{"id":3382,"date":"2021-03-21T21:44:49","date_gmt":"2021-03-21T21:44:49","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3382"},"modified":"2021-12-11T17:06:48","modified_gmt":"2021-12-11T17:06:48","slug":"queipo-de-llano-y-gayoso-francisco-de-borja","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/queipo-de-llano-y-gayoso-francisco-de-borja\/","title":{"rendered":"QUEIPO DE LLANO Y GAYOSO (Francisco de Borja)"},"content":{"rendered":"<p>Pol&iacute;tico y escritor del siglo XIX, hijo del que lo fue ilustre en ambas disciplinas y del que se da noticia m&aacute;s adelante y bisnieto del rese&ntilde;ado a continuaci&oacute;n. Los tres han llevado el t&iacute;tulo nobiliario de conde de Toreno.<\/p>\n<p>Aunque nacido fuera de Asturias, fue asturiano por su estirpe y porque llevaba a Asturias entre sus m&aacute;s caros y hondos sentimientos, como lo demostr&oacute; en toda ocasi&oacute;n en que pudo prestar a la provincia los servicios de su saber de su autoridad y de su influencia.<\/p>\n<p>Milit&oacute; pol&iacute;ticamente en las filas conservadoras de los reinados de Isabel II. Alfonso XII y minor&iacute;a de edad de Alfonso XIII. Brill&oacute; despu&eacute;s de la restauraci&oacute;n de la Monarqu&iacute;a en 1875 como uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s prestigiosos, defensor denodado de los principios mon&aacute;rquicos y cat&oacute;licos. Pero su lustre en la vida p&uacute;blica ,m&aacute;s que de su talento y su cultura, dependi&oacute; del prestigio y la posici&oacute;n social y econ&oacute;mica, con grandeza de Espa&ntilde;a de primera clase, heredados del que supo hacer inmortal el t&iacute;tulo de conde de Toreno, su padre eminente hombre de Estado e historiador. &laquo;Si con honradez y dignidad&mdash;dice Aureliano Linares Rivas&mdash; mantiene el recuerdo de su padre, no hered&oacute; de &eacute;l ni los talentos pol&iacute;ticos ni las brillantes dotes de elocuencia&hellip;La gloria de su progenitor le cubre con su manto protector, pero no le refleja ni uno s&oacute;lo de sus rayos, todos apagados al descender a la tumba aquel var&oacute;n ilustre&rdquo;.<\/p>\n<p>Juzg&aacute;ndole como orador dice Linares Rivas: &ldquo;Sabe cuando empieza a hablar, pero debe sorprenderse interiormente cada vez que concluye, porque son tales los esfuerzos que emplea para conseguirlo, tantas las dificultades que le salen al paso para estorb&aacute;rselo, tan originales los giros, vueltas y revueltas a que acude para dar cima a la empresa, que verdaderamente debe considerar como un milagro el que pueda pasar. Sin embargo, a rebajar lo que haya de exceso en este juicio de quien estuvo frente a &eacute;l pol&iacute;ticamente, se pueden oponer palabras de Juli&aacute;n Su&aacute;rez Incl&aacute;n, quien estuvo de &eacute;l a escasa distancia en ideolog&iacute;a pol&iacute;tica. Si en sus discursos&mdash;dice&mdash; no campeaban las im&aacute;genes arrebatadoras que son propias, sobre todo, de la imaginaci&oacute;n exuberante de los hijos del Mediod&iacute;a, ve&iacute;ase en ellos la fuerza de la raz&oacute;n, el estudio prolijo, el juicio acertado, el argumento vigoroso, el an&aacute;lisis maduro, capaces de impresionar siempre al auditorio&rdquo;.<\/p>\n<p>Desde su punto de vista liberal, Linares Rivas le sigue enjuiciando desconsideradamente, aunque con exactitud en el fondo de esta manera: &ldquo;Siempre que esta palabra (libertad) se pronuncia en las Cortes, el se&ntilde;or conde de Toreno, acurrucado en el &uacute;ltimo asiento del banco ministerial, sacude su cuerpo con bruscos movimientos nerviosos, arruga su entrecejo de una manera imponente y contrae o dilata los m&uacute;sculos de su semblante, haciendo muecas y gesticulaciones como si tragara ac&iacute;bar o se sintiera herido por agudo dardo.