{"id":5362,"date":"2021-05-05T11:46:41","date_gmt":"2021-05-05T11:46:41","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=5362"},"modified":"2021-10-24T17:13:45","modified_gmt":"2021-10-24T17:13:45","slug":"alvarez-fr-paulino","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/alvarez-fr-paulino\/","title":{"rendered":"ALVAREZ (Fr. Paulino)."},"content":{"rendered":"<p>Una de las figuras contempor&aacute;neas m&aacute;s ilustres y prestigiosas de la Orden de Santo Domingo. Escritor autorizado y fecundo en materias de devoci&oacute;n religiosa y sobre temas de historia relacionados con su congregaci&oacute;n. Orador de persuasi&oacute;n y elocuencia, cuya fama traspas&oacute; las fronteras nacionales durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y la primera del XX, &eacute;poca de su mayor actividad como orador sagrado.<\/p>\n<p>Fr. Paulino &Aacute;lvarez-Robles y Su&aacute;rez naci&oacute; en la villa de Mieres el 14 de septiembre de 1850. Hizo sus primeros estudios en el seminario conciliar de Oviedo, dispuesto a seguir la carrera eclesi&aacute;stica.<\/p>\n<p>Decidido luego a ingresar en una Orden religiosa, eligi&oacute; la de Santo Domingo, y tom&oacute; el h&aacute;bito de ella en el convento de San Juan Bautista, de Corias (Cangas del Narcea), donde profes&oacute; el 9 de octubre de 1868 y curs&oacute; hasta la conclusi&oacute;n los estudios eclesi&aacute;sticos.<\/p>\n<p>Ya ordenado de sacerdote, el primer servicio notable que le confiaron los superiores fu&eacute; el de la fundaci&oacute;n en Padr&oacute;n (La Coru&ntilde;a) del convento de San Jos&eacute; en 1876. Permaneci&oacute; all&iacute; unos tres a&ntilde;os ocupado en las tareas de organizaci&oacute;n hasta que se le destin&oacute; como profesor al Seminario de Belchite (Zaragoza, 1879), donde s&oacute;lo desempe&ntilde;&oacute; este cargo por espacio de un a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Apreciadas ya sus relevantes cualidades de orador sagrado, en el a&ntilde;o 1880 se le destin&oacute; a la predicaci&oacute;n y fundaci&oacute;n de nuevos conventos de la Orden en Montes Claros (Santander), Salamanca, Palencia, Barcelona, C&aacute;diz&hellip; En todas estas ciudades y otras poblaciones de las respectivas provincias y de Valencia, Zamora y Asturias fu&eacute; su principal actividad la predicaci&oacute;n misionera o con motivo de solemnidades religiosas, hasta conquistar una de las m&aacute;s s&oacute;lidas famas de orador sagrado.<\/p>\n<p>A la vez dedicaba parte del tiempo a ejercicios de escritor con obras de propaganda religiosa o de vulgarizaci&oacute;n hist&oacute;rica. En Palencia, de cuyo convento fu&eacute; prior, alcanz&oacute; de la Diputaci&oacute;n provincial un premio con una monograf&iacute;a titulada Un palentino ilustre, y fund&oacute; la revista dominicana El Sant&iacute;simo Rosario, en 1886, que estuvo encomendada a su direcci&oacute;n hasta que fu&eacute; trasladada a Vergara, donde contin&uacute;a public&aacute;ndose (1934). Tambi&eacute;n colabor&oacute; con asiduidad por entonces en otras publicaciones religiosas, como El Rosario, de Barcelona, y Propaganda Cat&oacute;lica y Voz Dominicana, de Madrid. Pero el orador oscurec&iacute;a con su prestigio y fama crecientes al publicista. Ya en 1893, Fr. Fabi&aacute;n Rodr&iacute;guez Garc&iacute;a, agustino, escrib&iacute;a a este respecto: &ldquo;La bien sentada fama de que goza hoy el P. Paulino hace concebir halag&uuml;e&ntilde;as esperanzas para el porvenir, puesto que el sabio dominico es joven a&uacute;n y est&aacute; llamado, por su talento, a ser una de las m&aacute;s leg&iacute;timas glorias de su Orden en Espa&ntilde;a.