{"id":3335,"date":"2021-03-21T14:47:50","date_gmt":"2021-03-21T14:47:50","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3335"},"modified":"2021-12-11T15:22:16","modified_gmt":"2021-12-11T15:22:16","slug":"posada-rubin-de-celis-antonio","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/posada-rubin-de-celis-antonio\/","title":{"rendered":"POSADA RUBIN DE CELIS (Antonio)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Eclesi&aacute;stico que alcanz&oacute; la categor&iacute;a de arzobispo. Fue en la primera mitad del siglo XIX una eminente personalidad, admirable mediador a t&iacute;tulo de liberal, a pesar de sus h&aacute;bitos eclesi&aacute;sticos, en las luchas pol&iacute;ticas a favor de las libertades p&uacute;blicas, maltratadas por Fernando VII.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos autores le citan con apellido Posada suprimido y otros con los apellidos de Posada Arg&uuml;elles. Naci&oacute; Antonio Posada Rub&iacute;n de Celis en Soto (Aller) el 11 de febrero de 1768, hijo de Antonio y Mar&iacute;a de esos respectivos apellidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">De ni&ntilde;o fue enviado a Llanes, lugar de nacimiento de la madre, y al amparo de sus t&iacute;os comenz&oacute; estudios preparatorios para la carrera eclesi&aacute;stica, en lo que le sirvi&oacute; de mentor el t&iacute;o don Ram&oacute;n Posada. Luego pas&oacute; al seminario de Murcia, donde curs&oacute; Filosof&iacute;a, Matem&aacute;ticas, Derecho y Lenguas. Luego estudi&oacute; Teolog&iacute;a y C&aacute;nones hasta alcanzar los grados superiores, con cuyo motivo pronunci&oacute; en lat&iacute;n un hermoso discurso que fue impreso en Madrid a&ntilde;os adelante.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu&eacute;s de concluida la carrera, alcanz&oacute; mediante oposiciones en ese mismo seminario la c&aacute;tedra de disciplina eclesi&aacute;stica, que desempe&ntilde;&oacute; por espacio de seis a&ntilde;os, desde 1791 al 99.<\/p>\n<p>En ese tiempo se present&oacute; en Madrid a oposiciones de una canonj&iacute;a en la colegiata de San Isidro, destino que alcanz&oacute; tras brillantes ejercicios. Pero no le fu&eacute; concedida la plaza por no haber sido ordenado de sacerdote todav&iacute;a ni tener cumplida la edad can&oacute;nica requerida, por lo que regres&oacute; a su c&aacute;tedra del seminario murciano. Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s qued&oacute; vacante otra canonj&iacute;a en la misma colegiata, que conquist&oacute; brillantemente tambi&eacute;n y de la que, ya ordenado de sacerdote, tom&oacute; posesi&oacute;n en 1799.<\/p>\n<p>El desenvolvimiento de su vida como can&oacute;nigo en Madrid estuvo rodeado de estimaciones y admiraciones conquistadas con su saber y su conducta. Desarroll&oacute; actividades de conferenciante y predicador que le dieron gran autoridad y fue presidente de la Academia de Ciencias Eclesi&aacute;sticas de San Isidro.<\/p>\n<p>Cuando la invasi&oacute;n francesa de 1808 adopt&oacute; una actitud patri&oacute;tica, combatiendo valientemente desde el p&uacute;lpito a los invasores, por lo que hubo de soportar algunas vejaciones del general Mural.<\/p>\n<p>Le distingu&iacute;an, como a los m&aacute;s de los can&oacute;nigos de esa colegiata, entre los que figuraba Mart&iacute;nez Marina, sus opiniones liberales, de apoyo y aplauso en la lucha por la conquista de las libertades pol&iacute;ticas. Debido a esto, Fernando VII disolvi&oacute; en 1817 esa congregaci&oacute;n y en la dispersi&oacute;n de los can&oacute;nigos que la compon&iacute;an, a Posada Rub&iacute;n de Celis le toc&oacute; marchar a Ciudad Rodrigo (Salamanca).