&rdquo; Y alude a la intransigencia del conde asegurando que el conde aspira a regularizar la instrucci&oacute;n p&uacute;blica con esp&iacute;ritu fan&aacute;tico, casi, casi, a gusto de los ultramontanos; o lleva a un alto puesto pol&iacute;tico administrativo al neo bar&oacute;n de Covadonga que combatiera en el Sena de el art&iacute;culo 11 de la Constituci&oacute;n (1876) con la rabia del sectario&hellip;Su esp&iacute;ritu no busca el aura vivificadora de la libertad; su entendimiento no est&aacute; abierto para los grandes progresos intelectuales su voluntad no acierta a salirse de las f&oacute;rmulas reaccionarias aplicadas a la gobernaci&oacute;n del Estado&rdquo;.<\/p>\n<p>Como en el caso anterior, tambi&eacute;n hay palabras contradictorias de las escritas por Linares Rivas. Son las de Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana: Muchas fueron la leyes importantes &mdash;asegura&mdash;que present&oacute; al Parlamento y que defendi&oacute;; manifestando en la discusi&oacute;n su indisputable competencia acerca de tantos y tan importantes asuntos&rdquo;.<\/p>\n<p>Desciende este conde de Toreno octavo poseedor del t&iacute;tulo de una de las m&aacute;s nobles y opulentas familias asturianas. Fueron sus padres Jos&eacute; Mar&iacute;a Queipo de Llano y Ruiz de Saravia y do&ntilde;a Mar&iacute;a del pilar Gayoso de los Cobos y T&oacute;llez Gir&oacute;n, tambi&eacute;n de estirpe ilustre. Tuvo lugar su nacimiento en Madrid el 6 de noviembre de 1840.<\/p>\n<p>Su instrucci&oacute;n, desde las primeras letras, corri&oacute; a cargo de un preceptor, el P.Escudero que Ie ense&ntilde;&oacute; tambi&eacute;n Humanidades, y que sigui&oacute; siempre al servicio del conde. Despu&eacute;s de preparado en Latinidad y Humanidades, curs&oacute; los estudios de Filosof&iacute;a en Madrid, alumno del Instituto del Noviciado, que cambi&oacute; m&aacute;s tarde el nombre por el del Cardenal Cisneros, en el cual obtuvo el t&iacute;tulo de bachiller a los dieciocho a&ntilde;os, en 1858. Se dice que emprendi&oacute; luego en la Universidad Central la carrera de Derecho, pero desde luego si esto fu&eacute; as&iacute; no lleg&oacute; a concluirla. Parece lo m&aacute;s cierto que, despu&eacute;s de graduado bachiller en Artes, abandon&oacute; los estudios oficiales, pero sigui&oacute; primeramente los de lenguas modernas y de cuantas disciplinas pudieran permitirle dedicarse a la pol&iacute;tica, por la que sent&iacute;a una irresistible vocaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Hu&eacute;rfano de padre en la primera infancia, lo qued&oacute; de madre en el mismo a&ntilde;o de hacerse bachiller. Dos despu&eacute;s (1860) contrajo matrimonio con la tambi&eacute;n noble se&ntilde;orita Mar&iacute;a del Carmen Fern&aacute;ndez de C&oacute;rdoba y &Aacute;lvarez de las Asturias.<\/p>\n<p>A los veinticuatro a&ntilde;os se afili&oacute; pol&iacute;ticamente al Partido Moderado, de raigambre profundamente conservadora, y entonces sali&oacute; triunfante (1864) como diputado a Cortes por el distrito asturiano de Salas. Pero no le fu&eacute; admitida el acta por no haber cumplido todav&iacute;a la edad de veinticinco a&ntilde;os fijada entonces para ocupar cargos p&uacute;blicos, a pesar del gran apoyo provocado en favor del ne&oacute;fito por el tambi&eacute;n diputado asturiano Pl&aacute;cido de Jove y Hevia.