{"id":3951,"date":"2021-04-03T16:18:44","date_gmt":"2021-04-03T16:18:44","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=3951"},"modified":"2021-12-15T10:51:08","modified_gmt":"2021-12-15T10:51:08","slug":"3951","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/3951\/","title":{"rendered":"VALDES SIERRA (Jer\u00f3nimo)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Militar que lleg&oacute; a la m&aacute;s alta categor&iacute;a entonces, primera mitad del siglo XIX, del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol, y escritor sobre cuestiones relacionadas con con su carrera. Naci&oacute; en el lugar de Villar&iacute;n, de la parroquia de San Andr&eacute;s de Veigas (Somiedo) el 4 de mayo de 1784, hijo de don Francisco y do&ntilde;a Antonia de esos respectivos apellidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Curs&oacute; estudios preparatorios de una carrera universitaria, acaso la eclesi&aacute;stica, en el Seminario de Lugo, en el que sigui&oacute; los de Latinidad y Filosof&iacute;a. Luego se traslad&oacute; a Oviedo y en la Universidad estudi&oacute; Derecho civil y can&oacute;nico, disciplinas en las que alcanz&oacute; el grado de bachiller con nota de sobresaliente. Continuaba los estudios de la Facultad de Jurisprudencia cuando la invasi&oacute;n francesa de 1808 vino a cambiar el rumbo de su vida. Inmediatamente se puso al lado de la causa nacional dispuesto a defenderla con todo su patri&oacute;tico entusiasmo y form&oacute; parte como capit&aacute;n del regimiento reclutado en Cangas del Narcea (entonces, Cangas de Tineo)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Particip&oacute; en hechos de armas contra las huestes napole&oacute;nicas tales como los de Albufera, Espinosa de los Monteros y Ciudad Rodrigo, conquistando por m&eacute;ritos diversos preciadas recompensas y los ascensos hasta teniente coronel, con cuya categor&iacute;a paso a ser ayudante del general Ballesteros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Despu&eacute;s de restaurada la monarqu&iacute;a con Fernando VII se le destin&oacute; (1816) al Per&uacute; con el empleo de jefe del Estado de las fuerzas que combat&iacute;an la insurrecci&oacute;n en aquel todav&iacute;a territorio espa&ntilde;ol. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Fueron muchos los merecimientos alcanzados por Vald&eacute;s en esa campa&ntilde;a. Querido de sus soldados, supo llevarlos a victorias que parec&iacute;an decisivas sobre los revolucionarios, de los que lleg&oacute; a ser muy temido. En cuanto a estudios de planes estrat&eacute;gicos y de aprovisionamiento despleg&oacute; pericia singular. Los combates de Japei, Volc&aacute;n, Chamical, Desaguadero, Torata y otros, frente a caudillos tan aguerridos y temibles como Ru&iacute;z, Chinchilla y Santa Cruz, fueron otros tantos motivos de gloria para el ya famoso militar, el cual, a propuesta del virrey Laserna, fu&eacute; obteniendo los ascensos sucesivos hasta mariscal de campo. Pero todas esas victorias vinieron a eclipsarse en la famosa batalla de Ayacucho, a la que Vald&eacute;s Sierra asisti&oacute; con fuerzas de reserva, que fueron, como las de combate, vencidas y dispersadas por las del famoso general Sucre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Independizado el virreinato del Per&uacute; en 1824, &laquo;embarc&oacute;se Vald&eacute;s en Quilea -dice Estruch-, a expensas de un amigo que le pag&oacute; el pasaje, pues no dispon&iacute;a de recursos pecuniarios, en m&eacute;rito de su excesivo desprendimiento proverbial, que llegaba hasta el extremo de repartir casi toda su paga a los pobres: semejante al inolvidable licenciado Lagasca, jam&aacute;s manch&oacute; sus manos con el dinero del Estado, con cuya conducta aument&oacute; el brillo de la aureola que adornaba su frente&raquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La derrota de Ayacucho pes&oacute; sobre su reputaci&oacute;n hasta el punto de que se olvidaran sus muchos merecimientos anteriores y fu&eacute; injustamente posterrrado y hasta vejado desde las altas esferas oficiales con el difamante apodo del lugar donde aquella batalla se hab&iacute;a librado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Desde su llegada a Espa&ntilde;a en enero