{"id":6034,"date":"2021-08-03T15:05:36","date_gmt":"2021-08-03T15:05:36","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=6034"},"modified":"2021-11-29T22:19:05","modified_gmt":"2021-11-29T22:19:05","slug":"gonzalez-pena-ramon","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/gonzalez-pena-ramon\/","title":{"rendered":"GONZALEZ PE\u00d1A (Ram\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff;\">Uno de los principales dirigentes del proletariado asturiano dentro del Partido Socialista y de la Uni&oacute;n General de Trabajadores. De mucha mayor actividad oratoria que literaria. Nacido en hogar de obreros, formado por don Mauro Jos&eacute; Gonz&aacute;lez Fl&oacute;rez y do&ntilde;a Damiana Pe&ntilde;a Camino, en el barrio de la Calleja de Mieres el 11 de julio de 1888.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">No fueron sus estudios m&aacute;s all&aacute; de los escasos y deficientes que estaban permitidos al hijo de familia pobre. Cuatro a&ntilde;os de escuela desde los seis de edad, m&aacute;s aprovechados por su buena disposici&oacute;n para el estudio que por la asiduidad, ya que ten&iacute;a que servir frecuentemente de ni&ntilde;ero de sus hermanos menores mientras la madre contribu&iacute;a en otros menesteres al sostenimiento del hogar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">A los diez a&ntilde;os de edad comenz&oacute; su lucha por la vida como pe&oacute;n en los trabajos de cimentaci&oacute;n de la central el&eacute;ctrica de la F&aacute;brica de Mieres. Doce horas de trabajo retribu&iacute;das con una peseta y diez c&eacute;ntimos. De la primera jornada sali&oacute; extenuado y con desolladuras en un hombro. Le repar&oacute; en parte del estrago un sue&ntilde;o de m&aacute;s de treinta horas. Pero el suceso dej&oacute; en su esp&iacute;ritu todav&iacute;a infantil un sedimento de rebeld&iacute;a contra toda injusticia, que fue como el cimiento del revolucionario que ha palpitado siempre en Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">El padre consigui&oacute; semanas despu&eacute;s redimirle de aquel trabajo abrumador. &ldquo;Fue trasladado al interior de la f&aacute;brica &ndash; dice V&iacute;ctor Salazar -, con el encargo de acarrear el carb&oacute;n en un carretillo para alimento de una caldera. Y como el rendimiento del chico no era tan grande como de &eacute;l se exig&iacute;a, todos los d&iacute;as hac&iacute;a Mauro una escapada hasta donde se hallaba el peque&ntilde;o y con un carretillo grande realizaba unos cuantos viajes compensatorios&rdquo;. Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s, favorecido por los adelantos escolares que, sin embargo, hab&iacute;a conseguido, y por su despierta inteligencia, se le destin&oacute; al dep&oacute;sito general de carbones de la f&aacute;brica para anotar las entradas de vagonetas que llevaban los caballistas,, a los que daba como justificante una chapa de zinc. &ldquo;El cargo era descansado &ndash; sigue diciendo Salazar &ndash; pero ofrec&iacute;a sus incovenientes. El servicio estaba cedido en contrata y los caballistas exig&iacute;an a Ram&oacute;n chapas en cantidad mayor que vagones aportados. Se defend&iacute;a el muchacho tercamente, alcanzando m&aacute;s de una bofetada como premio a su perf&iacute;a. Expuso con reiteraci&oacute;n sus quejas al encargado, mas &eacute;ste opt&oacute; por inhibirse. El cargo se hab&iacute;a convertido en un suplicio. Hasta que un hijo del encargado, amigo de Ram&oacute;n, que le hab&iacute;a precedido en el puesto, le comunic&oacute; su experiencia. Era preciso abandonar la rigidez y hacer un poco la vista gorda, &uacute;nico modo de ahorrarse los golpes.. y disponer de tabaco. Este saludable consejo convirti&oacute; el empleo en una peque&ntilde;a canonj&iacute;a. Desde entonces Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a se hizo fumador.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s pas&oacute; a trabajar en los talleres de laminaci&oacute;n, en los que al poco tiempo fue v&iacute;ctima de una grave quemadura a lo largo de la pierna izquierda con un troncho de hierro incandescente, a consecuencia de la que estuvo hospitalizado siete meses. Cuando volvi&oacute; al trabajo le destinaron a los trenes de laminaci&oacute;n en fino, trabajo en el que permaneci&oacute; hasta 1906, fecha &eacute;sta que es uno de los hitos principales de su vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Desde que comenz&oacute; a trabajar, todav&iacute;a un chiquillo, su padre, que era en Mieres un luchador en pro de la sindicaci&oacute;n obrera, le inscribi&oacute; en el Centro Obrero. Poco despu&eacute;s, al constituirse en Abla&ntilde;a una secci&oacute;n de la Juventud Socialista en 