. Todav&iacute;a m&aacute;s que con sus oraciones parlamentarias, tan sobrias y oportunas &mdash;dec&iacute;a Men&eacute;ndez y Pelayo&mdash;, ha trabajado el marqu&eacute;s de Pidal por la reforma intelectual le su patria con el ejemplo de su propia y personal educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>No naci&oacute; en Asturias, pero, como su hermano Alejandro, siempre se consider&oacute; asturiano; condici&oacute;n abonada por el asturianismo de todos sus ascendientes, de su amor a la regi&oacute;n natal de ellos por la que &eacute;l despleg&oacute; no pocos entusiasmos como representante asturiano en el Parlamento.<\/p>\n<p>Naci&oacute; Pidal y Mon en Madrid el 15 de febrero de 1842, Fueron sus padres Pedro Jos&eacute; Pidal y Carniado, rese&ntilde;ado paginas atr&aacute;s, primer marqu&eacute;s de Pidal, t&iacute;tulo que despu&eacute;s de su muerte en 1865 hered&oacute; Luis. Do&ntilde;a Manuela Mon y Men&eacute;ndez, hermana del famoso hacendista Alejandro, incluido en el tomo V de la presente obra.<\/p>\n<p>La educaci&oacute;n y formaci&oacute;n intelectual de Luis Pidal se desenvolvieron en un riguroso marco cat&oacute;lico, tanto en el hogar como en los colegios a que asisti&oacute; de ni&ntilde;o. Este marchamo espiritual le distingui&oacute; ya siempre en el transcurso de su vida.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cursar el bachillerato, probablemente en el Instituto de San Isidro pero desde luego en Madrid, residi&oacute; poco tiempo en Roma (1857), donde su padre represent&oacute; por entonces a Espa&ntilde;a ante la Santa Sede. Despu&eacute;s sigui&oacute; en la Universidad Central los estudios de Derecho, hasta graduarse de doctor, t&iacute;tulo que obtuvo mediante la presentaci&oacute;n de la memoria reglamentaria, muy favorablemente acogida y que fu&eacute; su primer trabajo de escritor aparecido en volumen: Fuentes y or&iacute;genes del Derecho de los pueblos de Occidente, al verificarse la invasi&oacute;n de los b&aacute;rbaros.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de concluida la carrera ingres&oacute; en el cuerpo diplom&aacute;tico y prest&oacute; en &eacute;l sus primeros servicios como agregado de n&uacute;mero a la Embajada de Par&iacute;s, que entonces estaba a cargo de su t&iacute;o materno Alejandro Mon y Men&eacute;ndez.<\/p>\n<p>A los &uacute;ltimos tiempos de estudiante y primeros ejercicios profesionales corresponde su iniciaci&oacute;n de escritor en diferentes publicaciones madrile&ntilde;as, la primera de ellas la Revista Mensual. Poco despu&eacute;s, a las actividades literarias junt&oacute; las pol&iacute;ticas. En las elecciones de diputados a cortes celebradas en 1866 fu&eacute; electo por el gran distrito de Avil&eacute;s de los dos en que se dividi&oacute; entonces la provincia. En esas Cortes predecesoras de la revoluci&oacute;n que en septiembre de 1868 derrib&oacute; del Trono a Isabel II, fu&eacute; en el a&ntilde;o anterior elegido uno de los secretarios de Mesa y en ollas se distingui&oacute; desde&ntilde;ados primeros discursos, contra el ambiente que predominaba en el Parlamento, como hombre de arraigados convicciones conservadoras.<\/p>\n<p>Durante ese ciclo revolucionario de un escaso lustro desde el 68 hasta despu&eacute;s de ca&iacute;da la Rep&uacute;blica en enero de 1874, Lu&iacute;s Pidal y Mon vivi&oacute; al margen de la pol&iacute;tica activa, dedicado a combatirla con el mayor denuedo en la prensa como mon&aacute;rquico y cat&oacute;lico de muy firmes acentos cada vez. Aparte de su cooperaci&oacute;n literaria al sostenimiento de la Revista Bibliogr&aacute;fica de la que fue fundador, colabor&oacute; copiosamente con pluma combativa y polemista en los peri&oacute;dicos fundados y dirigidos por el hermano muy especialmente en La Espa&ntilde;a Cat&oacute;lica suspendido gubernativamente por tres veces, debido al tono violento de sus campa&ntilde;as,por lo que cambi&oacute; de t&iacute;tulo, pero no de car&aacute;cter por el de La Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Parte de ese tiempo residi&oacute; emigrado, como otros muchos pol&iacute;ticos mon&aacute;rquicos, partidarios primero de Isabel II y, despu&eacute;s, del hijo de Alfonso. En las negociaciones para la proclamaci&oacute;n de &eacute;ste como rey de Espa&ntilde;a con el nombre de Alfonso XII intervino activamente, comisionado al efecto por Antonio C&aacute;novas del Castillo. Al