{"id":3511,"date":"2021-03-24T08:40:58","date_gmt":"2021-03-24T08:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3511"},"modified":"2023-03-10T20:40:43","modified_gmt":"2023-03-10T20:40:43","slug":"robles-muniz-emilio","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/robles-muniz-emilio\/","title":{"rendered":"ROBLES MU\u00d1IZ (Emilio)."},"content":{"rendered":"<p>Uno de los poetas bables contempor&aacute;neos m&aacute;s populares en Asturias y las colonias asturianas de Am&eacute;rica, mucho m&aacute;s conocido por su seud&oacute;nimo de <strong>Pachin de Mel&aacute;s<\/strong>. Padre del dibujante rese&ntilde;ado a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Naci&oacute; en Gij&oacute;n y fu&eacute; bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro el d&iacute;a 4 de octubre de 1877. Fue el hogar de sus padres un modesto y honrado hogar de artesanos. &ldquo;Mi pobre madre &mdash;dice &eacute;l mismo&mdash; guapa, peque&ntilde;ita y alegre, tuvo miedo que se despoblara el mundo y cooper&eacute; a su repoblaci&oacute;n dando dieciocho v&aacute;stagos, de los que tuvo el honor de contar vivos y yantando a la mesa doce&rdquo;.<\/p>\n<p>Aunque su posici&oacute;n era humilde y la prole numerosa, los padres cuidaron de ir dando carrera a los varones, pero lleg&oacute; un momento en que ya era imposible m&aacute;s sacrificado esfuerzo y ese momento coincidi&oacute; con la entrada en escena de Emilio, que no pudo pasar de la instrucci&oacute;n elemental, &ldquo;La desgracia &mdash;-hemos dicho en otro sitio&mdash; era doblemente lamentable, porque Emilio hab&iacute;a nacido tartamudo (casi mudo en los primeros a&ntilde;os), y, sobre tener que empezar en la adolescencia a ganarse la vida a brazo partido como obrero mec&aacute;nico, el desprecio y la mofa de la impiedad ajena le dieron a gustar en la edad de los sue&ntilde;os el dolor de sentirse rebajado, disminuido en su condici&oacute;n humana, sin culpa propia. Su lucha por la vida fu&eacute; asperrima, verdaderamente heroica. Por mejor alejarse de la gente, desalmada, busc&oacute; trato con los libros que le result&oacute; noble y placentero. Adem&aacute;s, le puso en posesi&oacute;n de un caudal de cultura nada frecuente entre obreros, y esto, coincidiendo con que en los a&ntilde;os mozos aminor&oacute; su grave defecto f&iacute;sico, le fu&eacute; conquistando una creciente consideraci&oacute;n en su esfera social&rdquo;.<\/p>\n<p>La lectura le permiti&oacute; desarrollar la &iacute;ntima vocaci&oacute;n de escritor que sent&iacute;a desde ni&ntilde;o, la cual asoci&oacute; a su rebeld&iacute;a de orden social: colabor&oacute; en algunos peri&oacute;dicos obreros de la localidad, como La Defensa de Obrero y La Organizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n por entonces concurri&oacute; a las clase nocturnas de la Escuela Industrial, en la que estudi&oacute; con gran aprovechamiento y elevadas calificaciones algunas asignaturas, que le sirvieron para metodizar y acrecer sus conocimientos.<\/p>\n<p>El aludido defecto f&iacute;sico, origen de tantas molestias, le ten&iacute;a que reportar alg&uacute;n beneficio, y &eacute;ste consisti&oacute;, aunque ya bastante atenuado tal degento, para que en 1896 quedara libre de rendir su tributo de soldado, con lo cual tal vez se libr&oacute; de tomar parte en la extenuadora guerra de Independencia cubana, antip&aacute;trica adem&aacute;s, vista desde el lado espa&ntilde;ol.