{"id":3446,"date":"2021-03-22T18:01:53","date_gmt":"2021-03-22T18:01:53","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3446"},"modified":"2021-12-11T20:57:50","modified_gmt":"2021-12-11T20:57:50","slug":"regoyos-valdes-dario","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/regoyos-valdes-dario\/","title":{"rendered":"REGOYOS VALDES (Dar\u00edo)"},"content":{"rendered":"<p>Pintor contempor&aacute;neo, fallecido. Fu&eacute; el introductor en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX de la escuela pict&oacute;rica conocida con el nombre de Impresionismo y por su aclimataci&oacute;n entre nosotros luch&oacute; con ejemplar perseverancia en medio de la burla y la indiferencia generales. Por esto tal vez fue el pintor m&aacute;s discutido y negado de la pintura contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola, lo que no le ha impedido adquirir una fama perdurable.<\/p>\n<p>Los motivos principales de su arte se los ofrec&iacute;a la naturaleza. Prefiri&oacute; siempre el paisaje a la figura viviente. Juan de la Encina lo indica con estas palabras: &laquo;Dar&iacute;o de Regoyos hizo de su vida una peregrinaci&oacute;n constante: buscaba sin reposo y sin cansancio los aspectos pintorescos y t&iacute;picos de la vida, unas veces, graciosos, otras, tr&aacute;gicos; y sobre todo, lo que buscaba era la luz, y como un voluptuoso irremisiblemente atra&iacute;do por la variedad de los placeres se anega en ellos sin hartarse y les pide por momentos goces m&aacute;s profundos, as&iacute; &eacute;l ped&iacute;a siempre a la luz nuevos aspectos, variaciones nuevas, armon&iacute;as no previstas, vibraciones, destellos, cabrilleos insospechados hasta entonces&rdquo;.<\/p>\n<p>Con referencias m&aacute;s concretas al paisajista, escribi&oacute; Salaverr&iacute;a: &laquo;Regoyos ten&iacute;a temperamento de paisajista, y se limit&oacute; al paisaje. Para &eacute;l no exist&iacute;a el mundo sino en forma de paisaje. Y para &eacute;l todos los paisajes eran dignos de amor, con sol, con niebla, rom&aacute;nticos, jocundos, espl&eacute;ndidos o humildes. Su alma vivaz y fervorosa sab&iacute;a animar cualquier pedazo del mundo, hasta los m&aacute;s modestos. Al contrario, sent&iacute;ase m&aacute;s voluntariamente atra&iacute;do por los pedazos humildes del universo como un verdadero cristiano en arte. El paisaje de gran estilo, los panoramas elocuentes y teatrales no le entusiasmaban.<\/p>\n<p>Pero esos paisajes y todos sus otros temas encontraron la repulsa, la indiferencia, la discusi&oacute;n por la forma en que estaban concebidos, re&ntilde;ida con la manera cl&aacute;sica y acad&eacute;mica, que consist&iacute;a en cuanto al modo de hacer en poner sobre el lienzo los colores simples, sin previa mezcla en la paleta,para que a la contemplaci&oacute;n surtiere el efecto de la mezcla y la combinaci&oacute;n por efecto &oacute;ptico. Como toda novedad, encontr&oacute; furiosas resistencias que se fueron atenuando hasta concluir en la aceptaci&oacute;n de lo que se tuvo por revolucionario. As&iacute; lo apreci&oacute; el cr&iacute;tico Vega y Goldoni en 1908 al decir que &laquo;habiendo ido a&ntilde;os y a&ntilde;os contra la corriente, hay, al cabo de vueltas y revueltas, viene a ser comprendido, o, al menos, tomado en consideraci&oacute;n por los que antes le negaban con sistem&aacute;tica testarudez y le pon&iacute;an en solfa con chanzonetas de gusto ambiguo &hellip;como Claude Monet en Francia. Dar&iacute;o de Regoyos ha tenido que recorrer un largo y doloroso calvario en la Espa&ntilde;a de nuestras rutinas. Mas, al fin, ahora parece que una mayor&iacute;a, dentro del p&uacute;blico inteligente, comienza a enterarse del talento que posee el convencido impresionista&rdquo;.<\/p>\n<p>Dar&iacute;o de Regoyos naci&oacute; en Ribadesella en el a&ntilde;o 1857,y no en el 59,como anotan Ossorio y Bernard y los que han seguido a &eacute;ste,ni tan poco en Madrid, al decir del primero.