{"id":3521,"date":"2021-03-24T11:34:50","date_gmt":"2021-03-24T11:34:50","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3521"},"modified":"2023-03-10T17:12:57","modified_gmt":"2023-03-10T17:12:57","slug":"rodriguez-alejandro","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/rodriguez-alejandro\/","title":{"rendered":"RODRIGUEZ (Alejandro)"},"content":{"rendered":"<p>Si ciertos adjetivos no implicaran, por la fuerza de la costumbre, una alusi&oacute;n al aspecto y la edad, se podr&iacute;a decir est&aacute;bamos ante un escritor insigne, pese a sus pocos a&ntilde;os. Pero no el Alejandro Rodr&iacute;guez, casi desconocido, sino el Alejandro Casona (su seud&oacute;nimo), que suena gratamente a los m&aacute;s de los o&iacute;dos espa&ntilde;oles y es conocido de todos. Alejandro Casona es probablemente la m&aacute;s importante revelaci&oacute;n literaria en lo transcurrido del siglo XX.<\/p>\n<p>Alejandro Rodr&iacute;guez Alvarez, hijo de don Gabino y de do&ntilde;a Faustina de esos apellidos respectivos, ambos maestros nacionales, naci&oacute; en Besullo (Cangas del Narcea) el 23 de marzo de 1903. Su ascendencia paterna, toda de Besullo hasta donde alcanza el recuerdo familiar, y su hogar de la ni&ntilde;ez se desenvolvieron en modesta esfera econ&oacute;mica. Hogares de artesanos aquellos y no menos artesano &eacute;ste, ya que el sueldo de maestro, que sub&iacute;a en la &eacute;poca del nacimiento de Alejandro a seiscientas veinticinco pesetas anuales, no consent&iacute;a otra cosa . Todo lo que pudiera llegar a ser se lo tendr&iacute;a que deber a s&iacute; mismo, como en efecto se lo debe.<\/p>\n<p>Los primeros a&ntilde;os de Alejandro Rodr&iacute;guez tienen bastante de vida n&oacute;mada. Siguiendo a sus padres de pueblo en pueblo y estudiando con ellos alternativamente la instrucci&oacute;n elemental, residi&oacute; en Luarca, Miranda (Avil&eacute;s), Villaviciosa y Gij&oacute;n. Sin dejar de aplicarse al estudio, gustaba de la vida montaraz y pastoril; Al preguntarle Angel L&aacute;zaro por su principal recuerdo de la infancia, contest&oacute;: &ldquo;Mi gusto de andar pastoreando ganado. Yo he tenido una infancia vaquera. En mi libro de versos La flauta del sapo hay evocaciones de aquellos d&iacute;as&hellip; Si; ir con el ganado al campo era mi delicia. Andar con los pastores viejos. Recuerdo a uno&hellip; Nunca lo olvidar&eacute;, aunque viva cien a&ntilde;os. Aquel viejo pastor me contaba los cuentos m&aacute;s maravillosos&hellip; Sab&iacute;a romances antiguos que encantaban nuestras horas de soledad, sentados con la aguijada en la mano, mientras las vacas pac&iacute;an en la paz de la montana&rdquo;. Y de esa impregnaci&oacute;n de su esp&iacute;ritu en los romances, los cuentos, los cantares y las consejas o&iacute;dos a compa&ntilde;eros de pastoreo m&aacute;s viejos que &eacute;l, se advierte f&aacute;cilmente un trasunto en la labor literaria de Alejandro Casona.<\/p>\n<p>En Gij&oacute;n, en 1913, comenz&oacute; a estudiar el bachillerato en el Instituto de Jovellanos. Como a&uacute;n continuaba el nomadismo de su vida, prosigui&oacute; tales estudios en el Instituto de Palencia y los concluy&oacute; en el de Murcia en 1919.