{"id":5259,"date":"2021-05-03T20:39:37","date_gmt":"2021-05-03T20:39:37","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=5259"},"modified":"2021-11-20T20:48:54","modified_gmt":"2021-11-20T20:48:54","slug":"alvarez-marron-manuel","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/alvarez-marron-manuel\/","title":{"rendered":"ALVAREZ MARRON (Manuel)."},"content":{"rendered":"<p>Uno de los escritores humoristas contempor&aacute;neos de m&aacute;s felices disposiciones, que cuenta en su fecunda labor con magistrales aciertos. Su residencia en Cuba desde la pubertad es causa de que se le desconozca en Espa&ntilde;a y a&uacute;n en Asturias m&aacute;s de lo que por sus m&eacute;ritos de escritor festivo merecer&iacute;a.<\/p>\n<p>&Aacute;lvarez Marr&oacute;n naci&oacute; en Tineo en octubre de 1864, hijo de los modestos labradores don Manuel &Aacute;lvarez y Gonz&aacute;lez y do&ntilde;a Rosal&iacute;a &Aacute;lvarez de la Hoz. Su segundo apellido es altamente tomado de un sobrenombre familiar.<\/p>\n<p>Desde la edad de siete a&ntilde;os pas&oacute; a vivir al lado de una t&iacute;a carnal, viuda sin hijos, de la cual dice &eacute;l mismo: &ldquo;Celos&iacute;sima de mi salud, no sab&iacute;a d&oacute;nde ponerme apenas me apuntaba el m&aacute;s leve resfriado, me forraba en bayetas me hund&iacute;a entre colchones y me hac&iacute;a sudar hasta el agua del&nbsp; bautismo.&rdquo; En la villa natal y al amparo de la mencionada t&iacute;a, curs&oacute; la instrucci&oacute;n primaria en la escuela regentada por el renombrado maestro tinetense don P&iacute;o de la Cruz Cuervo y Vald&eacute;s. Compart&iacute;a las tareas escolares con las de pastorear ganado, que le impidieron en las primeras aprovechar toda su vocaci&oacute;n nativa al estudio. &ldquo;De los cinco a los quince &ndash; ha dicho &eacute;l mismo &ndash; el suceso m&aacute;s notable de mi vida fue una indigesti&oacute;n de percebes que cog&iacute; en Luarca&raquo;. Pero antes de cumplir los quince hubo en su vida un suceso m&aacute;s extraordinario, que fue el de su emigraci&oacute;n a Cuba. Desde entonces ha residido habitualmente en La Habana, interrumpida esta vecindad solamente con algunos viajes de recreo a Espa&ntilde;a, alargados en alguna ocasi&oacute;n a Francia.<\/p>\n<p>Su primera colocaci&oacute;n en la Habana fu&eacute; la de dependiente en un almac&eacute;n de seder&iacute;a, perfumer&iacute;a y quincalla. En los escasos ratos de vagar que la esclavitud del comercio en entonces procuraba, allega cimientos con las lecturas, para suplir las deficiencias de la instrucci&oacute;n recibida. &ldquo;Mis primeros sueldos&mdash;nos ha dicho &eacute;l mismo&mdash;los gast&eacute; en libros.&rsquo;&rsquo; Esos libros eran, principalmente, de estudio. Aprendi&oacute; Geograf&iacute;a, Historia y otras disciplinas y los idiomas franc&eacute;s e ingl&eacute;s, sin concurso alguno de profesores. &ldquo;Trabaj&oacute;&mdash;ha dicho a C&aacute;ndido Posada&mdash;como uno de tantos emigrantes y un d&iacute;a cay&oacute; en mis manos un tomo de versos de Espronceda&hellip; &iexcl;All&iacute; fu&eacute; la de San Quint&iacute;n! Empezaron a hervir ideas en mi tierna mollera y lo mismo escrib&iacute;a en prosa que en verso.&rdquo;<\/p>\n<p>Estas aficiones literarias se despertaron en &eacute;l cuando andaba por los diez y siete a&ntilde;os. De tales comienzos ha escrito &eacute;l mismo este recuerdo: &ldquo;Sali&oacute; mi primer trabajo literario en El Dependiente, siendo director Pach&iacute;n Santa Eulalia, que en gloria est&eacute;. Firm&eacute; tan s&oacute;lo con mis iniciales, a pesar de lo cual, cada vez que alguno me miraba en la calle, me cubr&iacute;a de rubor pensando que el mir&oacute;n hab&iacute;a descubierto en m&iacute; al autor del art&iacute;culo. despu&eacute;s publiqu&eacute; una f&aacute;bula titulada El mono y los dos machos. Estaba escrita en tan bellos endecas&iacute;labos, que al domingo siguiente dec&iacute;a de ella Gavi&ntilde;o en Don Circunstancias: &ldquo;Esta f&aacute;bula debiera titularse El mono y los tres machos, los dos de la f&aacute;bula y el macho del autor.&rdquo;<\/p>\n<p>No obstante esos modestos comienzos, se fu&eacute; perfilando en &eacute;l un escritor en prosa con tendencia a lo festivo y sat&iacute;rico en colaboraciones enviadas a ese citado peri&oacute;dico, a la p&aacute;gina Los Lunes, del diario Uni&oacute;n Constitucional, que dirig&iacute;a Juan Mart&iacute;nez Villergas; El Heraldo de Asturias, tambi&eacute;n de la Habana, y el Occidente de Asturias, de Tineo, del que fu&eacute; corresponsal.<\/p>\n<p>Hacia el a&ntilde;o 1890 se estableci&oacute; en la Habana con un comercio en el ramo de que hab&iacute;a sido dependiente, y en el que reuni&oacute; una modesta fortuna que le permiti&oacute; independizarse, si bien dicho capital fu&eacute; en disminuci&oacute;n y ha tenido que vivir con modestia. Se cas&oacute; en la Habana el 25 de marzo de 1901 con do&ntilde;a Eugenia Novoa Castro, natural de Betanzos (La Coru&ntilde;a), sin que haya tenido descendencia del matrimonio.