{"id":3702,"date":"2021-03-29T15:21:30","date_gmt":"2021-03-29T15:21:30","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3702"},"modified":"2021-12-13T12:16:55","modified_gmt":"2021-12-13T12:16:55","slug":"selgas-y-albuerne-fortunato-de","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/selgas-y-albuerne-fortunato-de\/","title":{"rendered":"SELGAS Y ALBUERNE (Fortunato de)."},"content":{"rendered":"<p>Historiador y arque&oacute;logo de profundos conocimientos. contempor&aacute;neo, fallecido. No fu&eacute; muy fecundo y fu&eacute; adem&aacute;s hombre de aut&eacute;ntica modestia, condiciones que han colaborado a que su fama no alcanzara gran envergadura. &ldquo;Era don Fortunato hombre tan sencillo &mdash;dice Canella y Secades&mdash;encerraba su alma privilegiada tanta modestia, m&aacute;s a&uacute;n, tanta humildad, que quiso siempre reducir, anular su significaci&oacute;n y su val&iacute;a, sin aspiraciones a brillar, ni siquiera en la reducida &oacute;rbita de la &ldquo;tierrina&rdquo;.<\/p>\n<p>En Arqueolog&iacute;a y Bellas Artes fu&eacute; Selgas autoridad en su tiempo, como lo demuestran sus estudios publicados. Tambi&eacute;n fu&eacute; poeta. a ratos, por mero esparcimiento, en castellano y en bable, aspecto que merec&iacute;a no haber quedado en el &aacute;mbito de su vida privada. Nada, que nosotros sepamos, ha sido conocido p&uacute;blicamente del poeta. Pero su saber no era monocorde, Da de ello testimonio su amigo, el antes citado Canella y Secades con estas palabras: &ldquo;Era Selgas var&oacute;n de erudici&oacute;n pasmosa, atractiva conversaci&oacute;n plet&oacute;rica de citas de personas y sucesos mundiales, amplia de comentarios y plena de ense&ntilde;anzas, fruto de sus viajes, de su lectura incesante, de pericia art&iacute;stica y del registro constante de archivos y bibliotecas, con ser la suya tan valiosa y abundante y atesorarse en ella grandes riquezas bibliogr&aacute;ficas, a disposici&oacute;n franca de todos&rdquo;.<\/p>\n<p>Otro noble aspecto de esta admirable figura asturiana es el de su filantrop&iacute;a. del que hemos de hablar m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>Naci&oacute; Fortunato de Selgas y Albuerne en Cudillero el 27 de setiembre de 1838 y no en el a&ntilde;o 1839 como anota Cejador. Fueron sus padres don Juan y do&ntilde;a Josefa de esos respectivos apellidos. ambos tambi&eacute;n naturales de Cudillero.<\/p>\n<p>En 1850 comenz&oacute; los estudios de segunda ense&ntilde;anza en la Facultad de Filosof&iacute;a de la Universidad Central. Despu&eacute;s de cursado el segundo a&ntilde;o de Filosof&iacute;a elemental, equivalente al quinto de la segunda ense&ntilde;anza. incorpor&oacute; esos estudios (mayo de 1855) al recientemente creado Instituto de Oviedo, en el que alcanz&oacute; el grado de bachiller el 20 de setiembre de 1856. Sigui&oacute; luego la carrera de Leyes en la correspondiente Facultad de la Universidad ovetense, en la que fu&eacute; investido de licenciado en Derecho civil y can&oacute;nico (y no de doctor, como se afirma en alg&uacute;n sitio) el 26 de junio de 1864.<\/p>\n<p>Era estudiante universitario cuando se di&oacute; a conocer desde el peri&oacute;dico de juventud El Invierno, en 1859. A partir de entonces. aunque no muy pr&oacute;digamente., colabor&oacute; en diferentes peri&oacute;dicos regionales, entre ellos, a&ntilde;os adelante. la famosa Revista de Asturias, de Oviedo, segunda &eacute;poca (1878-83). y revistas y boletines de Madrid especializados en ciencias hist&oacute;ricas.