<\/p>\n<p>En Murcia se cuajan y consolidan los acentos m&aacute;s personales de Alejandro Rodr&iacute;guez. Una de sus vocaciones m&aacute;s hondas, tal vez por emulaci&oacute;n a los padres, es la de pedagogo, y completa estudios hasta hacerse maestro Nacional; sigue despu&eacute;s en la Universidad los de preparatorio de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras. Entretanto, el estudiante se iniciaba como escritor, actor y obrero manual y sinti&oacute; los primeros flechazos del amor, un amor que pareci&oacute; profundo y result&oacute; superficial. Todo esto a costa un poco, claro est&aacute;, de los deberes de estudiante, puesto que le cost&oacute; un suspenso (&uacute;nico en sus estudios) en la c&aacute;tedra de Literatura de la Universidad. Precisamente en Literatura, campo donde habr&iacute;a de ser un gran cultivador. Lo que le distra&iacute;a de esos estudios era estudio tambi&eacute;n, pero de materias que le llegaban a las fibras m&aacute;s sensibles de otra profunda vocaci&oacute;n: la que encontraba su marco adecuado en el Conservatorio de Declamaci&oacute;n, dirigido entonces por el admirable poeta regional Pedro Jara Carrillo, en el que profes&oacute; durante dos cursos. En este centro se despertaron sus aficiones de escritor y comediante. Surgi&oacute; el poeta concurrente a varios cert&aacute;menes p&uacute;blicos y Juegos Florales, de tan arraigada tradici&oacute;n levantina, en los que alcanz&oacute; diplomas y flores naturales, a la vez que el colaborador de algunas publicaciones como Renovaci&oacute;n, Politeknicum y El Liberal, y, sobre todo, el ensayista de obras teatrales con entremeses y comedias que quedaron en ensayos privados. Y al par que el escritor, como causa o como consecuencia de &eacute;l, apareci&oacute; el actor. Ten&iacute;a tablas, como se dice en argot teatral, y particip&oacute; en ensayos y representaciones del Conservatorio, con tal decisi&oacute;n de dedicarse a comediante, que acab&oacute; por escaparse de casa con una compa&ntilde;&iacute;a de teatro improvisada a correr la aventura del aplauso pueblerino, separ&aacute;ndose de sus compa&ntilde;eros de fatigas en la costa de Mar Menor despu&eacute;s de un hambre de tres d&iacute;as. De este peque&ntilde;o episodio da cuenta a Angel L&aacute;zaro as&iacute;: &ldquo;Una vez nos escapamos a San Pedro del Pinatar. &Iacute;bamos a hacer una funci&oacute;n de bolos, seg&uacute;n se dice en el argot teatral. Yo ten&iacute;a entonces unos dieciocho a&ntilde;os ya. Otro muchacho y yo corr&iacute;amos la peque&ntilde;a aventura del c&oacute;mico hambriento. Nos quedamos sin comer y sin tener donde dormir. Por fin se nos ocurri&oacute; desamarrar una barca e irnos mar afuera a dormir aquella noche. El mar estaba tranquilo, y fue un sue&ntilde;o que nos permiti&oacute; recuperar fuerzas para volvernos a remo apenas sali&oacute; el sol. Claro est&aacute; &ndash; concluye Casona &ndash; que en azares tales mi vocaci&oacute;n de actor iba disminuyendo mucho&rdquo;.<\/p>\n<p>En su poliforme inquietud espiritual prendi&oacute; tambi&eacute;n por entonces otra gran afici&oacute;n: la del trabajo manual, m&aacute;s concretamente, la de ebanista, y hubo un momento en que estuvo a punto de abandonar todo lo dem&aacute;s para dedicarse a este oficio con preferencia a todas las otras ocupaciones. Y aun quedaron in&eacute;ditas en su alma otras grandes ocupaciones. Y aun quedaron in&eacute;ditas en su alma otras grandes ilusiones, una de ellas, la de ser colonizador de alguna isla desierta, sue&ntilde;o que aliment&oacute; con ahincadas y repetidas lecturas en libros de aventuras y de viajes de Stevenson, Delfos, Verne, Kipling y otros autores de exuberante fantas&iacute;a, y sue&ntilde;o que concluy&oacute; por abandonar librito en la imprenta de una escuela del Valle y adem&aacute;s pas&oacute; de contrabando desde Francia el papel para la tirada.<\/p>\n<p>En esa misma imprenta fund&oacute; e inspir&oacute; un peri&oacute;dico escolar bajo el nombre de El Valle de Ar&aacute;n compuesto en parte por escolares, que alcanz&oacute; algunos a&ntilde;os de vida.