{"id":3331,"date":"2021-03-21T14:33:22","date_gmt":"2021-03-21T14:33:22","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3331"},"modified":"2021-12-11T13:17:51","modified_gmt":"2021-12-11T13:17:51","slug":"posada-herrera-jose-de","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/posada-herrera-jose-de\/","title":{"rendered":"POSADA HERRERA (Jos\u00e9 de)"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles m&aacute;s conspicuos de la segunda mitad del siglo XIX. Reun&iacute;a esclarecido talento,vasta ilustraci&oacute;n y probidad inmaculada que nadie le ha discutido nunca. En cuanto a su idealidad estrictamente pol&iacute;tica,la discusi&oacute;n podr&iacute;a no tener fln. Fu&eacute; hombre que desconcertaba tanto con la palabra cono con la acci&oacute;n, hombre de arraigados principios liberales ,cono lo demuestran haber sido un adalid del constitucionalismo y el parlamentarismo, tiene en su cuenta asimismo importantes partidas que pudieran acreditarle de sentimientos profundamente conservadores.Y es que Posada Herrera se consagr&oacute; a cuajar en una firme conciliaci&oacute;n a la monarqu&iacute;a y la Religi&oacute;n de una parte con la democracia y la tolerancia de otra, para cuyo dif&iacute;cil prop&oacute;sito emple&oacute; no pocas veces, en la imposibilidad de seguir rectos caminos, procedimientos que podr&iacute;an acreditarle de cazurro y marrullero. Sin embargo, si dentro de su ideolog&iacute;a entraba lo del fin justifica los medios, habr&aacute; que admitir como apropiado el elogio que le dedic&oacute; su paisano Campoamor:<\/p>\n<p align=\"center\">&laquo;Fu&eacute; del grande Posada<\/p>\n<p align=\"center\">tanta la fe,tan sin igual la ciencia,<\/p>\n<p align=\"center\">que nunca entr&oacute; en sus dudas para nada<\/p>\n<p align=\"center\">la lucha entre el deber y la conciencia&raquo;<\/p>\n<p>Acerca de esas volubilidades aparentes o reales escribe Crist&oacute;bal de Castro &ldquo;Posada Herrera es la paciencia y el disimulo,la ma&ntilde;a y el sanchopancismo, el aplomo y la tenacidad. Uno de sus bi&oacute;grafos dice de &eacute;l que es un fil&oacute;sofo convertido en empleado y esta frase de Rico Amat tiene la afortunada consistencia de una semblanza&rdquo; .Y sigue razonando Castro de esta forma: &ldquo;en veintid&oacute;s a&ntilde;os de Cortes su liberalismo es sof&iacute;stico y su moderadismo es falaz. Las doctrinas pol&iacute;ticas de este hombre de equilibrio y balanc&iacute;n no tienen una g&eacute;nesis filos&oacute;fica como la teor&iacute;a del justo medio de Mart&iacute;nez de la Rosa,ni una norma de austeridad y de rigidez como el puritanismo de Pacheco, de Pastor D&iacute;az y de Seijas, ni siquiera una calentura dictatorial como la que iniciara en su reforma Bravo Murillo A los moderados opone la frase de que del templo de las leyes huyen los dioses cuando en &eacute;l penetra la tiran&iacute;a. Y a los progresistas les interroga como otro Sancho: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pedazo de pan dais a los pobres cuando les conced&eacute;is alg&uacute;n derecho? &hellip;Combatidos sa&ntilde;udamente, implacablemente, tiene por norma el buen callar de Sancho. Ni el ap&oacute;strofe ni la insidia logran alterarle; su sonrisa es tan permanente como su cachaza. Oir, ver y callar es su divisa de ministro&hellip;Posada Herrera es el hombre que sonr&iacute;e.Cuando Rivero le desprecie y Aparisi Guijarro le profetiza y Ol&oacute;zaga le ultraja y Sagasta arrima el ascua a un dicterio, &eacute;l impasible y cachazudo,sonr&iacute;e eternamente en el banco azul. Los Diarios de Cortes est&aacute;n llenos de alusiones a esta sonrisa porfiada y p&eacute;rfida, que es la m&aacute;scara florentina de este pol&iacute;tico aldeano.Ella le da un prestigio psicol&oacute;gico, le presta una complejidad de esp&iacute;ritu de que carece por completo esta figura electorera y caciquil&raquo;<\/p>\n<p>Aunque parezca apasionado e irreverente este razonamiento de Crist&oacute;bal de Castro,habr&aacute; que admitir como cierto su fondo. Es es juicio que cabe formular, por los efectos exteriores,de quien persigue un prop&oacute;sito por caminos quebrados o se forja un ideal de imposible realizaci&oacute;n como el abrazado por Posada Herrera. &Eacute;l mismo se lamentaba al final de su vida de haber sacrificado cuarenta a&ntilde;os, y sacrificio indudable fue, al deseo de conciliar y armonizar lo que no admit&iacute;a conciliaci&oacute;n ni armon&iacute;a.