{"id":3399,"date":"2021-03-22T08:17:32","date_gmt":"2021-03-22T08:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3399"},"modified":"2021-12-11T17:44:06","modified_gmt":"2021-12-11T17:44:06","slug":"quintanilla-alfonso-de","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/quintanilla-alfonso-de\/","title":{"rendered":"QUINTANILLA (Alfonso de)."},"content":{"rendered":"<p>Aunque escritor meramente circunstancial, a juzgar por lo poco que de &eacute;l se conoce, su preeminente personalidad exige en esta obra un lugar distinguido. Fu&eacute; Alfonso de Quintanilla la personalidad asturiana m&aacute;s importante del siglo XV y uno de los espa&ntilde;oles m&aacute;s ilustres en la segunda mitad de esa centuria. Sin embargo, su nombre se olvida en muchas obras de informaci&oacute;n general y hasta se le lleva a las Historias de Espa&ntilde;a de extenso volumen con menos atenci&oacute;n que a otros personajes de su tiempo de menor ejecutoria e inferior importancia. A dilucidar puntos oscuros de su vida y realzar &eacute;sta al plano merecido ha consagrado un bien documentado estudio en volumen general y escritor asturiano contempor&aacute;neo Rafael Fuertes Arias, del que hemos tomado la principal de la presente referencia.<\/p>\n<p>Fu&eacute; Alonso o Alfonso de Quintanilla gobernante merit&iacute;simo en tiempo de Enrique IV y m&aacute;s ilustre a&uacute;n en el de los Reyes Cat&oacute;licos, en el que lleg&oacute; a desempe&ntilde;ar el elevado cargo de contador mayor de la Real Hacienda y a merecer por sus aciertos que los reyes le concedieran el h&aacute;bito de la Orden de Santiago. Reun&iacute;a en alto grado cualidades de inteligencia esclarecida, muy vasta instrucci&oacute;n, energ&iacute;a, probidad y desinter&eacute;s, animadas por un profundo patriotismo, del que se impregnaban sus palabras de orador y sus actos de gobernante. En el caos de la vida nacional de entonces fue seguramente quien m&aacute;s contribuy&oacute; a restablecer un orden social poniendo coto a los desmanes de los poderosos y las trapacer&iacute;as de la plebe, para lo cual, entre otras medidas, tom&oacute; la de crear la famosa Santa Hermandad, que habr&iacute;a de degenerar en la Guardia civil. Fu&eacute;, adem&aacute;s, y &eacute;ste es uno de sus mayores m&eacute;ritos, qui&eacute;n comprendi&oacute; desde el primer momento la magna trascendencia del proyecto expuesto por Crist&oacute;bal Col&oacute;n, rechazado por reyes, magnates y sabios. Lo protegi&oacute; y apoy&oacute; con sus recursos propios y con todo el peso de su gran predicamento, hasta que al proyecto se convirti&oacute; en la realidad del descubrimiento de un continente, suceso que complet&oacute; la unidad geogr&aacute;fica de la Tierra. Si grandeza hubo, en fin, en el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Arag&oacute;n, se le debe en buena medida a Quintanilla.<\/p>\n<p>Gonz&aacute;lez de posada dice en Memorias hist&oacute;ricas que &ldquo;nada grande se hizo entonces que &eacute;l no promoviese, no persuadiese o no aconsejase. Esto y los buenos efectos que produjo oblig&oacute; a Antonio de Nebrija a celebrarlo tanto, que lleg&oacute; a admirarse de que tuviese un tal hijo la patria oscura de Asturias&rdquo;. Concepto este que Posada reprueba en la pluma del famoso gram&aacute;tico e historiador, aduciendo que deb&iacute;a de mostrarse m&aacute;s instruido en le. historia de Espa&ntilde;a, &ldquo;pues en la primera dinast&iacute;a de los trece reyes de Asturias y despu&eacute;s hasta su siglo y aun durante su vida y en la misma cr&oacute;nica que escrib&iacute;a (o traduc&iacute;a de Fernando del Pulgar, donde no hay lo que &eacute;l a&ntilde;ade) hallar&iacute;a muchos asturianos como Quintanilla capaces de esclarecer aquella imaginaria oscuridad. Pero Posada no tiene raz&oacute;n. Si bien Asturias dio a Espa&ntilde;a una gran cantidad de hombres esclarecidos, lo cierto es que hasta la aparici&oacute;n de Quintanilla en el siglo XV no fueron tantos que permit&iacute;an rebatir con esa contundencia los reparos de Nebrija.