{"id":818,"date":"2020-11-01T18:30:24","date_gmt":"2020-11-01T18:30:24","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=818"},"modified":"2021-11-23T21:06:38","modified_gmt":"2021-11-23T21:06:38","slug":"aramburu-y-zuloaga-felix-pio-de","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/aramburu-y-zuloaga-felix-pio-de\/","title":{"rendered":"ARAMBURU Y ZULOAGA (F\u00e9lix Pio de)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mucho de lo anotado al rese&ntilde;ar a don Adolfo &Aacute;lvarez Buylla y Gonz&aacute;lez Alegre podr&iacute;a aplicarse al caso de don F&eacute;lix de Aramburu. Otra vida de modestia y austeridad aut&eacute;nticas que apenas si deja de su paso m&aacute;s que la propia obra, y &eacute;sta, que se desconoce u olvida fuera de un reducid&iacute;simo n&uacute;mero de personas, no basta para mantener el recuerdo, que deber&iacute;a ser veneraci&oacute;n, de la posteridad. Ha transcurrido poco m&aacute;s de una veintena de a&ntilde;os desde la muerte de Aramburu, y su nombre tiene ya eco de recuerdo centenario que no llega a las generaciones nuevas, porque nada conduce ese eco hasta ellas. Un r&oacute;tulo en una calle de Oviedo carece de importancia y de eficacia al efecto de mantener viva la memoria de esta conspicua personalidad, porque es homenaje prodigado a las mediocridades y nulidades, con el efecto de que ya no mellen la atenci&oacute;n de nadie tales r&oacute;tulos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Bien sabemos que este fen&oacute;meno del olvido respecto de los antepasados que han labrado el patrimonio espiritual de los pueblos es lo corriente en todas partes, cuando se trata de vidas silenciosas de estudio y trabajo, ajenas al efecto externo, mientras ocurre que perdura entre admiraciones generales la memoria de politicastros que han vivido s&oacute;lo para lo exterior, celosos de producir mucho bullicio y ruido en torno de ellos y de sus nombres. Pero, por lo mismo, la tendencia de quienes pueden hacerlo debe encauzarse a invertir ese fen&oacute;meno, para que la posteridad se enorgullezca de invocar nombres macizos y no huecos, y as&iacute; sabr&iacute;amos los asturianos, sabr&iacute;a Espa&ntilde;a entera, sabr&iacute;a el mundo que el de Aramburu es uno de los m&aacute;s merecedores de gloria que ha producido Asturias. Pero no se sabe ni se ha hecho nada por que se sepa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Apena y deprime la observaci&oacute;n de que no exista ning&uacute;n estudio, ni peque&ntilde;o ni grande, respecto de la personalidad y la obra de F&eacute;lix de Aramburu. Alguna volandera cr&oacute;nica o necrol&oacute;gica recargada de adjetivos y de escaso contenido biogr&aacute;fico o interpretativo, es todo cuanto ha merecido este hombre excepcional. Con tan pobres elementos y la esterilidad de nuestras diligencias para enriquecer con el testimonio vivo de algunos familiares las noticias que hemos podido allegar en nuestra tarea de investigaci&oacute;n general, tampoco nosotros podemos dar de Aramburu la informaci&oacute;n que quisi&eacute;ramos realzara su personalidad al plano merecido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue Aramburu y Zuloaga, como ya hemos insinuado, una de las mentalidades m&aacute;s finas y exquisitas que ha dado Asturias. No es tan hiperb&oacute;lico como pudiera parecer de primera intenci&oacute;n el juicio de Edmundo Gonz&aacute;lez Blanco al afirmar que &ldquo;Aramburu es, despu&eacute;s de Jovellanos, el hombre representativo de la intelectualidad de Asturias&rdquo;. La &eacute;poca favoreci&oacute; a Jovellanos para que, como reformador del medio social en que viv&iacute;a, le diera tono de sabio pol&iacute;grafo con acentos rebeldes que alcanzaron importancia hist&oacute;rica. Fu&eacute; un pensador eximio y un gran escritor. Pero Aramburu, a quien el medio no fu&eacute; favorable para el despliegue pleno de su idealidad, no