{"id":3686,"date":"2021-03-29T14:45:22","date_gmt":"2021-03-29T14:45:22","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3686"},"modified":"2021-12-13T10:02:44","modified_gmt":"2021-12-13T10:02:44","slug":"sarmiento-angel","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/sarmiento-angel\/","title":{"rendered":"SARMIENTO (Angel)."},"content":{"rendered":"<p>Pol&iacute;tico y escritor contempor&aacute;neo, luchador por la emancipaci&oacute;n y el bienestar de los campesinos en la comarca de nacimiento y en la regi&oacute;n asturiana toda. Naci&oacute; en la aldea de Intriago (Cangas de On&iacute;s), en el a&ntilde;o 1880, hijo de labradores humildes, don Manuel de ese apellido y do&ntilde;a Ramona Gonz&aacute;lez.<\/p>\n<p>Con una deficient&iacute;sima instrucci&oacute;n primaria (pues hubo de alternar la asistencia a la escuela con el pastoreo de ganado), al cumplir los quince a&ntilde;os march&oacute; a Sevilla en busca de un mejor porvenir. Fu&eacute; en Sevilla mozo y recadero de una posada, en la que, entre sueldo y propinas, sacaba unos seis duros cada mes, emolumentos que le permit&iacute;an econom&iacute;as que le guardaba un primo. Aunque el trabajo de transportar equipajes y cuidar caballer&iacute;as no ofrec&iacute;a ciertamente est&iacute;mulos para el estudio, Sarmiento comenz&oacute; a sentir una creciente afici&oacute;n por la lectura. Se inici&oacute; en ella con algunas novelas, pero pronto deriv&oacute; a libros que divulgaban cuestiones sociales y cient&iacute;ficas, sin que la falta de preparaci&oacute;n para desentra&ntilde;ar todas las ense&ntilde;anzas que le ofrec&iacute;an le hiciera desmayar en su sed de saber. Advertida &eacute;sta por el director de un colegio de segunda ense&ntilde;anza, frecuentador de la posada, y enterado por el muchacho de su deseo de ser maestro de escuela, se le ofreci&oacute; aqu&eacute;l desinteresadamente para proporcionarle todos los estudios de esa carrera, siempre que alg&uacute;n familiar sostuviera sus gastos personales. Acudi&oacute; Sarmiento al primo banquero, quien encontr&oacute; el prop&oacute;sito un disparate, pareci&eacute;ndole mejor que siguiera trabajando hasta reunir econom&iacute;as para abrir una taberna y hasta se le ofreci&oacute; a poner de su parte alg&uacute;n dinero sobre el que le guardaba. Sarmiento rechaz&oacute; cuanto no fuera apoyo a su plan, que, no s&oacute;lo no pudo realizar, sino que ni siquiera pudo contar para emprenderlo con los ahorros de m&aacute;s de mil pesetas que le guardaba el primo, y con las cuales se qued&oacute; &eacute;ste como buen banquero.<\/p>\n<p>Al fin, movido por el deseo de ayudar en el trabajo a los padres, ya ancianos, regres&oacute; a la aldea natal en 1904, sin otra riqueza que una instrucci&oacute;n aumentada por el propio esfuerzo, sin est&iacute;mulos ni lecciones de nadie, y algunos libros.<\/p>\n<p>Instalado en Intriago. Sarmiento continu&oacute; leyendo intensamente; con motivo de la Fiesta del Trabajo de primero de mayo de 1907 public&oacute; un art&iacute;culo en el peri&oacute;dico ovetense &ldquo;La Aurora Social&rdquo;.<\/p>\n<p>Si bien luego el mismo peri&oacute;dico le rechaz&oacute; otros art&iacute;culos no por eso desmay&oacute; Sarmiento. Adem&aacute;s, le empez&oacute; a parecer actividad no menos conveniente la propaganda personal, y desde entonces se dedic&oacute; a ella entre los agricultores de la comarca, lo que di&oacute; como fruto que se incubara en todos el anhelo de solidaridad y vindicaci&oacute;n, lo que cristaliz&oacute; en la fundaci&oacute;n en Corao, del mismo concejo, en setiembre de 1908, de la asociaci&oacute;n de labradores &ldquo;El Despertar&rdquo;, de la que fu&eacute; electo Angel Sarmiento presidente, contra su prop&oacute;sito de ser un simple soldado de filas.