<\/p>\n<p>De todos modos siempre habr&aacute; que considerarlo como pol&iacute;tico liberal bajo la Monarqu&iacute;a. Aunque la opini&oacute;n de Vega de Armijo, por conservador, avalore poco esa afirmaci&oacute;n, es considerable. &ldquo;Era D.Jos&eacute; de Posada Herrera&mdash;dice&mdash;de ideas pol&iacute;ticas avanzadas,y aun cuando,al parecer hubo en su larga carrera variaciones que un esp&iacute;ritu estrecho pudiera apreciar como cambios bruscos de opini&oacute;n, si se consideran en el fondo las doctrinas por &eacute;l profesadas, se ve en medio de cierto descreimiento, hijo tal vez de su extraordinaria lectura, una base esencialmente liberal y pr&aacute;ctica de ello son buen ejemplo sus doctrinas sobre el Jurado y el derecho de reuni&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>En cuanto a su capacidad, acreditada queda con el hecho de haber alcanzado,con el respeto y la estimaci&oacute;n generales, los m&aacute;s altos puestos en la pol&iacute;tica y la gobernaci&oacute;n del Estado.<\/p>\n<p>Brill&oacute; tambi&eacute;n parlamentariamente como orador, si no por la gran elocuencia de su palabra, s&iacute; por documentado,certero y convincente y por la agudeza y el aticismo frecuentes con que salpimentaba sus oraciones. &ldquo;No es elocuente el Sr.Posada Herrera en el sentido estricto de la palabra&mdash;dice Aurellano Linares Rlvas&mdash; pero su fama de orador notable es justa y merecida.Su palabra,un tanto premiosa y dif&iacute;cil, va recta como un dardo a herir a su adversario en el coraz&oacute;n. Razonador profundo y dial&eacute;ctico por excelencia.arrolla cuantos obst&aacute;culos se le presentan, triturando materialmente a los que no saben desviarse para dejar pasar la avalancha. Demasiado sutil e ingenioso, entreti&eacute;nese muchas veces en sofismas que le deleitan sobremanera; pero pres&eacute;ntalos con tal naturalidad,que es muy dif&iacute;cil no dejarse seducir&rdquo;.<\/p>\n<p>De otras condiciones que adornaban la personalidad de Posada Herrera nos da cuenta Protasio Gonz&aacute;lez Sol&iacute;s con estas palabras: &ldquo;Fu&eacute; de las pocas ilustraciones pol&iacute;ticas que con su persona menos ruido ha metido. Poco hac&iacute;a rodar el coche ministerial,y &uacute;nicamente para ganar tiempo y en casos precisos, se met&iacute;a en &eacute;l. Ministro o no ministro,andaba a pie ordinariamente.Ni banquetes,ni teatros, ni sociedades le deleitaban;su vida era recogid&iacute;sima en extremo, y, a no mediar alg&uacute;n compromiso,se quedaba en casa por la noche,y media docena de&nbsp; amigos y parientes le hac&iacute;an la tertulia hasta las once.Posada Herrera jam&aacute;s rebas&oacute; cierto l&iacute;mite en los gastos,y,evidentemente,se ce&ntilde;&iacute;a a sus propios recursos,y a los sueldos que,por los altos cargos que desempe&ntilde;&oacute; le correspond&iacute;an. Era un hombre honrad&iacute;simo en toda la extensi&oacute;n de la palabra y un cumplido caballero por sus h&aacute;bitos y maneras. A nadie,alto o humilde,dejaba de considerar y tratar con una finura admirable&rdquo;.<\/p>\n<p>Finalmente,por lo que pueda inducir a la mejor comprensi&oacute;n del car&aacute;cter y la idealidad del biografiado, hemos de anotar una an&eacute;cdota que refiere Miguel Moya en estos t&eacute;rminos: &ldquo;Siendo Posada Herrera embajador de Espa&ntilde;a en Roma, entr&oacute; cierta tarde en una de las m&aacute;s renombradas iglesias de la capital del mundo cat&oacute;lico. Con tan poco respeto fue mirando capillas, retablos, im&aacute;genes y reliquias,que al fin se le acerc&oacute; un capell&aacute;n y le dijo:&mdash;El rector me encarga que diga a usted que ende por el templo con m&aacute;s devoci&oacute;n.