fin, le cupo el honor, compartido con el marqu&eacute;s del Pazo de la Merced, de ser quien acompa&ntilde;a desde Inglaterra al futuro monarca a posesionarse del Trono de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>La Restauraci&oacute;n fu&eacute; campo abonado para el engrandecimiento de su personalidad pol&iacute;tica. En las Cortes de 1876 figur&oacute; entre los miembros de la comisi&oacute;n encargada de redactar el proyecto de la constituci&oacute;n aprobada en ese a&ntilde;o. Represent&oacute; como diputado a Cortes al distrito de Oviedo desde 1877, triunfante en las segundas elecciones para sustituir al t&iacute;o Alejandro Mon, hasta que doce a&ntilde;os despu&eacute;s fu&eacute; elevado a senador vitalicio. Durante ese tiempo comparti&oacute; con el hermano la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica que ambos ejerc&iacute;an en gran parte de la provincia de Asturias.<\/p>\n<p>Durante ese tiempo comparti&oacute; con el hermano la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica que los dos ejerc&iacute;an en gran parte de la provincia de Asturias, hegemon&iacute;a sostenida y amparada en una nutrida mara&ntilde;a de intereses caciquiles que oprim&iacute;an y hollaban todos los derechos ciudadanos, sin perjuicio de que a Ios dos se les debieran iniciativas e Intervenciones pol&iacute;ticas en favor del progreso regional.<\/p>\n<p>En tal sentido se puede recordar que su decidido apoyo en favor de una variante introducida por el ingeniero franc&eacute;s Don&oacute;n en el plan de la bajada ferroviaria del puerto de Pajares, en beneficio de la Compa&ntilde;&iacute;a del ferrocarril y perjuicio de los intereses asturianos, fue en su carrera pol&iacute;tica una gran equivocaci&oacute;n, que di&oacute; lugar a la celebraci&oacute;n en Oviedo el 27 de marzo de 1881 de una imponente manifestaci&oacute;n de Asturias entera, representada por comisiones de todos los concejos. Su prestigio pol&iacute;tico, as&iacute; como al de su hermano Alejandro en mayor medida, sufri&oacute; entonces un eclipse que pudo ser total en la regi&oacute;n para ambos. Tal actitud de ellos fue acerbamente censurada, y hasta se lleg&oacute; a pensar y creer que depend&iacute;a de algo m&aacute;s grave que una equivocaci&oacute;n, en lo que posiblemente se haya extralimitado la malicia de los censores y protestantes.<\/p>\n<p>En este per&iacute;odo desarroll&oacute; una intensa labor parlamentaria, distingui&eacute;ndose en el Congreso por sus discursos y trabajos en favor de la ense&ntilde;anza, especialmente. Al mismo tiempo desarroll&oacute; dedicaciones de escritor en vol&uacute;menes y en publicaciones tales como La Uni&oacute;n Cat&oacute;lica, La Uni&oacute;n, dirigidas por el hermano, Revista de Madrid, y otras, casi siempre en defensa de los principios religiosos o sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Fue como hombre estudioso, entendido en otras muchas cuestiones, entre ellas las musicales por cuya competencia se le di&oacute; ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Tambi&eacute;n se lo di&oacute; Ingreso como acad&eacute;mico de n&uacute;mero en diciembre de 1887, en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>El 13 de diciembre de 1839 se lo nombr&oacute; senador vitalicio y al tomar posesi&oacute;n de esa magistratura se le eligi&oacute; presidente del Senado. Poco despu&eacute;s, en 1890 se le design&oacute; embajador de Espa&ntilde;a en el Vaticano, cargo que desempe&ntilde;&oacute; muy de su agrado,por ser uno de sus principios pol&iacute;ticos la armon&iacute;a de relaciones con la Santa Sede.<\/p>\n<p>Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s de dar por terminada esa funci&oacute;n, nuevamente en Madrid, su personalidad intelectual alcanzaba (1895) otra distinci&oacute;n: el Ingreso como acad&eacute;mico de n&uacute;mero en la Academia de la Lengua, con cuyo motivo desarroll&oacute; con reconocido acierto un estudio sobre El drama hist&oacute;rico.<\/p>\n<p>La pol&iacute;tica le realz&oacute; de nuevo por entonces con el cargo, nuevamente, de vicepresidente del Senado que desempe&ntilde;&oacute; desde 1896 al 98. En marzo del 99 pas&oacute; a desempe&ntilde;ar en el Gobierno presidido por Francisco Silvela el Ministerio de Fomento, que s&oacute;lo estuvo bajo su direcci&oacute;n poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, hasta abril de 1900. Entre sus funciones ministeriales entr&oacute; la modificaci&oacute;n del plan de estudios de segunda ense&ntilde;anza, muy celebrada.