{"id":3430,"date":"2021-03-22T17:36:48","date_gmt":"2021-03-22T17:36:48","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3430"},"modified":"2021-12-11T20:44:44","modified_gmt":"2021-12-11T20:44:44","slug":"rato-y-hevia-de-arguelles-apolinar","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/rato-y-hevia-de-arguelles-apolinar\/","title":{"rendered":"RATO Y HEVIA DE ARG\u00dcELLES (Apolinar)"},"content":{"rendered":"<p>Ahogado civil, auditor de guerra y escritor que floreci&oacute; en el siglo XIX. Nacido en Gij&oacute;n hacia 1830, en 1841 ingres&oacute; en la Universidad de Oviedo como alumno de Ia Facultad de Filosof&iacute;a, en la que alcanz&oacute; el correspondiente y grado de bachiller el 16 de setiembre de 1846. Continu&oacute; luego los estudios, de la Facultad de Jurisprudencia, que concluy&oacute; con los dos &uacute;ltimos cursos en la Universidad Central, de Madrid, pero licenci&aacute;ndose en Oviedo el 2 de octubre de 1853.<\/p>\n<p>Inmediatamente de acabada la carrera se estableci&oacute; como abogado en Oviedo, profesi&oacute;n que desempe&ntilde;&oacute; por espacio de dos a&ntilde;os, comparti&eacute;ndola en el &uacute;ltimo con el puesto de vocal supernumerario de la Comisi&oacute;n Provincial, organismo consultivo en funciones de Tribunal de lo contencioso.<\/p>\n<p>En 1855 se le design&oacute; fiscal de la Alcald&iacute;a Mayor de Baracoa (Cuba), isla que entonces pertenec&iacute;a al territorio de la provincia espa&ntilde;ola denominada Las Antillas. Desempe&ntilde;&oacute; ese destino hasta finalizar el a&ntilde;o 1859 y fue a la vez en esa poblaci&oacute;n capit&aacute;n de voluntarios y asesor de la Marina de guerra.<\/p>\n<p>En dicho a&ntilde;o (1859), el capitan general de la isla, general Concha, le traslad&oacute; como promotor fiscal interino a la poblaci&oacute;n de Bejucal. De aqu&iacute;, el capit&aacute;n general sucesor, general Serrano, le destin&oacute; a la Habana como fiscal primero de la Capitan&iacute;a.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, al volver la isla de Santo Domingo a la soberan&iacute;a de Espa&ntilde;a, pas&oacute; a ella como auditor de guerra, cargo que ocup&oacute; por espacio de unos seis meses, regresando despu&eacute;s a Cuba y a su puesto de la Capitan&iacute;a General.<\/p>\n<p>Por esta &eacute;poca alcanz&oacute; Rato y Hevia en La Habana una personalidad de relieve. Abri&oacute; bufete de abogado, que mantuvo activamente por espacio de unos catorce a&ntilde;os con buen rendimiento econ&oacute;mico; desempe&ntilde;&oacute; durante mucho tiempo la Secretaria del Banco de Comercio; asesor de la Comisi&oacute;n militar; s&iacute;ndico del Ayuntamiento y su tercer teniente alcalde durante ocho a&ntilde;os. Figur&oacute; entre los fundadores y ocup&oacute; el puesto de primer presidente de la Sociedad de Beneficencia Asi&aacute;tica. Desempe&ntilde;&oacute; adem&aacute;s el cargo de sindico del Colegio de Abogados en 1874 y en 1876 se le nombr&oacute; miembro de la Comisi&oacute;n redactora de la Ley Hipotecaria para Cuba y Puerto Rico. Por m&eacute;ritos contra&iacute;dos en los cargos y comisiones de car&aacute;cter oficial se le concedi&oacute; la Encomienda de la Orden Americana de Isabel la Cat&oacute;lica.<\/p>\n<p>El autor an&oacute;nimo de Personas visibles de Cuba (MS. en la Biblioteca Nacional de Madrid) le recuerda con estas palabras: &ldquo;Es el se&ntilde;or Rato de regular talento, travieso, intrigante y, en pol&iacute;tica, del partido peninsular intransigente y pleitista&rdquo;.<\/p>\n<p>Desconocemos si durante su larga permanencia en Cuba ha cultivado las letras, aunque suponemos que si. En Cuba contrajo matrimonio con una se&ntilde;orita de apellido Duquesne, de familia rica.<\/p>\n<p>Se repatri&oacute; poco antes de 1880. En este a&ntilde;o se le destin&oacute; de auditor general a la Capitan&iacute;a de Arag&oacute;n, y poco despu&eacute;s se retir&oacute; de las actividades militares. .<\/p>\n<p>Compart&iacute;a su residencia entre Asturias y Madrid, viviendo aqu&iacute; a lo gran se&ntilde;or, rodeado de estimaciones en los c&iacute;rculos intelectuales y pol&iacute;ticos. Se dedic&oacute; con &ldquo;perseverantes trabajos a la protecci&oacute;n de nuestra deca&iacute;da agricultura&rdquo;, como dice Balbin de Unquera, quien le declara&ldquo; no s&oacute;lo benem&eacute;rito del pa&iacute;s asturiano, sino tambi&eacute;n de toda Espa&ntilde;a&rdquo;. Colabor&oacute; sobre esos temas y otros similares en el Bolet&iacute;n de la Sociedad Geogr&aacute;fica y otras publicaciones especializadas. Asimismo escribi&oacute; acerca de los problemas econ&oacute;micos y administrativos de las todav&iacute;a no pendidas por Espa&ntilde;a tierras antillanas, y en este sentido tom&oacute; parte en el Congreso de Geograf&iacute;a Colonial celebrado en Madrid en 1884.