{"id":4048,"date":"2021-04-03T20:54:09","date_gmt":"2021-04-03T20:54:09","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=4048"},"modified":"2021-12-03T12:54:01","modified_gmt":"2021-12-03T12:54:01","slug":"villamil-fernando","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/villamil-fernando\/","title":{"rendered":"VILLAMIL (Fernando)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><span style=\"color: #000000;\">La verdadera forma de su primer apellido, que el uso ha ido desterrando, es la de Villaamil. Por apellidos maternos le correspond&iacute;an los de Fern&aacute;ndez Cueto. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Famoso marino y escritor del siglo XIX que vivi&oacute; y muri&oacute; con honor. En el terreno intelectual Pe&ntilde;a y Gobi le enjuicia con estas exaltadoras palabras: &laquo;Docto sin pedanter&iacute;a, resuelto sin afectaci&oacute;n, esp&iacute;ritu perspicaz, devoto de todo racional progreso, historiador ver&iacute;dico, cr&iacute;tico sincero y justo, dotado de noble clarividencia&raquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El hecho que da mayor esmalte a su vida de marino, sin dem&eacute;rito de otros, es el de haber llevado a cabo un viaje de circunvalaci&oacute;n mundial en el Nautilos, barco de vela a merced de los vientos, que fue entonces una haza&ntilde;a semejante a las desarrolladas en nuestros d&iacute;as por algunos aviadores a trav&eacute;s del Atl&aacute;ntico. Al hecho dedica el citado autor este elogio: &laquo;Poeta del mar en toda la extensi&oacute;n noble y viril de la palabra. Villaamil siente hondamente la poderosa atracci&oacute;n del Oc&eacute;ano <\/span><span style=\"color: #000000;\">y ha hecho de &eacute;l una segunda naturaleza&raquo;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Fe<\/span><span style=\"color: #000000;\">rnan<\/span><span style=\"color: #000000;\">do<\/span><span style=\"color: #000000;\"> Vill<\/span><span style=\"color: #000000;\">a<\/span><span style=\"color: #000000;\">mil naci&oacute; en la aldea de Serantes (Castropol) el <\/span>28 de noviembre de 1845. De sus primeros pasos en la vida s&oacute;lo sabem<span style=\"color: #000000;\">os que ingres&oacute; <\/span><span style=\"color: #000000;\">en<\/span> <span style=\"color: #000000;\">e<\/span><span style=\"color: #000000;\">l Instituto de segunda ense&ntilde;anza de Oviedo en 1857, en el que estudi&oacute; el primer curso del bachillerato, Su esp&iacute;ritu no se <\/span><span style=\"color: #000000;\">ave<\/span><span style=\"color: #000000;\">n&iacute;a a seguir estudios literarios. La vocaci&oacute;n m&aacute;s honda desde la ni&ntilde;ez le arrastraba al mar. El quer&iacute;a ser marino. Abandon&oacute; el Instituto y se matricul&oacute; en la Escuela de N&aacute;utica que entonces exist&iacute;a en la villa lucense de Ribadeo, aguas por medio de Castropol. Con los estudios si<\/span><span style=\"color: #000000;\">m<\/span><span style=\"color: #000000;\">ultane&oacute; algunas navegaciones en barcos mercantes. Esa irresistible afici&oacute;n de navegante le decidi&oacute; a ingresar en la&nbsp; <\/span><span style=\"color: #000000;\">Marina de guerra, y el 1.&deg; de julio de 1861 fue admitido en el Colegio Naval de San Fernando (C&aacute;diz), en el que curs&oacute; con gran lucimiento los estudios oficiales. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Primero con la categor&iacute;a de guardia marina y despu&eacute;s con las de alf&eacute;rez de nav&iacute;o (ascendido el 23 de junio de 1867) y de teniente de Navio (desde su ascenso el 5 de abril de 1872), prest&oacute; servicios en numerosos buques de la Armada, a trav&eacute;s de todos los mares y con arribo a multitud de puertos de todos los Continentes, con mando en los ca&ntilde;oneros Bogafor, Arayat y Eulalia. Ejerci&oacute; de profesor en la Escuela Naval flotante, cargo que dej&oacute; para participar en las campa&ntilde;as desarrolladas en auas de la isla de Santo Domingo, primero, y de la isla de Cuba, despu&eacute;s, cuando la guerra llamada de los diez a&ntilde;os sostenida contra los insurrectos cubanos, campa&ntilde;a con la que fu&eacute; premiado con alguna condecoraciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Posteriormente, ya ascendido a teniente de navio de primera clase, o sea a capit&aacute;n de corbeta, el 7 de mayo de 1882, desempe&ntilde;&oacute; un importante destino en el Ministerio de Marina. