{"id":3782,"date":"2021-03-29T17:48:28","date_gmt":"2021-03-29T17:48:28","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3782"},"modified":"2021-12-13T16:36:59","modified_gmt":"2021-12-13T16:36:59","slug":"suarez-bravo-ceferino","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/suarez-bravo-ceferino\/","title":{"rendered":"SUAREZ BRAVO (Ceferino)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por otros apellidos los de Alvarez de la Rivera. Comedi&oacute;grafo, novelista y periodista de siglo XIX, que goz&oacute; en Madrid de una gran nombrad&iacute;a extendida a toda Espa&ntilde;a, en las d&eacute;cadas que corren desde los a&ntilde;os precursores a la revoluci&oacute;n de setiembre de 1868 hasta la minor&iacute;a de edad de Alfonso XII. Lo que m&aacute;s renombre y predicamento le di&oacute; en las letras de esa &eacute;poca fueron sus actividades de periodista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Un periodista de combate, de pluma desenfadada y agresiva puesta al servicio de unas convicciones herm&eacute;ticas e intransigentes en favor del reaccionarismo m&aacute;s anacr&oacute;nico y del catolicismo menos flexible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Edmundo Gonz&aacute;lez Blanco se refiere esta faceta de su personalidad con las siguientes palabras: &ldquo;Henchido y ebrio de Dios, batallador formidable en nombre de Cristo, predicador lego, ap&oacute;stol seglar, pensador sin doctrina de escuelas, la lucha continua, prolongada y ardiente que desarroll&oacute;, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, contra los enemigos pol&iacute;ticos y religiosos del catolicismo. se vi&oacute; compensada en parte por los altos cargos que desempe&ntilde;&oacute;. Pero &eacute;l volv&iacute;a siempre a sus campa&ntilde;as period&iacute;sticas, entreveradas con la producci&oacute;n de numerosos y aplaudidos dramas y comedias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Fund&oacute; varios peri&oacute;dicos y colabor&oacute; en muchos, no firmando siempre sus art&iacute;culos, pues usaba con frecuencia seud&oacute;nimos e iniciales. Sin llegar a libelista pol&iacute;tico, tuvo mucho de tal. por la nerviosidad de su dicci&oacute;n, Por la reciedumbre de sus acometidas, por la intenci&oacute;n miuresca de sus lucubraciones y por la mordacidad temible de sus pol&eacute;micas. M&aacute;s controversista que afirmador y m&aacute;s periodista que fil&oacute;sofo. Su&aacute;rez Bravo discurr&iacute;a a menudo muy atrabiliariamente, sin darse cata de que su procedimiento dogm&aacute;tico, le conduc&iacute;a manifiestamente al error y a&uacute;n a la ceguedad completa. Incapaz no ya de comprender, pero ni aun de transigir con los que como &eacute;l no pensaban, descuidaba la serena e imparcial reflexi&oacute;n, y no ve&iacute;a o ve&iacute;a sin extra&ntilde;eza, cosa peor todav&iacute;a, que sus ideas colindaban con el fanatismo teol&oacute;gico y con el absolutismo antidemocr&aacute;tico, y hasta se introduc&iacute;an por sus jurisdicciones y veredas&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Como pudiera desprenderse de esta fil&iacute;pica que se trata de un adocenado escritor, sigamos copiando a Edmundo Gonz&aacute;lez Blanco para ir desvaneciendo ese efecto en quienes no tengan recuerdo preciso de Su&aacute;rez Bravo, que ser&aacute;n los m&aacute;s de los lectores. &ldquo;Fuera de esto. &mdash;dice el aludido autor&mdash;, la figura de Su&aacute;rez Bravo y&eacute;rguese, con singular magnitud y dinamismo, en el friso de la vida espa&ntilde;ola de su tiempo y de su ideario. Entre los intelectuales afines del mismo friso s&oacute;lo la personalidad de Aparisi Guijarro pudo entablar con la suya victoriosa competici&oacute;n. El resto de ellos le fueron inferiores de todo punto. No tuvieron ni su