solo es tambi&eacute;n un gran pol&iacute;grafo, con el esp&iacute;ritu plet&oacute;rico de ideas cultas que se adelantan a las circulantes en su tiempo, sino uno de los escritores m&aacute;s pulcros y elegantes, no ya de Asturias sino de la Espa&ntilde;a del siglo XIX. Nada hizo &eacute;l mismo por evitar que este juicio pudiera parecer ahora inusitado y exagerado, ni nada hizo nadie despu&eacute;s de fallecido &eacute;l para contrarrestar el deplorable efecto de su modestia excesiva. Si &ldquo;su vida es un modelo de consagraci&oacute;n a la verdad, al bien y a la cultura patria&rdquo;, como ha dicho Sanz Escartin, de poco vale que lo haya sido si nada se hace por que se sepa que hay tal modelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando al cabo de su no muy larga vida ingres&oacute; como miembro numerario en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, &eacute;l mismo supo dar una idea, con palabra modesta y sobria, de lo que hab&iacute;a sido fundamental en su existencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dec&iacute;a a los acad&eacute;micos en el discurso de recepci&oacute;n: &ldquo;Ninguna cosa querr&iacute;ais premiar en m&iacute; m&aacute;s que un amor noble y persistente a la cultura y a su difusi&oacute;n, demostrado en una larga vida acad&eacute;mica, en una faena que a&uacute;n no ha cesado, de c&aacute;tedra y tribuna, en un sostenido empe&ntilde;o, en fin, que se despert&oacute; con el despertar de mi inteligencia y que no acabara hasta que sobre su pobre llama venga el indefectible soplo de la muerte.&rdquo; Y eso fue, en efecto, toda su vida Aramburu: un sembrador de cultura con palabra bella y sugestiva. Y siempre al modo de un admirable forjador. En su actividad principal, la de catedr&aacute;tico, no se ha limitado a ense&ntilde;ar, sino que fu&eacute; un excelente forjador de mentalidades y caracteres; como hombre de leyes, no qued&oacute; en int&eacute;rprete de las conocidas, sino que se&ntilde;al&oacute; rumbos originales para llegar al establecimiento de otras m&aacute;s justas, lo que culmina en su famoso libro La nueva ciencia penal; como hombre de letras, poeta y prosista magistrales cima de su producci&oacute;n una obra de las m&aacute;s estimables en la bibliograf&iacute;a hist&oacute;rica asturiana: su monograf&iacute;a de Asturias, escrita con perit&iacute;sima pluma literaria empapada en amor consciente a la regi&oacute;n natal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Don F&eacute;lix Pio de Aramburu y Zuloaga es hijo primog&eacute;nito de don Domingo Aramburu y Arregui, catedr&aacute;tico y escritor anteriormente biografiado, y do&ntilde;a Josefa Zuloaga y Madariaga, y naci&oacute; en Oviedo el 5 de mayo de 1848, y no en el a&ntilde;o 1847, como anota Balb&iacute;n de Unquera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estudio la segunda ense&ntilde;anza en el Instituto de Oviedo, en el que ingres&oacute; como alumno oficial en 1857 y fu&eacute; graduado de bachiller en Artes el 16 de junio del 62. Para seguidamente a la Universidad y sigui&oacute; en ella, simult&aacute;neamente, con muestras de aptitud y capacidad extraordinarias, los estudios de Filosof&iacute;a y Letras, gradu&aacute;ndose de bachiller en la primera disciplina el 22 de agosto de 1865 y en Derecho Civil y Can&oacute;nico en junio 14 del 67, en ambos casos con nota de sobresaliente. En esta &uacute;ltima facultad recibi&oacute; la investidura de licenciado, tambi&eacute;n con la calificaci&oacute;n de sobresaliente, el 1 de junio de 1869. Curs&oacute; luego el doctorado en Madrid, en la Universidad central, grado que obtuvo al a&ntilde;o siguiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su vocaci&oacute;n literaria, como ha dicho &eacute;l mismo, se despert&oacute; con el despertar de su inteligencia, cursante en el instituto del &uacute;ltimo a&ntilde;o de bachillerato, con menos de