<\/p>\n<p>Al robustecimiento de su cultura mientras reside en esa regi&oacute;n leridana contribuye con algunos viajes a Par&iacute;s, por el mediod&iacute;a de Francia, desde Burdeos a Carcassonne y por toda Catalu&ntilde;a.<\/p>\n<p>En 1931 se le destina como inspector a la provincia natal. Reside en Oviedo solamente unos meses porque en re&ntilde;idas oposiciones obtiene plaza en la Inspecci&oacute;n Provincial de Madrid, plaza que ha venido desempe&ntilde;ando hasta julio de 1936.<\/p>\n<p>Dadas las afinidades entre su labor profesional y la que se propon&iacute;a desarrollar el Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas, constituido al advenimiento de la Rep&uacute;blica para difundir la cultura en los miles de peque&ntilde;os pueblos espa&ntilde;oles siempre desamparados por el Estado a la miseria espiritual, y conocidos los m&eacute;ritos que avaloraban la personalidad de Alejandro Casona, se le requiri&oacute; para que prestara sus Servicios a ese organismo. La labor rendida por Casona en dicho Patronato es de lo m&aacute;s meritoria. Fu&eacute; de los principales elementos que contribuy&oacute; a trazar sobre la pr&aacute;ctica las normas a seguir para la mayor eficacia de los elementos de difusi&oacute;n cultural por medio del libro, la m&uacute;sica popular, el cinemat&oacute;grafo con temas educativos y de esparcimiento, las charlas sobre temas de difusi&oacute;n educativa, etc. Son muchas las comarcas en diferentes provincias espa&ntilde;olas donde Alejandro Casona, con la colaboraci&oacute;n de otros elementos, ha dejado el recuerdo perdurable de que por all&iacute; pas&oacute; una r&aacute;faga del levantado ideal que el Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas se propuso llevar a una de las mejores labores realizadas por dicho Patronato: la Misi&oacute;n de car&aacute;cter m&eacute;dico-social llevada a cabo en el pobr&iacute;simo pueblo de San Mart&iacute;n de Casta&ntilde;eda (Zamora), seguida de la constituci&oacute;n de un comedor-escuela, que el Patronato sostuvo hasta la sublevaci&oacute;n de julio del 36, por espacio de m&aacute;s de dos a&ntilde;os. Pero su participaci&oacute;n m&aacute;s continua y brillante en las actividades del Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas fue como director del grupo esc&eacute;nico formado por estudiantes de diferentes Facultades y Escuelas especiales, que entregaban generosamente sus entusiasmos a llevar los domingos y en d&iacute;as de vacaciones la alegr&iacute;a y el entretenimiento de sus representaciones teatrales (y tambi&eacute;n de sus actuaciones corales, dirigidos por Eduardo <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> Torner) los peque&ntilde;os pueblos y las aldeas, donde tan falta est&aacute; la gente de esparcimientos espirituales. Para el Teatro y Coro del Pueblo, como se denominaba ese simp&aacute;tico grupo, y la eficacia perseguida en sus actuaciones despleg&oacute; Alejandro Casona actividades de excelente director y tambi&eacute;n oratorias cuando al presentar al pueblo en la plaza p&uacute;blica, desde el escenario port&aacute;til levantado en ella, al grupo de estudiantes,y quedaba levantado el tono de la expectaci&oacute;n en vibrantes anhelos de emoci&oacute;n y cordialidad. Pero es mayor su m&eacute;rito en cuanto a sus aportaciones de escritor al &eacute;xito de ese cuadro art&iacute;stico. Expresamente para &eacute;l hizo una reducci&oacute;n en dos actos abreviados de la obra de Moliere El m&eacute;dico a palos, tomada de la refundici&oacute;n de Leandro Fern&aacute;ndez de Morat&iacute;n, que conserva toda la esencia de la obra original, y escenific&oacute; uno de los ejemplos del libro de Infante Juan Manuel El conde Lucanor con el t&iacute;tulo de Entrem&eacute;s del mancebo que cas&oacute; mujer