&mdash;Diga usted al rector &mdash; contest&oacute; D.Jos&eacute;&mdash;que estoy en el secreto&rdquo;.<\/p>\n<p>Jos&eacute; Posada Herrera es hermano de Benito, rese&ntilde;ado anteriormente, y t&iacute;o carnal de Blas Posada Duque de Estrada, del que se da noticia p&aacute;ginas atr&aacute;s.<\/p>\n<p>No naci&oacute; Posada Herrera en 1615,como se afirma en las dos grandes Enciclopedias espa&ntilde;olas,sino exactamente el 31 de marzo de 1814, en la villa de Llanes. Fue hijo de don Pedro Blas Alejandro Posada y Castillo,hombre patriota y liberal que fu&eacute; coronel y gobernador de esa villa cuando la guerra de Independencia y figur&oacute; entre los perseguidos por Fernando VII y sus secuaces al quedar restaurado el absolutismo en 1825. Sosten&iacute;a un hogar distinguido,pero con escasos bienes de fortuna.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de abandonar la escuela primaria,si quiso seguir estudios de acuerdo con su vocaci&oacute;n,tuvo que acometerlos a costa de privaciones y sacrificios,tal vez por coincidir con la muerte del padre. En 1824 empez&oacute; a estudiar Latinidad, Humanidades y Filosof&iacute;a en el Colegio sostenido en Celorio (lugar inmediato a Llanes) por frailes benedictinos. Al mismo tiempo recib&iacute;a lecciones de ingl&eacute;s, Econom&iacute;a pol&iacute;tica y Derecho p&uacute;blico de su cu&ntilde;ado el ex-diputado Francisco Fern&aacute;ndez de C&oacute;rdoba.Ya preparado para emprender una carrera universitaria, se traslad&oacute; a Oviedo y comenz&oacute; en la Facultad de Jurisprudencia la de Leyes. Pero poco despu&eacute;s hubo de suspenderla a causa de haber clausurado Fernando VII las Universidades. Entonces entr&oacute; al servicio en calidad de familiar de su paisano Pedro Inguanzo y Rivero, arzobispo de Toledo,donde continu&oacute; sus estudios durante dos cursos. Abiertas nuevamente las Universidades,regres&oacute; a Oviedo, y en la de esta ciudad concluy&oacute; la carrera en 1832 con la licenciatura en Leyes.<\/p>\n<p>Ya facultado para el ejercicio de la abogac&iacute;a,de dedic&oacute; en Oviedo a esta profesi&oacute;n.Se indica a este respecto la fecha de 1835.Al mismo tiempo desempe&ntilde;aba la Secretar&iacute;a de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s y regente desde 1836 de la c&aacute;tedra de Matem&aacute;ticas que esa en instituci&oacute;n sosten&iacute;a en la Facultad de Filosof&iacute;a de la Universidad.<\/p>\n<p>Desenvolv&iacute;a esas y otras actividades dentro de una ideolog&iacute;a ampliamente liberal,relacionado con las personalidades asturianas que en Madrid segu&iacute;an el mismo credo, que era el del Partido Progresista.<\/p>\n<p>Deseoso de alcanzar de ellos alguna ostensible protecci&oacute;n,al decir de algunos bi&oacute;grafos,efectu&oacute; un viaje a Madrid,a pie,por carecer de medios para otra clase de transporte,viaje que no realiz&oacute; en balde, porque,al ser apreciadas las dotes intelectuales y morales que le distingu&iacute;an,regres&oacute; a Asturias con firmes promesas de que ser&iacute;a incorporado a la pol&iacute;tica bien cimentadamente. Acaso fue verdad lo del viaje,que se dice realizado en 1837, pero convendr&aacute; considerar como f&aacute;bula lo de haberlo hecho a pie.<\/p>\n<p>Merced a esa solicitada ayuda o a espont&aacute;nea elecci&oacute;n conquista da exclusivamente por sus merecimientos,en 1839 sali&oacute; triunfante como diputado a Cortes suplente por Asturias,con lo que se traslad&oacute; a Madrid,teatro desde entonces de sus triunfos. Protaslo Gonz&aacute;lez Sol&iacute;s, uno de sus disc&iacute;pulos en la c&aacute;tedra de Matem&aacute;ticas de la Universidad,recuerda que al partir Posada Herrena para Madrid a cumplir su misi&oacute;n de diputado les habl&oacute; as&iacute;: &rdquo;Montado en un mulo marcho y del mismo modo pienso volver a mi pa&iacute;s&rdquo; ,Y, efectivamente,por mucho que se le discuta como pol&iacute;tico,nadie podr&aacute; decir que haya hecho granjer&iacute;a de sus representaciones y destinos.