<\/p>\n<p>A su labor estrictamente social junt&oacute; la de propaganda sobre cooperativismo agr&iacute;cola desde el peri&oacute;dico El Auseva, de Cangas de On&iacute;s, y a los seis meses de fundada la sociedad contaba con unos ochocientos afiliados. Esta fuerza antes perdida, inexistente, hab&iacute;a encontrado su cauce y en el a&ntilde;o 1909 llev&oacute; a Sarmiento en unas elecciones municipales a un puesto de concejal del Ayuntamiento de Cangas de On&iacute;s, del que ya fu&eacute; edil hasta que en setiembre de 1923 la Dictadura del general Primo de Rivera depuso a los Ayuntamientos,<\/p>\n<p>Los terratenientes vieron pronto en este movimiento una amenaza para sus intereses y se propusieron a toda costa atajar los peligros que preve&iacute;an. La t&aacute;ctica primera fu&eacute; la del halago y soborno a la cabeza dirigente con ofrecimientos de proporcionarle en el extranjero estudios, con lo que sab&iacute;an que tocaban la cuerda d&eacute;bil de Sarmiento; despu&eacute;s, en varias y espaciadas ocasiones, se apel&oacute; a medidas de violencia, incluso la de eliminar al que les estorbaba.<\/p>\n<p>Contra todo estaba la fortaleza de su ideal. A los dos a&ntilde;os de fundada la sociedad &ldquo;El Despertar&rdquo;, la hab&iacute;a dotado de edificio propio, en el que qued&oacute; instalada en mayo de 1911 una Cooperativa de consumo, que lleg&oacute; a tener una vida pr&oacute;spera. Mientras atend&iacute;a con la gesti&oacute;n personal desde el Ayuntamiento y desde &ldquo;El Despertar&rdquo; al mejoramiento y la prosperidad de los trabajadores de la tierra, no descuidaba la parte doctrinal de la empresa, y en marzo de 1912 fund&oacute; el quincenario El Aldeano, que vivi&oacute; hasta agosto de 1915: peri&oacute;dico que le sirvi&oacute;. a la vez, para que se acabara de formar el escritor, como lo demostr&oacute; el que en octubre de este &uacute;ltimo a&ntilde;o se le premiara en un concurso abierto por el Consejo Provincial de Agricultura una Memoria, que fu&eacute; publicada por El Auseva.<\/p>\n<p>Desde entonces las actividades oratorias y literarias ocupan buen espacio en la vida de Angel Sarmiento. actividades puestas siempre al servicio de su ideal. En 1917 funda en Cangas de On&iacute;s el semanario El Popular, del que es primer director. &Aacute; las pr&eacute;dicas uni&oacute; otras empresas de tipo cultural, como la fundaci&oacute;n en Corao, en 1919, de una Biblioteca Popular Circulante, a la que se hizo guerra encarnizada por los elementos reaccionarios, alarmados de que en ella hubiese libros de autores como Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez y P&eacute;rez Gald&oacute;s. Sin embargo, esta Biblioteca alcanz&oacute; vida pr&oacute;spera que le permiti&oacute; reunir un millar de obras, mientras otra fundada tambi&eacute;n por &eacute;l en Cangas de On&iacute;s posteriormente result&oacute; un fracaso. Pero no se limit&oacute; a dejar en marcha la Biblioteca, sino que puso el mayor empe&ntilde;o en aficionar al campesino a la lectura, para lo cual fund&oacute; grupos de lectura en alta voz en las aldeas del contorno, que funcionaban en las largas noches invernales.<\/p>\n<p>En julio de 1920 contrajo matrimonio con do&ntilde;a Leonor Pubillones Vallina. Pero las atenciones del hogar no restaron concurso y entusiasmos a la causa a que deb&iacute;a su raz&oacute;n de ser. La sociedad &ldquo;El Despertar&rdquo;, de la que segu&iacute;a siendo presidente, cobr&oacute; nuevo impulso bajo su direcci&oacute;n al punto de establecer pensiones de vejez de una peseta diaria en combinaci&oacute;n con el Instituto Nacional de Previsi&oacute;n. de las que fueron concedidas las dos primeras en 1926. Primeras y &uacute;ltimas, porque la intriga impidi&oacute; que se establecieran otras despu&eacute;s.<\/p>\n<p>En 1928 se le design&oacute; vocal de la Federaci&oacute;n Agr&iacute;cola Asturiana, domiciliada en Oviedo. y a la que cooper&oacute; con todo su entusiasmo. En setiembre de 1929 la Federaci&oacute;n empez&oacute; a editar como su &oacute;rgano en la prensa la revista La Voz del Labrador, que dirigi&oacute; Sarmiento hasta agosto de 1931. y en la que public&oacute; numerosos trabajos de vulgarizaci&oacute;n y doctrinales. algunas veces con los seud&oacute;nimos A. Ese, Genal de la Parra, Ram&oacute;n Gentelisa, anagrama &eacute;ste de su nombre y apellido y Un Agrario. Tambi&eacute;n colabor&oacute; por entonces en El Pueblo, de Llanes. y en otros peri&oacute;dicos.