<\/p>\n<p>&laquo;Su familia, seg&uacute;n creemos&mdash;dice Juan de la Encina &mdash; proced&iacute;a de las Encartaciones su padre fue arquitecto y acad&eacute;mico de Bellas Artes&raquo;. Le llev&oacute; a Asturias una contrata de varios trozos del ferrocarril del Norte y en Ribadesella constituy&oacute; su familia, a la que dej&oacute; al morir en excelente posici&oacute;n econ&oacute;mica.<\/p>\n<p>Desconocemos qu&eacute; estudios habr&aacute; hecho Dar&iacute;a de Regoyos ni otras particularidades de su vida hasta que en 1877, a los veinte a&ntilde;os.ya fallecido el padre, se traslada a Madrid, decidido a perfeccionar y completar unos conocimientos pict&oacute;ricos que ya pose&iacute;a y hab&iacute;a ensayado con buena disposici&oacute;n. &ldquo;Si Regoyos hubiera seguido su familiar destino&mdash;dice Soriano&mdash; fuera un abogado, un constructor de casas, un magistral de Catedral&hellip;Sus parientes fueron gobernadores: su apellido visti&oacute; severas togas&rdquo;.<\/p>\n<p>Regoyos ingres&oacute; entonces en la Escuela Superior de Bellas Artes. &ldquo;La Escuela de Pintura&mdash;sigue diciendo Soriano&mdash;, donde se anquilosaban y momificaban en nocturnas veladas marchitos j&oacute;venes, fu&eacute; su jaula durante algunos meses&rdquo;. Tambi&eacute;n hizo estudios en el Museo del Prado. Pero lo que m&aacute;s contribuy&oacute; a descubrir su propio temperamento fueron las lecciones recibidas del pintor belga Carlos de Haes. &ldquo;Harto de copiar&mdash;dice el citado autor&mdash;a emperadores romanos, paisajes bordados de almohad&oacute;n, inocentes estampitas de educanda, fu&aacute; a la sala de Haes, precursor de las modernas escuelas&rdquo;. Del maestro belga se advierten influencias en las obras m&aacute;s antiguas que se conocen de Regoyos.<\/p>\n<p>S&oacute;lo permaneci&oacute; &eacute;sta en Madrid unos dos a&ntilde;os. En 1880 marcha a Par&iacute;s atra&iacute;do por la nueva expresi&oacute;n pict&oacute;rica, el impresionismo, que trataba de imponerse. A esa fecha corresponde el verdadero comienzo de su campa&ntilde;a art&iacute;stica y de su entrada en una vida n&oacute;mada y bohemia, cosas ambas en que persisti&oacute; hasta su muerte. Residi&oacute; en Par&iacute;s algo m&aacute;s de un a&ntilde;o, tiempo que le bast&oacute; para alcanzar grandes progresos en la nueva manifestaci&oacute;n art&iacute;stica, amigo o disc&iacute;pulo de los pintores m&aacute;s caracterizados dentro de esa tendencia, tales como Manet, Monet, Sisley, Degas, Pissarro y Renoir. Estos dos &uacute;ltimos influyeron en &eacute;l con mayor decisi&oacute;n. Como ha dicho Manuel Abril, aprendi&oacute; &laquo;claridad en Pissarro y matiz en Renoir&rdquo;.<\/p>\n<p>A comienzos de 1882 se le encuentra en Bruselas, rodeado de fuertes estimaciones por su maestr&iacute;a pict&oacute;rica, amigo de intelectuales y artistas de s&oacute;lido prestigio y m&aacute;s amigo todav&iacute;a de otros que luchan todav&iacute;a por alcanzarlo, con los cuales comparte una vida bohemia a la que &eacute;l presta uno de los mejores alicientes como tocador diestro de guitarra que es.<\/p>\n<p>En una Exposici&oacute;n celebrada en Bruselas por la sociedad art&iacute;stica Essor en enero de ese a&ntilde;o, se hab&iacute;a dado a conocer p&uacute;blicamente con cuatro grandes dibujos sobre temas espa&ntilde;oles,que le hab&iacute;an valido calurosos parabienes. Uno de sus varios viajes emprendidos durante su permanencia en B&eacute;lgica (viajes por Inglaterra, Holanda y Francia), lo hizo por tierras de Espa&ntilde;a y Marruecos en octubre del citado a&ntilde;o en compa&ntilde;&iacute;a de varios artistas y escritores belgas. A su regreso, en abril del 83, en el mismo local de Essor y en sociedad con Van Rysselberghe y Carlet celebr&oacute; otra Exposici&oacute;n de cuadros sobre temas espa&ntilde;oles y marroqu&iacute;es. En 1884 fund&oacute; en Bruselas con otros diecinueve pintores, todos ellos re&ntilde;idos con las normas cl&aacute;sicas.el grupo denominado La Cerole des Vingt, que en ese mismo a&ntilde;o realiz&oacute; la primera de las exposiciones anuales que se propon&iacute;an celebrar. La exhibici&oacute;n colectiva de las obras fue acogida con indiferencia o burlas por el p&uacute;blico, pero no dej&oacute; de encontrar plumas enteradas que salieran a la defensa de los expositores.