<\/p>\n<p>Como grande de Espa&ntilde;a que era, Queipo de Llano solicit&oacute; entonces Ingreso en el Senado por derecho propio, aspiraci&oacute;n que alcanz&oacute; poco despu&eacute;s, ni cumplir la mayor&iacute;a de edad pol&iacute;tica. Pero electo nuevamente diputado, esta vez (1866) por la jurisdicci&oacute;n de Avil&eacute;s, de las dos en que se dividi&oacute; entonces la provincia, y bien acogida por el Congreso la elecci&oacute;n, prefiri&oacute; esta representaci&oacute;n de car&aacute;cter popular a la senatorial que ostentaba. Desde entonces ocup&oacute; un esca&ntilde;o en el Congreso de los Diputados sin apenas Interrupciones hasta su fallecimiento.<\/p>\n<p>Desde sus primeras actividades parlamentarias se distingui&oacute; como un mon&aacute;rquico de inalterables convicciones. Combati&oacute; a los partidos pol&iacute;ticos que propugnaban reformas pol&iacute;ticas fundamentales en medio de las corruptelas de aquel reinado de Isabel II y di&oacute; pruebas de hombre enterado, dentro de esa ideolog&iacute;a, de cuestiones pol&iacute;tico-administrativas.<\/p>\n<p>En 1867 fu&eacute; elevado al cargo de secretario del Congreso. Tambi&eacute;n por entonces, como concejal del Ayuntamiento de Madrid, desempe&ntilde;&oacute; un puesto de teniente alcalde. Representaba entonces en el Parlamento al distrito de Cangas de Tineo (despu&eacute;s,Cangas del Narcea) representaci&oacute;n que ostent&oacute; ya mientras fue diputado.<\/p>\n<p>No bast&aacute;ndole el congreso y el Ayuntamiento para combatir la efervescencia revolucionaria en que ya se tambaleaba el trono de&nbsp; Isabel II, decidi&oacute; entregar algunos de sus entusiasmos al periodismo disciplina que no hab&iacute;a cultivado antes, y fue en 1868 uno de los fundadores de la Revista Mensual, de fervoroso apoyo a la dinast&iacute;a reinante, si bien este apoyo, como otros muchos desarrollados en Espa&ntilde;a por las fuerzas intransigentes, no pudieron impedir el destronamiento de Isabel en septiembre de ese mismo a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Esa convulsi&oacute;n tuvo a Queipo de Llano bastante alejado de la pol&iacute;tica activa y sus puestos representativos por espacio de dos a&ntilde;os En 1870 fue cofundador y director despu&eacute;s del diario El Tiempo. Consagrado a propugnar la restauraci&oacute;n en el Trono con la dinast&iacute;a de los Borbones en la persona del pr&iacute;ncipe Alfonso, hijo de Isabel II. Tambi&eacute;n prest&oacute; sus entusiasmos a la constituci&oacute;n y sostenimiento del C&iacute;rculo Alfonsino. Desde 1871 hasta el 73 en que fu&eacute; proclamada la Rep&uacute;blica volvi&oacute; a tener representaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados, tambi&eacute;n por el distrito de Cangas del Narcea.<\/p>\n<p>A la ca&iacute;da de la Rep&uacute;blica y restauraci&oacute;n de la Monarqu&iacute;a con Alfonso XII, el conde de Toreno volvi&oacute; de lleno a la pol&iacute;tica y entonces fue cuando su personalidad empez&oacute; a cobrar el gran predicamento que alcanz&oacute;.Al producirse aquel cambio de r&eacute;gimen se le dio entrada nuevamente en el Ayuntamiento madrile&ntilde;o, del que fue elevado al puesto de alcalde a comienzos de 1875, apenas ocupado el trono por el nuevo rey. De su gesti&oacute;n en el municipio matritense da buena Impresi&oacute;n hasta su contrincante, el antes varias veces citado Linares Rivas. Despu&eacute;s del 3 de enero&mdash;afirma&mdash;de 1874, fue al se&ntilde;or conde de Toreno alcalde segundo de Madrid y presidente desde la Restauraci&oacute;n hasta su entrada en el Ministerio. Es de rigor justicia proclamar que en el Municipio, como en la villa, dej&oacute; gratos recuerdos de su administraci&oacute;n honrada y pura&hellip;si no lo alcanz&oacute; todo, mucho hizo, y eso basta para que le prodigue sincero aplauso&rdquo;.