<\/p>\n<p>Sus intervenciones en actos de propaganda pol&iacute;tica, aunque independiente y sin otro programa que las vindicaciones del trabajador de la tierra. le fueron dando en la provincia una personalidad robusta, demostrada con el triunfo electoral en candidatura de minor&iacute;as como diputado a las Cortes Constituyentes de la Rep&uacute;blica en julio de 1931. Los intereses de la Federaci&oacute;n Agr&iacute;cola Asturiana tuvieron en Sarmiento un celoso parlamentario. especialmente en la labor silenciosa de la Comisi&oacute;n permanente de Agricultura y al servicio del proyecto de creaci&oacute;n de un Banco Nacional Agr&iacute;cola. La pol&iacute;tica nacional no le apart&oacute; de los deberes que se hab&iacute;a impuesto respecto de la comarca de nacimiento, y en setiembre de 1932 organiz&oacute;, reglament&oacute; e inaugur&oacute; en Corao un Coto Social Forestal de Previsi&oacute;n.<\/p>\n<p>En las elecciones de diputados a las primeras Cortes ordinarias de la Rep&uacute;blica celebradas en noviembre de 1933, Angel Sarmiento fu&eacute; derrotado. Tal derrota y consiguiente triunfo de los elementos reaccionarios fu&eacute; para Sarmiento como una cat&aacute;strofe en su vida. El luchador de cerca de treinta a&ntilde;os por el mejoramiento del pueblo campesino, fundador de sindicatos, sociedades, peri&oacute;dicos, bibliotecas y cooperativas, se encontr&oacute; v&iacute;ctima de la ingratitud, de la envidia, de la maledicencia y de la presi&oacute;n de capitalistas y terratenientes triunfantes. Todos aquellos centros de solidaridad, cooperaci&oacute;n y cultura desaparecieron o pasaron a servir intereses menos nobles. El progreso emancipador qued&oacute; estrangulado y Angel Sarmiento se vi&oacute; abocado a una vida. de persecuci&oacute;n y de miseria. Entre los millares de ingratos hubo algunos leales que impidieron esto, proporcionandole los medios de que sostuviera un peque&ntilde;o comercio, en el que el viene defendiendo el pan de sus hijos y su propia subsistencia actualmente (1936).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Memoria de la Sociedad &ldquo;El Despertar&rdquo;, (Cangas de Of 1917).<\/p>\n<p>I.&mdash;El seguro obligatorio del labrador. (1925; folleto).<\/p>\n<p>III.&mdash;Comentarios a la labor de un Sindicato sobre Previsi&oacute;n (1927; op&uacute;sculo). ]<\/p>\n<p>IV.&mdash;-ABC del campesino asturiano. (C, de On&iacute;s, 1933; folleto)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;Desarrollo de la Agricultura y la Ganader&iacute;a, (En el se rio El Auseva, Cangas de On&iacute;s, 23 de octubre de 1915; trabajo pr por el Consejo Provincial de Agricultura).<\/p>\n<p>2.&mdash;Plantando &aacute;rboles se crea riqueza, (En El Pueblo, Llanes, de mayo de 1927).<\/p>\n<p>3.&mdash;El ejemplo de Dinamarca. (En La Voz del Labrador, Ovi 1929; diez art&iacute;culos, con el seud&oacute;nino Genal de la Parra).<\/p>\n<p>4.&mdash;Escuelas populares. (En &iacute;dem, &iacute;dem, con el mismo seud&oacute;nimo)<\/p>\n<p>5.&mdash;Con el pecho abierto, (En idem, abril de 1930, con el seud&oacute;nimo de A, Ese).<\/p>\n<p>6.&mdash;Los labradores intervendr&aacute;n en pol&iacute;tica. (En El Pueblo, Llanes, 3 de febrero de 1930),<\/p>\n<p>7.&mdash;&lt;Contratos de arrendamiento leoninos. (En La Voz del Labrador, setiembre de 1930, con el seud&oacute;nimo de Ram&oacute;n Gentelisa).<\/p>\n<p>8.&mdash;Guerra al alcohol, (En idem, diciembre de 1930, con el mis seud&oacute;nimo). i<\/p>\n<p>9,&mdash;Comentarios al Partido Agrario, (En El Pueblo, Llanes, de marzo de 1931, con el mismo seud&oacute;nimo). &lsquo;<\/p>\n<p>10.&mdash;El triunfo de los agrarios. (En idem, abril de 1931, e seud&oacute;nimo Un Agrario). &lsquo;<\/p>\n<p>11.&mdash;&pound;Lealtad a la Rep&uacute;blica. (En La Voz del Labrador, Oviedo, abril de 1931, con el seud&oacute;nimo de Genal de la Parra).<\/p>\n<p>12.&mdash; Avellana, Riqueza que perdemos. &iexcl;En idem, 31 de marzo: 1932, con el mismo seud&oacute;nimo),<\/p>\n<p>13.&mdash;La revoluci&oacute;n no lleg&oacute; al campo, (En idem, 30 de enero de 1933, con el mismo seud&oacute;nimo),<\/p>\n<p>14.&mdash;&iquest;Qu&eacute; es un Coto Social de Previsi&oacute;n? (En idem, 15 de abril de 1934).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7233,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3686","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}