quince de edad, como colaborador del peri&oacute;dico La Joven Asturias (186263), escrito en su casi totalidad por estudiantes. Sus primeros ensayos fueron po&eacute;ticos, pero tambi&eacute;n dio por entonces muestras de prosista con cuentos y cr&oacute;nicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Colabor&oacute; despu&eacute;s, en esos primeros a&ntilde;os, en otras publicaciones, como La Tradici&oacute;n, la anteriormente citada, en su segunda &eacute;poca, y algunas m&aacute;s. Pero otra vocaci&oacute;n no menos &iacute;ntima, durante los estudios universitarios, no acab&oacute; de entregarle a las tareas literarias con una dedicaci&oacute;n fecunda y constante. Esa vocaci&oacute;n era la del profesorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De regreso en Oviedo con facultades doctorales, en diciembre de 1870, fue nombrado en la Universidad profesor auxiliar de la asignatura Ampliaci&oacute;n de Derecho Civil y C&oacute;digos, cargo que desempe&ntilde;&oacute; hasta agosto del 74. Volvi&oacute; a su funci&oacute;n de profesor auxiliar en la Facultad de Derecho en agosto del a&ntilde;o siguiente y por espacio de unos once meses. En los primeros tiempos de estas sus actividades de c&aacute;tedra desempe&ntilde;&oacute; tambi&eacute;n su primer cargo oficial extrauniversitario, que fue el de miembro de la Junta local de Primera Ense&ntilde;anza por nombramiento del municipio ovetense.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En julio de 1876 se present&oacute; a oposiciones para c&aacute;tedras de Derecho, con la aspiraci&oacute;n de obtener la que estaba vacante en la Universidad ovetense. Sus ejercicios fueron los m&aacute;s brillantes de todos los opositores y la terna elevada a la superioridad le aseguraba esa elecci&oacute;n; pero tal plaza le fu&eacute; conferida a don Ferm&iacute;n Canella y Secades, que tambi&eacute;n opositaba, y Aramburu paso de catedr&aacute;tico a la Universidad de Santiago de Compostela como titular de la c&aacute;tedra de Ampliaci&oacute;n de Derecho Civil y C&oacute;digos, que permut&oacute; en ese mismo a&ntilde;o, en el mes de octubre, por la de Historia y Elementos de Derecho romano de la Universidad ovetense, con lo cual se reintegr&oacute;, como deseaba, a la ciudad natal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De la c&aacute;tedra hizo desde entonces Aramburu su hogar espiritual, por el que pasaron algunas generaciones de estudiantes que recogieron aquella fruct&iacute;fera siembra ideol&oacute;gica del maestro fu&eacute;, como educador, uno de los que m&aacute;s contribuyeron al prestigio de la Universidad en su &eacute;poca m&aacute;s gloriosa, con fama que ha trascendido de las fronteras nacionales. Cooperaron con &eacute;l en ese engrandecimiento profesores tan eminentes como Leopoldo Alas (Clar&iacute;n), Adolfo &Aacute;lvarez Buylla, Posada, Altamira, Sela, Estrada y otros. A &eacute;l le toc&oacute; dirigir claustro tan ilustre. despu&eacute;s de haber ejercido los puestos de decano de la Facultad de Derecho y vicerrector, desde 1886 a 1888, desempe&ntilde;&oacute; el Rectorado precisamente en esa &eacute;poca del mayor esplendor de la Universidad, desde la &uacute;ltima fecha anotada hasta 1905. Fu&eacute; su mando universitario un encadenamiento de aciertos inteligentes, en el que se enlazaban las mejoras materiales del edificio y de las c&aacute;tedras con el perfeccionamiento de los planes educativos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero a&uacute;n merece mayor recuerdo su rectorado por lo que, a iniciativa suya y de los otros catedr&aacute;ticos mencionados, se desbord&oacute; la cultura universitaria de su continente propio sobre la poblaci&oacute;n asturiana. Vivi&oacute; entonces la Universidad atenta con celo y entusiasmo a levantar el nivel de cultura popular, y estos afanes culminaron en la cruzada intelectual que se conoci&oacute; por