brava, en tres cuadros con breves intermedios, que ha de quedar incorporado por su inter&eacute;s y belleza a la producci&oacute;n teatral espa&ntilde;ola, de peque&ntilde;as piezas para aficionados, entre las mejores. Ambas adaptaciones han conseguido el regocijo y aplauso en las plazas p&uacute;blicas de numerosos pueblos y aldeas, pero tambi&eacute;n de espectadores ciudadanos con igual fervor. La &uacute;ltima de ellas, El mancebo que cas&oacute; con mujer brava ha sido interpretada por varios cuadros art&iacute;sticos de diferentes lugares de Espa&ntilde;a e incorporada por el Teatro Escuela de Arte (T.E.A), de Madrid a su repertorio de obras selectas modernas, present&aacute;ndola al p&uacute;blico madrile&ntilde;o con franco &eacute;xito en el escenario del Teatro de Mar&iacute;a Guerrero.Y entre otras valiosas aportaciones al auge y prestigio del Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas merecen tambi&eacute;n especial menci&oacute;n sus conferencias de divulgaci&oacute;n acerca del ideal y la labor de este organismo pronunciadas en Madrid, Bilbao, Santander y otras poblaciones.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n por esa &eacute;poca desarroll&oacute; otras actividades de conferenciante dignas de anotaci&oacute;n. Entre ellas, una disertaci&oacute;n sobre Poes&iacute;a nueva en el Teatro Principal,de Le&oacute;n,en mayo de 1932;otra con el tema De Rub&eacute;n ac&aacute;.en el Teatro Campoamor, de Oviedo, en 1934, y otra m&aacute;s tambi&eacute;n acerca de temas po&eacute;ticos en el Ateneo, de San Sebasti&aacute;n, en diciembre de 1935.<\/p>\n<p>Mayor importancia ha tenido su obra de escritor. Adem&aacute;s de colaboraciones en prosa y verso, en ning&uacute;n caso copiosas, en diversas publicaciones, como las revistas Estampa, Dos, &Aacute;gora, Eco y Social (&eacute;sta de la Habana), est&aacute; el libro <em>Flor de leyendas<\/em>, escrito durante las vacaciones veraniegas de 1932 en Canales (Le&oacute;n), con el que alcanz&oacute; en este mismo a&ntilde;o el Premio Nacional de Literatura instituido por el Ministerio de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica. Tal premio confiri&oacute; a Alejandro Casona relieve considerable y fu&eacute; para &eacute;l como la consagraci&oacute;n de escritor. La cr&iacute;tica un&aacute;nimemente corrobor&oacute; con sus elogios la decisi&oacute;n del jurado.<\/p>\n<p>&ldquo;Es <em>Flor de Leyendas<\/em> &mdash;hemos dicho en otro sitio&mdash; una colecci&oacute;n de s&iacute;ntesis literarias de grandes poemas de la literatura universal&hellip; No se trata, como pudiera parecer, que Alejandro Casona se haya limitado a contarnos los argumentos de esos poemas inmortales. La importancia del libro descansa en que, no siendo originales los motivos, resulta una labor original. Se nos da en breves p&aacute;ginas la esencia de cada una de esas voluminosas obras, sin que advirtamos p&eacute;rdida de matices ni siquiera de estilo. Al concluir de leer cada una de esas s&iacute;ntesis, creeremos haber le&iacute;do la obra originaria en toda su extensi&oacute;n. Conservan toda su esencia emocional. Digo m&aacute;s, en algunos casos, la emoci&oacute;n gana con la s&iacute;ntesis. En la leyenda de Nala y Damayamti, por ejemplo, el caso de Nala que en juego de dados desciende, por su mala suerte, de la opulencia a la miseria, nos angustia el coraz&oacute;n m&aacute;s hondamente que leyendo el relato original, porque el zumo emotivo de unas cuantas p&aacute;ginas se ha condensado en unas cuantas l&iacute;neas, con acierto que s&oacute;lo un gran poeta puede conseguir&rdquo;.