&rdquo;<\/p>\n<p>Entre los &eacute;xitos oratorios que m&aacute;s engrandecieron la personalidad de Fr. Paulino &Aacute;lvarez merecen cita especial algunos. Cuenta entre ellos el alcanzado en Barcelona (1890) durante la Cuaresma en la iglesia de Santa Mar&iacute;a del Pino o de Bel&oacute;n, con una serie de conferencias (n&uacute;mero VII) en torno a los principios fundamentales de la Religi&oacute;n. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s (1892), como fecha dos veces memorable en nuestra historia, le esperaban sendos triunfos, solicitado por el Ayuntamiento de Granada para pronunciar la oraci&oacute;n f&uacute;nebre dedicada a la reina Isabel la Cat&oacute;lica en el tercer centenario de la reconquista de esa ciudad, y requerido por el Ayuntamiento de Salamanca, que le encomend&oacute; la oraci&oacute;n f&uacute;nebre dedicada a Col&oacute;n en el tercer centenario del descubrimiento de Am&eacute;rica. Ambos sermones figuran entre los que integran el volumen n&uacute;mero XXII. Y dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde (1894) los acad&eacute;micos de Jurisprudencia que formaban la Congregaci&oacute;n de la Inmaculada, le daban ocasi&oacute;n para otro &eacute;xito resonante con una serie de conferencias en torno a los fundamentos de la ley, pronunciada en la iglesia de San Jos&eacute;, de Madrid, y recogida en el volumen n&uacute;mero X, impreso por los mismos peticionarios. Tales triunfos de predicador y conferenciante movieron a la Santa Sede a concederle el t&iacute;tulo honor&iacute;fico de Misionero Apost&oacute;lico.<\/p>\n<p>Este desenvolvimiento triunfal del sobresaliente predicador, rodeado constantemente de motivos de satisfacci&oacute;n, presenta tambi&eacute;n su fase dolorosa, que constituye el cap&iacute;tulo de amarguras en la existencia del P. Paulino. Tuvo su origen en otro de los m&aacute;s elogiados &eacute;xitos del orador sagrado: las conferencias de ejercicios espirituales pronunciadas en abril de 1891 en el Colegio de Santa Isabel, dirigido por las llamadas Damas Inglesas del convento de la Asunci&oacute;n, y que estuvieron especialmente dedicadas a la aristocracia femenina madrile&ntilde;a. A estos ejercicios enviaba la reina Mar&iacute;a Cristina sus damas de honor, unas por la ma&ntilde;ana y otras por la tarde; admirada por lo que ellas le contaban de las palabras encendidas en fervor religioso que o&iacute;an al P. Paulino, la reina entr&oacute; en deseos de conocer al fraile, por lo que &eacute;ste, ya finalizados dichos ejercicios, indic&oacute; que se dignara ella se&ntilde;alarle d&iacute;a y hora en que podr&iacute;a ir a cumplimentarla. A esto la reina contest&oacute;: &ldquo;No; yo soy la que quiere ir a verle a &eacute;l.