de 1825, y por espacio de dos a&ntilde;os, estuvo destinado de cuartel <\/span><span style=\"color: #000000;\">en Vitoria, y aqu&iacute; invirti&oacute; lo mejor del tiempo &laquo;en escribir-anota Estruch&ndash; una en detallada exposici&oacute;n de los sucesos de Am&eacute;rica, la cual consigui&oacute; rectificar en la extraviada opini&oacute;n p&uacute;blica, relativamente, la conducta de los capitulados en la indicada batalla&raquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De Vitoria pas&oacute; Vald&eacute;s Sierra a comienzos de 1828 a Zaragoza, donde desempe&ntilde;&oacute; el puesto de segundo cabo del Ej&eacute;rcito de Arag&oacute;n, en el que afirm&oacute; su capacidad militar con el sometimiento de los insurgentes en Benasque y Mequinenza. Estuvo luego de cuartel en Madrid de donde se traslad&oacute; a Asturias en 1832 en el disfrute de una licencia. Al a&ntilde;o siguiente se le destin&oacute; de gobernador pol&iacute;tico y militar a Cartagena. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Prestado aqu&iacute;, al fallecimiento de Fernando VII, el juramento de fidelidad a la heredera del Trono, Isabel II, y desatada por el t&iacute;o de &eacute;sta, don Carlos de Borb&oacute;n, t&iacute;o de &eacute;sta, la primera guerra civil de las llamadas carlistas, Jer&oacute;nimo Vald&eacute;s fu&eacute; destinado a combatir las huestes del pretendiente como jefe de un cuerpo de ej&eacute;rcito en las provincias vascongadas, campa&ntilde;a que comenz&oacute; en noviembre de ese mismo a&ntilde;o (1833). Con fuerzas escasas -3.666 hombres-, mal equipadas y atendidas, consigui&oacute;, no obstante, que reverdecieran sus amustiados laureles contra un enemigo m&aacute;s poderoso y mejor conocedor del terreno donde combat&iacute;a. Su primera jornada victoriosa tuvo lugar en Durango. A &eacute;sta siguieron las de Artaza (donde derrot&oacute; a Zumalac&aacute;rregui), Irurzun, Puente-Bra&ntilde;as, Valle de Losa y Pe&ntilde;a de Ordu&ntilde;a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De esta campa&ntilde;a sali&oacute; con la salud maltrecha, al punto de que , electo diputado a Cortes en 1836 por Asturias no pudo aceptar esa representaci&oacute;n. Pidi&oacute; y obtuvo entonces se le destinara de cuartel a <\/span><span style=\"color: #000000;\">Cartagena, donde le fu&eacute; dado atender a su quebrantado organismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al a&ntilde;o siguiente fu&eacute; electo senador por las provincias de Murcia y Valencia, y represent&oacute; a esta &uacute;ltima en el Senado hasta que en 1838 fu&eacute; destinado al mando militar de Galicia. Luego estuvo al frente de la Guardia real durante unos meses de 1839, puesto que dej&oacute; por haberle sido confiado el de capit&aacute;n general de Catalu&ntilde;a y mando del ej&eacute;rcito de esta regi&oacute;n. Nuevos &eacute;xitos militares en este alto mando le valieron la Gran Cruz de Carlos III.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Renunciado el mando de Catalu&ntilde;a por motivos de salud, residi&oacute; en Madrid, ocupado en la inspecci&oacute;n de Milicias provinciales, y en noviembre de 1840 pas&oacute; destinado a Cuba como capit&aacute;n y gobernador general de aquella isla, que formaba parte de la provincia espa&ntilde;ola de las Antillas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estuvo al frente de esa capitan&iacute;a general hasta 1843, y se recuerda su gobierno como ejemplo de moralidad y orden, habi&eacute;ndose distinguido Vald&eacute;s, entre otros aspectos, como gran protector de los <\/span><span style=\"color: #000000;\">negros, entonces sometidos a una dura esclavitud. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En una cr&oacute;nica del Diario de la Marina (Habana, diciembre. De 1932) le recuerda A. Catal&aacute; para referir uno de esos peque&ntilde;os episodios que suelen pasar inadvertidos para la historia. &laquo;En ese ambiente &ndash; dice &ndash; vino a gobernar el a&ntilde;o 1841 el caballeroso general Ger&oacute;nimo Vald&eacute;s, abolicionista convencido, y apenas se conocieron sus ideas se le declar&oacute; sorda guerra hasta hacerlo v&iacute;ctima de una de las mas viles intrigas de la pol&iacute;tica. Se dijo en Madrid que los negros de Cuba iban a levantarse en armas y que Vald&eacute;s, por sus ideas, no era el gobernante capaz de reducirlos: y algo crey&oacute; de eso el Gobierno cuando despach&oacute; a la carrera el falucho de guerra Terrible para que a todo lo que dieran sus velas y sus remos, llegara a la Habana con la orden para aquel pundonoroso militar de entregar el mando al jefe del apostadero, Ulloa, sin esperar a su sustituto Leopoldo O&rsquo;Donell. En veintid&oacute;s d&iacute;as &ndash; desusada rapidez para la &eacute;poca- hizo el viaje el Terrible entre C&aacute;diz y la Habana. A las cuatro de la tarde del 14. de setiembre de 1843 recibi&oacute; Vald&eacute;s la inexplicable orden de su relevo, y, militar disciplinado, hizo entrega en el acto del mando, como se le dec&iacute;a, y sali&oacute; por la noche para Matanzas y de all&iacute;, al d&iacute;a siguiente, se embarc&oacute; en Paquete de Burdeos para Francia&raquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A su regreso permaneci&oacute; Jer&oacute;nimo Vald&eacute;s de cuartel en Madrid hasta 1838, fecha en que, ya sexagenario y delicado de salud, se retir&oacute; a descansar a Oviedo, donde falleci&oacute; el 14 de setiembre de 1855. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Es de advertir que hay error o se trata de un hom&oacute;nimo en la noticia que da Ciriaco Miguel Vigil en Cuadro comprensivo del personal de se&ntilde;ores senadores, etc., al decir que Vald&eacute;s tom&oacute; posesi&oacute;n de un puesto en el Senado el 10 de diciembre de 1858.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En su carrera militar hab&iacute;a llegado Vald&eacute;s Sierra a la categor&iacute;a m&aacute;s alta, de teniente general, y entre otros honores que adornaban su figura estaban los t&iacute;tulos nobiliarios de conde de Villar&iacute;n y vizconde de Torata.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Obras publicadas en volumen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">I.-Observaciones del capit&aacute;n general de Galicia a los discursos pronunciados en el Congreso de los Diputados por Pardo Montenegro y Calder&oacute;n Collantes. (Santiago de Compostela, 1839; op&uacute;sculo en 4-.&ordm;).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">II.- Bando de gobernaci&oacute;n y polic&iacute;a de la isla de Cuba. (Habana, 1842).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">III.-Ap&eacute;ndice al Bando de gobernaci&oacute;n y polic&iacute;a de la isla e Cuba (Habana, 1843).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">IV.-Refutaci&oacute;n del manifiesto que el teniente general D. Joaqu&iacute;n de la Pezuela imprimi&oacute; en 1825 a su regreso del Per&uacute;. (Madrid, 1895,- manuscrito de ese mismo a&ntilde;o ) . <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">V.-Exposici&oacute;n &hellip; al rey don Fernando VII sobre las causas que motivaron la p&eacute;rdida del Per&uacute;. (Madrid, 1895; trabajo suscrito en Vitoria en julio de 1827). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">VI.- Refutaci&oacute;n al diario de la &uacute;ltima campa&ntilde;a del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol en el Per&uacute; en 1824 por D. Jos&eacute; Sep&uacute;lveda. (Madrid, 1896; manuscrito de la &eacute;poca de los anteriores). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">VII.-Documentos para la historia de la guerra separatista del Per&uacute;. (Madrid, 1896-98; dos vol&uacute;menes en los que el hijo, Fernando, recoge los tres trabajos &uacute;ltimos, tambi&eacute;n publicados sueltos por &eacute;l, y otros m&aacute;s referentes al mismo asunto) . <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estruch (Camilo E.) .- El general Vald&eacute;s, conde de Villar&iacute;n. (En Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Madrid, 18 de enero de 1881). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Vald&eacute;s (Jer&oacute;nimo).-Noticias autobiogr&aacute;ficas. (En las cuatro &uacute;ltimas obras de la relaci&oacute;n anterior).<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7319,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-3951","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/3951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}