<\/p>\n<p>Al a&ntilde;o siguiente(1840) alcanz&oacute; el acta de diputado a Cortes en propiedad y desde entonces qued&oacute; su vida consagrada a la pol&iacute;tica, en el Congreso,en el Senado y en el Gobierno.<\/p>\n<p>Desde el primer momento de sus actividades parlamentarias despert&oacute; expectaci&oacute;n y respeto con la autoridad de sus intervenciones en los debates, Pero los cimientos de su reputaci&oacute;n los puso en 1841 con un notable discurso en favor de una Regencia trina durante la minor&iacute;a de edad de Isabel II. Sus revelaciones de hombre de gobierno le dieron consideraci&oacute;n de ministrable .Poco despu&eacute;s, en 1843, con ocasi&oacute;n del debate suscitado en torno al hecho que de el presidente del Gobierno, Salustiano Ol&oacute;zaga obtuviera de la reina violentamente el decreto de disoluci&oacute;n de las Cortes, pronunci&oacute; un inesperado discurso de ataque al ya destituido Ol&oacute;zaga,todo &eacute;l vibrante y a ratos violento.que tuvo el doble efecto de servirle como declaraci&oacute;n de principios para separarse del Partido Progresista y de consagrarle como un gran parlamentario y temible enemigo. Se incorpor&oacute; entonces al Partido Moderado y fue secretario del Congreso de los Diputados(1843-44) bajo la presidencia de Pedro Jos&eacute; Pidal y Carniado.<\/p>\n<p>Sin embargo, a parte de sus l&uacute;cidas intervenciones parlamentarias al discutirse la Constituci&oacute;n de 1845, se puede decir que permaneci&oacute; por espacio de unos diez a&ntilde;os sin dar se&ntilde;ales de gran actividad pol&iacute;tica.<\/p>\n<p>Desde que en 1846 se empezaron a efectuar las elecciones de diputados a Cortes por peque&ntilde;os distritos,Posada Herrera dej&oacute; de tener representaci&oacute;n parlamentaria por Asturias y en ese mismo a&ntilde;o se qued&oacute; sin acta, se la di&oacute; el distrito de Astorga (Le&oacute;n) en las primeras elecciones siguientes(1850) reeligi&eacute;ndole dos veces veces seguidas, Posteriormente, a excepci&oacute;n de otras dos ocasiones en que tampoco tuvo representaci&oacute;n parlamentaria (del 66 al 68 y del 71 al 76) represent&oacute; sucesivamente a los distritos de Torrelavega (Santander) y Lorca( Murcia) Fu&eacute; preciso que transcurrieran treinta a&ntilde;os&mdash;cuando &eacute;l no necesitaba de los votos da sus paisanos,sino &eacute;stos del prestigio y el predicamento pol&iacute;ticos de &eacute;l&mdash; para que volviera a representar intereses asturianos en el congreso elegido por el distrito de nacimiento, Llanes por el que sigui&oacute; siendo diputado hasta que pas&oacute; al Senado por derecho propio ya en las postrimer&iacute;as de su vida, el 28 de mayo de 1884.<\/p>\n<p>En los primeros a&ntilde;os de su establecimiento en Madrid,tuvo a su cargo la c&aacute;tedra de Econom&iacute;a pol&iacute;tica del instituto de segunda ense&ntilde;anza de San Isidro,que fu&eacute; otra plataforma para exaltaci&oacute;n de su personalidad,acredit&aacute;ndose en ella como un gran tratadista de Derecho, particularmente con la publicaci&oacute;n de la obra Lecciones de Administraci&oacute;n (n&uacute;mero I), recogidas por tres de sus disc&iacute;pulos).<\/p>\n<p>Con esa funci&oacute;n docente simultane&oacute; la de secretario del Consejo de Estado, por nombramiento de 1846, organismo del que pas&oacute; despu&eacute;s a un cargo de oficial.<\/p>\n<p>Como por ese tiempo no tuvo representaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados,y esto le tuvo al margen de la pol&iacute;tica,vivi&oacute; dedicado a sus estudios de Econom&iacute;a y Derecho, ya en su casa de Madrid y en la que ten&iacute;a en Miengo (Llanes) ya casado con do&ntilde;a Mar&iacute;a de los Dolores Posada.