facilidad de redacci&oacute;n, ni su audacia de pensamiento, ni su acerada indignaci&oacute;n en el combate period&iacute;stico, ni su destreza de ingenio para revestir las doctrinas de formas peregrinas y vivaces, Hay que reconocer en su pluma una de las mejor talladas. como entonces se dec&iacute;a, de su tiempo: se pueden suscribir sin reservas estas palabras de Cejador: &ldquo;Sobresali&oacute; en el peri&oacute;dico como escritor correcto y castizo. sin rebuscamiento alguno, con s&aacute;tira fina, delicada, certera y profunda, dial&eacute;ctica poderosa y razonamiento firme&hellip; Huy&oacute; siempre de herir a las personas, siendo implacable con las ideas&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero en lo que Su&aacute;rez Bravo merece m&aacute;s recuerdo del que se le dedica es como dramaturgo y novelista. Lo de haber sido &ldquo;novelista m&aacute;s estimado del p&uacute;blico que de la cr&iacute;tica&rdquo;, como dice Cejador, y algo parecido podr&iacute;a afirmarse en cuanto a su producci&oacute;n teatral, no ha de en tenderse, cual podr&iacute;a deducirse, como que sus obras carezcan de m&eacute;ritos literarios. Lo cierto es que los cuentos, las novelas y las obras teatrales de Su&aacute;rez Bravo y hasta sus composiciones po&eacute;ticas poseen cualidades que colocan al autor en un plano muy decoroso de las letras espa&ntilde;olas del siglo XIX. Algunos que suenan m&aacute;s valen menos. Entre los literatos asturianos&rsquo; de ese siglo marcha muy dignamente en un segundo plano que tenga por primero a Campoamor y Clarin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ceferino Su&aacute;rez Bravo naci&oacute; en Oviedo en el a&ntilde;o 1825, y no en el 24. como anotan algunos autores, Cejador entre ellos. No obstante descender de modesta familia &mdash;su padre era un relojero acreditado en la ciudad&mdash;, es posible que haya hecho estudios universitarios, por lo menos los de la segunda ense&ntilde;anza, que entonces se cursaban en la Facultad de Filosof&iacute;a, pero nada cierto sabemos de esto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Unicamente se puede colegir de que a los diecisiete a&ntilde;os tuviese instrucci&oacute;n suficiente para desarrollar su vocaci&oacute;n literaria con algunos trabajos que aparecieron en el semanario El Nal&oacute;n, en 1842, y que un a&ntilde;o despu&eacute;s estrenara con &eacute;xito el drama en cuatro actos y un pr&oacute;logo, en verso, Amante y Caballero o Gonzalo de C&oacute;rdoba. No hab&iacute;a cumplido los veinte a&ntilde;os cuando los aplausos a otra obra suya, el drama en verso en un acto, Hidalguia y lealtad, consolidaron en Oviedo su cr&eacute;dito de escritor. !<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Andar&iacute;a por los veinte a&ntilde;os cuando se traslad&oacute; a Madrid, animado por esos &eacute;xitos. dispuesto a la lucha por la fama y la posici&oacute;n social. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. J. dice que dej&oacute; Oviedo &ldquo;para ir a probar fortuna en la Corte, sin otros bienes, pensiones ni adehalas que su talento, sus ilusiones y la correspondiente carta de recomendaci&oacute;n para D. Alejandro Mon, si no nos enga&ntilde;a la memoria&rdquo;. Probablemente fu&eacute; Alejandro Mon, quien le proporcion&oacute; un modesto destino p&uacute;blico, que Su&aacute;rez Bravo abandon&oacute; pronto para dedicar todas sus devociones y todo su tiempo a la vocaci&oacute;n literaria que le dominaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Hizo en los primeros a&ntilde;os una vida de bohemio. Bohemios como &eacute;l eran entonces C&aacute;novas del Castillo. L&oacute;pez de Ayala, Navarro Villoslada, Jos&eacute; Selgas, Tamayo y Baus, Arrieta, Barbieri y otros muchos, todos ellos amigos suyos. Pero seguramente no se trataba