<\/p>\n<p>Fortunato de Selgas era de origen modesto, acrecentado poderosamente el patrimonio por el hermano mayor, don Ezequiel, establecido con una casa de Banca en Madrid, goz&oacute; despu&eacute;s de todos los halagos proporcionados por la opulencia. Adem&aacute;s de poder dedicarse sin apremios de tiempo y desinteresadamente a sus estudios favoritos, de robustecer su vasta cultura en numerosos y frecuentes viajes por toda Espa&ntilde;a Y diversos pa&iacute;ses europeos, pudo asimismo darse la satisfacci&oacute;n de expandir nobles y generosos sentimientos, conquist&aacute;ndose, junto con su citado hermano, la alcurnia social del fil&aacute;ntropo. La posesi&oacute;n de gran riqueza no alter&oacute; las condiciones sencillas de su ser moral y en cambio le permiti&oacute; prodigar los bienes a raudales. La estructura de su idiosincrasia le habr&iacute;a impedido que sus obras y actos filantr&oacute;picos trascendieran al p&uacute;blico, y en secreto se quedaron muchos de ellos, pero los hubo que por su importancia trascendieron al dominio p&uacute;blico.<\/p>\n<p>En el lugar de El Pito. pr&oacute;ximo a Cudillero y solar de sus mayores &mdash;donde &eacute;l contrajo matrimonio con do&ntilde;a Mar&iacute;a Mar&iacute;n, natural de J&aacute;tiva, educada en Inglaterra, en octubre de 1892&mdash;, empezaron ambos hermanos por levantar un palacio destinado a museo privado, rodeandolo de un jard&iacute;n principesco. Dotaron a la peque&ntilde;a aldea de un soberbio templo, cementerio y Escuelas de instrucci&oacute;n primaria y de Comercio, en edificio propio y levantado especialmente para el caso, dotadas para su sostenimiento con un capital de ochocientas mil pesetas,<\/p>\n<p>No se limit&oacute; la acci&oacute;n de Fortunato de Selgas a la construcci&oacute;n y dotaci&oacute;n de esas Escuelas. Puso tambi&eacute;n en la obra su amor a los ni&ntilde;os, demasiado sensibles sus sentimientos para que se contuvieran en la empresa material, El mismo recorr&iacute;a &ldquo;diariamente las clases&mdash; dice Cantalicio&mdash;. tomando parte en las lecciones, habl&aacute;ndoles muchas veces con palabras sencillas, persuasivas, llenas de ternura para aquellos ni&ntilde;os, que, a su generosidad espl&eacute;ndida, deb&iacute;an el pan de la inteligencia y, no pocos, hasta el pan del cuerpo. Porque las Escuelas y sus alumnos eran para &eacute;l la prolongaci&oacute;n de su hogar y su familia&rdquo;.<\/p>\n<p>En cuanto al museo reunido en aquel palacio enclavado en paraje casi solitario y aislado entre monta&ntilde;as asturianas bien puede asegurarse que alcanza categor&iacute;a de uno de los museos particulares de mayor importancia de Espa&ntilde;a. Guarda obras de gran m&eacute;rito hist&oacute;rico-art&iacute;stico de todas clases: muebles, objetos de ornato y uso dom&eacute;stico en metal, cristal y porcelana, tapices, cuadros, esculturas, libros, joyas. Entre los cuadros, figuran lienzos de Tiziano, el Greco, Goya y otros grandes maestros de la pintura.<\/p>\n<p>Compartida su residencia entre El Pito y Madrid, tambi&eacute;n aqu&iacute; prodig&oacute; sus satisfacciones el benefactor. &ldquo;No limit&oacute; don Fortunato &mdash;asegura el citado Cantalicio&mdash; su acci&oacute;n ben&eacute;fica y cultural al suelo que le vi&oacute; nacer. En Madrid prest&oacute; cooperaci&oacute;n decidida y fervorosa a las Cantinas escolares y al Centro Protector de Ciegos, entre otras instituciones de diversos fines, porque siempre pod&iacute;an contar con su ayuda personal y econ&oacute;mica cuantos persegu&iacute;an alg&uacute;n fin humanitario y patri&oacute;tico&rdquo;.