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a la pol&iacute;tica activa como diputado por Astorga en 1850. Durante la breve legislatura de noviembre a diciembre de 1853 fue vicepresidente del Congreso. Cooper&oacute; al &eacute;xito del movimiento revolucionario de julio del a&ntilde;o siguiente. En 1856 cooper&oacute; con el general O&rsquo;Donell a la fundaci&oacute;n del partido Uni&oacute;n Liberal bajo la direcci&oacute;n de &eacute;ste.En ese mismo a&ntilde;o y bajo el Gobierno presidido por O&rsquo;Donnell,desempe&ntilde;&oacute; la Direcci&oacute;n general de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, siendo Mayans ministro de Fomento,a lo que correspond&iacute;a entonces aquella Direcci&oacute;n General. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s,a comienzos de 1858, era elevado al cargo de fiscal del Consejo de Estado.<\/p>\n<p>Al constituirse el 14 de mayo de ese mismo a&ntilde;o (1858) el Gobierno presidido por Ist&uacute;riz, le fu&eacute; confiado el Ministerio de la Gobernaci&oacute;n. Este Gobierno fu&eacute; de corta duraci&oacute;n,derrotado en el Congreso precisamente a causa de unos proyectos presentados por Posada Herrera.Le sucedi&oacute; el presidido por O&rsquo;Donnell, continuando &eacute;l,ante la sorpresa y el estupor de todos,como ministro de la Gobernaci&oacute;n, por lo que se lleg&oacute; a pensar si la crisis habr&iacute;a sido provocada ex profesamente por Posada Herrera para dar paso al Poder a su flamante Uni&oacute;n Liberal acaudillada por O&rsquo;Donell.<\/p>\n<p>Cinco a&ntilde;os estuvo al frente de ese Ministerio,hasta el 16 de enero de 1863,en cuyo tiempo desempe&ntilde;&oacute; a la vez interinamente el Ministerio de Gracia y Justicia,durante unos d&iacute;as de agosto de 1859 y posteriormente algo menos de un mes,de noviembre a diciembre del 61.<\/p>\n<p>En ese quinquenio llev&oacute; en Ias Cortes la voz cantante del Gobierno en valiente defensa frente a las oposiciones,acredit&aacute;ndose a la vez de hombre de Estado para el que la Econom&iacute;a y la Administraci&oacute;n no ten&iacute;an secretos y hambre de energ&iacute;a y flexibilidad que saben hermanar el derecho a la libertad con el respeto a la ley. Pero se acredit&oacute; tambi&eacute;n de ser un magistral corruptor de la voluntad popular manifestada en las urnas electorales,corrupci&oacute;n que se hizo sistem&aacute;tica desde entonces.No hab&iacute;a otros triunfos electorales mas que los previamente dispuestos por &eacute;l desde el Ministerio de la Gobernaci&oacute;n,al habla y mediante acuerdo con los gobernadores civiles y otras autorizados provinciales, por lo que se le denominaba El Gran Elector.<\/p>\n<p>Pero lo que ha quedado como recuerdo m&aacute;s perdurable de sus actuaciones de gobernante entonces fu&eacute; su labor parlamentaria. Provisto de una impasibilidad a toda prueba,todos los ataques de las oposiciones se estrellaban con ella infaliblemente,Y en esas oposiciones brillaban parlamentarios del fuste de Ruiz Zorrilla. Calvo Asensio, Sagasta, Nicol&aacute;s Mar&iacute;a Rivero, Figueras, Figuerola y otros m&aacute;s de pareja altura. Pero a todos desconcertaba ya con el silencio o con agudezas sof&iacute;sticas que vest&iacute;an una iron&iacute;a o un sarcasmo,si no es que la raz&oacute;n estaba de su parte,porque,est&aacute;ndolo,mol&iacute;a verdaderamente al adversario con la fuerza de su dial&eacute;ctica.