<\/p>\n<p>Enamorado en 1898 de una &ldquo;obrerita morenucha&rdquo;, como ha dicho &eacute;l mismo, Agapita S&aacute;nchez, con la cual se habr&iacute;a de casar dos a&ntilde;os despu&eacute;s, se destap&oacute; de pronto con una vocaci&oacute;n de poeta hasta entonces sin descubrir. Pero la expresi&oacute;n preferida, casi exclusiva, para sus composiciones fue el dialecto regional. As&iacute; naci&oacute; el popular&iacute;simo poeta en bable. Despu&eacute;s de casado, animado por los &eacute;xitos y favorable acogimiento del hogar propio, dedic&oacute; a estos casi todos los momentos de descanso de las tareas de mec&aacute;nico; por entonces sus colaboraciones po&eacute;ticas, y tambi&eacute;n en prosa, aparecen en los peri&oacute;dicos locales, algunos de otras localidades asturianas y la revista Asturias, de Madrid. Tambi&eacute;n comenz&oacute; entonces a participar en veladas y fiestas de car&aacute;cter literario y en cert&aacute;menes y concursos p&uacute;blicos. En los Juegos Florales celebrados en Avil&eacute;s en 1904 alcanz&oacute; un premio con una composici&oacute;n en bable y en un cert&aacute;men que tuvo lugar en Gij&oacute;n ese mismo a&ntilde;o se le premi&oacute; otra poes&iacute;a. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1907, en un concurso organizado por el diario gijon&eacute;s El Noroeste obtiene dos premios con una poes&iacute;a bable y una memoria sobre la plaga del matonismo.<\/p>\n<p>El poeta y tambi&eacute;n prosista, sent&iacute;a una gran inclinaci&oacute;n a cultivar el g&eacute;nero teatral. Por fin, el 8 de febrero de 1906 consigue estrenar su primera obra, representada con &eacute;xito en el Teatro Jovellanos por la compa&ntilde;&iacute;a de Montijano: un boceto dram&aacute;tico titulado La pe&ntilde;uca, con el que conquista calurosos aplausos. A ese ensayo siguen otros: el di&aacute;logo en bable Veyures, estrenado en el Teatro Dindurra en noviembre de 1908, con tal &eacute;xito, que, desde entonces, ha sido representado cientos de veces, y iHevia arreglu!, sainete estrenado en el mismo teatro en, junio de 1909. Su nombre como autor de teatro regional qued&oacute; lanzado a la fama. A estos &eacute;xitos en la escena sum&oacute; otros de cuentista y cronista, solicitada su colaboraci&oacute;n por las publicaciones asturianas de Am&eacute;rica.<\/p>\n<p>Todo se asociaba para que le fuese grata la vida, cuando le sale la fatalidad al paso; la fatalidad representada en una grave lesi&oacute;n del aparato respiratorio. El desenvolvimiento econ&oacute;mico sufre una crisis tambi&eacute;n grave porque Robles Mu&ntilde;iz se ve precisado al abandono de su oficio de mec&aacute;nico. Hab&iacute;a que buscar una ocupaci&oacute;n menos penosa. Se le ocurre hacerse maestro de instrucci&oacute;n Primaria en la Escuela Normal de Oviedo aprueba en dos d&iacute;as el ingreso y dos cursos sin otros estudios previos que un repaso de los programas y alguna que otra consulta a libros de texto. Pero, con todo, el proyecto era para m&aacute;s largo plazo de lo que el presupuesto dom&eacute;stico consent&iacute;a y medio repuesto de su enfermedad, decide volver al duro oficio. Poco despu&eacute;s pierde esta plaza y transcurren los d&iacute;as sin encontrar nueva tarea que le consienta hacer frente a las necesidades de su hogar. Hubo de recurrir a ser pe&oacute;n en los muelles del puerto, de donde le saca un amigo, que le proporciona trabajo en otro taller de mec&aacute;nica. Esta nueva colocaci&oacute;n habr&iacute;a de durar poco tambi&eacute;n, ya que por sus campa&ntilde;as de orden social se le destierra a Sama de Langreo. Para colmo de esa racha de contratiempos se recrudece su enfermedad pulmonar, imposibilit&aacute;ndole esta vez para la ruda labor de su trabajo cotidiano, de manera definitiva.