<\/p>\n<p>Alfonso de Quintanilla naci&oacute; en Paderni (Cagigal), lugar situado a tres kil&oacute;metros de Oviedo. Se desconoce la fecha de nacimiento. Fuertes Arias la sit&uacute;a hacia 1420, antes de lo que suponen otros autores. Era hijo de &ldquo;acomodados labradores&rdquo;, don Luis Alvarez de Padernii y do&ntilde;a Orosia Alvarez de Quintanilla, que con toda seguridad proced&iacute;an de noble linaje. Canella y Secades les da por nombres y apellidos los de Luis Alvarez de Quir&oacute;s y Urraca Alvarez de Quintanilla. Lo m&aacute;s exacto, al parecer, no es lo anotado por Fuertes Arias ni por Canella y Secades: seg&uacute;n la l&aacute;pida que cubr&iacute;a sus restos (de ellos) en el convento de Santa Clara, de Oviedo, se Ilamaban Luis Alvarez de Paderni y Urraca Alvarez, a la cual correspond&iacute;a como segundo apellido el de Quintanilla.<\/p>\n<p>Tampoco se sabe nada hist&oacute;ricamente cierto de su infancia y entrada en la mocedad. Suponen algunos que, llegada &eacute;sta, ingres&oacute; en la milicia. Fuertes Arias asegura que recibi&oacute; &ldquo;esmerada educaci&oacute;n en Humanidades, Derecho y dem&aacute;s ramos del saber&rdquo; en el convento de benedictinos de San Vicente, de Oviedo, &uacute;nico centro de ense&ntilde;anza entonces en Asturias.<\/p>\n<p>En 1440, a los veinte a&ntilde;os, y no mediado ya el siglo, cual se afirma en alg&uacute;n sitio, se traslad&oacute; a Valladolid, Corte y Capital entonces de Espa&ntilde;a, y no se sabe que haya vuelto a la tierra de nacimiento en ninguna ocasi&oacute;n. Su primera ocupaci&oacute;n en Valladolid fu&eacute; como doncel en la Corte de Juan II, destino del que pas&oacute; a preceptor del pr&iacute;ncipe Enrique, m&aacute;s tarde Enrique IV. De no avalorarle el origen noble no habr&iacute;a podido empezar sirviendo a reyes.<\/p>\n<p>Fue despu&eacute;s criado o secretario del marqu&eacute;s de Villena, hasta que en 1460 volvi&oacute; a la servidumbre del rey, que lo era ya Enrique IV. Poco m&aacute;s tarde no le confiri&oacute; el cargo de regidor de Medina del Campo donde, a la vez, desempe&ntilde;&oacute; algunas comisiones importantes. Probablemente por entonces contrajo matrimonio en esa ciudad muy amada por &eacute;l en lo sucesivo, con do&ntilde;a Aldara Fern&aacute;ndez de Lude&ntilde;a, de familia noble y opulenta.<\/p>\n<p>En 1462 se le design&oacute; contador de Acostamientos, cargo desempe&ntilde;ado por &eacute;l con gran celo y patriotismo. Pero aquella corrompida corte de un rey inepto ten&iacute;a que repugnar a Quintanilla, como dice Fuertes Arias, &ldquo;var&oacute;n recto, prudente, de gran esp&iacute;ritu patri&oacute;tico, desinteresado&rdquo;, y se pas&oacute; al bando del infante don Alfonso como pretendiente al Trono frente a la hija de Enrique IV o acaso mejor de Don Beltr&aacute;n de la Cueva, llamada &ldquo;La Beltraneja&rdquo;. Proclamado en Avila rey por sus partidarios Alfonso, a quien las historias suelen desconocer como Alfonso XI que fue, en realidad, Quintanilla figura como su hombre de confianza desde 1465 en el alzamiento en armas contra el indolente e impotente Enrique. Don Alfonso le nombr&oacute; en ese mismo a&ntilde;o contador mayor de Cuentas y alcaide mayor del Adelantamiento de Castilla, cargo de &eacute;ste de la m&aacute;xima importancia y autoridad, y tambi&eacute;n escribano mayor de Privilegios y Confirmaciones. Por fin, en 1467 le concedi&oacute; facultades, si no de tanto brillo, si de mayor confianza, cuales als de fundar, dirigir y administrar en Medina del Campo una f&aacute;brica de moneda.