<\/p>\n<p>La astucia era de las armas que m&aacute;s diestramente manejaba. En situaciones agobiadoras ella le sacaba del tranca.En una ocasi&oacute;n, por ausencia de casi todos los ministros y gran parte de los diputados gubernamentales, las minor&iacute;as se encontraban en situaci&oacute;n de superioridad y aprovecharon el momento para plantear problemas que pusieran en grave trance al Gobierno.Hubiera sobrevenido probablemente la ca&iacute;da de &eacute;l, de no estar Posada Herrera all&iacute;. Este, ante la gravedad de la situaci&oacute;n, ech&oacute; mano de uno de sus extraordinarios recursos: el enga&ntilde;o se dirigi&oacute; a la C&aacute;mara para decir que el Gobierno se ve&iacute;a obligado a desatender&rsquo; las tareas parlamentarias por haber recibido del Capit&aacute;n general de Galicia un telegrama d&aacute;ndole cuenta de unos graves disturbios producidos en esa regi&oacute;n. Llev&oacute; la patra&ntilde;a a afirmar que el telegrama lo pose&iacute;a el ministro de Estado, que era el &uacute;nico que le acompa&ntilde;aba en ese momento en el esca&ntilde;o ministerial, y &eacute;ste se vi&oacute; apurad&iacute;simo para eludir el compromiso de presentarlo y liarlo a las Cortes a petici&oacute;n de algunos diputados,acabando por asegurar que lo hab&iacute;a traspapelado.El caso fu&aacute; Que todos los diputados presentes,tocados en la fibra patri&oacute;tica,se apresuraron a presentar su solidaridad al Gobierno para que &eacute;ste reprimiera las alteraciones de la v&iacute;a p&uacute;blica.Y all&iacute; mismo acabaron los serios amagos de tempestad.Cuando posteriormente las oposiciones supieron que hab&iacute;an sido objeto de un enga&ntilde;o de Posada Herrera, decidieran no presentar ninguna reclamaci&oacute;n,por si les llevaba a caer en otro.<\/p>\n<p>Sustituido a comienzos de 1863 el Gobierno de O&rsquo;Donnell con la subida el Poder del Partido Moderado. Posada Herrera fue el jefe de la minor&iacute;a parlamentaria de la uni&oacute;n Liberal y combati&oacute; brillante y en&eacute;rgicamente a los sucesores en la gobernaci&oacute;n del Estado.<\/p>\n<p>Vuelto a la jefatura del Gobierno O&rsquo;Donnell el 21 de julio de 1865,Posada Herrera se hizo cargo nuevamente del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n,Esta vez le tocaron malos tiempos.31 ministro que anteriormente se hab&iacute;a acreditado do hombre transigente,ahora las circunstancias le llevaron a parecer excesivamente severo. Sus buenos prop&oacute;sitos de dotar al Estado do algunas acertadas leyes,entre ellas de una que estableciera el sufragio universal por grandes jurisdicciones a fin de depurarlo de las corruptelas a que &eacute;l mismo contribuy&oacute; a llevarlo,quedaron interrumpidos por las revueltas que se produjeron en el pa&iacute;s. El 3 de enero del 66 estallaba la rebeli&oacute;n capitaneada por el general Prim en las cercan&iacute;as de Villarejo v el 22 de junio otro movimiento subversivo estallaba en las propias calles de Madrid.Las represiones y los encarcelemientos abundaron,tal vez con exceso. La &uacute;ltima de esas insurrecciones concluy&oacute; con numerosos fusilamientos.Poco despu&eacute;s de esa algarada madrile&ntilde;a,el 10 de julio,dejaba O&rsquo;Donell la presidencia del Consejo de Ministros y Posada Herrera era sustituido en el Ministerio de la Gobernaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Posada Herrera se retir&oacute; entonces a su posesi&oacute;n de Miengo, tan dispuesto a permanecer apartado de la pol&iacute;tica.que ni se movi&oacute; del retiro a la muerte de su jefe pol&iacute;tico,O&rsquo;Donell,en 1867, lo que equival&iacute;a a renunciar a la jefatura,de la que era el m&aacute;s indicado heredero, ni alter&oacute; su vida en nada al producirse la revoluci&oacute;n de setiembre de 1868 con el derrocamiento de Isabel II.<\/p>\n<p>Sin embargo,este profundo cambio de cosas le decidi&oacute; a volver a la pol&iacute;tica activa. Le atrae de nuevo a la vida p&uacute;blica el ministro de Estado del Gobierno Provisional, su paisano Juan Alvarez de Lorenzana del que acepta la designaci&oacute;n de embajador de Espa&ntilde;a ante el Vaticano, que era un &ldquo;inmenso sacrificio a la amistad&rdquo; como dice Vega de Armijo, dadas las enormes dificultades para restaurar entonces la armon&iacute;a de relaciones entre la Iglesia y el Estado. Sin embargo,como prueba de sus grandes recursos,consigui&oacute; que fuera aceptada por la Santa Sede la situaci&oacute;n pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>En mayo de ese a&ntilde;o (1869) renunci&oacute; a su cargo de embajador para ocupar en el Congreso de los Diputados su puesto como representante por Lorca. Eran Cortes Constituyentes y en ellas fu&aacute; de los comisionados para redactar el proyecto de Constituci&oacute;n que fue aprobada entonces. Se distingui&oacute; como decidido partidario de la Monarqu&iacute;a hereditaria, a la que pretend&iacute;a asociar o fundir principios democr&aacute;ticos.