<\/p>\n<p>Por su talento, saber y prestigio se vio reiteradamente solicitado para ocupar altos cargos representativos, de los que siempre huy&oacute; por exceso de modestia. S&oacute;lo en una ocasi&oacute;n no pudo eludir el compromiso de aceptar la Direcci&oacute;n del Museo de Reproducciones Art&iacute;sticas, que hubo de renunciar muy pronto, &ldquo;ante complicaciones y dispendios burocr&aacute;ticos&rdquo;, apunta Canella. Tuvo tambi&eacute;n el raro buen gusto de renunciar a toda clase de honores, como condecoraciones, entre ellas Grandes Cruces, sillones acad&eacute;micos y t&iacute;tulos nobiliarios. A petici&oacute;n de la Diputaci&oacute;n provincial de Asturias, los Ayuntamientos de Oviedo, Cudillero, Muros del Nal&oacute;n y otros, y de toda la prensa asturiana, se le quiso conceder el t&iacute;tulo de conde de Selgas, que rehus&oacute;.<\/p>\n<p>Y si perteneci&oacute; a algunas Corporaciones oficiales fu&eacute; como miembro correspondiente, de espont&aacute;neo nombramiento de las entidades, y no de n&uacute;mero. Con aquella categor&iacute;a perteneci&oacute; a la Academia de la Historia (designado en febrero de 1885), a la de Bellas Artes de San Fernando. ambas de Madrid, y a la de Ciencias Hist&oacute;ricas, de Toledo.<\/p>\n<p>Como anticuario y arque&oacute;logo no se limit&oacute; a las funciones de escritor, sino que, con la prodigalidad ya conocida, llev&oacute; a cabo obras de restauraci&oacute;n art&iacute;stica como la efectuada (1912-15) en la iglesia ovetense del siglo IX de San Juli&aacute;n de los Prados, conocida popularmente por iglesia de Santullano.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de existir Fortunato de Selgas en Madrid el 7 de noviembre de 1921.<\/p>\n<p>En 1929, a iniciativa del poeta cudillerense Angel Alvarez Men&eacute;ndez y por suscripci&oacute;n popular, fu&eacute; erigido en El Pito un monumento a los hermanos Selzas, inaugurado solemnemente en el mes de agosto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p>I.&mdash;Jovellanos considerado como cr&iacute;tico de Bellas Artes. (Madrid, 1883; folleto).<\/p>\n<p>II.&mdash;La primitiva bas&iacute;lica de Santianes de Pravia (Oviedo) y su pante&oacute;n regio. (Madrid, 1902: op&uacute;sculo en 4.&ordm;).<\/p>\n<p>III.&mdash;San F&eacute;lix de J&aacute;tiva y las iglesias valencianas del siglo XIII; sus diferencias con las asturianas. (Madrid, 1903; op&uacute;sculo en folio).<\/p>\n<p>IV.&mdash;Origen, Fuero y monumentos de Avil&eacute;s. (Madrid, 1907: trabajo publicado antes en el Bolet&iacute;n de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Excursiones).<\/p>\n<p>V.&mdash;Monumentos ovetenses del siglo IX. (Madrid, 1908).<\/p>\n<p>VI.&mdash;La bas&iacute;lica de San Juli&aacute;n de los Prados &mdash;Santullano&mdash; en Oviedo. Estudio de las restauraciones efectuadas en 1912-1915. (Madrid, 1916).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p>1.&mdash;De Avil&eacute;s a Cudillero. (En la Revista de Asturias, Oviedo, 1830-81).<\/p>\n<p>2.&mdash;La arquitectura greco-romana en Asturias. (En idem, 1882).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Canella y Secades (Ferm&iacute;n).&mdash;Las instituciones culturales y m&eacute;ritos de D. Ezequiel,&rsquo;D. Fortunato y Do&ntilde;a Francisca de Selgas y Albuerne. (Oviedo, 1924; op&uacute;sculo publicado tambi&eacute;n en el Bolet&iacute;n del Centro de Estudios Asturianos, de Oviedo).<\/p>\n<p>Cantalicio.&mdash; D. Fortunato de Selgas. (En Brisas del Nal&oacute;n, Pravia, 15 de octubre de 1926; n&uacute;mero extraordinario).<\/p>\n<p>G. G.&mdash;La obra de un patricio. (En idem, &iacute;dem, &iacute;dem).<\/p>\n<p>Monte-Cristo.&mdash;La vida del campo. El palacio de El Pito. en Asturias, (En Blanco y Negro, Madrid. 2 de setiembre de 1923).<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7239,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3702","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}