&rdquo; Y el primer domingo siguiente, la reina Mar&iacute;a Cristina se present&oacute; en el Colegio donde resid&iacute;a Fr. Paulino, acompa&ntilde;ada de familiares, damas, el gobernador civil y don Alejandro Pidal y Mon. Durante el t&eacute; con que fueron obsequiados los visitantes y la no corta permanencia de &eacute;stos en el Colegio, la reina estableci&oacute; con el fraile cordial&iacute;simas relaciones, que se mantuvieron durante algunos a&ntilde;os en un trato casi familiar por parte de ella, que lleg&oacute; a considerar al P. &Aacute;lvarez como uno de sus m&aacute;s afectos y distinguidos vasallos. Le nombr&oacute; por espont&aacute;nea resoluci&oacute;n Predicador de Su Majestad, cargo al que el P. Paulino di&oacute; efectividad predicando en la Capilla de Palacio el serm&oacute;n de la Pur&iacute;sima, recogido luego en el volumen n&uacute;mero XXII. Atento al regio requerimiento de que siempre que pasase por Madrid no dejara de ir a visitarla. Fr. Paulino procur&oacute; siempre satisfacer este deseo de la reina, tanto en Madrid como en las otras residencias reales. La reina le invitaba a su mesa, a decir la misa destinada a su s&eacute;quito, pon&iacute;a coches a su disposici&oacute;n, ten&iacute;a para &eacute;l las m&aacute;s delicadas distinciones y no ocultaba su deseo de elevarle a ocupar la primera mitra vacante. Continuaron estas relaciones de reina y fraile hasta el a&ntilde;o 1898.<\/p>\n<p>De pronto sobrevino una inesperada mutaci&oacute;n. Por el mes de noviembre del citado a&ntilde;o al emprender el P. Paulino un viaje para ir a predicar a Cuevas de Vera, hoy Cuevas de Almanzora (Almer&iacute;a), fu&eacute; detenido por la polic&iacute;a en la estaci&oacute;n de Atocha y registrado su equipaje sin ning&uacute;n miramiento. La causa de tal atropello no la pudo conocer de momento Fr. Paulino, pero no tard&oacute; en saberla. En la camarilla de adulones que siempre rodea a los reyes y tambi&eacute;n a los que gobiernan estados con otras investiduras, las deferencias de Mar&iacute;a Cristina al fraile ten&iacute;an desazonados a algunos palatinos, y &eacute;stos tejieron la insidia de que desde un palacio de Venecia se escribiera a la reina una carta en la que se denunciaba al fraile como traidor, asegurando en ella que estaba de acuerdo con el pretendiente al Trono don Carlos de Borb&oacute;n, de quien ten&iacute;a &oacute;rdenes y facultades para provocar una nueva guerra civil en el Mediod&iacute;a de Espa&ntilde;a. Debido a tan bien urdida felon&iacute;a, las fuerzas de vigilancia y hasta la Guardia Civil le espiaban y segu&iacute;an sus pasos con tal celo que, para evitar alg&uacute;n grave contratiempo posible, resolvi&oacute; expatriarse en enero de 1899, para lo que hubo de recurrir a una suplantaci&oacute;n del nombre. Ya en el extranjero, se le comunic&oacute; oficialmente al general de la orden, por el embajador de Espa&ntilde;a en Roma, que si el P. Paulino intentaba regresar a Espa&ntilde;a ser&iacute;an expulsados del pa&iacute;s los frailes dominicos. Debido a esto, Fr. Paulino &Aacute;lvarez se vi&oacute; obligado a permanecer en Am&eacute;rica unos quince a&ntilde;os, hasta que pudo volver a Espa&ntilde;a con sesenta y ocho de edad.<\/p>\n<p>En el transcurso de esos a&ntilde;os anotados de sus triunfos oratorios, el P. &Aacute;lvarez desempe&ntilde;&oacute; dentro de la orden importantes cargos. Fu&eacute; superior del convento de Vergara y nuevamente director all&iacute; una breve temporada, en 1893, de la revista El Sant&iacute;simo Rosario. En el Cap&iacute;tulo General de la Orden celebrado al a&ntilde;o siguiente en el convento de &Aacute;vila fu&eacute; electo definidor. Despu&eacute;s ocup&oacute; el Rectorado del Seminario de Vergara. Si&eacute;ndolo, se le nombr&oacute; en 1897 prior provincial de la provincia dominicana de Andaluc&iacute;a, restaurada entonces, y en calidad de tal asisti&oacute; al a&ntilde;o siguiente al Cap&iacute;tulo General de la Orden celebrado en Viena.