Extensi&oacute;n Universitaria, benem&eacute;rita e inolvidable, en la que actu&oacute; Aramburu con m&uacute;ltiples conferencias de divulgaci&oacute;n. tambi&eacute;n bajo su rectorado se publicaron los Anales de la Universidad de Oviedo, que fue otro motivo importante a prestigiar ese centro acad&eacute;mico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con la profesi&oacute;n de catedr&aacute;tico compart&iacute;a Aramburu la de jurisconsulto, de penalista, en la que goz&oacute; de s&oacute;lida reputaci&oacute;n; actividad que le Ilev&oacute; al desempe&ntilde;o de algunas funciones oficiales, como la de miembro del Tribunal Contencioso-Administrativo, por nombramiento de abril de 1877.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su laboriosidad le permiti&oacute; adem&aacute;s ocupar tambi&eacute;n puestos en otras instituciones locales, de car&aacute;cter oficial o particular. Tuvo a su cargo, entre otros, los de jefe de la Inspecci&oacute;n Provincial de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica y director del Museo Arqueol&oacute;gico fundado por la Comisi&oacute;n Provincial de Monumentos, ambos conferidos en 1882; secretario de la Escuela de Artes y Oficios, de la que fu&eacute; tambi&eacute;n profesor, por los a&ntilde;os de 1887 al 90; Vicedirector de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s y vicedirector asimismo de la Asociaci&oacute;n de Ganaderos,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todas esas actividades, como las anteriormente indicadas, le obligaban frecuentemente a la de conferenciante, con susto suyo, porque era &eacute;sta una de las modalidades predilectas para el trabajo intelectual, y tambi&eacute;n con gran contento del p&uacute;blico ovetense, que sabia el delicado deleite que le esperaba escuchando la palabra enjundiosa y brillante de Aramburu, llena, adem&aacute;s, de pensamiento y sugerencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y a&uacute;n queda por aludir, en cuanto a labor netamente intelectual, la que desarrollaba en el amable recogimiento de su hogar; hogar formado por matrimonio en Covadonga en julio de 1888 con la se&ntilde;orita Elo&iacute;sa Diaz Cutre. Esa Iabor del hombre que fecunda constantemente su inteligencia con el estudio para producir la obra propia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aramburu no estuvo nunca carente de ideas y sentimientos que transmitir a los dem&aacute;s con la pluma, desde sus a&ntilde;os de estudiante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con frecuencia colaboraba en publicaciones ovetenses y madrile&ntilde;as No es muy exacto el juicio de Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez Blanco, estampado en la Historia de la novela, al decir de Aramburu que, &ldquo;pasados los Primeros a&ntilde;os de efervescencia literaria, sigui&oacute; otros derroteros muy distintos&rdquo;. En los a&ntilde;os de estudiante y aun algunos despu&eacute;s fue solamente, en efecto, literato. Pero hay una segunda &eacute;poca en su vida, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la m&aacute;s fecunda como escritor, en que el literato y el tratadista se alternan admirablemente, y es la que abarca los primeros lustros de profesor numerario en Ia Universidad. Se advierte, desde luego, la evoluci&oacute;n del literato al hombre de ciencia, del poeta al investigador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero no se trata de una mutaci&oacute;n r&aacute;pida. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Su labor literaria, de cronista, cuentista y poeta, culmina en un afortunado ensayo de autor dram&aacute;tico con el estreno de vida por honra en Oviedo, drama en verso <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">en tres actos que le conquist&oacute; muchos aplausos. Pero algo m&aacute;s trascendente ha dejado de esa &eacute;poca suya recuerdo perdurable: la fundaci&oacute;n de la Revista de Asturias que comenz&oacute; llam&aacute;ndose Ecos del Nal&oacute;n. Se trata de una publicaci&oacute;n de elevado tono literario, atenta a toda palpitaci&oacute;n y movimiento de la vida regional, difusora de ilustraci&oacute;n en los m&aacute;s variados aspectos del saber, y que tuvo y tendr&aacute;n lugar preeminente en la Prensa asturiana de todos los tiempos. En esa Revista de Asturias se archiva mucho de lo mejor que ha salido de la pluma de Aramburu en prosa y verso, con el poeta en castellano, hondo y tierno, altern&oacute; el poeta en bable bajo el seud&oacute;nimo de Sico Xuan de Sucu, en ambas formas inspirado siempre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s de m&uacute;ltiples poes&iacute;as y cr&oacute;nicas, y de poemas largos, cuentos y novelitas (n&uacute;meros II, 1 y 2), escribi&oacute; para esa revista una secci&oacute;n, muy le&iacute;da y comentada, con el t&iacute;tulo de Ecos y Rumores y el seud&oacute;nimo de Saladino, tambi&eacute;n aparecieron muchas poes&iacute;as suyas y otros trabajos, por entonces, en la revista madrile&ntilde;a Ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El escritor fu&eacute; evolucionando de los temas puramente literarios a los de investigaci&oacute;n, desarrollados en conferencias y trabajos period&iacute;sticos. Un curso de cinco conferencias pronunciadas en el Casino de Oviedo dio origen a la publicaci&oacute;n de su libro La nueva ciencia Penal, que le coloca entre los primeros tratadistas de Derecho en Espa&ntilde;a y llev&oacute; su nombre m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites Nacionales. Su nombre entonces, dice Sanz Escartin, &ldquo;alcanz&oacute; una gran resonancia, Y aun los mismos Criminalistas &lsquo;italianos de la escuela Positivista, Cuyas teor&iacute;as combat&iacute;a el Sabio Profesor de la Universidad de Oviedo, hubieron de reconocer el Profundo estudio y la alta competencia que en materias de Derecho penal y criminolog&iacute;a revelaba su cr&iacute;tica&rsquo;. Y refiri&eacute;ndose a esto Misma dec&iacute;a Ramon Prieto en un comentario publicado en el Bolet&iacute;n del Centro de Estudios Asturianos (Oviedo, 1924): &ldquo;Aramburu fue aquel penalista a quien la escuela italiana felicita con entusiasmo, @ quien los alemanes estimaron como el que mejor hab&iacute;a concertado el juicio que merec&iacute;a la Nueva ciencia penal, Aquel a quien los Profesores rusos mandaron sus |libros con expresivas dedicatorias de admiraci&oacute;n Y respeto,&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llevada su disciplina de investigador por el amor a la regi&oacute;n natal, se propuso una nueva valoraci&oacute;n de la historia de Asturias y sus elementos de vida, cultura y prosperidad, y fruto de tal empe&ntilde;o fue su otro admirable libro Monograf&iacute;a de Asturias, que, algunos a&ntilde;os despu&eacute;s de Publicado, mereci&oacute; de la Academia de la Historia (1903) el Premio al Talento instituido por don Ferm&iacute;n Caballero bajo el patronato de esa Corporaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dos brillantes actuaciones cierran esta &eacute;poca de la actividad intelectual de Aramburu y Zuloaga, ambas en 1900. La de Mantenedor de los Juegos Florales Celebrados en Oviedo, en el verano de ese a&ntilde;o, y la de uno de los vicepresidentes del Congreso Econ&oacute;mico-Social Iberoamericano que tuvo lugar en Madrid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Electo en 1901 senador por la Universidad de Oviedo y reelecto en sucesivas veces hasta su fallecimiento, la convivencia en los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos e intelectuales madrile&ntilde;os, donde ya gozaba de solido prestigio, le fu&eacute; enlazando a una nueva vida, cada vez mas alejado de su esfera de acci&oacute;n en Oviedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A sus actividades en el