1900, figur&oacute; entre los asociados y prest&oacute; desde el primer momento su concurso a la cuasa de las reivindicaciones societarias como agente distribuidor de peri&oacute;dicos socialistas y obreros y tambi&eacute;n de folletos revolucionarios. Desde entonces vivi&oacute; atento a robustecer su ilustraci&oacute;n en sentido revolucionario y a participar con todos sus fervores en la lucha social. Su verdadera iniciaci&oacute;n tuvo lugar en 1906. Una huelga de la que, al cabo de tres meses, sali&oacute; triunfante la Empresa de la F&aacute;brica, dio por resultado la eliminaci&oacute;n de sus puestos de cuantos obreros figuraban como m&aacute;s significados en el socialismo. Entre ellos estaban los Valdunos, apodo con que era conocida la familia de Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a. Por fin, pasados algunos meses, consigui&oacute; ser repuesto en su plaza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Por entonces (1907), contra inconvenientes y dificultades de toda &iacute;ndole, decidi&oacute; hacer los estudios de la Escuela de Capataces Facultativos de Minas establecida en Mieres, a lo que dedic&oacute; buena parte de sus horas de descanso, si bien se lo imped&iacute;an no poco sus participaciones en la propaganda y organizaci&oacute;n obrerista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Las represalias y la actitud de extremada intransigencia de atadas por la Empresa despu&eacute;s de la huelga de 1906 dieron a la lucha obrera br&iacute;os y fortaleza para dar la batalla pol&iacute;tica a los caciques que serv&iacute;an los designios de aquella. Aliados los socialistas con republicanos y liberales en las elecciones de diputados a Cortes de 1910, consiguieron el triunfo del entonces destacado y en auge pol&iacute;tico republicane Melquiades Alvarez, con lo que la situaci&oacute;n qued&oacute; en favor de la masa obrera, pero no sin que el triunfo dejara de ser defendido contra el ama&ntilde;o por medio de la violencia. Mieres fu&eacute; ese d&iacute;a de las elecciones por unas horas campo de sangrienta refriega, de la que salieron triunfantes los que con Gonz&eacute;lez Pe&ntilde;a se vieron arrastrados a defender a tiros la legalidad del sufragio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">En ese misma a&ntilde;o 1910 el cumplimiento del servicio militar vino a separar a Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a de sus estudios de capataz y de las luchas sociales. Cumpli&oacute; ese deber ciudadano en el regimiento de Infanter&iacute;a de guarnici&oacute;n en Santo&ntilde;a (Santander), en el que lleg&oacute; a la graduaci&oacute;n de sargento, con la que fue licenciado al finalizar el a&ntilde;o 1912.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Se le admiti&oacute; sin dificultad en su trabajo de la f&aacute;brica, por que, como dice Salazar, &laquo;acaso pensaron los directores de ella que la permanencia en filas le hab&iacute;a curado de sus pasadas rebeld&iacute;as se hab&iacute;an equivocado. En el cuartel fu&eacute; propagandista de esas rebeld&iacute;as a pesar de la disciplina y la vigilancia. Y poco despu&eacute;s de su regreso a Mieres confirm&oacute; que no hab&iacute;a experimentado retroceso en tal sentido su participaci&oacute;n improvisada como orador en un acto anunciado para disertante forastero que no lleg&oacute; a presentarse. Con esta su iniciaci&oacute;n afortunada de orador coincidieron sus actividades, compartidas con Manuel Vigil Montoto y otros destacados elementos, en la fundaci&oacute;n del Sindicato Metal&uacute;rgico asturiano y la reorganizaci&oacute;n de la Juventud Socialista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Los directores de la f&aacute;brica quedaron pronto avisados del enga&ntilde;o que hab&iacute;an padecido. El deseo de alejar al agitador lo consiguieron pronto inesperadamente. Con motivo de una huelga ferroviaria, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a fu&eacute; llamado nuevamente a filas. Cuando regres&oacute; a Mieres un mes m&aacute;s tarde se encontr&oacute; eliminado de su puesto. Todas las gestiones para que fuera reparada la injusticia resultaron infructuosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Privado de ese forme del diario sustento, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a tuvo que recurrir a un puesto en trabajos de reparaci&oacute;n de caminos concedido por el Ayuntamiento, gracias a que en &eacute;l predominaban los concejales republicano-socialistas. Reducido el jornal solamente a los d&iacute;as de buen tiempo, fu&eacute; este momento uno de los m&aacute;s precarios de su vida. Sin embargo, fu&eacute; entonces tambi&eacute;n cuando decidi&oacute; crear el hogar propio en