<\/p>\n<p>Al expatriarse con rumbo a Am&eacute;rica se dirigi&oacute; a Cuba, y en la Habana desempe&ntilde;&oacute; los cargos de te&oacute;logo consultor del obispado y examinador sinodal. All&iacute; continu&oacute; en sus actividades de predicador con la serie de conferencias (n&uacute;mero XVI) pronunciadas en la Catedral en 1904, y tambi&eacute;n de escritor, entre cuya labor cuenta una serie de art&iacute;culos en el Diario de la Marina sobre Derecho p&uacute;blico de la Iglesia. Fund&oacute; tambi&eacute;n una comunidad de dominicos.<\/p>\n<p>Tras una permanencia de siete a&ntilde;os en Cuba y de algunos meses en M&eacute;jico, se traslad&oacute; al Per&uacute; a ruegos de los dominicos establecidos en aquella Rep&uacute;blica, en la que permaneci&oacute; por espacio de otros siete a&ntilde;os. De sus actividades all&iacute; de predicador y conferenciante sobresalen las de la serie de conferencias en torno al tema Iglesia y Estado (n&uacute;mero XX), y las oraciones f&uacute;nebres, a solicitud de aquel gobierno, en las exequias del arzobispo de esa archidi&oacute;cesis y del ministro plenipotenciario de Espa&ntilde;a, se&ntilde;or Larios. Durante una temporada que pas&oacute; entre los misioneros dominicos dedicados a civilizar comarcas todav&iacute;a salvajes, escribi&oacute; el volumen Glorias del Rosario (n&uacute;mero XIX). Siendo director en Lima de un importante colegio de primera y segunda ense&ntilde;anza. Fue nombrado por el presidente de la Rep&uacute;blica miembro de la Junta Superior de Instrucci&oacute;n p&uacute;blica. Escribi&oacute; por entonces un libro de texto (n&uacute;mero XXI) para la asignatura de Religi&oacute;n, que fu&eacute; recomendado a los colegios por el Ministerio correspondiente. Desempe&ntilde;&oacute; tambi&eacute;n en Lima el cargo de censor eclesi&aacute;stico del arzobispado.<\/p>\n<p>De regreso en Espa&ntilde;a, continu&oacute; dedicado a la predicaci&oacute;n, con decreciente actividad debido a los a&ntilde;os, a la vez que desempe&ntilde;&oacute; cargos y comisiones dentro de la Orden, residente en diversos conventos del pa&iacute;s. Lo que haya decrecido la actuaci&oacute;n de predicador y conferenciante acaso lo aument&oacute; su labor de publicista, pues a esta &uacute;ltima &eacute;poca de su vida corresponden buena parte de las obras publicadas en volumen, entre las que descuella por su importancia y el caudal de investigaci&oacute;n llevada a cabo para ella, la intitulada Santos, Bienaventurados, Venerables de la Orden de Predicadores, en cuatro robustos vol&uacute;menes de tama&ntilde;o cuarto, obra en la que culmina la labor intelectual del P. Paulino. Todav&iacute;a recientemente, a los ochenta y cuatro a&ntilde;os de edad, ha dado una nueva muestra de su l&uacute;cida inteligencia con la obra Vida de San Vicente Ferrer (1934).<\/p>\n<p>Fr. Paulino &Aacute;lvarez goza en su venerable ancianidad de fervorosos afectos en la orden y fuera de ella. El autor de esta obra se complace en reiterarle la gratitud ya aludida en el pr&oacute;logo, por su considerable cooperaci&oacute;n en la pesquisa de noticias de frailes dominicos, particularmente contempor&aacute;neos.<\/p>\n<p>Obras publicadas en volumen:<\/p>\n<ol>\n<li>&mdash;Santa Teresa y el P. B&aacute;&ntilde;ez. (Madrid, 1882.)