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Por entonces fue cuando acab&oacute; de desarrollar sus planes sobre un viejo proyecto que acariciaba: la construcci&oacute;n de un buque de gran ligereza y r&aacute;pido ataque, que &eacute;l echaba de menos en los combates. En 1886 se traslad&oacute; oficialmente a los astilleros de Glyclebord, en Escocia, con el encargo de dirigir la construcci&oacute;n naval por &eacute;l planeada. Y fu&eacute; tal su &eacute;xito, primer jal&oacute;n de su inmortalidad, que, terminado el buque y efectuadas las pruebas marineras con el m&aacute;s feliz resultado a comienzos de 1888, zarp&oacute; con &eacute;l del puerto ingl&eacute;s de Falmouth en la madrugada del 24 de enero y se present&oacute; el de la villa gallega de Muros al da siguiente. Marinos, ge&oacute;grafos y cuantas personas doctas en la materia hab&iacute;a en Espa&ntilde;a tuvieron que rendirse a la evidencia de lo que les parec&iacute;a absolutamente inveros&iacute;mil. Desde entonces, los nombres de Villamil y del buque de su invenci&oacute;n, El Destructor, fueron al decir de un comentarista, &laquo;corno el Cid y Babieca. Al h&eacute;roe antiguo le bastaba un corcel de guerra; el h&eacute;roe moderno necesitaba un barco&raquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Poco despu&eacute;s otro suceso contribu&iacute;a al robustecimiento de su fama de marino experto. Tuvo lugar en aguas de Galicia el 5 de abril de ese mismo a&ntilde;o. Hab&iacute;a salido de pr&aacute;cticas en el Destructor con los buques Arriete y Habana de la bah&iacute;a de El Ferrol, al encuentro de otras unidades de la Armarla en aguas de Cartagena. A las pocas horas de haber zarpado hizo explosi&oacute;n la caldera del buque Habana, causando la muerte a buena parte de su tripulaci&oacute;n y quedando el buque en riesgo de hundirse. De esto, pese a las desfavorables condiciones del mar, libr&oacute; al Habana y al resto de sus tripulantes la serenidad her&oacute;ica de Villamil, que consigui&oacute; remolcar con su famoso Destructor al <\/span><span style=\"color: #000000;\">buque en peligro hasta arribar con &eacute;l a Corcubi&oacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El suceso, al parecer, reun&iacute;a todas las circunstancias para que le fuese conferida la Cruz Laureada de San Fernando, pero el descuido de que no se abriese el expediente informativo en el plazo reglamentario le impidi&oacute; alcanzar esa preciad&iacute;sima distinci&oacute;n. En compensaci&oacute;n se le concedi&oacute; entonces, 10 de julio de 1889, el ascenso a capit&aacute;n de fragata (y no de nav&iacute;o, como se dice en alg&uacute;n sitio, que alcanz&oacute; unos ocho a&ntilde;os despu&eacute;s). Tal ascenso, si le proporcion&oacute; la natural sa tisfacci&oacute;n, le caus&oacute; al. mismo tiempo la contrariedad de tener que cesar en el mando del buque de sus sue&ntilde;os y haza&ntilde;as, por pase a segundo comandante del crucero Reina Regente, buque que a&ntilde;os adelante <\/span><span style=\"color: #000000;\">habr&iacute;a de irse a pique sin dejar el menor rastro del accidente, y sobre cuyo seceso habr&iacute;a de publicar Villamil un informe (n&uacute;mero II) que se considera muy meritorio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En julio de 1892 se le destin&oacute; al mando de la corbeta Nautilus, destinada a escuela de guardias marinas, puesto que le permiti&oacute; aureolar de nuevo su nombre de fama creciente. Fue entonces cuando llev&oacute; a cabo el viaje de circunavegaci&oacute;n mundial a que se ha aludido al comienzo de esta referencia. La empresa, en un barco de vela, pareci&oacute; a todos de un riesgo y atrevimiento insuperables. Se fij&oacute; como t&eacute;rrmino de duraci&oacute;n de la traves&iacute;a a&ntilde;o y medio, se form&oacute; la tripulaci&oacute;n de la Nautilus con el cupo de trescientos voluntarios no mayores de veintitr&eacute;s a&ntilde;os, que qu&eacute; cubierto por soldados r&aacute;pidamente, y se fij&oacute; el presupuesto de gastos en treinta mil duros. Parti&oacute; la nave del Puerto de El Ferrol el 30 de noviembre de 1892 y volvi&oacute; a tocar tierra espa&ntilde;ola en SanSebasti&aacute;n el 16 de julio de 1894, despu&eacute;s de un viaje triunfal en que son&oacute; admirablemente el nombre de Espa&ntilde;a en los m&aacute;s apartados puertos del planeta. Sobre esta vuelta al mundo a merced del viento por todos los mares de la Tierra escribi&oacute; el propio comandante de la Nautilus una interesante obra, indicada con el n&uacute;mero I.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En estos a&ntilde;os que habrian de ser los &uacute;ltimos de su vida, Villamil dedic&oacute; alg&uacute;n tiempo a escribir, actividad que desconocemos si habla ensayado p&uacute;blicamente antes. Adem&aacute;s de escribir las dos obras anotadas al final de esta informaci&oacute;n, colabor&oacute; algo en revistas especializadas entre ellas El Mundo Naval Ilustrado (1897)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Tambi&eacute;n particip&oacute; entonces en la pol&iacute;tica como diputado a Cortes por El Ferrol desde 1896 al 98.