<\/p>\n<p>Una de aquellas dos comedias antes aludidas, escritas o acabadas de escribir en el Valle de Aran, la que se titula <em>La sirena varada,<\/em> fue le&iacute;da en el verano de 1931 a la compa&ntilde;&iacute;a de Margarita Xirgu y aceptada por &eacute;sta para su estreno en el. Teatro Espa&ntilde;ol, de Madrid, en aquella temporada. La promesa parec&iacute;a de lo m&aacute;s cumplidera, dado el entusiasmo de la famosa actriz y las condiciones de su contrato con el Ayuntamiento de Madrid, que la obligaban al estreno todos los a&ntilde;os de una obra de autor nuevo, pero pasaron entre aplazamientos y obst&aacute;culos varios dos a&ntilde;os largos y la obra no se ensayaba. Fu&eacute; cuando a Casona se le ocurri&oacute; enviarla al Premio &ldquo;Lope de Vega&rdquo;, dotado por el Ayuntamiento de Madrid con diez mil pesetas y la obligatoriedad del estreno de la obra premiada precisamente en el Teatro Espa&ntilde;ol donde &eacute;l ten&iacute;a aceptada la suya. Se presentaron esta vez nada menos que ciento diecisiete concursantes. El numero de ellos y las presiones sobre el Jurado permit&iacute;an abrigar muy leve esperanza a Alejandro Casona, quien dos d&iacute;as despu&eacute;s de fechado y firmado el fallo, desconoci&eacute;ndolo, le hablaba con desaliento al autor de este libro. &ldquo;La noticia &mdash;dice el autor a Angel Liazaro&mdash; me cogi&oacute; dentro de un tranv&iacute;a. Eran las nueve de la noche. Yo iba a mi casa. Compr&eacute; el Heraldo de Madrid. Hab&iacute;a crisis pol&iacute;tica en aquellos d&iacute;as y los peri&oacute;dicos ven&iacute;an con grandes titulares. Hoje&eacute; el peri&oacute;dico&hellip; En esto, all&aacute; dentro, en las p&aacute;ginas interiores, me veo la noticia: el Premio &ldquo;Lope de Vega&rdquo; para<em> La sirena varada.<\/em> Me qued&eacute; aturdido, Luego me dieron impulsos de tremolar el peri&oacute;dico y empezar a dar voces: &iexcl;Mi obra! &iexcl;Es mi obra! &iexcl;Una obra m&iacute;a! Me tir&eacute; del tranv&iacute;a y me qued&eacute; all&iacute;, en la calle, sin saber qu&eacute; hacer, quieto, confundido durante mucho tiempo. Por fin, como no sab&iacute;a qu&eacute; otra cosa hacer de momento, pens&eacute;: &iexcl;Bueno! &iquest;Y para qu&eacute; me he bajado yo del tranv&iacute;a? Esper&eacute; otro, sub&iacute; y me fui a mi casa a cont&aacute;rselo a mi mujer&rdquo;. De ese aturdimiento y esa emoci&oacute;n del autor hab&iacute;amos de participar nosotros, los primeros, al encontramos entre sus brazos mientras nos ped&iacute;a que lo abraz&aacute;ramos sin decirnos por qu&eacute;. Le sab&iacute;amos totalmente desesperanzado en cuanto al fallo del jurado y est&aacute;bamos muy lejos de adivinar el motivo de aquella inusitada alegr&iacute;a suya. Como &eacute;l, nos quedamos perplejos ante la. Por efecto de ella se resquebraj&oacute; un tanto el mal concepto que ten&iacute;amos y continuamos teniendo de los fallos en cert&aacute;menes y concursos entre espa&ntilde;oles. Una vez por excepci&oacute;n se daba el caso de que el favorecido por un premio se quedara, sorprendido y como viendo visiones. Y la gran alegr&iacute;a del autor y cuantos le admiramos y queremos desde antes de ser famoso estaba justificadisima, porque, porque, a pesar de todos los entusiasmos y de todas las promesas con que se le acogi&oacute; la obra para el estreno en el Teatro Espa&ntilde;ol, de nos ser por el Premio Lope de Vega, probablemente Alejandro Casona hubiera continuado a&ntilde;os y a&ntilde;os en el anonimato como dramaturgo, aunque autor de maravillas literarias.Ese Premio obligaba al estreno de La sirena varada en aquella misma temporada y esto permiti&oacute; que no continuara desconocido salt&oacute; entonces a ocupar uno de los puestos m&aacute;s ilustres entre los dram&aacute;ticos contempor&aacute;neos.