<\/p>\n<p>En 1888 llev&oacute; a cabo otro viaje por Espa&ntilde;a, acompa&ntilde;ado del escritor belga Verhaeren, el cual recogi&oacute; sus impresiones en una serie de cr&oacute;nicas que se insertaron en L&rsquo;Art Moderne de donde Regoyos las tradujo e ilustr&oacute; con dibujos en negro ligeramente tocados de aguada y public&oacute; en Barcelona al a&ntilde;o siguiente bajo el t&iacute;tulo de La Espa&ntilde;a Negra, de cuya edici&oacute;n recogi&oacute; luego la mayor parte de los ejemplares, por lo que ha venido a ser libro raro.<\/p>\n<p>En 1890 Regoyos fija su residencia en Espa&ntilde;a. Encantado de la naturaleza del pa&iacute;s vasco, en &eacute;l permanece lo m&aacute;s del tiempo desde entonces, al punto de que como vasco se le considera. En esa tierra, en 1895, contrajo matrimonio con una se&ntilde;orita de nacionalidad francesa. Pero su esp&iacute;ritu sigue siendo n&eacute; moda y bohemio y le impele de continuo a la movilidad.<\/p>\n<p>Salaverria evoca su figura de bohemio de esta forma: &ldquo;Siempre recuerdo con tierna melancol&iacute;a la facha de Regoyos, apareciendo en la pulcra, bien vestida y un poco filistea ciudad donostiarra (San Sebasti&aacute;n) con todo desali&ntilde;o grotesco e infantil. Su sombrero excesivamente encasquetado, su bigote gris, sus ojos entre pueriles y maliciosos, su gab&aacute;n desgarbado y su paraguas de tela de algod&oacute;n muy enrollado bajo el brazo&rdquo;. En cuanto a su movilidad, le dedica estas palabras:&rdquo; Regoyos ten&iacute;a el alma errante e inquieta del viajero, del gitano, del vagabundo. Le costaba muy poco trabajo reunir a su esposa y sus hijos, enfardar su equipaje y huir lejos&rdquo;.<\/p>\n<p>Para este nomadismo buscaba las m&aacute;s pueriles justificaciones. Con la disculpa de necesitar un clima c&aacute;lido para curar una bronquitis, traslada la residencia a Mallorca; por motivo de un ataque de reuma, tal vez imaginario, se marcha a Las Landas, en Francia. Estas continuas andanzas le permitieron recoger paisajes de las m&aacute;s diversas regiones espa&ntilde;olas. Pero como el rendimiento econ&oacute;mico de su arte no le compensaba de estos traslados de domicilio y como, por otra parte, el aficionado a las especulaciones con los valores cotizados en Bolsa, que le causaban m&aacute;s quebrantos que provechos, su patrimonio iba en r&aacute;pido descenso hacia la estrechez econ&oacute;mica.<\/p>\n<p>Desde su asiento en Espa&ntilde;a acude con una perseverancia a toda prueba a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, como artista decidido a imponer su arte al gusto imperante; apenas obtiene premios por unas obras que, tiempo despu&eacute;s, habr&iacute;a de reputarse como maestras. Su concurrencia es por este orden: 1890, cinco cuadros: 1892.<\/p>\n<p>siete; 1895, cinco paisajes urbanos y agrestes, uno La calle de Alcal&aacute;, otro, asturiano, Picos de Europa, con los que obtuvo aplausos de la cr&iacute;tica y se censur&oacute; que no fuera premiado; 1897, siete lienzos; 1899 cinco, entre ellos Tarde de Oyarzun (Guip&uacute;zcoa) y El tendido de sombra, muy celebrados; 1901, diez, que tampoco le conquistaron medallas, mientras se le premia en Exposiciones Internacionales de Berl&iacute;n y Amsterdam; 1904, siete cuadros, todos elogiamos por la cr&iacute;tica de m&aacute;s autoridad, y entonces se le concede una menci&oacute;n honor&iacute;fica; 1908, seis con uno de los cuales, La procesi&oacute;n de capuchinos, alcanza una tercer medalla.