<\/p>\n<p>Como lenitivo a tantas amarguras se refugia con mayor ah&iacute;nco en sus divertimentos literarios, m&aacute;s placenteros que productivos, y afirma su personalidad con numerosas colaboraciones period&iacute;sticas, la publicaci&oacute;n de un volumen de cr&oacute;nicas titulado Gijonismo y otro de cuentos en bable, Les veyures de Pin&oacute;n. El autor de piezas teatrales contin&uacute;a cosechando aplausos con estrenos sucesivos de obras de car&aacute;cter asturiano, tales como la comedia El &uacute;ltimo serm&oacute;n, los di&aacute;logos Probe Melandru y Malde ca&ntilde;es y el cuento Secadiella, todas estrenadas en los antes mencionados teatros gijoneses y representadas en otros lugares de Asturias.<\/p>\n<p>En 1911 empieza a restaurar su casi derrumbada vida econ&oacute;mica. Mediante oposici&oacute;n, alcanza una plaza de maestro de taller en la Escuela Industrial, aunque solo remunerada en principio con mil pesetas anuales. A este ingreso y al tampoco muy crecido de sus producciones teatrales y literarias, une el de trabajo como redactor de calle de los peri&oacute;dicos locales: trabaja sucesivamente en La Opini&oacute;n, El Principado y el Pueblo Astur, y luego pasa a corrector de pruebas de El Noroeste. Como es hombre activo y emprendedor concibe diversos proyectos; entre los que realiza con alg&uacute;n &eacute;xito est&aacute; la edici&oacute;n de una serie de postales bajo el t&iacute;tulo de Cantares asturianos, en las que se acompa&ntilde;a una interpretaci&oacute;n gr&aacute;fica del cantar respectivo.<\/p>\n<p>En 1915 establece en Gij&oacute;n una agencia de corresponsal&iacute;as de peri&oacute;dicos regionales y nacionales, que ha podido desenvolver con acierto y &eacute;xito y al frente de la cual contin&uacute;a actualmente (1936).<\/p>\n<p>No abandona sus colaboraciones period&iacute;sticas ni la publicaci&oacute;n de otros trabajos de mayor empe&ntilde;o, en volumen. Pero por entonces consagra sus mejores entusiasmos a crear y sostener un teatro de ambiente asturiano, empe&ntilde;o que consigue hasta donde los no muy ricos medios ambientales lo consienten. Adem&aacute;s de las obras ya citadas estrena desde 1910 unas quince piezas teatrales, entre comedias, zarzuelas, entremeses, di&aacute;logos y mon&oacute;logos. Casi todas fueron impresas, a excepci&oacute;n de Rayo de sol, estrenada en 1914; Pastorela, zarzuela estrenada en 1920, y la comedia Al sonar de la Salguera, que lo fu&eacute; en 1935. Entre las m&aacute;s aplaudidas figuran: la zarzuela El filand&oacute;n, el entrem&eacute;s La herencia de Pep&iacute;n y el mon&oacute;logo El tratu de Quic&oacute;n el Mag&uuml;etu. Algunos de sus &eacute;xitos teatrales fueron festejados con homenajes.<\/p>\n<p>Entre otras empresas por &eacute;l acometidas en &eacute;sta &uacute;ltima &eacute;poca, dignas de mejor acogimiento de la alcanzado, figuran la fundaci&oacute;n en 1911 de la revista Alma Asturiana, la Biblioteca de Escritores Asturianos en 1915 y: La Novela Asturiana, colecci&oacute;n de novelas cortas, en 1916.<\/p>\n<p>Toda su vida de escritor responde a su gran amor a la regi&oacute;n de nacimiento; &ldquo;Si la voluntad, amor y fe que puse en cantar y enaltecer a mi Asturias &ndash; ha dicho &eacute;l mismo -, los pongo en algo negociable&hellip; millonario&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>l.&mdash;La Pe&ntilde;uca. (Gij&oacute;n, 1906; boceto dram&aacute;tico estrenado en el Teatro de Jovellanos el 8 de febrero de ese a&ntilde;o por la compa&ntilde;&iacute;a Montijano).<\/p>\n<p>Il.&mdash;Gijonismo. (Gij&oacute;n, 1909; colecci&oacute;n, de art&iacute;culos sobre recuerdos de la ni&ntilde;ez).