de un bohemio astroso. Por lo menos as&iacute; se colige de estas palabras que <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. J. toma de Ma&ntilde;&eacute; y Flaquer cuando Su&aacute;rez Bravo frisaba en los veinticinco a&ntilde;os: &ldquo;Joven, alto, esbelto, de aire aristocr&aacute;tico y maneras distinguidas era la envidia y el modelo de los que aspiraban a encumbrarse en el Parnaso de la villa y corte&rdquo;. El primer decenio de su residencia en Madrid, desde 1845, fu&eacute; para Su&aacute;rez Bravo una ascensi&oacute;n triunfal hacia la fama. Figur&oacute; entre los escritores j&oacute;venes que m&aacute;s brillaron entonces. Hasta trece obras esc&eacute;nicas, contando con las dos estrenadas en Oviedo, fueron representadas en los mejores teatros y por las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s renombradas, todas ellas con aplauso: dramas, comedias y hasta una zarzuela. Entre las comedias y los dramas, piezas de las cuales algunas se hicieron famosas, hay una, Los dos compadres, que figur&oacute; mucho tiempo en los pobres repertorios de los cuadros dram&aacute;ticos de aficionados, por ser obra que, como El pu&ntilde;al del godo, de Zorrilla, ofrec&iacute;a la ventaja de no exigir elemento femenino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero no s&oacute;lo gozo entonces Su&aacute;rez Bravo de nombre conocido y reputaci&oacute;n de comedi&oacute;grafo. El poeta de breves composiciones, el literato de la cr&oacute;nica y el cuento y el periodista, sobre todo, entonces sent&oacute; los cimientos de su fama. Colabor&oacute; en numerosas publicaciones algunas de ellas de las m&aacute;s importantes, como La Espa&ntilde;a. El Contempor&aacute;neo y El Pensamiento Espa&ntilde;ol, y contribuy&oacute; a fundar y sostener otras, de las que fu&eacute; la m&aacute;s popular y de m&aacute;s larga vida El Padre Cobos, semanario sat&iacute;rico que redact&oacute; (1854-56) con Jos&eacute; Selgas, Gonz&aacute;lez Pedroso, Garrido y Navarro Villoslada. En este peri&oacute;dico corri&oacute; a su cargo la redacci&oacute;n de Fisonom&iacute;a de las Sesiones, comentario &aacute;tico, cuando no mordaz, de la marcha de los debates parlamentarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por esta &eacute;poca fu&eacute; cuando contrajo matrimonio con la se&ntilde;orita Angela Olalde, sobrina del pol&iacute;tico Ram&oacute;n de Ega&ntilde;a. al parecer, siendo &eacute;ste ministro en 1851.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ya mediado el siglo, en sus ideas y sentimientos de profunda raigambre cat&oacute;lica fu&eacute; prendiendo la atracci&oacute;n de la pol&iacute;tica y por espacio de unos tres lustros abandon&oacute; casi por completo las letras para dedicarse a esa actividad, desde puestos al servicio del Estado. El primero se lo facilit&oacute; O&rdquo;Donnell en 1857 design&aacute;ndole c&oacute;nsul general de Espa&ntilde;a en G&eacute;nova, puesto que desempe&ntilde;&oacute; por espacio de algunos a&ntilde;os. Despu&eacute;s estuvo al frente de los Consulados Generales de Burdeos, Bayona (1864), Lisboa (1865) y Bayona nuevamente (1867).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al estallar la revoluci&oacute;n de setiembre como se trataba del triunfo de las ideas opuestas a las suyas, al cesar como c&oacute;nsul permanece en el extranjero a la expectativa de un cambio favorable. Este no se produce y a provocarlo se lanza don Carlos de Borb&oacute;n a una guerra civil con la divisa de Dios. Patria y Rey. La suerte de Su&aacute;rez Bravo si habr&iacute;a de ser consecuente con su ideolog&iacute;a. estaba de antemano echada: se pas&oacute; a las fuerzas carlistas. Don Carlos de Borb&oacute;n le distingui&oacute; primeramente con el Corregimiento de Guip&uacute;zcoa, luego con la Secretar&iacute;a de Negocios Extranjeros de su Gobierno y por &uacute;ltimo con la direcci&oacute;n del peri&oacute;dico El Cuartel Real. Restablecida la paz, fu&eacute; de los que no se sinti&oacute; conforme con la soluci&oacute;n adoptada y march&oacute; a Francia. donde residi&oacute; hasta 1876.