<\/p>\n<p>De aqu&iacute; pas&oacute; poco despu&eacute;s a abad del Bierzo (Le&oacute;n). Al triunfar la revoluci&oacute;n capitaneada por el general Riego en 1820 a favor del r&eacute;gimen constitucional con cuya causa simpatizaba Posada. &Eacute;ste fue elevado a miembro del Consejo de Estado. Poco despu&eacute;s (1822) se le design&oacute; obispo de Cartagena. Ocupaba esta mitra cuando sobrevino nuevamente el absolutismo de Fernando XXI, apoyado en la segunda, invasi&oacute;n francesa capitaneada por el duque de Angulema (1823), y el obispo Posada, cano todos cuantos mediaron de alg&uacute;n nodo en el sostenimiento del r&eacute;gimen constitucional, se vi&oacute; en el trance de huir de Espa&ntilde;a para librarse de las desatadas persecuciones. March&oacute; entonces a Roma en compa&ntilde;&iacute;a del nuncio.<\/p>\n<p>Residi&oacute; emigrado por espacio de unos diez a&ntilde;os en Roma y en Francia, muy favorecido por el papa con cargos y comisiones, que le permitieron prestar eminentes servicios al gobierno de la Iglesia.<\/p>\n<p>A la muerte de Fernando VII regres&oacute; a Espa&ntilde;a y fu&eacute; un ardiente defensor de los derechos al Trono de la infanta Isabel, despu&eacute;s Isabel II frente al que, como pretendiente, su t&iacute;o Carlos de Borb&oacute;n, desencaden&oacute; la primera guerra civil de las conocidas como guerras carlistas.<\/p>\n<p>Entonces tuvo representaci&oacute;n parlamentaria por Murcia en el Estamento de Procuradores (1834-36) y en 1837 fu&eacute; elevado a la c&aacute;mara de Pr&oacute;ceres o Senado. Volvi&oacute; a ser senador en 1845.<\/p>\n<p>El 16 de setiembre de 1841 fue elevado a arzobispo de Venecia arzobispado que dej&oacute; para pasar el 7 de marzo de 1847 al de Toledo, que representaba la jefatura de la Iglesia en Espa&ntilde;a. Poco despu&eacute;s se le concedi&oacute; el alto cargo tembl&oacute;n de patriarca de las Indias.<\/p>\n<p>Aunque casi toda su vida estuvo alejado de Asturias, siempre mantuvo amoroso recuerdo para la tierra natal. Ya anciano, fue prefecto presidente de la Real Congregaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora, de Madrid (1846-51), entidad sostenida por los asturianos y sus descendentes en la capital.<\/p>\n<p>De esos &uacute;ltimos a&ntilde;os, residente en Madrid, le recuerda Protasio Gonz&aacute;lez Sol&iacute;s con estas palabras: &ldquo;Era sumamente afable, a pesar de sus muchos a&ntilde;os y achaques. Al oscurecer, se met&iacute;a en la cama y desde ella recib&iacute;a, hasta las diez, un c&iacute;rculo de amigos que iban a hacerle compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>Entre los honores y las mercedes con que le distingui&oacute; Isabel II estaban las Grandes Cruces de Isabel la Cat&oacute;lica y Carlos III.<\/p>\n<p>Falleci&oacute; en 1853 y su cad&aacute;ver fue inhumado en el pante&oacute;n de la Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de Monserrat, de Madrid.<\/p>\n<p>Desconocemos el discurso en lat&iacute;n a que se hace menci&oacute;n al comienzo de esta referencia y suponemos que habr&aacute; dejado algunos otros trabajos en volumen, adem&aacute;s del anotado a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Discurso pronunciado en La Real iglesia de San Isidro en 1803. en el aniversario de los militares espa&ntilde;oles. (Madrid, 1804).<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Un boceto biogr&aacute;fico. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 22 de mayo de 1886).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3335","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}