Senado, siempre brillantes y eficaces como orador y como t&eacute;cnico, vinieron a juntarse entonces las de consejero de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica (1902); pero la causa de su asiento definitivo en Madrid fu&eacute; el nombramiento en 1905 de profesor de la Escuela de Criminolog&iacute;a, de reciente creaci&oacute;n, y de catedr&aacute;tico, en febrero del a&ntilde;o siguiente, de Estudios Superiores de Derecho en la Universidad central. Esto le oblig&oacute; a dejar el Rectorado de la Universidad de Oviedo, pero continu&oacute; ligado a su claustro, adem&aacute;s de afectivamente, por la representaci&oacute;n que ostentaba en el Senado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otro reconocimiento oficial de su saber le vino algo despu&eacute;s al ser electo acad&eacute;mico de n&uacute;mero, en noviembre de 1908, de la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, en la que ingres&oacute; en 1910.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco antes, en enero de ese mismo a&ntilde;o, se le nombr&oacute; magistrado del Tribunal Supremo. Y poco despu&eacute;s, en junio, el gobierno franc&eacute;s reconoc&iacute;a tambi&eacute;n sus merecimientos con la designaci&oacute;n de Oficial de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica con Palmas de Oro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escaso tiempo disfrut&oacute; de esos cargos preeminentes y honores, pues dej&oacute; de existir en Madrid el 30 de abril de 1913, en plenitud de energ&iacute;as f&iacute;sicas y mentales. Su cad&aacute;ver fu&eacute; trasladado a Ribadesella para su inhumaci&oacute;n en el pante&oacute;n de familia de ese cementerio.<\/span><\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Concepto, fin, acci&oacute;n y funciones del Estado y su relaci&oacute;n con las restantes esferas de la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II. &mdash;(Oviedo, 1871; discurso de apertura del curso universitario de Oviedo, 1871-72.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III. &mdash;Vida por honra, (Oviedo, 1878; drama en verso en tres actos y un ep&iacute;logo, estrenado en Oviedo.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV. &mdash; Tres cuentos, (Madrid, 1879; volumen formado con el Suyo Lola Lee, publicado antes en la Revista de Asturias, de Oviedo, varios n&uacute;meros; el de Armando Palacio Vald&eacute;s Cr&oacute;talus horridus, y el de Eduardo Bustillo Troncos ramas.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.&mdash;El trabajo y el progreso moderno. (Oviedo, 1882; discurso en la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s, de Oviedo.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI.&ndash;Los trabajadores y la ense&ntilde;anza profesional. (Oviedo, 1882; discurso en la sesi&oacute;n de reparto de Premios de la Escuela de Artes y Oficios.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI.-&mdash;La nueva ciencia penal: (Madrid, 1887; obra compuesta a base de cinco conferencias pronunciadas en el Casino de Oviedo; premiada con medalla de plata en la Exposici&oacute;n Universal de Barcelona de 1888.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VII al IX.&mdash; Memorias de los cursos de 1887 y 1888 de la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo. (Oviedo, 1888 y 1889; dos folletos.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/x\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Delbrouck (Aurelio), Espina (Eladio), Huelmo (Tadeo) y otros escritores.\" class=\"encyclopedia\">X.<\/a> &mdash;Un voto en pro del juicio oral en materia civil, (Oviedo, 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XI. &mdash;Monograf&iacute;a de Asturias (Oviedo, 1899; obra premiada en 1903 por la Academia de la Historia con el Premio al Talento.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XII.