<\/p>\n<p>Disueltas esas Cortes, regresa a su retiro llanisco, nuevamente decidido a quedar al margen de la pol&iacute;tica. El reinado de Amadeo I y la Rep&uacute;blica se desenvuelven en medio de enormes dificultades y conflictos que parecen no afectarle o,si le afectan, no consiguen sacarle de su mutismo. Habr&iacute;a de venir la restauraci&oacute;n de la dinast&iacute;a borb&oacute;nica con Alfonso XII en 1675 para que se decidiera a incorporarse de nuevo a la vida p&uacute;blica.<\/p>\n<p>En ese largo per&iacute;odo de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os que venimos examinando de la vida de Posada Herrera, &eacute;ste hab&iacute;a adquirido, al par que su descollante personalidad pol&iacute;tica,un gran prestigio como hambre de extraordinarios m&eacute;ritos en c&iacute;rculos cient&iacute;ficos y literarios acreditado en conferencias y algunos trabajos de escritor. Al constituirse la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas el 28 de noviembre de 1857, fue designado entre los acad&eacute;micos fundadores. La Academia de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia le exalt&oacute; en 1864 al cargo de presidente.Y, en fin, su sabor y su talento le dieren ingreso como acad&eacute;mico correspondiente en la Academia de la Lengua y la elevaci&oacute;n a la Presidente del Ateneo Cient&iacute;fico, Literario y Art&iacute;stico.<\/p>\n<p>Apenes es proclamado rey de Espa&ntilde;a Alfonso XII a fines de 1874, Posada Herrera es de los primores pol&iacute;ticos que se aprestan a acatar con entusiasmo su soberan&iacute;a y decidi&oacute; abandonar el retiro. Triunfante como diputado a las Cortes Constituyentes de 1876 por el distrito de Llanes, en ellas desempe&ntilde;a la Presidencia del Congreso ,cargo que desempe&ntilde;&oacute; hasta 1879 y que dej&oacute; para retirarse nuevamente de la pol&iacute;tica a su rinc&oacute;n de Llanes a causa de haber fracasado en sus gestiones para formar Gobierno.<\/p>\n<p>Afiliado por entonces al partido Liberal presidido por Pr&aacute;xedes Mateo Sagasta, fu&eacute; designado para desempe&ntilde;ar el elevado cargo de presidente del Consejo de Estado. Volvi&oacute; a presidir el Congreso de los Diputados durante las tres primeras legislaturas del per&iacute;odo parlamentario de 188-83,gesti&oacute;n esta vez que, por su imparcialidad y rectitud le granje&oacute; el afecto de toda la C&aacute;mara.<\/p>\n<p>Dej&oacute; esa Presidencia para ocupar la del Consejo de Ministros en un Gobierno ef&iacute;mero, que s&oacute;lo duro 95 d&iacute;as,desde el 13 de octubre de 1883 al 18 de enero del 84, tiempo insuficiente para que pudiera desarrollar su plan de reformas administrativas y sociales.Hab&iacute;a alcanzado la m&aacute;s alta aspiraci&oacute;n para un pol&iacute;tico, la de ser el jefe del Gobierno, pero las circunstancias le impidieron dejar de la gesti&oacute;n un recuerdo perdurable.