<\/p>\n<p>Mientras le llegaba tan regateadamente el reconocimiento de sus m&eacute;ritos en su patria, en el extranjerro se robustec&iacute;a su reputaci&oacute;n. Adem&aacute;s de los citados premios en Exposiciones Internacionales, como concurrente a los Salones de Par&iacute;s en los a&ntilde;os 1894 y 1895 hab&iacute;a conquistado en Francia gran reputaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En abril de 1908 celebr&oacute; en Madrid su primera exposici&oacute;n individual, en el Sal&oacute;n Vilches. Se suscit&oacute;, como siempre, la divergencia de opiniones. Pero &eacute;l no claudicaba; segu&iacute;a impert&eacute;rrito su ruta, Como dice Salaverr&iacute;a: &ldquo;su alma fresca, primaveral, no conoc&iacute;a el odio ni el despecho&hellip; en su alma noble no hab&iacute;a impaciencias, ni la irritaci&oacute;n del no comprendido, ni tampoco un demasiado anhelo de gloria. La gloria pod&iacute;a o no pod&iacute;a llegar; no le carcom&iacute;a la idea del &eacute;xito&rdquo;.<\/p>\n<p>No parec&iacute;a desde luego importarle que en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes no se le hiciera de una vez justicia. &Eacute;l continuaba concurriendo a ellas como si le fuera a sonre&iacute;r el &eacute;xito en cada una. A la de 1910 envi&oacute; un paisaje franc&eacute;s y dos castellanos, y a la de 1912 seis paisajes espa&ntilde;oles y franceses.<\/p>\n<p>Y habr&iacute;a continuado como concursante de esos cert&aacute;menes, de no sorprenderle la muerte, poco despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de ese &uacute;ltimo, encontr&aacute;ndose en Barcelona, en noviembre de 1913.<\/p>\n<p>De no haber creado obra genial, con su muerte se habr&iacute;a extinguido el recuerdo de ella. Pero no ha sucedido as&iacute;. S&oacute;lo en el a&ntilde;o 1916 se exhibieron p&uacute;blicamente obras suyas en tres ocasiones. En la Exposici&oacute;n regional celebrada en Oviedo, tres cuadros: Mu&ntilde;eira, San Feliu de Torrell&oacute; y Playa de Algorta. En la Exposici&oacute;n de Artistas Vascos celebrada en Madrid se le dedic&oacute; una secci&oacute;n especial y en las Galer&iacute;as Layetanas de Barcelona se le destin&oacute; toda una sala.<\/p>\n<p>Bilbao y Madrid han vuelto a recordar al artista desaparecido. La primera ciudad present&oacute; una instalaci&oacute;n especial de sus obras dentro de la Exposici&oacute;n Internacional celebrada all&iacute; en 1919; Y en las dos ciudades hubo exposiciones individuales de sus obras en 1921. En el Museo de Bilbao se conserva uno de los cuadros m&aacute;s celebrados de Regoyos: Los ni&ntilde;os ba&ntilde;andose.<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Encina (Juan de la).&mdash;Un estudio. (En la revista Espa&ntilde;a, Madrid, 1915)<\/p>\n<p>Idem.&mdash;El pintor franciscano Dario de Regoyos. (En el folleto Guinard y Regoyos, Bilbao, 1921).<\/p>\n<p>Gadez (Dario de).&mdash;La Exposici&oacute;n de Regoyos. (En Nuevo Mundo, Madrid, 1908)<\/p>\n<p>Galvez (Manuel).&mdash;Dar&iacute;o de Regoyos. Monograf&iacute;a. (Buenos Aires, 1912)<\/p>\n<p>Loyarte (A. de).&mdash; Regoyos y Uranga. (En La Lectura, Madrid, 1909)<\/p>\n<p>Pantorba (Bernardino de) &mdash; Los grandes pintores asturianos: Dar&iacute;o de Regoyos. (En la revista Norte, Madrid, noviembre de 1931)<\/p>\n<p>Pedroso (Manuel) &mdash; Dar&iacute;o de Regoyos y los paisajes de Espa&ntilde;a. (En La Naci&oacute;n, Buenos Aires, enero de 1925)<\/p>\n<p>Salaverr&iacute;a (Jos&eacute; Mar&iacute;a) &mdash; Una semblanza. (En el libro Retratos, Madrid, 1926).<\/p>\n<p>Vegui y Goldoni (&Aacute;ngel) &mdash; Un estudio. (En la lectura, Madrid, abril de 1908).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4838,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3446","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}