<\/p>\n<p>En 1902 se le design&oacute; miembro del consejo de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica. En 1903 volvi&oacute; a ocupar la vicepresidencia del senado y la presidencia en 1905. En este mismo a&ntilde;o, miembro del Consejo de Estado desde algunos antes se le exalt&oacute; a la presidencia de ese alto organismo, puesto que volvi&oacute; a desempe&ntilde;ar en 1907.<\/p>\n<p>En esta postrera etapa de su vida desarroll&oacute; menos actividades de orador y escritor. En el Senado se distingui&oacute;, sin embargo, como uno de los m&aacute;s denodados impugnadores de la ley patrocinada por el presidente del Consejo de Ministros. Jos&eacute; Canalejas (1911), conocida largamente por la Ley del Candado, de restricci&oacute;n sobre el establecimiento de las &oacute;rdenes religiosas y la sujeci&oacute;n de ellas a las leyes civiles. Colabor&oacute; en los diarios La &Eacute;poca y El Universo.<\/p>\n<p>Falleci&oacute; Luis Pidal y Mon en Madrid el 19 de diciembre de 1913.<\/p>\n<p>Entre las condecoraciones espa&ntilde;olas que pose&iacute;a estaba la m&aacute;s alta, el Collar del Tois&oacute;n de Oro, que le fu&eacute; concedido pocos meses antes de su muerte, en el de mayo. Entre las extranjeras figuraban las Grandes Cruces de la Orden de Cristo, portuguesa y de Pio X, vaticanista.<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Fuentes y or&iacute;genes del Derecho en los pueblos del Occidente, verificarse la invasi&oacute;n de los b&aacute;rbaros. (Madrid, 1865; tesis doctoral).<\/p>\n<p>II.&mdash;Espa&ntilde;a y la sociedad moderna. (Madrid).<\/p>\n<p>IIl.&mdash;Las citas hist&oacute;ricas del se&ntilde;or Castelar. (Madrid, 1869).<\/p>\n<p>IV.&mdash;Crisis de la Iglesia cat&oacute;lica, (Madrid).<\/p>\n<p>V.&mdash;La unidad cat&oacute;lica en Espa&ntilde;a, (Madrid, 1875: folleto).<\/p>\n<p>VI.&mdash;Los progresos del Catolicismo, (Madrid),<\/p>\n<p>VII.&mdash;Del m&eacute;todo de observaci&oacute;n en la ciencia social: Le Play y su escuela, (Madrid, 1887; discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas),<\/p>\n<p>VIII.&mdash;El drama hist&oacute;rico, (Madrid, 1895; discurso de ingreso en la Academia de la Lengua),<\/p>\n<p>IX.&mdash;Informe para la repartici&oacute;n de premios y socorros en la Fundaci&oacute;n de San Gaspar. (Madrid, 1900; le&iacute;do en la Academia de La Lengua en sesi&oacute;n p&uacute;blica del 13 de mayo).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;La cuesti&oacute;n religiosa. (Madrid, 1901; discurso en el Senado)<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;La Oraci&oacute;n del Huerto. (En la Revista de Madrid, 1883: tomo V)<\/p>\n<p>2.&mdash;La Santa Duquesa de Villahermosa, (En idem, tomo IV).<\/p>\n<p>3.&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de don Eduardo de La Nojosa en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, (Madrid, 1907; en el mismo volumen que el discurso).<\/p>\n<p>4.&mdash;Varios informes, (En las Memorias de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas)<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Una necrolog&iacute;a (En la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, Madrid, enero-febrero de 1914, tomo XXXI).<\/p>\n<p>E. de O.&mdash;Biografia: El marqu&eacute;s de Pidal, (En Asturias, organo del Centro Asturiano, Madrid, abril de 1899),<\/p>\n<p>Labra (Rafael Maria de).&mdash;La libertad de ense&ntilde;anza en el Senado: Discursos de los se&ntilde;ores Labra, S&aacute;nchez Toca, marqu&eacute;s de Pic y Portuondo, (Madrid, 1902: folleto).<\/p>\n<p>Men&eacute;ndez y Pelayo (Marcelino).&mdash;Discurso de aceptaci&oacute;n de Luis Pidal y Mon en la Academia de la Lengua. (Madrid, 1895; el mismo volumen que el otro discurso)<\/p>\n<p>Molins (Marqu&eacute;s de).&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de Luis Pidal y Mon en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1887: en el mismo volumen que el discurso ).<\/p>\n<p>Vallina y Subirana (E. de Ja). El Certamen Universal de 1900 y la reforma de la ense&ntilde;anza del Excmo. Sr. Marqu&eacute;s de Pidal, con otras impresiones anotadas en la cartera de viaje. (Madrid, 1900).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7144,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3280","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}