<\/p>\n<p>Al fallecer el rey Alfonso inesperadamente en julio de 1468, sus partidarios resolvieron acatar la autoridad de Enrique IV, a condici&oacute;n de que &eacute;ste reconociera heredera del Trono a su hermana Isabel &mdash; despu&eacute;s Isabel la Cat&oacute;lica&mdash; por lo que Quintanilla pas&oacute; al servicio de esta princesa de Asturias en septiembre de 1569 como contador mayor, en cuyo cargo demostr&oacute; una vez m&aacute;s su competencia y procedi&oacute; con generosidad desusada.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de casados Isabel y Fernando&mdash;entonces, este, rey de Sicilia&mdash;la primera labor de Quintanilla en a&ntilde;os inmediatamente sucesivos fue la defensa del patrimonio de la princesa contra los desmanes y las ambiciones de magnates tan peligrosos como el Marqu&eacute;s de Villena, y aun lo fu&eacute; posible acrecentar ese patrimonio, gracias a su habilidad diplom&aacute;tica y energ&iacute;a de hombre de mando. A &eacute;l fueron debidas todas las gestiones para que Segovia y su Alc&aacute;zar pasaran al dominio de Isabel en 1473 y tambi&eacute;n la conquista en el a&ntilde;o siguiente de Tordesillas, ciudad que Ios pr&iacute;ncipes dejaron bajo el gobierno de Quintanilla hasta 1476.<\/p>\n<p>Al fallecer Enrique IV dos a&ntilde;os antes, &eacute;l fue quien organiz&oacute; todo el ceremonial para la proclamaci&oacute;n de Isabel como reina de Castilla suceso que tuvo lugar en Segovia el 13 de diciembre de 1474.<\/p>\n<p>Ante la inminencia de una guerra de sucesi&oacute;n en favor de La Beltraneja, preparada por el desleal y ambicioso arzobispo de Toledo, Don Alfonso Carrillo, y otros personajes de igual calidad moral, los reyes nombraron a Quintanilla alcaide del castillo de la Mota en febrero de 1475 para la defensa de tan importante baluarte, en sucesi&oacute;n del duque de Alba. Meses despu&eacute;s, invadida parte del territorio castellano por tropas portuguesas aliadas de los insurgentes espa&ntilde;oles, Quintanilla tuvo que salir al encuentro de ellas y, m&aacute;s como pol&iacute;tico que como guerrero, alcanz&oacute; a conquistar la villa de Ar&eacute;valo.<\/p>\n<p>Pareci&eacute;ndose entonces imposible continuar el sostenimiento de esa guerra, por la pobreza de recursos econ&oacute;micos con que los reyes contaban, los propuso reunir Cortes en Medina del Campo y pedir al alto clero y la nobleza aportaciones efectivas, cosa alcanzada con &eacute;xito en ese mismo a&ntilde;o. As&iacute;, Quintanilla pudo organizar un buen ej&eacute;rcito, que fue el mantenedor de la larga campa&ntilde;a, al fin, victoriosa.<\/p>\n<p>En a&ntilde;os inmediatos, casi siempre al lado de los reyes como consejero de la m&aacute;xima confianza, no solo atendi&oacute; y resolvi&oacute; con &eacute;xito mm asuntos pol&iacute;ticos, diplom&aacute;ticos y econ&oacute;micos, sino que demostr&oacute; estar dotado tambi&eacute;n de singulares aptitudes militares. como &ldquo;caudillo valeroso, t&iacute;picas del guerrero de los tiempos medios, rivalizando en destreza, fr&iacute;o arrojo y decisi&oacute;n en los puntos de mayor peligro, con los dem&aacute;s personajes que asistieron a los diferentes hechos&rdquo;, como dice Fuertes Arias.<\/p>\n<p>Con todo, su ejecutoria m&aacute;s relevante entonces fue la creaci&oacute;n de la llamada Santa Hermandad, en 1476, instituci&oacute;n de capital importancia que, si en apariencia se creaba para acabar con los malhechores de que estaba plagado el pa&iacute;s, se propon&iacute;a principalmente reducir los desmanes de la nobleza, amparadora de aquellos, que era la que mayores trastornos produc&iacute;a, en merma de la autoridad de los reyes. Resultaba de todo punto preciso establecer la paz y la justicia sociales y que el pa&iacute;s pudiera prosperar dentro de cauces normales, establecer normas de conducta legales en el caos imperante, y a eso vino la Santa Hermandad que, si fue origen del Cuerpo de la Guardia civil, era entonces la suya algo m&aacute;s que una mera funci&oacute;n de polic&iacute;a, cuyos puestos de mando estaban cubiertos por gente noble y de confianza de los reyes y estaba constitu&iacute;da a manera de un ej&eacute;rcito que, como tal, concurri&oacute; a varias campa&ntilde;as, entre ellas, la toma de Granada.