matrimonio con do&ntilde;a concha Fueyo Rodriguez. El suceso es de los m&aacute;s reveladores de su car&aacute;cter. Hombre que no se arredra por nada. Fue una lucha larga con episodios sangrientos, que necesit&oacute; apoyarse en la solidaridad de los obreros de Puertollano, conseguida por el propio Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a. &ldquo;La huelga general de Puertollano&ndash;recuerda Salazar&ndash; produjo en las alturas el efecto de una bomba. No hab&iacute;an transcurrido cuarenta y ocho horas cuando el jefe de Minas de la provincia, por encargo del Gobierno, buscaba a Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a para buscar una f&oacute;rmula que pusiese fin al paro. Al mismo tiempo Llaneza era requerido con igual designio por el conde de Romanones&rdquo;. Por fin la Empresa de Pe&ntilde;ayroya tuvo que admitir las reclamaciones obreras y aumentar el salario en cincuenta c&eacute;ntimos&hellip;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">&ldquo;La soberbia de la Empresa extranjera &ndash; palabras de Salazar &ndash; sufri&oacute; un golpe rud&iacute;simo. Y,en tanto, se proyect&oacute; una aureola de gloria sobre el hombre venido de Asturias para vencerla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Poco despu&eacute;s, en 1920, vino a realzar su personalidad que se le designara uno de los cuatro representantes de la industria minera en el Instituto de Reformas Sociales, con Llaneza, Marcos y Turiel .Desde ese puesto dio muy pronto,en el verano de ese mismo a&ntilde;o, una rotunda muestra de su capacidad t&eacute;cnica puesta al servicio de las luchas sociales. Le proporcion&oacute; la ocasi&oacute;n un accidente en la mina La Virgen de Araceli, de La Carolina, en el que, perecieron veintitr&eacute;s mineros. Se designaron oficialmente tres t&eacute;cnicos para la dilucidaci&oacute;n de las causas de la hecatombe: dos ingenieros como representantes por el Instituto y por los patronos y a Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a en representaci&oacute;n de los obreros, que emitieron separadamente sus informes,contradictorios. El Instituto aprob&oacute; por unanimidad el de Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a, acordando adem&aacute;s su publicaci&oacute;n. El diario madrile&ntilde;o El Socialista lo insert&oacute; &iacute;ntegro, realzando con este motivo la personalidad del autor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">La mayor parte de su labor pol&iacute;tico-social por esta &eacute;poca la dedicaba al Sindicato Minero Asturiano, en el que era colaborador del secretario, Manuel Llaneza, y al que sucedi&oacute; en el cargo a la muerte de &eacute;ste. Desde 1920 fu&eacute; el representante de sus compa&ntilde;eros de Sindicato en todos los Congresos de la Uni&oacute;n General de Trabajadores y en una buena parte de los celebrados por el Partido Socialista. De la primera entidad fu&eacute; en el Comit&eacute; nacional, primero suplente y luego vocal, como representante de la Federaci&oacute;n de Mineros.Tambi&eacute;n represent&eacute; a &eacute;sta en el Congreso Internacional de Mineros celebrado en Praga en 1924 y a la Uni&oacute;n General de Trabajadores, en 1927, en la reuni&oacute;n celebrada en Ginebra por la Oficina Internacional del Trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Al finalizar ese a&ntilde;o, la Federaci&oacute;n de Mineros le destin&oacute; a la reorganizaci&oacute;n del Sindicato obrero de las minas de Riotinto, con cuyo motivo fij&oacute; su residencia en Huelva. No solo consigui&oacute; un &eacute;xito franco en la misi&oacute;n que ya se le hab&iacute;a confiado, sino que, incansable en la propaganda y la acci&oacute;n Consigui&oacute; establecer florecientes Sindicatos en otras cuencas mineras de la provincia, como las de Tharsis y Pirita de Huelva, extendiendo despu&eacute;s esta acci&oacute;n con fruto a los obreros de la tierra y de otras producciones. Los beneficios para los trabajadores no se hicieron esperar en aumento de jornales y mejoramiento de las viviendas. Dos grupos de casas para obreros en Corrales recibieron los nombres de Barrio de Manuel Llaneza y Barrio de Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a. La provincia de Huelva &ndash; asegura Salazar&ndash;qued&oacute; ganada para la U.G.<a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/t\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Miravalles (Temistocles).\" class=\"encyclopedia\">T.