<\/li>\n<li>&mdash;El Rosario: Sus excelencias, indulgencias, misterios, novena, reflexiones y c&aacute;nticos para las misiones. (Salamanca, 1882; numerosas reimpresiones.)<\/li>\n<li>&mdash;Vidas de los Hermanos: Leyenda hist&oacute;rica maravillosa de la Orden de Predicadores en el siglo XIII. (Palencia, 1885.)<\/li>\n<li>&mdash;Vida de la sierva de Dios, Sor B&aacute;rbara de Santo Domingo. Religiosa del convento de dominicas de Madre de Dios, de Sevilla, muerta el a&ntilde;o 1872. (Palencia, 1889.)<\/li>\n<li>&mdash;Vida y martirio del V. Ilustr&iacute;simo Sr. Fray Melchor Garc&iacute;a Sampedro, obispo de Tricornia, protom&aacute;rtir asturiano. (Palencia, 1889; folleto.)<\/li>\n<li>&mdash;Paneg&iacute;rico del ang&eacute;lico Doctor Santo Tom&aacute;s de Aquino. (Barcelona, 1890.)<\/li>\n<li>&mdash;Conferencias cient&iacute;fico-religiosas dadas en Barcelona durante la Cuaresma de 1890. (Valencia, 1891.)<\/li>\n<li>&mdash;Santa Catalina de Sena: Leyenda del B. Raimundo. Suplemento del B. Caffarino. Cartas de otros disc&iacute;pulos. (Vergara, 1892.)<\/li>\n<li>&mdash;Ramillete del Rosario: Manual completo de la Cofrad&iacute;a. (Vergara, 1893.)<\/li>\n<li>&mdash;La Ley: Conferencias predicadas en la iglesia de San Jos&eacute;, de Madrid, en el a&ntilde;o 1894. (Madrid, 1894; contiene un ap&eacute;ndice con otros sermones.)<\/li>\n<li>&mdash;Brindis a los PP. Capitulares del Capitulo General de &Aacute;vila, en la comida con que fueron obsequiados el 9 de junio de 1895 por el P. Rector del Colegio. (Sin lugar ni a&ntilde;o de publicaci&oacute;n; op&uacute;sculo.)<\/li>\n<li>&mdash;Los quince martes de Santo Domingo, conforme a los quince misterios del Rosario. (Vergara, 1897.)<\/li>\n<li>&mdash;Triduo que a su Patrono dedican las Siervos de la Virgen del Rosario en la iglesia de Santo Domingo, de C&aacute;diz. (Vergara, 1897.)<\/li>\n<li>&nbsp;&mdash;Circular que a los religiosos de la restaurada Provincia de Andaluc&iacute;a dirige su primer prior provincial. (Vergara, 1898.)<\/li>\n<li>&mdash;Breve historia de la Virgen de la Caridad del Cobre, seguida de un triduo y novena. Publicada con el fausto motivo de la proclamaci&oacute;n del Patronato de Nuestra Se&ntilde;ora en la isla de Cuba. (Vergara, 1902.)<\/li>\n<li>&mdash;La Iglesia Verdadera: Conferencias predicadas en la Catedral de lo Habano con motivo del Jubileo de la Inmaculada. (Habana, 1905.)<\/li>\n<li>&mdash;Los quince s&aacute;bados del Rosario. Piadoso ejercicio enriquecido de indulgencias. (Vergara, 1907.)<\/li>\n<li>&mdash;Cofrad&iacute;a del Rosario: Sus excelencias e indulgencias. (Lima, 1907.)<\/li>\n<li>&mdash;Glorias del Rosario: Lecturas y ejemplos edificantes para el mes de octubre. (Lima, 1907.)<\/li>\n<li>&mdash;Iglesia y Estado: Conferencias predicadas en Santo Domingo de Lima, durante la Cuaresma de 1906. (Barcelona, 1908.)<\/li>\n<li>&mdash;Fundamentos y dogmas de la Religi&oacute;n: Lecciones escritas para los Colegios de segunda ense&ntilde;anza del Per&uacute;. (Lima, 1911; dos tomos.)<\/li>\n<li>&mdash;Paneg&iacute;ricos y oraciones f&uacute;nebres. (Vergara, 1913.)<\/li>\n<li>&mdash;Mes de Jes&uacute;s Sacramentado, entresacado de las obras del V. P. Maestro Fr. Luis de Granada, de la Orden de Santo Domingo, y precedido de un pr&oacute;logo. (Barcelona, 1916.)<\/li>\n<li>&mdash;Grandezas, dolores y gozos de San Jos&eacute;. (Barcelona, 1917.)