<\/p>\n<p>III.&mdash;Veyures. (Gij&oacute;n, 1909; di&aacute;logo en bable estrenado en el Teatro Dindurra el 9 de noviembre de ese a&ntilde;o; dos ediciones posteriores).<\/p>\n<p>IV.&mdash;&iexcl;Hevia arreglu! (Gij&oacute;n, 1909; sainete en bable estrenado en el mismo teatro el 28 de junio de ese a&ntilde;o).<\/p>\n<p>V.&mdash;Les veyures de Pinon. (Gij&oacute;n, 1909: colecci&oacute;n de cuentos en bable).<\/p>\n<p>VI.&mdash;Mitos y supersticiones asturianas, (Gij&oacute;n, 1912).<\/p>\n<p>VII.&mdash;EI tratu de Quic&oacute;n el Mag&uuml;etu. (Gij&oacute;n, 1913; mon&oacute;logo estrenado en el Teatro Dindurra el 23 de noviembre del a&ntilde;o anterior, Cinco ediciones posteriores).<\/p>\n<p>VIII.&mdash;Secadiella. (Gij&oacute;n, 1915; cuento estrenado en el mismo teatro el 7 de enero de 1910; reimpreso dos veces).<\/p>\n<p>IX.&mdash;Na quintana. (Gij&oacute;n, 1916; sainete premiado por el Club de Regatas de Salinas y estrenado aqu&iacute; el 21 de agosto de ese mismo a&ntilde;o).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;Probe Melandru. (Gij&oacute;n, 1918; di&aacute;logo estrenado en el Teatro de Jovellanos el 5 de abril de 1909; una edici&oacute;n posterior ).<\/p>\n<p>XI.&mdash;Los rapazos cantariegos. (Gij&oacute;n, 1919; di&aacute;logo estrenado en el Teatro Robledo el 4, de marzo de ese a&ntilde;o).<\/p>\n<p>XII.&mdash;La sosiega, (Gij&oacute;n, 1922; zarzuela en un acto en bable con musica de Francisco Rodr&iacute;guez Lavandera, estrenada en el Teatro Dindurra el 4 de mayo de 1919).<\/p>\n<p>XIII&mdash;El &uacute;ltimo serm&oacute;n, (Gij&oacute;n, 1922; comedia en un acto estrenada en el mismo teatro el 10 de julio de 1908).<\/p>\n<p>XIV.&mdash;El gaitero de Fonfr&iacute;a. (Gij&oacute;n, 1922; novela corta).<\/p>\n<p>XV.&mdash;Mal de ca&ntilde;aes. (Gij&oacute;n, 1923; di&aacute;logo en bable estrenado en el Teatro Jovellanos el 10 de marzo de 1910)<\/p>\n<p>XVI.&mdash;EI filand&oacute;n, (Gij&oacute;n, 1924; zarzuela con m&uacute;sica de Sara <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. Caso, estrenada en el mismo teatro el 26 de diciembre de 1919).<\/p>\n<p>XVII.&mdash;La herencia de Pepin. (Gij&eacute;n, 1924; entrem&eacute;s estrenado en el Teatro Dindurra el 6 de agosto de 1915).<\/p>\n<p>XVIII.&mdash;Agudezas asturianas. (Barcelona, s. a.; colecci&oacute;n de chistes en bable).<\/p>\n<p>XIX.&mdash;Pensatible. (Gij&oacute;n, 1926; selecci&oacute;n de poemas en bable)<\/p>\n<p>XX.&mdash;Los malditos, (Gij&oacute;n, 1926; comedia en dos actos estre&reg; da en el Teatro Dindurra por la compa&ntilde;&iacute;a G&oacute;mez Ferrer el 12 de febrero de 1913)<\/p>\n<p>XXI.&mdash;Regalin de aldea. (Gij&oacute;n, 1928; di&aacute;logo en bable).<\/p>\n<p>XXII.&mdash;Xuaco busca un criao&hellip; y na mas. (Gij&oacute;n, 1928; mon&oacute;logo en bable).<\/p>\n<p>XXIII.&mdash;Los amores de Gorin. (Gij&oacute;n, 1928; di&aacute;logo en bable):<\/p>\n<p>XXIV.&mdash;Noche de luna. (Gij&oacute;n, 1933; comedia estrenada en el Teatro de Jovellanos el 12 de abril de ese a&ntilde;o).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;&hellip;Medero, murmura la floresta&hellip; (Cuento incluido en el libro Cuentistas asturianos, Madrid, 1930, del autor de esta obra; tomado de aqu&iacute; para una antolog&iacute;a en alem&aacute;n).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Su&aacute;rez (Constantino).&mdash;Una semblanza. (En Cuentistas asturianos, Madrid, 1930).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8077,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3511","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}