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Regres&oacute; a la Pen&iacute;nsula, al parecer, encubiertamente y se cree que estuvo escondido en Mondrag&oacute;n (Navarra). Pero poco despu&eacute;s pudo reintegrarse a la vida civil y a sus actividades, aunque sin prestar acatamiento a la Constituci&oacute;n recientemente promulgada, amparado por Antonio C&aacute;novas del Castillo y Adelardo L&oacute;pez de Ayala, sus amigos &iacute;ntimos, que eran entonces presidentes del Consejo de Ministros y del Congreso de los Diputados respectivamente. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En esos a&ntilde;os de servicio al carlismo su pluma no estuvo ociosa. Por el contrario despleg&oacute; actividades de campa&ntilde;a y lucha como lo demuestra la publicaci&oacute;n de los tres folletos n&uacute;meros XIV al XVI el primero y el &uacute;ltimo como an&oacute;nimos, puesto que llevan los seud&oacute;nimos Ccrcunstanciales de Un inconsecuente liberal y Un castellano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Establecido nuevamente en Madrid, se dedic&oacute; de lleno al periodismo de combate, sobre todo desde las columnas del peri&oacute;dico cat&oacute;lico El Siglo Futuro, donde emple&oacute; el seud&oacute;nimo de Ovidio. De buena parte de esos trabajos form&oacute; poco despu&eacute;s el libro En la brecha (n&uacute;mero XIX).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Dej&oacute; la redacci&oacute;n de aquel diario para fundar El F&eacute;nix, que dirigi&oacute; desde 1879 al 81 como &oacute;rgano del partido Uni&oacute;n Cat&oacute;lica, integrado por carlistas captados a la dinast&iacute;a reinante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De esta &eacute;poca, la de su auge como periodista de lucha, ha escrito Miquel y Bad&iacute;a: &ldquo;Los art&iacute;culos de Su&aacute;rez Bravo, nerviosos como &eacute;l, de buena cepa castellana&hellip; parec&iacute;an escritos de un s&oacute;lo soplo, al correr de la Pluma, sin vacilaciones, como obedeciendo el autor a un impulso que as&iacute; pod&iacute;a llamarse inspiraci&oacute;n como indignaci&oacute;n, ya que la &uacute;ltima fu&eacute; la que m&aacute;s movi&oacute; su acerada pluma en las lides period&iacute;sticas&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No por el periodismo abandon&oacute; completamente las otras <\/span><span style=\"color: #000000;\">dedicaciones<\/span><span style=\"color: #000000;\"> literarias. Por entonces <\/span><span style=\"color: #000000;\">c<\/span><span style=\"color: #000000;\">ompuso algunas de sus poes&iacute;as m&aacute;s celebradas, como El Tridente (ap&oacute;logo). La vestal negra, en d&eacute;cimas. y el canto en octavas <\/span><span style=\"color: #000000;\">A<\/span><span style=\"color: #000000;\"> la torre de la Catedral de Oviedo. Pero se alej&oacute; bastante del teatro, para el que s&oacute;lo compuso por esos a&ntilde;os la comedia La mancha en la frente y la indicada con el n&uacute;mero XXI]. A ello se refiere el antes aludido autor con estas palabras: &ldquo;No persever&oacute; Su&aacute;rez Bravo en el teatro. Opon&iacute;anse a su car&aacute;cter por un lado las trabas que tiene el g&eacute;nero y que demandan mucho estudio y mucho detenimiento en el componer, y por otra el no poseer la flexibilidad de espinazo necesaria para vivir entre bastidores y para tratar con c&oacute;micos y con empresarios. Cuando en las letras quiso buscar distracci&oacute;n y lenitivo a sus penas. 