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s,el 28 de mayo del 84, alcanzaba otro preciad&iacute;simo galard&oacute;n: que se le proclamara sonador por derecho propio. Al a&ntilde;o siguiente,el rey le conced&iacute;a la condecoraci&oacute;n de m&aacute;s alto rango en la Espa&ntilde;a mon&aacute;rquica: el Collar del Tois&oacute;n de Oro. En ese mismo a&ntilde;o recib&iacute;a de sus paisanos residentes en Madrid una gran demostraci&oacute;n de admiraci&oacute;n y cari&ntilde;o: la exaltaci&oacute;n a la Presidencia del Centro de Asturianos, fundado entonces. Pero todo esto le llegaba a endulzar los pocos d&iacute;as que le quedaban de vida solamente, porque el 7 de setiembre de ese mismo a&ntilde;o 1885 dejaba de existir en su amado retiro de Llanes, Esta villa ha contribuido a mantener latente el recuerdo del insigne pol&iacute;tico con la erecci&oacute;n de una estatua por suscripci&oacute;n p&uacute;blica, monumento que fue iniciado en setiembre de 1893 y descubierto en abril del 94, debido al escultor asturiano Cipriano Folgueras. El Ayuntamiento Ovetense, algunos a&ntilde;os antes (1887) le tribut&oacute; el homenaje de poner su nombre a una de las calles de la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I&mdash;Lecciones de Administraci&oacute;n. (Madrid, 1843; recogidas por sus disc&iacute;pulos, en apuntes de clase, Juan Antonio de Rascon, Francisee de Paula Madrazo y Juan P&eacute;rez Calvo: cuatro tomos en cuario)<\/p>\n<p>Il.&mdash;Estudios sobre la Beneficencia p&uacute;blica, (Madrid, 1845; publicado como tomo IV de las Lecciones de Administraci&oacute;n), ,<\/p>\n<p>IIl.&mdash;Relaciones de la Legislaci&oacute;n con la Pol&iacute;tica. (Madrid. 1864: discurso de apertura de curso en la Academia de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Pr&oacute;logo a la obra Colecci&oacute;n Bibliogr&aacute;fica de lo Contencioso Administrativo, de Jos&eacute; Gallostra Fau. (Madrid, 1881).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 10 de 8&reg; tiembre de 1885).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Una semblanza. (En idem, 3 de setiembre de 1891).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Una biograf&iacute;a. (En idem, 16 de septiembre de 1893)<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Un elogio. (En El Nal&oacute;n, Muros del Nal&oacute;n, diciembre de 1898),<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Un boceto biogr&aacute;fico, (En la Cr&oacute;nica de Santander, ciembre de 1898)<\/p>\n<p>Balbin de Unquera (Antonio).&mdash;Don Jos&eacute; de Posada Herrera (En la Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Madrid, 18 de octubre de 1880)<\/p>\n<p>Castro (Crist&oacute;bal de).&mdash;Una semblanza. (En el libro Antolog&iacute;a de las Cortes de 1859 1863, Madrid, 1911).<\/p>\n<p>Cossio y Gomez Acebo (Manuel de).&mdash;Jos&eacute; Poxica Herrera, (En mo II de la obra Jurisconsultos espa&ntilde;oles, Madrid, 1911).<\/p>\n<p>Linares Rivas (Aureliano).&mdash;Las primeras C&aacute;maras de la Restauraci&oacute;n: Retratos y semblanzas, Don Jos&eacute; Posada Herrera. (En la Revista de Espa&ntilde;a, Madrid, 28 de octubre de 1877, tomo LVIII).<\/p>\n<p>Pruneda (Pedro) y otros autores&mdash;Un estudio biogr&aacute;fico. (En El tomo I de Biograf&iacute;as y. retratos de los personajes m&aacute;s notables en las partes del mundo, Madrid, 1867).<\/p>\n<p>Ruiz Gomez (Servando).&mdash;Alusiones. En su discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, Madrid, 1886).<\/p>\n<p>Segovia (Angel Maria).&mdash;Una semblanza. (En la obra Figuras y figurones, Madrid, 1880).<\/p>\n<p>Su&aacute;rez Inclan (Estanislao)&mdash;El gobierno del Ministerio presidido por el se&ntilde;or Posada Herrera, con respecto a la administraci&oacute;n de Provincias de Ultramar. (Madrid, 1884).<\/p>\n<p>Varios autores.&mdash;Panegiricos Y comentarios. (En el n&uacute;mero especial del Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos, Madrid, octubre 1 de 1885).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Monumento a Posada Herrera. (En &iacute;dem, diciembre de 2 y febrero de 1886 y siguientes n&uacute;meros).<\/p>\n<p>Vega de Armijo (Marqu&eacute;s de la).&mdash;Necrolog&iacute;a del Excmo. Sr. D&hellip; (Madrid, 1886; le&iacute;da en la sesi&oacute;n del 16 de marzo de ese a&ntilde;o en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7152,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3331","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}