<\/p>\n<p>Hasta esa &eacute;poca &Aacute;lvarez Marr&oacute;n ven&iacute;a conquistando con su pluma y favorecido por la independencia alcanzada, su dedicaci&oacute;n a la literatura fu&eacute; m&aacute;s constante y fecunda y le conquist&oacute; la popularidad m&aacute;s extensa y firme de todos los escritores de esa colonia de espapluma ingeniosa el aplauso de los lectores, pero sin alcanzar por ello una apreciable notoriedad, hasta que una cr&oacute;nica de circunstancias le di&oacute; de golpe&mdash;sin que ello sea un caso excepcional en las letras&mdash; el renombre que no hab&iacute;a podido conquistarse en muchos a&ntilde;os de acertada labor. Dicha cr&oacute;nica ten&iacute;a car&aacute;cter pol&iacute;tico, relacionado con la situaci&oacute;n de los espa&ntilde;oles al cesar en Cuba la soberan&iacute;a de Espa&ntilde;a; se intitulaba Mi maleta, publicada en el Diario de la Marina, de la Habana, en 1899, y el &eacute;xito alcanzado di&oacute; lugar a la reproducci&oacute;n en el mismo peri&oacute;dico y en otros varios y hasta fu&eacute; traducida al ingl&eacute;s. Otro &eacute;xito literario que vino a consolidar esa fama fu&eacute; el de un segundo premio conquistado con el cuento El cantar de lo gaita en los Juegos Florales celebrados por el Centro Asturiano en 1911, con motivo de las bodas de plata de su fundaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Durante m&aacute;s de treinta a&ntilde;os tuvo a su cargo en el Diario de la Marina una secci&oacute;n frecuente con el t&iacute;tulo de Burla, burlando, buscad&iacute;sima por los lectores, especialmente los asturianos, en la que ha cultivado magistralmente la cr&oacute;nica de costumbres. Ha colaborado tambi&eacute;n con asiduidad en la revista habanera Asturias (1914 &ndash; 19), y colabora con menos frecuencia en El Progreso de Asturias, de la Habana, y en Norte, de Madrid. Fu&eacute;, adem&aacute;s, corresponsal del diario El Comercio, de Gij&oacute;n.<\/p>\n<p>De esa su labor desperdigada ha recogido cinco vol&uacute;menes con el citado t&iacute;tulo de Burla, burlando, permaneciendo en los peri&oacute;dicos aludidos una cantidad mucho mayor.<\/p>\n<p>Hemos de a&ntilde;adir aqu&iacute; lo que ya dijimos en el libro Cuentistas asturianos: &ldquo;El g&eacute;nero cultivado con predilecci&oacute;n, por no decir exclusividad, es el art&iacute;culo de costumbres, que adquiere algunas veces en su pluma flexible contextura de cuento. Si el asunto lo desarrolla en ambiente asturiano, que suele ser lo m&aacute;s frecuente, su ingenio eminentemente sat&iacute;rico consigue aciertos magistrales. Pero si es justo reconocer esto en cuanto a la labor literaria como obra art&iacute;stica, no lo es menos para los asturianos el procedimiento del autor de lograr los efectos de la s&aacute;tira por el sistema de acentuar los tonos negros en la pintura de las costumbres rurales asturianas. La Asturias de los art&iacute;culos y cuentos de &Aacute;lvarez Marr&oacute;n es falsa; es menos atrasada que la verdadera, y tal labor, digna de encomio por sus aciertos literarios, molesta por lo deprimente, y m&aacute;s, desarrollada en un medio favorable al descr&eacute;dito de todo lo espa&ntilde;ol.&rdquo;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>&mdash;Burla, burlando. (Habana, 1910; art&iacute;culos de costumbres asturianas, con pr&oacute;logo de don Nicol&aacute;s Rivero y Mu&ntilde;iz.)<\/li>\n<li>&mdash; Burla, burlando: Segunda serie. (Valladolid, 1912.)<\/li>\n<li>&mdash; Burla, burlando: Tercera serie. (Habana, 1913; con pr&oacute;logo de don Juan Bances Conde.)<\/li>\n<li>&mdash; Burla, burlando: Cuarta serie. (Habana, 1920.)<\/li>\n<li>&mdash;Burla, burlando: Quinta serie. (Habana, 1925.)<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>&mdash; Nuestros oradores. (En El libro del Centro Asturiano, de Oscar Garc&iacute;a, Habana, 1928; semblanzas de oradores de esa instituci&oacute;n.)<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Bances Conde (Juan).&mdash;Pr&oacute;logo a Burla, burlando, de <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> &Aacute;lvarez Marr&oacute;n. (Habana, 1913.)<\/p>\n<p>Posada (C&aacute;ndido).&mdash;Una entrevista. (En el folleto Asturias en Cuba, Habana, 1931; publicada antes en El Progreso de Asturias.)<\/p>\n<p>Rivero y Mu&ntilde;iz (Nicol&aacute;s).&mdash;Pr&oacute;logo a Burla, burlando, de <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> &Aacute;lvarez Marr&oacute;n. (Habana, 1910.)<\/p>\n<p>Su&aacute;rez, Espa&ntilde;olito (Constantino).&mdash;Una semblanza. (En el libro Cuentistas asturianos. Madrid, 1930.)<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4900,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-5259","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/5259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}