<\/li>\n<li>&mdash;Consejos que a sus amadas hijas daba la <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a> Mar&iacute;a de los Dolores del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, vicaria general y maestra de novicias de la Congregaci&oacute;n de Esclavas Concepcionistas del Divino Coraz&oacute;n. (Vergara, 1917.)<\/li>\n<li>&mdash;Santos, bienaventurados, venerables de la Orden de Predicadores. (Vergara, 1921-23; cuatro vol&uacute;menes en tama&ntilde;o cuarto: I, Santos, 1921; II, Bienaventurados, 1922; III, Venerables religiosos, 1922; y IV, Venerables religiosas, 1923.)<\/li>\n<li>&mdash;Mes de la Sacrat&iacute;sima&nbsp; Virgen Mar&iacute;a, seg&uacute;n el Venerable&nbsp; P. Granada. (Vergara, 1923.)<\/li>\n<li>&mdash;La santa negrita, hija del rey del Congo. (Vergara, 1927; folleto.)<\/li>\n<li>&mdash;Vida de Santa Rosa de Lima. (Vergara, 1929; folleto.)<\/li>\n<li>&mdash;Vida de Santo Domingo de Guzm&aacute;n. (Vergara, 1930; folleto.)<\/li>\n<li>&mdash;Misericordias de Jes&uacute;s: R&iacute;es del Sagrado Coraz&oacute;n. (Almagro, 1930.)<\/li>\n<li>&mdash;Una flor de los campos mejicanos: Sor Amada de Santo Domingo. (Vergara, 1931.) XXXIII.<\/li>\n<li>&mdash;Vida de Santa Catalina de Sena. (Vergara, 1931; folleto.)<\/li>\n<li>&mdash;Vida de San Vicente Ferrer, Ap&oacute;stol de Europa y &aacute;ngel del Apocalipsis. (Vergara. 1934.)<\/li>\n<\/ol>\n<p>Trabajos sin formar volumen:<\/p>\n<ol>\n<li>&mdash;Derecho p&uacute;blico de la Iglesia. (En el Diario de la Marina, &iexcl; Habana, 1904; varios art&iacute;culos.)<\/li>\n<li>&mdash;Pr&oacute;logo a La Orden de Santo Domingo en el Per&uacute;: Estudio bibliogr&aacute;fico, de Fr. Domingo Angulo. (Lima, s. a.; 1908?)<\/li>\n<li>&mdash;Memoria de los dominicos insignes en santidad y sabidur&iacute;a, impreso en el Discurso de recepci&oacute;n del P. Domingo Angulo en el Instituto Hist&oacute;rico del Per&uacute;. (Lima, 1910)<\/li>\n<li>&mdash;Palabras de congratulaci&oacute;n, como pr&oacute;logo a Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, patrono de C&aacute;diz y de la carrera de Indias y su convento de Padres predicadores: Ensayo hist&oacute;rico documentado, de Fr. Hip&oacute;lito Sancho. (C&aacute;diz, 1927.)<\/li>\n<li>&mdash;El canto del Cisne, ep&iacute;logo a la obra en cuatro vol&uacute;menes Bibliograf&iacute;a del V. P. Fr. Luis de Granada, de Fr. M&aacute;ximo Llaneza. (Salamanca, 1928.)<\/li>\n<li>&mdash;Pr&oacute;logo al folleto Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario. (Vergara, 1931.)<\/li>\n<\/ol>\n<p>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/p>\n<p>An&oacute;nimo.&mdash;Un paneg&iacute;rico (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 3 de agosto de 1896.)<\/p>\n<p>Balb&iacute;n de Unquera (Antonio).&mdash; Los asturianos de hoy: El P. Paulino &Aacute;lvarez. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid. julio 1 de 1891.)<\/p>\n<p>L&oacute;pez Garc&iacute;a (<a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/m\/\" target=\"_self\" title=\"Seud&oacute;nimo de V&aacute;zquez de Mella (Juan).\" class=\"encyclopedia\">M.<\/a>).&mdash;Los asturianos de hoy: Fr. Paulino &Aacute;lvarez. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, 22 de enero de 1894.)<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4929,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-5362","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/5362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}