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En este &uacute;ltimo a&ntilde;o la lucha sostenida por Espa&ntilde;a contra los insurrectos cubanos hab&iacute;a derivado en guerra con los Estados Unidos. El cumplimiento del deber llev&oacute; a Villam&igrave;l a formar parte de la peque&ntilde;a escuadra enviada a aguas cubanas. March&oacute; a ellas como comandante del cazatorpedos Furor, ya ascendido a capit&aacute;n de nav&iacute;o desde el 27 de octubre del a&ntilde;o anterior (1897). Al partir para Cuba hab&iacute;a empe&ntilde;ado su palabra de regresar con victorioso o morir honor, y cumpli&oacute; la promesa muriendo gloriosamente en el c&eacute;lebre combate de Santiago de Cuba, el d&iacute;a 3 de julio de 1898. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Fernando Villamil estaba en posesi&oacute;n de numerosas condecoraciones, entre ellas: la Medalla de la Campa&ntilde;a de Santo Domingo, Cruz Roja del M&eacute;rito Naval, Cruz de Maria Cristina, Cruz y Placa de <\/span><span style=\"color: #000000;\">San Hermenegildo y Cruz de Carlos III. . <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al recuerdo de su nombre contribuy&oacute; el pueblo de nacimiento, Serantes, dedic&aacute;ndole por suscripci&oacute;n entre amigos y admiradores un busto que fue colocado en el atrio de la iglesia parroquial y que se descubri&oacute; oficialmente en 1901. La villa de Castropol, que &eacute;l consideraba como de nacimiento y en la que form&oacute; el hogar y naci&oacute; su hija &uacute;nica, pag&oacute; tambi&eacute;n su tributo al esclarecido marino erigi&eacute;ndole un monumento en el parque, obra del escultor asturiano Folgueras, que fu&eacute; inaugurado en julio de 1911 con toda solemnidad. El suceso dio ocasi&oacute;n a cuatro d&iacute;as de actos oficiales y fiestas populares, desde el 23 al 26, contribuyendo al realce del homenaje la concurrencia de numerosas personalidades representativas del pa&iacute;s y el env&iacute;o a aguas de <\/span><span style=\"color: #000000;\">Castropol por el Gobierno de los buques de guerra Rio de la Plata y Do&ntilde;a Mar&iacute;a de Molina. El Ferrol dedic&oacute; a la memoria de Villaimil una calle y en 1917 el Gobierno puso su nombre a un cazatorpedero de reciente construcci&oacute;n, al que Castropol coste&oacute; la bandera por suscripci&oacute;n popular. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000;\">Obras publicadas en volumen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">I.-Viaje de c&iacute;rcunavegaci&oacute;n de la corbeta &laquo;Nautilus&raquo;, (Madrid, 1885; con pr&oacute;logo de Pe&ntilde;a y Gobi; un tomo en &eacute;l.&raquo; con mapas e ilustraciones).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">II.&ndash;Informe acerca de las causas probables de la p&eacute;rdida del crucero &laquo;Reina Regente&raquo;. (Madrid, 1896, un tomo en folio con l&aacute;minas, en colaboraci&oacute;n con J. Castellote). <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A. S.-El capit&aacute;n de nav&iacute;o D. Fernando Villamil y Cueto, (En la revista Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, febrero de 1890, trabajo ampliado y reproducido de la Galeria Nacional <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">del diario EI Resumen, de Madrid; reproducido tambi&eacute;n por El Carbay&oacute;n, de Oviedo, y El Comercio, de Gij&oacute;n). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">An&oacute;nimo.-Los asturianos de hoy: D. Fernando Villamil, (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 22 de abril de 1887). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Idem.-Una necrolog&iacute;a. (En der, 9 de julio de 1898)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Kasabal.-Una necrolog&iacute;a. (En &iacute;dem, 13 de julio de 1898). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Lavandera y Blanco (V&iacute;ctor <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a>).-Los asturianos de hoy: Don Fernando Villamil. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 12 al 16 de enero de 1893).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pe&ntilde;a y Gobi (Antonio).-Pr&oacute;logo al libro Viaje de circunnavegaci&oacute;n, de Villamil. (Madrid, 1895).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Redacci&oacute;n (La).-Necrologia. D. Fernando Villamil. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro Asturiano, Madrid, agosto de 1898). <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Varios autores.-A la her&oacute;ica memoria de Fernando Villamil. (En La Peque&ntilde;a Industria, Valencia, febrero de 1902; n&uacute;mero especial).<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6846,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-4048","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/4048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6846"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}