<\/p>\n<p>Con motivo de esa iniciativa pronunci&oacute; un famoso discurso, que es junto con el Empadronamiento militar, lo &uacute;nico suyo que se conoce como escritor. Puede asegurarse que, dados sus relevantes cargos, habr&aacute; tenido ocasiones de escribir otros trabajos dignos del conocimiento de la posteridad.<\/p>\n<p>Como prueba concluyente de la gran confianza que los reyes dispensaban en Quintanilla por sus acertadas medidas de gobierno y patri&oacute;tico desinter&eacute;s&mdash;que le llev&oacute; en diversas ocasiones a disponer generosamente de su patrimonio para atender al de los reyes&mdash;anota Fuertes Arias el documento en que &eacute;stos le facultaban para administrar la Santa Hermandad, con el obispo de Palencia P.Alonso de Burgos y el prior de Villafranca Fr.Juan de Ortega, exigiendo el concurso o la autorizaci&oacute;n de los tres no los dos de ellos, con tal que uno de ellos sea el dicho Alfonso de Quintanilla&rdquo;.<\/p>\n<p>Tom&oacute; luego participaci&oacute;n con sus siempre inteligentes disposiciones en la conquista de Canarias, en 1480, a cuya empresa aport&oacute; una fuerte suma de su peculio, calculada en cerca de trescientos veinte mil maraved&iacute;es, por lo que los reyes le concedieron grandes privilegios sobre el fruto de dicha empresa.<\/p>\n<p>En la conquista del reino de granada iniciada en 1482 con la toma de Alhama, Fue Quintanilla, como contador mayor y ducho en aprestos militares, quien tom&oacute; parte principal&iacute;sima, y sin su certero y patri&oacute;tico consejo a los reyes&mdash;en cuya Corte segu&iacute;a con frecuencia en su incesante movilidad, o se alejaba eventualmente en comisiones diplom&aacute;ticas o b&eacute;licas&mdash;acaso tan importante empresa para la unidad nacional no se hubiese llevado por entonces a cabo. Y se puede afirmar que las operaciones de reclutamiento de gente, obtenci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos y aprovisionamiento de las fuerzas, fueron gestiones personales tan felizmente conseguidas,que le proclaman hombre de gobierno de m&eacute;ritos excepcionales.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de conquistada Granada en 1492, sobre los experiencias recogidas en esta campa&ntilde;a y la idea generatriz de la Santa Hermandad, Quintanilla acometi&oacute; una de sus m&aacute;s importantes proyectos, cu&aacute;l era el de dotar al pa&iacute;s de un ej&eacute;rcito permanente, idea que fue aceptada en toda su amplitud por los Reyes Cat&oacute;licos en 1493, para gloria de su talentoso ministro.<\/p>\n<p>No es el menor m&eacute;rito de Quintanilla que haya prestado una propicia comprensi&oacute;n y apoyo moral y econ&oacute;mico a Crist&oacute;bal Col&oacute;n en sus planes de navegante, que hasta los m&aacute;s doctos tuvieron por locura. Como dice Carballo en Antig&uuml;edades y cosas memorables del Principado de Asturias, &ldquo;al consejo y juicio de Alfonso de Quintanilla se debi&oacute; tambi&eacute;n el descubrimiento de las Indias&rdquo; Desde la llegada de Col&oacute;n a Espa&ntilde;a en 1884, nadie aventaj&oacute; a Quintanilla en apoyos al celeb&eacute;rrimo almirante, mientras los reyes y muy especialmente la reina Isabel quedaban desembargados de las preocupaciones puestas en la conquista del reino de Granada, que les absorb&iacute;an por completo. Quintanilla fue quien provey&oacute; de su peculio al mantenimiento de Colon, sin lo que tal vez habr&iacute;a abandonado Espa&ntilde;a; quien lo di&oacute; a conocer a la reina, en apoyo de aquellos viajes considerados fant&aacute;sticos por los sabios; quien m&aacute;s luch&oacute; hasta conseguir que se disipara no poco la sospecha de que Col&oacute;n era un demente y no un genio; quien obtuvo de los reyes la formal promesa de proteger al marino en sus proyectos y la inmediata protecci&oacute;n econ&oacute;mica como persona al servicio de ellos desde 1487, y quien, finalmente, fu&eacute; &aacute;rbitro de que el descubrimiento de Am&eacute;rica constituya el suceso hist&oacute;rico m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a y de la Humanidad, que por algo ha dicho Antonio de Nebrina que en su tiempo nada grande se hizo en el reino que no se debiera a &eacute;l&rdquo;.