<\/p>\n<p>Regent&oacute; el Ayuntamiento madrile&ntilde;o hasta que el 2 de diciembre de 1875 pas&oacute; a ocupar el Ministerio de Fomento en el Gobierno presidido por Antonio C&aacute;novas del Castillo. Cerca de tres a&ntilde;os y medio y aunque no siempre sus disposiciones e iniciativas de gobernante encontraron el aplauso, dej&oacute; de su paso testimonios del buen deseo que le animaba a contribuir al progreso nacional. Entre los problemas que atendi&oacute; en preferencia la figura el de haber puesto al d&iacute;a los atrasos bochornosos del personal docente en el pago de sus haberes. Atendi&oacute; con celo a la construcci&oacute;n de la Escuela de Veterinaria, los Jardines de la Infancia, el Hip&oacute;dromo al final del paseo de la Castellana, ya desaparecido, y el edificio de la Biblioteca Nacional. Se reorganiz&oacute; tambi&eacute;n en su tiempo el Archivo Nacional de Alcal&aacute; de Henares. Fue en ese tiempo, a la vez, ministro interino por dos veces de la Gobernaci&oacute;n y una de Estado. Dej&oacute; el Ministerio de Fomento el 7 de marzo de 1879. En este mismo a&ntilde;o, si 9 de diciembre volvi&oacute; a formar parte del Gobierno como ministro de Estado, pero estuvo poco tiempo al frente de ese Ministerio, pues lo abandon&oacute; el 20 de enero de 1860, al cabo de unos cuarenta d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pas&oacute; entonces a ocupar la Presidencia del Congreso de los Diputados, por muerte de L&oacute;pez de Ayala, y desempe&ntilde;&oacute; esta misi&oacute;n con rectitud y condescendencia que le granjearon la estimaci&oacute;n general.<\/p>\n<p>En 1884 desempe&ntilde;&oacute; alg&uacute;n tiempo el puesto de Gobernador civil de Madrid, cargo que acept&oacute;, aunque de inferior categor&iacute;a a otros ocupados antes, cosa que avalor&oacute; su cr&eacute;dito de hombre modesto y pol&iacute;tico disciplinado.<\/p>\n<p>Posteriormente, el 20 de mayo de ese mismo a&ntilde;o, volvi&oacute; a ocupar la Presidencia del Congreso, hasta el 11 de julio del 85 en que se cerr&oacute; la legislatura.<\/p>\n<p>Por esos a&ntilde;os, &uacute;ltimos de su vida, le acogieran en su seno algunas entidades cient&iacute;ficas y literarias, entre ellas la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas en la que Ingres&oacute; en enero de 1881. En mayo de 1887 fue exaltado a la Presidencia de la Sociedad Geogr&aacute;fica Nacional, cargo que desempe&ntilde;&oacute; a satisfacci&oacute;n durante el bienio reglamentario. Al constituirse el Centro de Asturianos en 1885 se le design&oacute; presidente de honor.<\/p>\n<p>Los intereses asturianos tuvieron en &eacute;l, siempre a un gran valedor, dentro de la pol&iacute;tica conservadora, que dirigi&oacute; en la provincia hasta su fallecimiento. La asociaci&oacute;n de Ganaderos de Asturias le concedi&oacute; el puesto m&aacute;s alto, el de presidente de honor.<\/p>\n<p>A su fallecimiento, ocurrido en Madrid el 31 de enero de 1890 con menos de cincuenta a&ntilde;os de edad, era gentil hombre de C&aacute;mara de S. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> con ejercicio y servidumbre desde el 18 de julio de 1858; Caballero del H&aacute;bito de Santiago y de la Orden de Carlos III; individuo de la Diputaci&oacute;n de la Grandeza de Espa&ntilde;a, y vocal del Consejo Supremo de Agricultura.<\/p>\n<p>A su fallecimiento, el C&iacute;rculo Liberal-Conservador instituy&oacute; a su memoria por suscripci&oacute;n la fundaci&oacute;n de un premio literario anual bajo el t&iacute;tulo de Premio del Conde de Toreno, con un capital nominal de ochenta y siete mil pesetas en papel de la Deuda interior del Estado, fundaci&oacute;n que fue puesta bajo el patronato de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Discursos parlamentarios del conde de Toreno. (Madrid, 1872; refundici&oacute;n ordenada ideol&oacute;gicamente en dos vol&uacute;menes de discursos pronunciados por su padre en las Cortes de C&aacute;diz).