<\/p>\n<p>Con la impresi&oacute;n que ten&iacute;amos de la obra, por lectura del original, escribimos entonces unos comentarios que conclu&iacute;an as&iacute;: &ldquo;La Sirena varada es obra profundamente inquietante. bajo una ficci&oacute;n entretenida, cargada de inter&eacute;s y de humorismo. Presiento que ha de hablarse y escribirse mucho de esta obra &mdash;farsa o comedia&mdash; por lo que remueve gratamente, y casi sin propon&eacute;rselo, esos ecos dormidos de eternidad que reposan en los entresijos del alma de todos&rdquo;. Y el vaticinio &ndash; el menor zahor&iacute; lo habr&iacute;a hecho&mdash; corri&oacute; tan buena suerte, que los compa&ntilde;eros de Casona en las Inspecciones de Primera Ense&ntilde;anza de toda Espa&ntilde;a pudieron rendirle el singular homenaje de recoger en elegante folleto las opiniones de la cr&iacute;tica y altas personalidades intelectuales, todas coincidentes en conceder al autor de La sirena varada un Puesto de honor en la dram&aacute;tica contempor&aacute;nea. La obra fu&eacute; estrenada por la compa&ntilde;&iacute;a Xirgu-Borr&aacute;s en el Teatro Espa&ntilde;ol el 17 de marzo de 1934, con un &eacute;xito clamoroso, que constituy&oacute; un acontecimiento literario. Recorri&oacute; luego en triunfo numerosos escenarios espa&ntilde;oles y americano. Salt&oacute; en seguida las fronteras idiom&aacute;ticas: traducida al italiano por Gilberto Beccari, triunfa en los escenarios de G&eacute;nova, Mil&aacute;n, Venecia, Verona y otras ciudades italianas, interpretada por la compa&ntilde;&iacute;a de Annibale Ninchi; de &eacute;xito en &eacute;xito tambi&eacute;n marcha la obra por otros escenarios del mundo traducida al portugu&eacute;s, franc&eacute;s, ingl&eacute;s y polaco. Entretanto, en el Madrid donde tantas falsas reputaciones se forjan, donde tantos agasajos p&uacute;blicos se celebran para dar estabilidad en las carteleras teatrales a engendros pseudoliterarios, la tempestad de alabanzas y aplausos provocada por La sirena varada no culmin&oacute; en ning&uacute;n banquete, nunca mejor justificado, ya que para buscar al acontecimiento alg&uacute;n t&eacute;rmino de comparaci&oacute;n digno de la obra en lo que va de siglo XX, se coincid&iacute;a un&aacute;nimemente en se&ntilde;alar una obra: <em>Los intereses creados<\/em>, de Jacinto Benavente.<\/p>\n<p>El segundo estreno de Casona tuvo lugar en Valencia, en enero de 1935, la comedia<em> El misterio del Maria Celeste,<\/em> escenificaci&oacute;n libre de una novela corta de Alfonso Hernandez Cata y en colaboraci&oacute;n con &eacute;sta comedia representada despu&eacute;s en Madrid y en otras poblaciones espa&ntilde;olas con gran aplauso. Poco despu&eacute;s era estrenada en Madrid &mdash;tambi&eacute;n en el Teatro Espa&ntilde;ol y por la compa&ntilde;&iacute;a titular Xirgu-Borr&aacute;s&mdash;, el 26 de abril de ese mismo a&ntilde;o .<em>Otra vez el Diablo,<\/em> comedia de fantas&iacute;a y humorismo; su estreno fu&eacute; tambi&eacute;n, aunque efectuado en desfavorables circunstancias, otro gran suceso teatral y literario que s&oacute;lo recordaba un precedente inmediato: el de La sirena varada.<\/p>\n<p>Ambas obras dejaban definitivamente consagrada la personalidad de Alejandro Casona entre los m&aacute;s ilustres dramaturgos de Espa&ntilde;a y fuera de Espa&ntilde;a. Se coincid&iacute;a por todos en ver en &eacute;l al tan esperado renovador de nuestra deca&iacute;da escena; tra&iacute;a al teatro una dignidad literaria perdida hace mucho tiempo y nuevos modos de captar la simpat&iacute;a y producir la emoci&oacute;n de los espectadores.