<\/p>\n<p>Esos entusiasmos le llevaron a desempe&ntilde;ar puestos directivos en varias instituciones. Fue vicepresidente de la Sociedad de Agricultores de Espa&ntilde;a, miembro del Consejo de la Sociedad de Salvamento de N&aacute;ufragos, socio de m&eacute;rito de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s de Sevilla y de otras corporaciones. Figur&oacute; entre los m&aacute;s entusiastas fundadores y propulsores del Centro de Asturianos de Madrid, y fu&eacute; presidente de la Secci&oacute;n de Beneficencia al constituirse esa sociedad, y presidente general en 1891.<\/p>\n<p>A partir de este a&ntilde;o public&oacute; anualmente en v&iacute;speras de la Fiesta del Trabajo del d&iacute;a 1&ordm; de mayo un folleto bajo el t&iacute;tulo de <em>La cuesti&oacute;n social en Espa&ntilde;a,<\/em> dedicado a combatir aspiraciones socialistas que luego fueron superadas con creces en la realidad, cosa que sucede siempre a quienes se oponen al natural avance del progreso y la civilizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n cultiv&oacute; la poes&iacute;a bable. El amor al dialecto vern&aacute;culo asturiano le llev&oacute; a interesarse de la Academia de la Lengua por la admisi&oacute;n en el Diccionario oficial de algunas palabras (n&uacute;mero I) y a. publicar un <em>Vocabulario<\/em> (n&uacute;mero V). De esta obra dice Somoza con su peculiar acritud: &rsquo;&rsquo;El autor de la presente obra no pose&iacute;a luces, ni lectura, ni cultura, ni ideas adecuadas siquiera para la ardua empresa que intentaba acometer: ni concepto tampoco del inmenso bagaje y conocimientos filol&oacute;gicos, ling&uuml;&iacute;sticos y etimol&oacute;gicos, que bagaje y conocimientos se requer&iacute;an para la dificultosa labor que echaba sobre sus hombros. Por a&ntilde;adidura, sus definiciones ni son exactas ni apropiadas; su estilo es rampl&oacute;n y adocenado; y el caudal de las voces que registra no excede de lo mediano. Confunde las locuciones de los instrumentos diplom&aacute;ticos, m&aacute;s o menos romanceadas, con las del vulgo; y sus acepciones son con frecuencia tan desatinadas y fuera de lugar, que m&aacute;s se asemejan al entretenimiento de un r&uacute;stico, que a la labor de un aprendiz de literato.&rdquo; (<em>Registro asturiano<\/em>).<\/p>\n<p>Dej&oacute; de existir Apolinar de Rato y Hevia en Madrid el 22 de mayo (otros anotan el 24) de 1894. Su cad&aacute;ver fue trasladado a Gij&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Carta en bable que dirigi&oacute; al Excmo. Sr. Presidente de la Real Academia Espa&ntilde;ola, suplicandole la inserci&oacute;n en la duod&eacute;cima edici&oacute;n del Diccionario de la misma de varias voces del bable; y que se tratasen algunas notas puestas al Quijote por varios acad&eacute;micos. (Madrid, 1885) folleto en cuarto; tambi&eacute;n en el tomo V de Memorias de esa Academia, 1886)<\/p>\n<p>II al IV.&mdash;La cuesti&oacute;n social en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1891, 92 y 93; tres folletos anuales con motivo de la Fiesta del trabajo del primero de mayo, en colaboraci&oacute;n con Evaristo Casariego y Manuel de la Paliza)<\/p>\n<p>V.&mdash;Vocabulario de las palabras y frases bables que se hablaron antiguamente y de las que hoy se hablan en el Principado de Asturias, seguido de un compendio gramatical. (Madrid, 1892: un tomo en 4&ordm;)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Discurso sobre los medios de aumentar la producci&oacute;n y riqueza de las Antillas espa&ntilde;olas. (En el tomo I de Actas del Congreso de Geograf&iacute;a Colonial y Mercantil, Madrid, 1884).<\/p>\n<p>2.&mdash;Venta de los montes por el Estado. (En el Boletin de la Sociedad Geogr&aacute;fica, Madrid, 1886, tomo XX).<\/p>\n<p>3.&mdash;Noticias sobre el concejo de Carre&ntilde;o, en Asturias, (En idem, 1887, tomo XXII).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Balb&iacute;n de Unquera (Antonio) &mdash; Los asturianos de hoy: Don Apolinar de Rato y Hevia. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, febrero de 1891; reproducido por El Carbay&oacute;n, Oviedo, 13 de febrero del mismo a&ntilde;o).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3430","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}