&mdash;Historias de p&aacute;jaros que parecen de hombres. (Oviedo, 1903; Colecci&oacute;n de poes&iacute;as publicadas a&ntilde;os antes &mdash;1878 y 79&mdash; en la Revista de Asturias, de Oviedo.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIV.&mdash;Don Agust&iacute;n Arg&uuml;elles y su tiempo. (Oviedo, 1905; conferencias de colaboraci&oacute;n en la Extensi&oacute;n Universitaria, 1903.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XV.&mdash;La actual orientaci&oacute;n del Derecho penal y de la lucha contra el delito. (Madrid, 1910; discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, contestado por Sanz Escart&iacute;n.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVI.&mdash;Memorias, informes, discursos. (Madrid, s. a.) <\/span><\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVII.&mdash;El juramento cumplido. (En Revista de Asturias, Oviedo, 1878, n&uacute;meros 24 al 26; poema en tres Cantos.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XVIII.&mdash;&hellip; Velut umbra: Cuento de color de humo. (En &iacute;dem, n&uacute;meros 16 al 23 de 1881 y 1,3,4,6 y 7de 1882.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XIX.&mdash;Traducci&oacute;n, pr&oacute;logo y notas del Derecho Penal, de Pessina. (Madrid, 1892.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XX.&mdash;Et nunc erudimini. (En la revista La Nueva Ciencia Jur&iacute;dica, Madrid, 1892, tomo II.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXI.&mdash;Covadonga. (Monograf&iacute;a incluida en el tomo I&mdash;Gij&oacute;n, 1894 de la obra Asturias, dirigida por Octavio Bellmunt y Fermin Canella y Secades.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXII.&mdash;Inauguraci&oacute;n de la Escuela Practica de Estudios Jur&iacute;dicos y Sociales en la Universidad de Oviedo, (En el Bolet&iacute;n de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, Madrid, 1897: n&uacute;mero 453, discurso.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXIII.&mdash;Pr&oacute;logo a los Anales de la Universidad de Oviedo. (Oviedo, 1902.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXIV.&mdash;La Universidad de Oviedo. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En la revista madrile&ntilde;a Asturias, &oacute;rgano del Centro Asturiano, febrero de 1904; discurso pronunciado en esa sociedad.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">XXV.&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de don Rafael Urej&iacute;a en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas. (Madrid, 1912.)<\/span><\/p>\n<p><strong>Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Memoria del estado de la ense&ntilde;anza del distrito Universitario de Oviedo, en el curso de 1883-1884, (MS. archivado en el Ministerio de Fomento.)<\/span><\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Balb&iacute;n de Unquera (Antonio) &mdash; Biograf&iacute;a. (En Asturias, &oacute;rgano del Centro Asturiano, Madrid, abril de 1901.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gonz&aacute;lez Blanco (Edmundo) &mdash; Asturianos insignes: F&eacute;lix de Aramburu, (En la revista Norte, Madrid, agosto de 1930.)<\/span><\/p>\n<ol start=\"1895\">\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> V. de <a href=\"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/r\/\" target=\"_self\" title=\"&nbsp; Seud&oacute;nimo de Fern&aacute;ndez Rosete (Fernando)\" class=\"encyclopedia\">R<\/a>. (Dr.).&mdash;Una semblanza. (En El Carbay&oacute;n, Oviedo, agosto 26 de 1895.)<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sanz Escart&iacute;n (Eduardo).&mdash;Contestaci&oacute;n al Discurso de ingreso de don F&eacute;lix de Aramburu en la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas, (Madrid, 1910.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4885,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-818","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}