<\/p>\n<p>Pero se cre&iacute;a por muchos, y entre esos muchos no pocos escritores y cr&iacute;ticos de autoridad, que Casona s&oacute;lo ser&iacute;a capaz de hacer comedias de fantas&iacute;a; quienes as&iacute; pensaban no tardaron en recibir la r&eacute;plica con el estreno de una de las comedias realistas m&aacute;s bellas, mas sugestivas, m&aacute;s emocionales que se hayan escrito en nuestro idioma: <em>Nuestra Natacha.<\/em> Cuando esta comedia se estren&oacute; en Madrid el 6 de febrero de 1936 en el teatro Victoria por la compa&ntilde;&iacute;a de Josefina Diaz de Artigas y Manuel Collado, ven&iacute;a precedida del &eacute;xito obtenido en Barcelona, estrenada en diciembre del a&ntilde;o anterior por esa misma compa&ntilde;&iacute;a. En los c&iacute;rculos literarios y teatrales madrile&ntilde;os se esperaba la representaci&oacute;n con la ansiedad de las grandes solemnidades; la obra colm&oacute; todas las esperanzas. El autor de maravillosos cuentos esc&eacute;nicos hab&iacute;a sacado de la entra&ntilde;a del pueblo una ficci&oacute;n profundamente realista, saturada de problemas vivos, palpitantes. Si quer&iacute;an un cuadro realista los que s&oacute;lo cre&iacute;an al autor capaz a escribir obras de fantas&iacute;a, se encontraron con la comedia que mayor n&uacute;mero de representaciones, m&aacute;s de trescientas, y mayor ingreso en taquilla, sobre las quinientas mil pesetas, ha dado en Madrid desde tiempo. Como muestra de la acogida favorable que brind&oacute; la cr&iacute;tica a dicha pieza, v&eacute;ase lo que sigue: &ldquo;El cr&iacute;tico ha de rendir los m&aacute;ximos honores al autor y sobre todo, al poeta&rdquo; (ABC); &ldquo;Nuestra Natacha bastar&iacute;a a consagrarle como el autor de una &eacute;poca&rdquo; (Ahora); &ldquo;Nuestra Natacha obtuvo un &eacute;xito clamoroso. La obra empieza por ser un prodigio de construcci&oacute;n&rdquo; (La Voz): &ldquo;El &eacute;xito fu&eacute; triunfal; todo se aplaudi&oacute;: frases, momentos, situaciones y finales de acto&rdquo; (El Debate): &ldquo;Nace a la gloria un autor de hoy y sobre todo un autor de ma&ntilde;ana&rdquo; (El Liberal): &ldquo;Completo &eacute;xito, ganado desde el principio de modo inequ&iacute;voco&rdquo; (Ya): &ldquo;Una consagraci&oacute;n esplendorosa y sin reservas de un autor que se&ntilde;ala una &eacute;poca en nuestro teatro&rdquo; (Heraldo de Madrid); &ldquo;El &eacute;xito de la obra de Alejandro Casona fu&eacute; delirante, entusi&aacute;stico, apote&oacute;sico&rdquo; (La Naci&oacute;n); &ldquo;Casona es un literato de grande y positivo talento: un indudable autor dram&aacute;tico&rdquo; (El Sol): &ldquo;Natacha pasar&aacute; a la galer&iacute;a eterna de las m&aacute;s puras glorias literarias&rsquo; (La Libertad); &ldquo;Un gran comedi&oacute;grafo y un exquisito poeta&rdquo; (informaciones). De acuerdo estaban los peri&oacute;dicos madrile&ntilde;os del m&aacute;s diverso matiz ideol&oacute;gico.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del &eacute;xito sin precedentes de Nuestra Natacha vinieron los acostumbrados homenajes p&uacute;blicos, se celebr&oacute; en honor de Casona un banquete el 26 de marzo, en el que estuvo presente una numerosa representaci&oacute;n de las letras y las artes madrile&ntilde;as, con incontables adhesiones recibidas de toda Espa&ntilde;a. Y la Federaci&oacute;n Nacional del Grado Profesional del Magisterio, con la cooperaci&oacute;n del Cuadro Art&iacute;stico de la Asociaci&oacute;n de Madrid, le tribut&oacute; el 12 de mayo en el Teatro Espa&ntilde;ol el homenaje de representar La sirena varada y un ingenioso cuadro esc&eacute;nico, <em>El Diablo educador,<\/em> compuesto por Antonio Diez con personajes de las tres Obras triunfales de Casona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I&mdash;El peregrino de la barba florida, Leyenda milagrosa. (Madrid, 1926; poema de ambiente medieval edici&oacute;n privada).