<\/p>\n<p>A Quintanilla, como contador mayor y primer consejero de los Reyes Cat&oacute;licos, se debe tambi&eacute;n la restauraci&oacute;n de la Hacienda, encontrada por ellos en bancarrota, y suya fue la iniciativa de que se formara, como se form&oacute; bajo su direcci&oacute;n,el primer catastro conocido en Espa&ntilde;a que permiti&oacute; tener una idea de la riqueza nacional.<\/p>\n<p>As&iacute; fue como &ldquo;tan digno var&oacute;n&mdash;dice Fuertes Arias&mdash;brill&oacute; por merecimientos propios en una &eacute;poca que hubo hombres eminent&iacute;simos en todas las manifestaciones del saber; de haberlo deseado hubiera sido duque, marqu&eacute;s o lo que le plugiere; sin embargo, vivi&oacute; satisfecho llam&aacute;ndose a secas Alfonso de Quintanilla&rdquo;.<\/p>\n<p>Ya anciano, a fines de 1494, renunci&oacute; a sus cargos cerca de los reyes, y se retir&oacute; a descansar en Medina del Campo, donde, con su esposa, fund&oacute; mayorazgo en julio de 1497, en cabeza de su primog&eacute;nito, Luis, que fue luego maestresala con Carlos I.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s del fallecimiento de do&ntilde;a Aldara, dejaba de existir en Medina del Campo este esclarecido estadista, el 28 de agosto de 1500.<\/p>\n<p>Todos los homenajes ostensibles que puedan mantener vivo su recuerdo a la posteridad, se reducen a que lleven su nombre dos calles en Oviedo y en Medina del Campo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Discurso pronunciado por Alfonso Alvarez de Quintanilla en las Cortes celebradas en Due&ntilde;as el a&ntilde;o de 1476. (En el cap&iacute;tulo 69 de la Cr&oacute;nica de Hernando del Pulgar sobre los Reyes Cat&oacute;licos)<\/p>\n<p>2.&mdash;Empadronamiento militar. (En el tomo primero de la bora de Fuertes Arias sobre QuintaniIIa; estudio sobre la constituci&oacute;n de un ej&eacute;rcito permanente.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Anonimo.&mdash;Los asturianos de ayer: Don Alonso de Quintanilla (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 24 y 25 de febrero de 1885).<\/p>\n<p>Cabezas (Juan Antonio).&mdash;Glosario provinciano: Quintanilla, el asturiano que pag&oacute; el viaje a Col&oacute;n. (En El Sol, Madrid, 12 de enero de 1936).<\/p>\n<p>Canella (F.).&mdash;Los asturianos de ayer: Alonso de Quintanilla protector de Crist&oacute;bal Col&oacute;n. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, reproducido de Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, diciembre 1892).<\/p>\n<p>Fuertes Acevedo (M&aacute;ximo).&mdash;Un boceto biogr&aacute;fico. (En Biblioteca de escritores asturianos, MS. en la Biblioteca Nacional, de Madrid)<\/p>\n<p>Fuertes Arias (Rafael).&mdash;Alfonso de Quintanilla, contador mayor de los Reyes Cat&oacute;licos. (Oviedo, 1909; dos tomos en cuarto).<\/p>\n<p>Gonz&aacute;lez Blanco (Edmundo).&mdash;Quintanilla y Colon. Asturias en el descubrimiento de Am&eacute;rica. (En la revista Norte, Madrid, octubre de 1930)<\/p>\n<p>Gonz&aacute;lez del Valle (Emilio Martin).&mdash;Alfonso de Quintanilla protector de Crist&oacute;bal Col&oacute;n. (En el libro P&aacute;ginas en prosa, Madrid, 1882).<\/p>\n<p>Labra (Rafael Maria de).&mdash;Los asturianos y las grandes empresas que llev&oacute; a cabo Alfonso de Quintanilla. (Madrid, 1903; folleto)<\/p>\n<p>Medina del Campo: Homenaje a Alfonso de Quintanilla en el Bolet&iacute;n de Intendencia e Intervenci&oacute;n Militar, Madrid, 1930).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3399","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}