<\/p>\n<p>II.&mdash;La libertad de ense&ntilde;anza, (Madrid, 1881; discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, le&iacute;do el 16 enero de ese a&ntilde;o, y contestado por Jos&eacute; Garc&iacute;a Barzanallana).<\/p>\n<p>III&mdash;La agricultura espa&ntilde;ola en el siglo XIX. (Madrid, 1883 obra por entregas de la que s&oacute;lo se han publicado los dos primeros fasc&iacute;culos)<\/p>\n<p>IV.&mdash;De la importancia pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica de las grandes capitales en las naciones modernas (Madrid, 1885; discurso le&iacute;do en la sesi&oacute;n del 27 de diciembre en la Academia de Ciencias Morales yPoliticas; publicado tambi&eacute;n en las Memorias de esa Academia, tomo VI).<\/p>\n<p>V.&mdash;Las Cartas de Indias (Madrid).<\/p>\n<p>VI.&mdash;Colecci&oacute;n legislativa de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, (Madrid)<\/p>\n<p>VII.&mdash;Necrologia del Excmo, Sr. D. Servando Ruiz Gomez. ( Madrid, 1890; concluida por Placido Jove y Hevia; obra p&oacute;stuma; le&iacute;da por Jove y Hevia en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;El absolutismo del Estado. (En la Revista Contempor&aacute;nea Madrid, 15 de mayo de 1881)<\/p>\n<p>2.&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de don Servando Ruiz G&oacute;mez en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1886, en el mismo volumen que el discurso).<\/p>\n<p>3.&mdash; Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de D. Raimundo Fern&aacute;ndez VIllaverde en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1889; en el mismo volumen que el discurso)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Una necrolog&iacute;a. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 3 de febrero de 1890).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;La prensa de Madrid ante la muerte del conde de Toreno en idem, 4 de febrero de 1890).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Por el conde de Toreno: Congreso de los Diputados. (En &iacute;dem, 5 de febrero de 1890).<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Por el conde de Toreno: Senado. (En idem, 6 de febrero e 1890),<\/p>\n<p>Idem.&mdash;Los asturianos de hoy: Excmo. Sr. D. Francisco de Borja Queipo de Llano, (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, febrero de 1890).<\/p>\n<p>Campo Grande (Vizconde de) Placido Jove y Hevia. &mdash; Necrolog&iacute;a del Excmo. Sr, D&hellip; (Madrid, 1890; le&iacute;da en las sesiones de 4 y 26 de marzo de ese a&ntilde;o de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas).<\/p>\n<p>Garc&iacute;a Barzanallana (Jos&eacute;).&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso del conde de Toreno en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas (En el mismo volumen que el discurso , Madrid, 1881).<\/p>\n<p>Linares Rivas (Aureliano).&mdash;Las primeras C&aacute;maras de la Restauraci&oacute;n: Retratos y semblanzas. El conde de Toreno. (En la Revista de Espa&ntilde;a, Madrid, 28 de noviembre de 1878, tomo LXV).<\/p>\n<p>Su&aacute;rez Inclan (Julian) &mdash;Blosio del Excmo. Sr. D. Francisco de Borja Queipo de Llano y Gayoso, conde de Toreno. (En el Bolet&iacute;n de la Sociedad Geogr&aacute;fica, Madrid, 1890, tomo XXVIII; discurso le&iacute;do en la sesi&oacute;n necrol&oacute;gica del 8 de abril)<\/p>\n<p>Varios autores &mdash; Centro de Asturias. Sesi&oacute;n p&uacute;blica y extraordinaria en honor del conde de Toreno (En Asturias, &oacute;rgano del centro de Asturianos, Madrid, junio de 1890).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7183,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3382","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}