10 fu&eacute; ya el teatro el que se llev&oacute; sus aficiones, si se except&uacute;a el en&eacute;rgico cuadro dialogado Robespierre, sino la novela, g&eacute;nero m&aacute;s desembarazado, en el que pod&iacute;a campar m&aacute;s libremente y para el cual no necesitaba entenderse con nadie m&aacute;s que con el impresor y el librero. Entonces escribi&oacute; sus dos novelas largas Guerra sin cuartel y &iexcl;Soledad!, aparte de otras narraciones cortas, Su&aacute;rez Bravo ven&iacute;a de todos modos del campo rom&aacute;ntico, y por consecuencia al romanticismo se acogi&oacute; en <\/span><span style=\"color: #000000;\">sus<\/span><span style=\"color: #000000;\"> dos mencionadas novelas, ajust&aacute;ndolo no obstante m&aacute;s al gusto moderno&raquo; pero sin plegarse por ning&uacute;n modo a las exigencias de los corifeos del naturalismo&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La primera de esas novelas citadas por Miquel y Bad&iacute;a, Guerra sin cuartel, fu&eacute; premiada por la Academia de la Lengua (1885). Autor y Corporaci&oacute;n fueron duramente combatidos en la Prensa, tanto por las ideas reaccionarias desarrolladas en la obra como por la condici&oacute;n que dicho comentarista indica de estar compuesta al margen de la marcha que entonces llevaba el g&eacute;nero por los trillos fijados en obras de Flaubert, los Goncourt, Zola y otros autores franceses, a los que segu&iacute;an los espa&ntilde;oles, Pero, con todo, como obra literaria, y prescindiendo de ideolog&iacute;as y escuelas, contiene m&eacute;ritos de todos modos respetables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Tanto como del teatro vivi&oacute; Su&aacute;rez Bravo en esos a&ntilde;os apartado de la pol&iacute;tica activa, al punto de haber rechazado de plano cuantos destinos se le ofrecieron, incluso el de c&oacute;nsul, no obstante ocupar el n&uacute;mero dos en el escalaf&oacute;n del Cuerpo. Y acaso fu&eacute; por lo que llevado de tal empe&ntilde;o: acab&oacute; por trasladar su residencia a Barcelona, donde vivi&oacute; los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta su fallecimiento. En Barcelona dedic&oacute; sus actividades a la literatura y al periodismo no pol&iacute;tico. En esa ciudad fund&oacute; en 1891 la revista La Semana Popular Ilustrada, dedicada a la clase obrera, que se convirti&oacute; luego en La Ilustraci&oacute;n Moderna, de la que se publicaba un suplemento con el t&iacute;tulo de La Velada, donde Su&aacute;rez Bravo di&oacute; a conocer varias novelas cortas,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Falleci&oacute; Ceferino Su&aacute;rez Bravo en Barcelona el 26 de julio de 1896.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Obras publicadas en volumen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">I&mdash;Un mot&iacute;n contra Esquilache. (Madrid, 1846; comedia en tres actos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">II.&mdash;Don Enrique 1. (Madrid. 1847: drama en tres actos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">III.&mdash;Amante y caballero o Gonzalo de C&oacute;rdoba. (Madrid, 1847; drama en verso en cuatro actos y un pr&oacute;logo).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">IV.&mdash;Hidalgu&iacute;a y lealtad. (Madrid. 1848; drama en verso en un acto).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">V.&mdash;&iexcl;Es un &aacute;ngel! (Madrid. 1848: comedia en tres actos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">VI.&mdash;El Dos de Mayo. (Madrid, 1849: drama en colaboraci&oacute;n con Manuel Mar&iacute;a Santana y Francisco de Paula Montemar).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">VII&mdash;El buf&oacute;n del rey. (Madrid, 1849; drama en cinco actos, adaptaci&oacute;n de una novela de Dumas, en colaboraci&oacute;n con Mariano Zacar&iacute;as Cazurro).