<\/a> y el Partido Socialista por la tenacidad de este hombre que nunca tiene en cuenta los obst&aacute;culos del camino m&aacute;s que para vencerlos&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Presidente del Comit&eacute; revolucionario de Huelva en el movimiento fracasado a mediados de diciembre de 1950 para derrocar a la Monarqu&iacute;a, fu&eacute; encarcelado y sujeto a progreso en el que el fiscal ped&iacute;a para &eacute;l y dem&aacute;s compa&ntilde;eros del Comit&eacute; la pena de quince a&ntilde;os a muerte. Tres meses despu&eacute;s de encarcelado se le dej&oacute; en libertad mediante fianza, con lo que pudo participar con gran movilidad y entusiasmo en la campa&ntilde;a pol&iacute;tica precursora de las elecciones municipales del 12 de abril de 1951 que dieron al traste con la Monarqu&iacute;a. Como presidente que segu&iacute;a siendo del Comit&eacute; revolucionario, se hizo entonces cargo del Gobierno civil de Huelva, puesto que dej&oacute; para trasladarse a Asturias a ocupar la Alcald&iacute;a de Mieres, para la que hab&iacute;a sido electo. Simult&aacute;neamente con este destino desempe&ntilde;&oacute; el de presidente de la Comisi&oacute;n gestora de la Diputaci&oacute;n provincial asturiana. Triunfante como diputado a las Cortes Constituyentes de la Rep&uacute;blica en las elecciones celebradas el 28 de julio de ese mismo a&ntilde;o, por la jurisdicci&oacute;n de Huelva, altern&oacute; este con el &uacute;ltimo de aquellos destinos. Otras actividades importantes recayeron por entonces en &eacute;l, como los puestos de vocal en el Consejo Ordenador de la Econom&iacute;a Nacional, los consejos de las Minas de Almad&eacute;n y Arrayanes y el Banco de Cr&eacute;dito Local.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Al cesar en el Poder el Gobierno sostenido por la conjunci&oacute;n republicano-socialista, en setiembre de 1933, sustitu&iacute;do por el que presidi&oacute; Alejandro Lerroux, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a renunci&oacute; a su puesto en la Comisi&oacute;n gestora de la Diputaci&oacute;n provincial de Asturias, para dedicarse con mayor asiduidad a las Secretar&iacute;as del Sindicato Minero Asturiano y de la Federaci&oacute;n de Mineros. Tambi&eacute;n desempe&ntilde;&oacute; por entonces la Presidencia de la Editorial Obrera Asturiana, inspiradora del diario socialista ovetense Avance.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">En las elecciones celebradas en noviembre de 1933, que dieron el triunfo a los partidos de ideolog&iacute;a reaccionaria, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a fue reelecto diputado por la provincia de Huelva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Empujadas las organizaciones obreras a una actitud revolucionaria con la pol&iacute;tica reaccionaria de los sucesivos gobiernos por espacio de un a&ntilde;o, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a figur&oacute; como dirigente principal en Asturias de la revoluci&oacute;n de octubre de 1934, y que en esa provincia tuvo los m&aacute;s tr&aacute;gicos acentos. Vencida la revoluci&oacute;n, que dio paso a una represi&oacute;n m&aacute;s sangrienta y cruel que la revoluci&oacute;n misma, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a fue sujeto a proceso y sentenciado a la pena de muerte. Se le conmut&oacute; esta pe&ntilde;a por la inmediata inferior cadena perpetua, que comenz&oacute; a cumplir en el penal de Burgos, del que sali&oacute; al amparo de la amnist&iacute;a promulgada al triunfar la coalici&oacute;n llamada del Frente Popular en las elecciones de diputados a Cortes celebradas el 16 de febrero de 1936. El presidiario dej&oacute; entonces la celda para ocupar un esca&ntilde;o en el Congreso de los Diputados nuevamente por la provincia de Huelva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Al sobrevenir la sublevaci&oacute;n militar y fascista contra la Rep&uacute;blica el 19 de julio de ese mismo a&ntilde;o del triunfo en toda Espa&ntilde;a del Frente Popular, Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a volvi&oacute; en Asturias a ser el principal dirigente de las huestes mineras contra los facciosos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #3366ff;\">Referencias biogr&aacute;ficas:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Ranchal (Miguel) &ndash; Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a. (C&oacute;rdoba, 1936; folleto)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">Salazar (V&iacute;ctor) &ndash; El presidiario n&ordm; 317. Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez Pe&ntilde;a (a) el hombre. (Madrid, s.a.; 1936; pr&oacute;logo de Belarmino Tom&aacute;s y ep&iacute;logo de Ram&oacute;n Lamoneda).<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6043,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-6034","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/6034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}