<\/p>\n<p>II.&mdash;La flauta del sapo, (Valle de Aran, 1930: poes&iacute;as: edici&oacute;n privada)<\/p>\n<p>ll.&mdash;Flor de leyendas. (Madrid, 1933; s&iacute;ntesis literarias de trece grandes poemas de la literatura universal; obra galardonada con el Premio Nacional de Literatura de 1932).<\/p>\n<p>IV.&mdash;La sirena varada. (Madrid, 1934; comedia dram&aacute;tica en tres actos; publicada en el n&uacute;mero 357 de La Farsa; estrenada en el Teatro Espa&ntilde;ol de Madrid por la compa&ntilde;&iacute;a Xirgu-Borr&aacute;s el 17 de marzo de 1934; obra laureada con el Premio &ldquo;Lope de Vega&rdquo; del Ayuntamiento De Madrid el a&ntilde;o anterior)<\/p>\n<p>V.&mdash;Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas. Memoria de la Misi&oacute;n Pedag&oacute;gico-social en Sanabria, Zamora. (Madrid, 1935; memoria publicada como an&oacute;nima en este volumen y antes con la firma del autor en la revista Escuelas de Espa&ntilde;a, diciembre de. 1934 y en el de 1935, Nimeros 12 y 13; se agregan en el volumen datos estad&iacute;sticos de las actividades del Patronato en el a&ntilde;o anterior ).<\/p>\n<p>VI&mdash;Otra vez el Diablo. (Madrid, 1935; cuento de miedo en tres jornadas y un amanecer publicado en el n&uacute;mero 410 de Farsa; Estrenado en el Teatro Espa&ntilde;ol de Madrid por la compa&ntilde;&iacute;a Xirgu-Borras el 26 de abril de ese a&ntilde;o)<\/p>\n<p>VII.&mdash;Nuestra Natacha. (Madrid, 1936; comedia en tres Bae, 2 Segundo dividido en dos cuadros, estrenada en Barcelona en diciembre de 1935 y en Madrid el 6 de febrero de 1936 por la compa&ntilde;&iacute;a D&iacute;az de Artigas y Collado en el Teatro Victoria)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong> .<\/p>\n<p>1.&mdash;Pr&oacute;logo y traducci&oacute;n de Novelas selectas, de Voltaire. (Madrid, 1928).<\/p>\n<p>2.&mdash;Pr&oacute;logo de Poes&iacute;as selectas de Fr. Luis de Leon. (Madrid, 1928. trabajo publicado como an&oacute;nimo).<\/p>\n<p>3.&mdash;Las mujeres de Lope de Vega. (En la revista Escuelas de Espa&ntilde;a, Madrid, mayo de 1935, n&uacute;mero 17; trabajo escrito con motivo del Centenario de la muerte del gran dramaturgo).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>An&oacute;nimo- Homenaje a Alejandro Casona, (Madrid, 1935; folleto publicado por los Inspectores de Primera Ense&ntilde;anza con motivo del &eacute;xito de La sirena varada, y que recoge opiniones de la cr&iacute;tica y unos datos biogr&aacute;ficos).<\/p>\n<p>L&aacute;zaro (&Aacute;ngel) &ndash; Los que triunfan en plena juventud: Alejandro Casona (Entrevista publicada en la revista cr&oacute;nica, Madrid, 6 de mayo de 1934)<\/p>\n<p>Milla (Fernando de la) &ndash; Alejandro Rodr&iacute;guez, Premio Nacional de Literatura, explica el sentido de &ldquo;Flor de leyendas&rdquo;, su obra premiada. (En el diario Heraldo de Madrid, 3 de enero de 1933)<\/p>\n<p>Olmedilla (Juan G.) &ndash; El Premio Lope de Vega, &ldquo;La sirena varada&rdquo;, fantas&iacute;a y realidad &ndash; poes&iacute;a dram&aacute;tica &ndash; de Alejandro Casona. (En &iacute;dem, diciembre, de 1933)<\/p>\n<p>Su&aacute;rez-Espa&ntilde;olito (Constantino) &ndash; Nuevos valores asturianos: Alejandro Rodr&iacute;guez, &ldquo;Casona&rdquo;. (En el progreso de Asturias, Habana, julio de 1933)<\/p>\n<p>Idem &ndash; Ante el Premio Lope de Vega. Alejandro Casona. (En La Prensa, Gijon, diciembre de 1933)<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7753,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3521","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}