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">VIII.&mdash;Los dos compadres, verdugo y sepulturero. (Madrid, 1850; drama en un acto).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">IX.&mdash;El lunar de la marquesa. (Madrid, 1850; drama en cuatro actos).,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a>&mdash;Las se&ntilde;as del archiduque. (Madrid, 1850: zarzuela con m&uacute;sica de Gaztambide).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XI&mdash;El cetro y el pu&ntilde;al, (Madrid. 1851: novela). .<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XII&mdash;Mujer y madre. (Madrid. 1853: drama en tres actos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XIII&mdash;La crisis. (Madrid, 1854; comedia en cuatro actos. adaptaci&oacute;n de otra francesa de Feuillet).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XIV.&mdash;La honra de C&aacute;diz. (Madrid, 1870; folleto de car&aacute;cter pol&iacute;tico, firmado con el seud&oacute;nimo de Un inconsecuente liberal).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XV.&mdash;Espa&ntilde;a demag&oacute;gica- Cuadros disolventes. (Madrid. 1873; S&aacute;tiras pol&iacute;ticas).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XVI&mdash;Los fueros vascongados ante el Derecho y la raz&oacute;n de Estado. (Bayona, 1876; folleto pol&iacute;tico firmado con el seud&oacute;nimo de Un castellano).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> XVII.&mdash;Cartas familiares del conde Jos&eacute; de Maistre. (Madrid, 1877).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XVIII. &mdash;La mancha en la frente. (Madrid, 1877; comedia en tres actos en colaboraci&oacute;n con Esteban Garrido).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XIX.&mdash;En la brecha. Hombres y cosas del tiempo. (Madrid, 1870; s&aacute;tiras pol&iacute;ticas publicadas antes en el diario cat&oacute;lico El Siglo Futuro).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XX.&mdash;Las armas reales. (Madrid; poes&iacute;a; op&uacute;sculo). :<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XXI.&mdash;Guerra sin cuartel, (Madrid, 1885; novela premiada por la Academia de la Lengua). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XXII.&mdash;Robespierre. Cr&oacute;nica dram&aacute;tica del Terror. (Madrid, 1886; en di&aacute;logo representable).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">-XXIII&mdash;Colecci&oacute;n de novelas cortas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">XXIV.&mdash;&iexcl;Soledad! (Barcelona, 1893; novela).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Trabajos sin formar volumen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">1.&mdash;El &aacute;ngel bueno y el &aacute;ngel malo. (En la obra Cuentistas asturianos del autor de la presente obra, Madrid, 1930).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Referencias biogr&aacute;ficas:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Gonz&aacute;lez Blanco (Edmundo).&mdash;Asturianos de anta&ntilde;o: Ceferino Su&aacute;rez Bravo. (En la revista Norte, Madrid, junio de 1930).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Miquel y Bad&iacute;a. (F.).&mdash;Don Ceferino Su&aacute;rez Bravo. (En el Diario de Barcelona, 29 de julio de 1896).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. J.&mdash;Nuestros escritores: Su&aacute;rez Bravo. (En Asturias, &Oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, noviembre de 1898).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Su&aacute;rez (Constantino).&mdash;Una semblanza. (En la obra Cuentistas Asturianos, Madrid. 1930).<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7264,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3782","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}